Bitácora de Sergi Bellver: Facebook (III): "[...]".

7/6/10

Facebook (III): "[...]".

Kleiner Baum im Spätherbst, de Egon Schiele (1911)
Sergi Bellver


"Sergi Bellver (Barcelona, 25-11-1971 – Barcelona, 5-6-2010)."

No, aún no, pero han faltado dos dedos (literal) para que un autobús escribiera ese segundo paréntesis, hace un rato, a eso de las 15.45, cerca de Plaza Urquinaona. En la primera décima de segundo he reaccionado para girar el cuerpo y frenar la bicicleta. En ... la segunda me he "dicho" (traducido en la sinapsis vertiginosa de lo que no son palabras) "Todavía no, me falta un poco, algunas cosas que hacer, pocas, pero me quedan". En la tercera he pensado en ***, he sentido a ***, he gritado a ***, y en que todavía no me iré sin otro de ESOS abrazos.
Aún no había pasado el segundo entero cuando el autobús ya no estaba, el conductor ni me ha visto, no era un bus urbano, creo, el destello desde luego no ha sido rojo (yo tampoco lo he visto, manejaba la bicicleta cuesta abajo pensando en el próximo punto de la ciudad en la que dejaría mi libro para el Bookcrossing). El minuto siguiente no he movido ni una pestaña.

Al cabo de un rato he pensado que nadie es imprescindible. Que la Muerte no me da Miedo. Pero que todavía no. Que Vivir a Medias es lo que de veras me aterra.

Luego he sonreído y me he estremecido.

A veces hay "otro" en mí (sólo es una capa, otra voz bajo la máscara), a quien "yo", tan valiente o tan incauto, le doy miedo.

He seguido cuesta abajo, hasta la catedral, y bajo una calavera (cuando he conseguido que no pasara nadie) he dejado el último libro, en el suelo. Uno de Thomas Mann (no dejo basura, quiero desprenderme de mi biblioteca, estar desnudo, contar sólo con las huellas en mí, no con el conocimiento muerto en anaqueles; quiero, además, que quien recoja el libro reciba algo bueno, digno).

Luego, helado. Tiramisú. Fiesta sin escándalo, celebración sencilla, alivio silencioso. Si mañana el autobús "acierta", quiero repetir ciertos sabores familiares. Puro placer de regresar a Ítaca, aunque Penélope esté perdiendo el tiempo con la tela. Tampoco me quedaría mucho en casa, iría pronto a buscar a ***, que sabe como yo lo que vale un viaje.
Sí, sabores familiares, pero también descubrir otros. No tanto por puro placer como por necesidad de estímulo y aprendizaje.
Aunque de veras me gustaría repetir el sabor de Su Boca. La Boca de *** (digo la Suya, no ya la Mía, que también lo es) es la única isla esquiva a la que (me) merece la pena regresar.

Morir, sí, algún día. Pero todavía no.
No hay tiempo que perder. Vivir. Bailar. Viajar. Bajar. Subir. Besar. Volar.

"How fortunate the Man with none" - Dead can Dance
Del poema de Bertolt Brecht
(Augsburgo, 10-2-1898 – Berlín, 14-8-1956).

Otro poema de Brecht
(que tiene B, como Berlín y Barcelona, como Bellver, el hombre y un castillo insular):

"Quiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo."


Dead Can Dance - How Fortunate the Man with None



How Fortunate the Man with None - The paradox of virtue. How great we praise it when it suits our need. How soon we condemn it when it does not.

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"Kleiner Baum im Spätherbst" (Egon Schiele, 1911).

Buscaba una grieta para poder exorcizar la que me está partiendo ahora mismo en dos costados ("dos costas, dos", como si fuera una corrida de seis, toros, seis; más carne sacrificada para el drama), en dos polos que se buscan y se repelen, que no se acercan y se añoran, que se envenenan y se alivian... y me encuentro con este pequeño árbol al final del otoño de Egon Schiele. Precisamente de Schiele que tanto miró la tortura y la sordidez del deseo sobre los cuerpos. Y así, con la grieta en las ramas de lo invisible y con los moratones en la carne ausente, se va desnudando mi corteza de árbol. Dicen que empieza el verano. Será pasado mañana, supongo. Aquí aún hace frío. Mucho frío sin la carne ausente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se puede ver como una metáfora de situación, quizá hay un Sergi que ha muerto,quizá hasta "ese momento" convivían los dos y ahora el nuevo Sergi está preparado.

En cualquier caso un placer leer tus textos.

Abrazo
R.A.