Bitácora de Sergi Bellver: Fallo del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea.

21/9/09

Fallo del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea.

Para la octava edición del Diomedea llegaron textos desde ocho países y se ha batido el récord de participación, aunque hay que tener en cuenta que esta convocatoria se amplió a los tres meses, uno más de lo habitual, por las vacaciones. Los seis candidatos finales (los que valora en última instancia el jurado) en esta ocasión fueron (por orden alfabético y título):

«Bebé» (código 8M30J02BE4), de José Aguilar
«Diferencias entre volar y arrastrarse» (código 8L14S15DE1), de Eva Mar Santurio
«Las hormigas» (código 8L14S33LS1), de Jesús Esnaola Moraza
«Magia» (código 8M30J06MA8), de Carlos Gámez
«Relincha el cielo» (código 8L14S20RO6), de Gilda Manso
«Un problema de peso» (código 8M30J07UO9), de Pilar Fernández Bravo.

Enhorabuena a los autores de los dos relatos finalistas y del ganador (tras una reñidísma votación), que desvelamos a continuación. Los tres se llevarán, además de los títulos de Gens ediciones que estaban previstos, el libro de relatos El desguace, que su autor, Manuel Sánchez Vicente, ha tenido el detalle de donar al certamen. Esperemos que el ejemplo cunda entre otros cuentistas en futuras ediciones del Diomedea.
Como siempre, gracias a todos vosotros, que seguís y muchas veces ayudais a difundir esta iniciativa, que cumplirá los dos años de vida coincidiendo con la décima edición. Gracias también a los miembros del jurado, que continúan colaborando de manera desinteresada.
Recordad que desde el pasado lunes ya está abierta la convocatoria para el IX Premio de Relato mínimo Diomedea.


Fallo del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea:


Finalista del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea
Finalista del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea:

Título: «Magia»
Autor: Carlos Gámez
Reside en la ciudad de Barcelona.
Bitácoras: El blog de Carlos Gámez
Esbozos

Obtiene los libros de relatos Mujer con perro sobre fondo blanco, de Alfonso Fernández Burgos (Gens, 2006), y El desguace, de Manuel Sánchez Vicente, por gentileza del autor.


MAGIA



CUANDO ACEPTÉ LA INVITACIÓN DEL ILUSIONISTA, lo hice a regañadientes. ¿Por qué desearía ese señor que rompiera mi inercia y accediera al estrado para colaborar como voluntario en el típico truco de magia? Tal vez pensaría que al colocarme en aquella especie de armario, cerrar la puerta y clavar unas cuantas cuchillas daría algo de emoción a mi rutina. Él, por su parte, conseguiría un puñado de aplausos a cambio de mi desaparición. Supongo que ese era el trato y, la verdad, no me atraía mucho.
Pero mi esposa censuró mi inmovilidad: Nunca estás dispuesto a participar. Eres tan soso.
Y yo, despechado, acepté el ofrecimiento y subí al escenario.
Ahora debo reconocerlo, la incertidumbre por adivinar el truco cuando estaba en el cajón me intrigó. Y al descubrirme de nuevo montado en mi viejo triciclo de la infancia en un plano espacial distinto que coincidía con el mapa mental de mi niñez, decidí no responder a la llamada de retorno. Seguí pedaleando con ahínco mientras hacía sonar la bocina de mi vehículo y silenciaba las voces del mago.
Sólo me arrepiento de no haber podido ver la cara de mi mujer cuando abrieron el arcón.
«Magia» es propiedad de © Carlos Gámez 2009.


Finalista del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea
Finalista del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea:

Título: «Bebé»
Autor: José Aguilar
Reside en la ciudad de Murcia.
Bitácora: La momia que habla

Obtiene los libros de relatos Mujer con perro sobre fondo blanco, de Alfonso Fernández Burgos (Gens, 2006), y El desguace, de Manuel Sánchez Vicente, por gentileza del autor.


BEBÉ



ME DESPIERTA EL GRITO DE UN BEBÉ. Una mujer se levanta —un automatismo atávico— de mi lado. Oigo desde la cama cómo el llanto se apacigua y a dos niños regocijados por el despertar de su nuevo hermanito (así le llaman): uno hace pedorretas y otra —una chica, seguro— ríe sin parar. Una risa abierta, encantadora.
Desciendo por las escaleras y me dirijo a la habitación de donde surge tanto alboroto. No puedo evitar que se note mi nerviosismo cuando la mujer me lo muestra mientras mama de su seno oscuro, recorrido por pequeños ríos azules, un seno que yo no recuerdo haber acariciado nunca. Dos niñas saltan a su lado —me equivoqué, sí son dos niñas—. Disimulo, acaricio la frente arrugada del bebé con cuidado y regreso a la habitación para ducharme. Cosméticos, cepillos y toallas desmaquillantes han colonizado el baño. Bajo el agua helada, pienso en mi padre: la vida se te acaba imponiendo, eso decía. Cuando te quieres dar cuenta, otros la han decido por ti.
Pero, no sé, juraría que anoche me acosté sobrio, soltero. Sin hijos. ¿Quién es esta gente? ¿Qué nombre le habremos puesto al bebé?
«Bebé» es propiedad de © José Aguilar 2009.


Cuento ganador del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea
Ganador del VIII Premio de Relato mínimo Diomedea:

Título: «Relincha el cielo»
Autora: Gilda Manso
Reside en Buenos Aires (Argentina).
Bitácora: El Arcángel mirón

Obtiene un lote con cuatro libros de relatos: Despeinadas, de Gema Fernández Esteban (Gens, 2009); Nosotros, todos nosotros, de Víctor García Antón (Gens, 2008) y la antología Parábola de los talentos (Gens, 2007). Recibe también el libro El desguace, de Manuel Sánchez Vicente, por gentileza del autor.


RELINCHA EL CIELO



EL CIELO SE PUSO ROSA, pero ya estamos todos adentro. Es un rosa casi fucsia, un cielo denso. Y ya sabemos lo que viene. Hace tiempo que sucede lo mismo.
La última vez que llovió, llovió arena. Fue una lluvia bastante suave, aunque opresora; nada que ver con aquella temperamental tormenta de verano; en esa ocasión, del cielo cayeron caballos. El cielo no tronaba: relinchaba. Eran caballos etéreos, casi románticos, pero caballos al fin. Cayeron y destrozaron medio pueblo; luego, cuando salió el sol, se levantaron como pudieron y buscaron un lugar donde descansar. Tuvimos que empezar de cero. Entonces, a los pocos días, llovió dinero; nos creímos salvados de nuestras miserias, cuando descubrimos que se trataba de australes. Una lluvia con más de diez años de retraso. Igual nos sabemos afortunados: en el pueblo de al lado, una noche hubo una tormenta de catedrales; los pueblerinos, luego de contar sus muertos, se convirtieron al ateísmo sin posibilidad de negociar con el cura que argumentó, sin éxito, que Dios tiene extraños métodos para llegar a sus fieles.
«Relincha el cielo» es propiedad de © Gilda Manso 2009.


Todas las obras están bajo una Licencia de Creative Commons.

Premiados en anteriores convocatorias:

I Premio de Relato mínimo Diomedea
II Premio de Relato mínimo Diomedea
III Premio de Relato mínimo Diomedea
IV Premio de Relato mínimo Diomedea
V Premio de Relato mínimo Diomedea
VI Premio de Relato mínimo Diomedea
VII Premio de Relato mínimo Diomedea


Consulta las bases

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustan los tres, cada uno con una visiñon del mundo y tema diferente. Pero coincido en destacar el ganador, ya me gustó cuando lo leí en el blog de la autora y ahora me parece aún mejor. Poético, surrealista y con mucha lectura entre líneas que me hace sentir el guiño cómplice de la autora.

El de Magia me recuerda a un micro inédito que escribí hace mucho.Y es mi segundo favorito.

¡Larga vida al Diomedea!

Salut
R.A.

Amaia dijo...

Gilda,qué ilusión,enhorabuena!

Gilda dijo...

No puedo explicar la emoción que siento. Entré a ver el fallo, como hago siempre, y me llevé esta maravillosa sorpresa.

Mil gracias a todos. Un abrazo.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Yo sólo había oído hablar de llover café. Pero todo es posible cuando uno tiene talento. Felicidades

Pepe Momia dijo...

Muchísimas gracias. También creía qu lo comunicabais antes por mail y la sorpresa me ha dejado una sonrisa un poco idiota de la que no pienso desprenderme en varios días.

El cuento ganador me parece precioso ¿puedo decir genial? Enhorabuena.

Jesus Esnaola dijo...

Enhorabuena a los tres, sobre todo a Gilda. Me han gustado mucho los relatos, tan diferentes. Y gracias Sergi por conseguirlo otra vez. Un abrazo a todos.

C.G. dijo...

Esta vez no sabría con cual quedarme, me gustan mucho los tres. Enhorabuena a ganadora y finalistas.

Saluditos.

Marta María López dijo...

Me encantan los tres, el mágico, el surrealista y el existencialesta. Cada uno de ellos trata una temática que me interesa y está escrito de un modo que me gusta. No sabría cuál elegir.

Enhorabuena a todos ellos.

Marta María López dijo...

Por cierto, me quedé con las ganas de leer el de Ana Mar Santurio, ganadora del último premio Asturias Joven de Narrativa.

Un abrazo, Sergi.

cgamez dijo...

¡¡Que alegrón!!

He estado tan liado todo el día, que hasta ahora, pasadas las 12 de la noche, no he podido mirar los resultados del Diomeda y, ¿qué me encuentro? ¡Mi relato finalista!

La verdad, no lo esperaba.

Gracias Sergi por esta iniciativa, y al jurado por haberme alegrado el día (aunque ya sea martes).

Enhorabuena, al otro finalista y a la ganadora, la alta calidad de sus relatos me enorgullece aún más.

Abrazos.

amor y libertad dijo...

me encanta el relato de gilda, y me he alegrado mucho de que haya sido la ganadora, es una chica genial, como escritora y como todo