Bitácora de Sergi Bellver: Balada para un loco: Astor Piazzolla.

4/7/09

Balada para un loco: Astor Piazzolla.

El 4 de julio de 1992 fallecía en Buenos Aires el maestro Astor Piazzolla, quien con su bandoneón revolucionó la ortodoxia del tango, no sin una oposición frontal de la curia porteña de la época, para quienes siempre fue un descarriado, un hereje insolente.

Piazzolla supo beber de fuentes que no estaban en el santoral del tango tradicional, y en su búsqueda arriesgada e innovadora no dejó nunca de existir un hilo deudor desde Bach y demás pilares de la música clásica hasta Gershwin y otros grandes del jazz. Pero por encima de todo Astor Piazzolla, desoyendo todas las voces críticas con una lucidez que otros tacharon de ignorancia, de locura o de provocación, y a través de su estilo y de su perseverancia, logró inscribir en su música irrepetible la más pura esencia de la condición argentina. Y es que en todas las artes al pionero, al adelantado a su época, le toca en primer lugar la lapidación, para que a su debido tiempo esas mismas piedras sirvan para erigirle un pedestal, el mismo en el que la música argentina tiene desde entonces al maestro. Piazzolla dijo que el tango no debía limitarse "al canon de una permanente tradición", y en un día como hoy, diecisiete años después de su desaparición, sus palabras convocan , en lo que me toca en una bitácora como esta, a una reflexión sobre la actividad artística en general y en particular sobre el estado de la literatura contemporánea en castellano.

Un escritor del ahora ha de beber de muy distintas fuentes, sin renunciar a los basamentos más sólidos de la tradición, pero sublimándola y trascendiéndola, a través del trabajo y de la confianza en el propio estilo, sin hacer demasiado caso de las voces más formales, esquivando las piedras de los mediocres y de los popes de turno. Nada garantiza que al final del camino la búsqueda dé el fruto esperado, pero porfiar en ella es la única manera posible de conciliar lo artístico y lo artesano, el deseo y lo literario, lo concreto y lo universal, por encima de toda inmediatez, de las modas, los tabúes y las inercias del mundo editorial.

Va por ti, maestro Piazzolla, por esas derivas que tampoco yo entiendo hasta mucho tiempo después, por regalarme la banda sonora de un cuento amargo, y porque quiero pensar que en mi libro también habrá un poco de padre muerto y de patria diluida, de ignorancia audaz, de bendita locura y de herejía.


5 comentarios:

Adriana Menendez dijo...

maravilloso, simplemente. saludos.

Makiavelo dijo...

Qué duro tuvo que ser para el bueno de Piazzolla sufrir la lapidación de la incomprensión.


Saludos.

hugo dijo...

antes de nada,¡grande Sergi!,
primero por acordarte del maestro, del músico más grande que dio ese país llamado Argentina, hoy en ruinas y en derribo.
después, por la intención de tu artículo: sin duda, en el acto creativo siempre subyace el afán de transgresión; aunque casi todo ha sido dicho, nos queda darnos de hostias con la forma y, quizá, con el tiempo y una caña llegar a parir un estilo, por otra parte, transgredir por transgredir, sin un resultado estético concreto, supone, casi siempre, desbarrar hacia un malditismo autocomplaciente, del que están llenos los dos Rios de la PLata, el de allá y el de aquí/acá
sí, hay que estar "loco" para intervenir en la relidad a través de la literatura o la música, pienso que esa es la brecha lo demás es del best sellers o del folletín neocostumbrista.

Respecto a Piazzola, no sólo Bach, también Bártok, Debussi y Beethoven y un violinista genial, Julio de Caro y un pianista transgresor, Osvaldo Pugliese, los dos últimos casi olvidados en Argentina.
¡acertadísimo ese "Adios Nonino"!

¡uy, yo quería ser breve y siempre me pasa lo mismo!

salut,
hugo

Anónimo dijo...

Os recomiendo encarecidamente escuchar en la oscuridad el tema, el poema sonoro diría, que es Tristezas de un boble A. Y claro la balada para un loco feat el gran Goyeneche.
Un saludo, compadrones.
Oche.

Anónimo dijo...

Yo recuerdo Libertango(por supuesto ,su versión).
Otro adelantado e incomprendido en su época fue William Blake(que inventó la autoedición :)).

http://www.elpais.com/articulo/narrativa/Universo/Blake/elpepuculbab/20090704elpbabnar_4/Tes

Han editado un libro, traducido por Jordi Doce, que va a parar a la cesta de libros para el verano seguro.

Salute.
R.A