Bitácora de Sergi Bellver: Vuestro libro de cuentos favorito de 2008.

17/2/09

Vuestro libro de cuentos favorito de 2008.

Nota previa, actualizada a sábado, 21 de marzo:

Esta es una entrada dinámica, que irá cambiando según vuestra participación, y que va a mantenerse disponible y activa todo el tiempo que vosotros decidais. Los enlaces en los títulos remiten al fondo de la librería Tres rosas amarillas. Quien prefiera comprar un libro determinado en su ciudad, puede obtener el ISBN (remito a la Agencia Española del ISBN cuando no encuentro el libro) y tener así más información para darle la vara a su librero.
Larga e intensa vida al cuento.



Está muy bien hablar del pasado Babelia y todo eso, pero es mejor que no nos detengamos ahí y sigamos haciendo cosas, ¿no os parece?

No es una competición, es una encuesta o un sondeo y, ya me gustaría, tal vez la posibilidad de abrir un debate. No hay ningún premio para el autor, el libro o la editorial. Sólo pretendo que pongamos en común impresiones, lecturas y afinidades literarias. No se trata de dilucidar cuál ha sido el mejor, sino cuáles han sido vuestros libros de relatos favoritos de entre los publicados en España a lo largo de 2008. Propongo estos porque son de los que tengo noticia y porque he leído muchos de ellos, pero esa lista es sólo un recordatorio, por lo que si queréis aportar algún otro título a la lista, para eso está el apartado de "Otros", en el que no caben, sin embargo, antologías (o de lo contrario habría incluido alguna de 451 editores o la reciente El pez volador de Hipólito G. Navarro en Páginas de Espuma). Entiéndase que hablamos de libros de cuentos nuevos, publicados por una editorial española en 2008, y de autor único, español o latinoamericano. Sólo hay dos condiciones para votar intervenir (eso, intervenir):
  1. No hacerlo de manera anónima ni con pseudónimos o nombres no reconocibles, con lo que esta encuesta, sintiéndolo mucho, está limitada a personas con bitácora, página web o perfil público. Sólo haré excepciones con aquellos comentarios que provengan de personas de las que yo mismo pueda responder. Cualquier comentario sospechoso será inmediatamente eliminado sin más explicación (esta es vuestra casa, pero también la mía). Por supuesto, los amigos también podéis intervenir enviándome un correo-e a Yahoo o un mensaje vía Facebook, con vuestras opiniones, que reproduciré en esta página, si no hay inconveniente.

  2. Podéis elegir uno o más libros, no importa si nombráis dos o cinco, pero en todo caso tendréis que dar una razón para cada uno de ellos, un motivo, aunque sea de manera escueta y con una sola frase. Lo más importante de todo esto es poner en común cómo habéis recibido esos libros, conversar sobre lo que se ha hecho en el cuento en España en 2008 y, sobre todo, lo más importante, servir de guía a los lectores desubicados. No en vano fue eso, precisamente, lo mejor de aquella famosa encuesta realizada por Miguel Ángel Muñoz en El síndrome Chéjov: muchos de nosotros anotamos unos cuantos títulos y autores de los que ahora disfrutamos, no tanto por el resultado de las votaciones como por los comentarios de los participantes.

El plazo para participar es elástico, veremos cómo avanza la cosa, y al final, entre todos los participantes sortearé un libro de relatos de los que aparecen en la lista, con lo que, al menos, seguro que uno de vosotros no participa en balde. Vamos allá con la lista, en la que presento los libros por orden alfabético y a la que iré añadiendo los que hagan falta:

  1. Abierto para fantoches, de Patricia Esteban Erlés (Dip. Prov. de Zaragoza)
  2. Avisos de derrota, de Oscar Sipán (Onagro)
  3. Carne, de Eider Rodríguez (451 editores)
  4. Carreras delictivas, de Juan Sebastián Cárdenas (451 editores)
  5. Cenizas, de Gonzalo Calcedo Juanes (Pre-textos)
  6. Como una historia de terror, de Jon Bilbao (Salto de Página)
  7. Cuatro veces fuego, de Lara Moreno (Tropo)
  8. Cuentos del jíbaro, de Juan Gracia Armendáriz (Demipage)
  9. Cuentos premonitorios, de Cristof Polo (Alfama)
  10. Descortesía del suicida, de Carlos Vitale (Candaya)
  11. El androide y las quimeras, de Ignacio Padilla (Páginas de Espuma)
  12. El boxeador polaco, de Eduardo Halfon (Pre-textos)
  13. El deseo de ser alguien en la vida, de Fernando Cañero (Universidad Complutense de Madrid)
  14. El experimiento Wolberg, de Manuel Moyano (Menoscuarto)
  15. El fumador y otros relatos, de Marcelo Lillo (Caballo de Troya)
  16. El juego del diábolo, de Juan Pedro Aparicio (Páginas de Espuma)
  17. El pensamiento mudo de los peces, de Lola López Mondéjar (Páginas de Espuma)
  18. El perfume del cardamomo, de Andrés Ibáñez (Impedimenta)
  19. El sapo es un príncipe. Y viceversa, de José Ovejero (Funambulista)
  20. El trabajo os hará libres, de Espido Freire (Páginas de Espuma)
  21. Formas del relámpago, de Jordi Macarulla Tarrés (Baile del Sol)
  22. Historia de las despedidas, de Pedro Sorela (Alianza)
  23. Ladrón de mapas, de Eduardo Lago (Destino)
  24. La fe ciega, de Gustavo Nielsen (Páginas de Espuma)
  25. La fuerza de la gravedad, de Francesc Serés (Alpha Decay)
  26. La marca de Creta, de Óscar Esquivias (Ediciones del Viento)
  27. La merienda de las niñas, de Cristina García Morales (Cuadernos del Vigía)
  28. La ruta de Waterloo, de Adolfo García Ortega (Menoscuarto)
  29. Las puertas de lo posible, de José María Merino (Páginas de Espuma)
  30. Los cuatrocientos golpes, de Federico Fuertes (Ed. de Aquí)
  31. Los cuentos de amor ya no se llevan, de Isabel Cañelles (Fundación Colegio del Rey)
  32. Los enfermos erróneos, de Sonia Hernández (La otra orilla)
  33. Los objetos nos llaman, Juan José Millás (Seix Barral)
  34. Oficios, de Juan Carlos Márquez (Castalia)
  35. Manderley en venta, de Patricia Esteban Erlés (Tropo)
  36. Mil cretinos, de Quim Monzó (Anagrama)
  37. Monstruos cotidianos, de Cristina Gálvez (Traspiés)
  38. Mucha suerte, de Antonio Báez (Narradores)
  39. Mundo S.A., de Pablo del Barco (Menoscuarto)
  40. Norteamérica profunda, de Juan Carlos Márquez (Diputación de Badajoz)
  41. Nosotros, todos nosotros, de Víctor García Antón (Gens)
  42. Propuesta imposible, de Javier Sáez de Ibarra (Páginas de Espuma)
  43. Sicilia, invierno, de Ignacio Ferrando (J de J)
  44. Sólo de lo perdido, de Carlos Castán (Destino)
  45. Todos los cuentos, el cuento, de Pepa Merlo (Diputación de Cádiz)
  46. Un mortal sin pirueta, de Ernesto Calabuig (Menoscuarto)
  47. Yo también puedo escribir una jodida historia de amor, de Carlos Salem (Ed. Escalera)
  48. Otro (especificar)

123 comentarios:

Cable Hogue dijo...

Teniendo en cuenta que de los 28 libros que conforman la lista solo he leído cinco, mi opinión está bastante limitado para votar con criterio el mejor libro de cuentos de 2008.

De todas formas, me atrevo a mencionar Oficios, de Juan Carlos Márquez como uno de los que más me gustaron el año pasado: por su frescura, por su saber hacer y, sobre todo, por su atrevimiento a la hora de contar sus historias. Porque, además, contiene dos de los cuentos que más me gustan de todos cuantos he leído y, porque, además, como libro-objeto también me parece interesante, con una edición cuidada y de buen diseño.

Mencionaría también La marca de Creta, de Esquivias, y Como una historia de terror, de Bilbao; si bien no me han gustado tanto como el anterior, encuentro en ellos oficio y buenos relatos.

Un saludo.

Juan Carlos Márquez dijo...

Sergi, demuestra tu amistad, y pon fin a la votación que voy ganando, je, je

Sergi Bellver dijo...

Muchas gracias por inaugurar la tertulia (eso me gustaría que fuera, en realidad, que esto fuera también una excusa para tomarle el pulso a lo que se ha hecho en el cuento en España en 2008), Cable Hogue. Se trata de hacer justo lo que has comentado: presentar tus lecturas y por qué te han llegado, sin más. Nadie se ha leído esos 28 libros, ni la mitad, seguramente, con lo que, insisto, no se trata de dilucidar el mejor de ellos, sino de recabar impresiones.

Un abrazo.

*

Hombre, Juan Carlos, si tampoco te va a tocar nada. Por cierto, en la otra encuesta, la anónima, no han salido mal parados tus dos hijos. Ah, y no seas perro y vota, comenta, participa, leches.

Juan Carlos Márquez dijo...

Mañana voto, que ahora me voy al matasanos con Beñat, que tiene unos granitos que parecen varicela, y más aluego juega el Athletic.

Sergi Bellver dijo...

¿Dónde se juega este año la final de Copa? ¿Madrid o Valencia? No recuerdo. Estaría bien ir al Athletic-Barça, y cada uno a lo suyo...

Marta María López dijo...

Tengo tres favoritos:

Norteamérica profunda de J.C. Márquez es el libro que más me impresionó de los que leí en 2008, no sólo por la manera en la que está narrado, limpísima y exacta, sino también por unas historias que te tocan, que saben cómo despertar el interés del lector, por unos personajes muy perfilados y muy humanos y por renovar ciertos tópicos literarios hasta conseguir que ya no sean tópicos.

El fumador y otros relatos, de Marcelo Lillo, me parece uno de los grandes libros publicados este año. Me gusta su prosa, su manera de contar, sin dar rodeos, su forma de meter el dedo en la herida, la desolación de cada una de sus páginas.

Nosostros, todos nosotros de Víctor Gª Antón me gusta porque está tan bien escrito que casi me apetece odiar al pobre Víctor de pura envidia que me da. El simbolismo tan bien llevado de sus relatos es otro de los puntos fuertes de este libro. Y esas historias de ansias, de quiero y no puedo... Es una maravilla.

Ahora mismo estoy leyendo Avisos de derrota, de Sipán. Es lo primero que leo de él, después de haberme encontrado mil veces su nombre recomendado en un montón de blogs literarios (especialmente el de Fernando Valls). Uffffffff cómo escribe el maño!! Me está gustando muchísimo.

Un saludo, Sergi.

Sergi Bellver dijo...

Muchísimas gracias, Marta María, tu comentario es justo lo que a uno le haría feliz que se repitiera en adelante al hilo de esta entrada: comunicar entusiasmo, compartir lecturas. Seguro que así, al final, los que estarán más agradecidos no serán los autores de todos esos libros, sino los lectores que tengan la oportunidad de descubrir y disfrutar cualquiera de esos títulos, gracias a vuestros comentarios.

Si conocéis a otras personas que no sean habituales de esta bitácora, animadles a participar, así los resultados serán mucho más variados e interesantes.

Ah, y quien no tenga bitácora ni página web y quiera "votar", puede hacerlo a través de mi correo-e (la dirección en "Responsable/Contacto" o en mi perfil), que luego publicaré aquí su opinión.

Un abrazo, M. M.

miguel ángel zapata dijo...

Lástima no haber publicado yo nada este año...
Mis favoritos:
-"Manderley en venta", de Patricia Esteban. Porque Poe no ha muerto y es aragonés.
-"Oficios", de JC Márquez. Porque aún existen ángulos desconocidos y periferias intransitadas, y hay vascos que lo ven todo.
-"Avisos de derrota", de Óscar Sipán. Porque este hombre es un bisturí de bordes líricos.

Eso es todo.
Más o menos.

josé antonio ruiz dijo...

Sergi, no voy a participar en la votación. El principal motivo es que, aunque pueda reconocer el carácter orientativo que pueda tener y aunque dejas claro que no quieres dilucidar cuál es el mejor –y, sobre todo, me emociona que hagas que la gente participe, se comunique, interaccione; que seamos con los demás–, no deja de hacer que unos libros compitan con los otros y yo intento salir de esa dinámica, no quiero comparar. Además sólo he leído dos de los libros de la lista (ya sabes que cuando voy a España llego con mi listita de libros, que por lo general no son últimos publicados, pero sí bastante recientes) por lo que malamente puedo opinar. Aunque tras tu texto sobra hacerlo de nuevo, sí quiero decir que tras aquel sensacional primer libro "Amor del bueno" pienso que "Nosotros, todos nosotros" es un libro que también merece la pena leer, que conviene leer. Un gran libro que siento muy libre, con algunos cuentos sensacionales (seguro que a Víctor le gustará que para unos les guste más un cierto relato y a otros otro; en mi caso "Un tigre de Bengala" y "Últimas palabras a mi padre", pero también "El método Shomsky", "El gobierno del solar", "Estaciones" y, amante como soy de la bicicleta, "La estela de las mujeres") pero quizá también se trate de un libro que muestra potencias (las de este escritor), que nos hace intuir que no sabemos hacia dónde va, pero que "va". También quería decir que, en esa lista de libros que llevo en el equipaje de mano (guiado por las reseñas de unas y otras bitácoras de mis Favoritos) figuran los libros de Jon Bilbao, Lara Moreno y sobre todo los de Juan Carlos Márquez, Patricia Esteban Erlés, Óscar Esquivias y Carlos Castán ("Frío de vivir" es uno de los libros que más me han conmovido de cuantos he leído y para mí será siempre un autor que necesite leer). Creo poco probable que vuelva a leer algún otro libro de Juan José Millás, aunque en su momento me gustó mucho aquel "La viuda incompetente y otros cuentos" y aún más improbable leer y mucho menos comprar un libro de Espido Freire. Por cierto, hay un libro publicado en 2008 que no está en tu lista (aunque seguro que sí lo has leído) pero sí en la mía de libros por comprar, lo ponemos pues en “Otros”. Me refiero a "La soledad de los ventrílocuos", de Matías Candeira, de quien he leído los cuentos publicados en "Parábola de los talentos", y bueno, me gustaron mucho, me sorprendieron y conmovieron. De los libros que aparecen en tu lista y no menciono (a excepción del otro que decía que también he leído. Se trata de un escritor que no me llega, con el que no he logrado sintonizar, a pesar de que siento respeto y simpatía por él, y, por eso mismo, bien o mal, prefiero no hacer un comentario que pueda perjudicarlo), del resto de libros, decía, o bien aún no me he topado con una reseña o, de haberlo hecho, tal reseña no me ha llevado a interesarme por el libro. Seguramente, avivada la curiosidad, me animaré pronto a indagar sobre esos libros. En cualquier caso, creo que cabe destacar que se publiquen tantos libros, aparentemente muchos buenos y algunos incluso sensacionales. También que entre los autores veamos también gente tan joven. Un abrazo.

María dijo...

Hola Sergi. Me llamo María Gómez Alis. No sé si mi opinión te servirá de mucho porque llevo leyendo libros de relatos desde hace muy poco tiempo.
Mis favoritos son los dos de Juan Carlos Márquez, aunque no sé cual me gusta más. Norteamérica P. tiene relatos preciosos, pero los de Oficios también me gustan mucho porque son muy originales y en ellos nada es lo que parece.
Otro de mis autores preferidos es Carlos Castán. Me dejaron Frío de vivir y El museo de la soledad antes de Navidades y me los leí en un fin de semana como si estuviera poseída. Compré Sólo de lo perdido y me encantó. Me gustan mucho los cuentos tristes y los personajes que miran hacia atrás y ven lo que han perdido y la gente que han dejado pasar de largo en su vida.
Estoy acabando de leer La marca de Creta y tiene cuentos chulísimos, sobre todo los de chicos de mi edad que quieren largarse de su pueblo para ser queiens verdaderamente son o esos que sufren porque crecer significa ir perdiendo muchas cosas, ir cambiando.
Ciao y un saludo.

Juan Carlos Márquez dijo...

Ha sido este un año excelente para el relato, como creo que lo van a ser los próximos, pues la semilla del árbol ha arraigado sin complejos en el asfalto y empieza a dar sus frutos, y son frutos sabrosos y maduros, llenos de luz, como semáforos. Estamos pasando de las historias que ya nos sabemos a las historias de los escritores que no se saben pero se buscan. Y esa procesión va a ser lenta, pero está en marcha.

Es muy difícil escoger un libro (yo me he puesto como límite elegir uno solo) cuando ha habido este año tanto y tan bueno, pero antes quiero mencionar a los otros, a aquellos que bien pudieran haberse llevado mi voto.

"Manderley en venta", de Patricia Esteban, con sus atmósferas opresivas y su pasión por el extrañamiento cotidiano; "Sicilia, invierno", de ese mago de los espejos y de la pulidora que es Ignacio Ferrando; "Como una historia de terror", que me ha tenido en ascuas, de Jon Bilbao; "La marca de Creta", de Oscar Esquivias, con esos cuentos de iceberg que afrontan el despertar de la vida sin estridencias pero con sabiduría; "Cuentos del jíbaro", de Juan Gracia Armendáriz, cuyos relatos siempre le dejan a uno pensativo, como reconociéndose en su especie; y "Mil cretinos", de mi adorado Monzó, que contiene tres maravillas sobre la decadencia.

Ha sido un buen año, decía, pero me he puesto como límite escoger un solo libro. Sin embargo, no quiero dejar de darle mi voto a los anteriores por sus excelentes libros, aunque sea simbólico, así que mi voto "simbólico" va para “Vosotros, todos vosotros” y el real para "Nosotros, todos nosotros". ¿Por qué? Porque el libro de Víctor García Antón viene de las entrañas, es poesía de la perplejidad, ES, y considero que no hay ficción que pueda competir con la vida.

Valeria dijo...

Hola, Sergi.
De tu listado, voto por Manderley en Venta (nº 20), por la voz especial y limpia de Patricia y Oficios (nº 19) de Juan Carlos Márquez, por los recovecos de sus relatos.
Ahora bien ... echo en falta y doy mi voto también a:
-Astrolabio (Cuadernos del Vigía) de Ángel Olgoso, por ser simplemente fantástico y...
-La merienda de las niñas de Cristina García Morales, por dejar entrever un talento innato en este su primer libro.

paul viejo dijo...

Como josé antonio ruiz yo tampoco participaré en la "votación", pero si me apetece engrosar la lista de Otros con unos cuantos títulos que creo "necesario" (uff) que figuren ahí:

* El boxeador polaco, de Eduardo Halfon (Pre-Textos). Para ser un tipo que sólo ha escrito cuentos (por mucho que en ocasiones "quieran" que no lo parezca) echo de menos su nombre, demasiadas veces, este tipo de recuentos, debates, etc., sobre la situación del cuento, la defensa del género y demás. Un delicioso y (por momentos) epifánico embrollo entre la realidad y la ficción, que, con el siguiente que nombro, complica la situación un poco más de esos debates sobre "los libros con unidad".

* Ladrón de mapas, de Eduardo Lago (Destino). Sobre lo que decía antes, un libro de cuentos que, perfectamente se podría haber "vendido" como una novela (tanto por el autor como por la editorial), pero que ni lo es, ni falta que le hacía.

(He tratado de recordar algún otro "Eduardo" que publicara cuentos este año pero...)

* La merienda de las niñas, de Cristina García Morales (Cuadernos del Vigía). Este es, me parece a mí, el verdadero pop que nos hemos comido durante mucho tiempo todos (en canciones, en clips, en camisetas) y no tanto el pop que se supone hemos superafterado. Fresco, fresco, e imperfecto, claro.

*Carreras delictivas de Juan Sebastián Cárdenas (451). Tengo la duda si podría entrar en el recuento, porque, aunque es la primera vez que se publica en España, no es "nuevo". Pero en ese caso tampoco es "nuevo" en España Carne. En fin.

Aunque en algunos casos y en otras conversaciones, para darle entidad propia supongo que en beneficio suyo, al microcuento se le separa del "cuento", si figuran los de Gracia Armendariz y Aparicio, creo que que entoces es justo recordar un libro que a mí no me ha gustado, pero:

* Descortesía del suicida, de Carlos Vitale (Candaya)
y tambien
*Los 400 golpes, de Federico Fuertes (Ediciones de aquí)

Eso sí, si en lugar de una "votación" esto acaba conviertiéndose en una conversación sobre los libros de la lista, no tengo problema en participar y seguir charlando, claro.

Abrazos,
P.

María Martinón-Torres dijo...

Reconociendo, con vergüenza, que todavía me faltan muchos, muchísimos libros (casi todos), algunos de ellos imprescindibles, de la lista que presentas, sólo participo si me dejas volver a participar cuando lea todos los que me faltan, pues como dice Juan Carlos, no quiero dejar sin voto a los que no voto (porque no he leído). De los leídos reconozco que me enamoré de "El androide y las quimeras" de Nacho Padilla, que me parece un libro de cuentos que habría de pasar a la historia como un clásico, por ser fábula pura, fábula de la realidad, fábula de un fabulador en vida y obras, tan bien escrito, tan bien contado, tan entretenido, y tan creíble a pesar de la fantasía. También me quito el sombrero con "Nosotros, todos nosotros" de Víctor, por personalísimo, por bien escrito, por original, por creativo, y por alimentar la esperanza de que aun hoy en día se puede reinventar con clase el relato. Y como dice Paul, si esto es más una conversación que una votación, yo también estoy dispuesta a volver y seguir charlando. Besiños

Sergi Bellver dijo...

Querido, Miguel Ángel Z., tranquilo, que al ritmo que llevamos 2009 pinta genial para el cuento, y si Chéjov quiere, aquí estaremos para repetir dentro de doce meses.

Gracias por intervenir.

*

Ni falta que hace, José Antonio, porque lo de votar es un pretexto para conversar en torno a qué se ha hecho (en creación y también, por qué no, señalando la buena labor de algunas editoriales que SÍ apuestan por ello) en el cuento en España este pasado 2008, que es LO MÁS importante de esta iniciativa: debatir, poner en común, aportar datos y pistas a los lectores.

Cuando, como le decía a Miguel Ángel, hagamos algo parecido aquí el año que viene, mucho se habrá hablado de La soledad de los ventrílocuos (háganme caso, va a ser la bomba), pero me temo que el libro de Candeira, aunque está escrito y premiado hace mucho, no ha sido publicado hasta 2009 y apenas está empezando a circular ahora por las librerías. Pídanlo, eso sí, a su librero, que no se arrepentirán. Cuando vuelvas a Madrid, ya sabes, J. A., otro para tu morral.

Abrazos quitanieves.

pd: llevo correos pendientes desde antes del diluvio en Yahoo con demasiados amigos... pero un guiño para ti: lo que me dijiste o propusiste no es ninguna tontería, porque yo mismo tuve una idea muy parecida hace poco tiempo. Ya hablaremos, ya...

Sergi Bellver dijo...

Bienvenida y gracias por participar, María G. A.. Tu opinión (al menos a mí) me sirve de mucho y además me hace sentir bien, porque si la gente más joven está empezando a interesarse y a dejarse contagiar por el cuento, es que vamos mejor de lo que pensábamos. Creo que a cualquier escritor le complacería saber que tiene una lectora como tú.

*

También lo creo, Juan Carlos. Sólo hay que ver cómo palpita todo esto a poco que rascas la superficie. Quizá ciertos medios y editoriales no lo noten, pero si, como dijo el maestro Zapata, el cuento es esa expresión de una sociedad viva, adulta y libre... hay motivos para pensar que piano, piano nos dirigimos hacia algo mejor.

*

Bievenida, Valeria. el número del listado ya carece de valor, porque voy añadiendo títulos gracias a vosotros. Paul Viejo y tú me habéis mencionado el mismo libro de Cristina G. M. en Cuadernos del Vigía, editorial de la que tenía dos títulos anotados, el de Olgoso y el de Jesús Ortega (muy recomendable), pero están editados en 2007.

Gracias por tu aportación.

Sergi Bellver dijo...

Gracias, Paul, un honor verte por estos lares. Como ya te dicho en otros, te agredezco mucho las aportaciones (cuando investigué para confeccionar la lista de lo que se había editado en España en cuento en 2008, me dejé algunos libros, está claro) que han dinamizado la entrada y enriquecen el cuaderno de notas de los lectores (el meollo del asunto y el mejor propósito de esta iniciativa: que lean buenos libros gracias a vuestras recomendaciones). Has interpretado bien mi deseo: debatir y poner en común, y no juzgar ni competir. Lo de la "votación" no deja de ser un juego o un pretexto. Y hablando de Pre-textos, ese es uno de los libros que no he podido leer aún (voy por 17, no llego a todo...). Lo has presentado tan bien que ya estoy tardando en ir a por él... Por cierto, el de Eider Rodríguez lo considero "nuevo" como hago con los de Ibán Zaldua o Sergi Pàmies: se traducen a sí mismos del euskera o el catalán, con lo que en realidad es una obra nueva, del mismo autor (yo lo veo así).

Lo del micro, el hiper, el breve y todo eso, no sé, daría para un largo debate (al que invitaríamos a Fernando Valls, entre otros).

Un abrazo y vuelve cuando quieras, ponte cómodo, que la tertulia va para largo.

Sergi Bellver dijo...

Qué alegría verte por aquí, María M.-T.. Te digo lo mismo que a Paul y a otros, el sentido de todo esto es justo ese: charlar, debatir, compartir. Intenté hacerlo a cuento del famoso Babelia, en la entrada aquella sobre el cuento y demás, y no hubo pocas intervenciones, pero todo quedó un poco en lo genérico. Ahora me apetecía más ir a lo particular: quién ha publicado qué en España este año pasado y cómo ha sido recibido.

Está claro que ha habido otras grandes noticias: el asentamiento de Tres rosas amarillas como librería de referencia, es una de las mejores, pero creo que tocaba mojarse y hablar de libros concretos.

El libro de Padilla es uno de los aciertos de Páginas de Espuma, junto con el de Sáez de Ibarra y el casi recién salido del horno de Gustavo Nielsen. Al libro de Víctor García Antón ya le dediqué aquí mismo, más que una reseña, una devolución involucrada... encendida.

Esto ES una conversación, sin duda, María, la estamos haciendo.

Sergi Bellver dijo...

A través de un comentario en mi perfil de Facebook, el escritor Edmundo Paz Soldán nos recomienda El boxeador polaco, de Eduardo Halfon (Pre-Textos).

David Condés dijo...

Querido Sergi:
Para empezar, me gusta que hayas dejado claro que no se trata de una competición, que aquí no se vota, sino que se aporta, se comparte, se sirve, etc. Ni qué decir tiene que suscribo en un tropecientos por cien el comentario (casi ensayístico) del venerado Monsieur Zapata con ocasión de la famosa lista (ilustrativa, por otro lado) de Miguel Ángel Muñoz en su blog, El Síndrome Chéjov. Qué bonito, qué necesario es rechazar la competitividad del azucarillo y el gallifante, del juego de suma cero, para dar paso al altruismo (uno de los mejores “ismos” posibles) del todos ganan. Cauf, cauf, cauf! Perdona, pero cuando hablo con voz engolada me da por toser... Si cuento todo este rollo es, además de porque me parece importante destacar ese matiz, porque no puedo aportar ningún título que no haya sido nombrado ya, puesto que si repito, voto. Después de lo dicho, me limito ya a leer y a participar en el debate, como mucho, o me estoy calladito. Las últimas cosechas de cuentos se están dando bien, y sólo espero (el pesimista que vive en mí me obliga a dejarle hablar) que no lamentemos su éxito.

Os pido perdón si me atropello al escribir, pero he tomado mucho café.
Un abrazo a ti, un saludo a todos y me callo ya, os lo prometo, hasta luego...

David

Miguel Ángel Muñoz dijo...

No quiero parecer reiterativo con mis opiniones (encontradas o no)porque de muchos de los libros leídos durante el año ya di mi opinión en el blog -no de todos, por supuesto-, y también es cierto que me quedan libros pendientes de esa lista -"Carne", que me interesa mucho, o "Mil cretinos" sin ir más lejos, o el libro de Sipán, o el de Juan Gracia (lecturas por hacer y el 2009 encima)-. Creo, pero eso es obvio, que ha sido un buen año para el cuento, y sobre todo para el cuento de autores jóvenes, que sustentan la mayor parte de tu lista, y de lo publicado este año. Buenas noticias, sí. La doble aparición de Juan Carlos Márquez, la llegada llamativa de Patricia Esteban, el magnífico Jon Bilbao inaugurando cuentos en Salto de Página, el segundo libro de cuentos de Ferrando, la consolidación de editoriales del cuento, la librería "Tres rosas amarillas" como proyecto nuevo, el nunca demasiado reconocido Manuel Moyano, con un libro estupendo, una voz nueva como Lara Moreno, a la que hay que seguir,la sorprendente apuesta de Víctor García Antón, o el fabuloso libro de Oscar Esquivias, que probablemente se me habría escapado de no ganar el Setenil (luego, el Setenil cumple su función). Detalles, simplemente (no quería repetir opiniones, y al final las estoy resumiendo).
Quería añadir un par de libros:
reiterar "Los cuatrocientos golpes", de Federico Fuertes, un libro casi desconocido que debería estar en esa lista, y uno de los mejores libros de cuentos del año: "El perfume del cardamomo", de Andrés Ibáñez, que aunque es una "reedición" de un Premio NH anterior, ha nacido como libro este 2008 gracias a Impedimenta.

Decepciones: Algunos libros, pero no vamos a entrar en ello, porque quizás sea sólo un error de perspectiva lectora, y por otro lado, las insistentes espaldas vueltas de muchas editoriales nuevas hacia los autores españoles. Aun así, si vemos esa lista, la repasamos, y nos quedamos con los nuevos nombres, uno no puede dejar de pensar, como se ha dicho acertadamente varias veces en comentarios más arriba, que vamos por el buen camino, y que escritores, haberlos haylos. El futuro parece lleno de buenas perspectivas. Ale.
Un abrazo.

Pepe Cervera dijo...

Si algo me queda claro a la vista del listado que presentas, amigo Sergi, es los pocos libros de relatos que he leído, de modo que evitaré pronunciarme. Reconozco que he estado perezoso a la hora de encargarlos en la librería, y ya se sabe que la distribución de los libros de cuentos no facilita mucho las cosas.
Sí he leído “sobre” los libros y hay algunos que han sonado y continúan sonando mucho. Creo que el nivel es tirando a alto.
Me pregunto si no habrá nadie que se plantee editar un libro del tipo “The best american short stories” (en Estados Unidos se publica de forma anual. Un editor invitado y un escritor destacado seleccionan 20 cuentos, si no me equivoco), en el que se recojan el puñado de cuentos que más destaquen de los publicados en ese año. Creo que sería muy interesante la iniciativa, aunque ignoro la acogida que tendría.
Saludos.

Puzzle dijo...

En este orden:

Manderley en venta (Patricia Esteban Erlés)

Abierto para fantoches (Patricia Esteban Erlés)

Sólo de lo perdido (Carlos Castán)

La marca de Creta (Oscar Esquivias)

Un saludo

Manuel Abacá dijo...

Hola, Sergi: Tampoco me había movido el listado "ciego" de las votaciones. Sin embargo, me he animado a hacer unos comentarios, a recordar algunos libros. Yo también voy a ser de los Otros. He estado repasando los libros de cuentos leídos este año. Y, claro, sobre los que he leído, 19, voy a votar, aunque no estén escritos en 2008.
Me gustó el de Marcelo Lillo, sí. Pero también me gustó "Guerra a la luz de las velas"(Alfaguara/2006) especialmente. Mucha potencia en este libro. En otra cuerda "Chicas Muertas" de Nancy Lee (Circe/2007)detalles poéticos,una forma de contar que no parece la de siempre.

Por otra parte, me ha llamado la atención que no se haya hablado del libro de Kjell Askildsen "Desde ahora te acompañaré a casa"(Lengua de Trapo/2008). Aunque lo considero inferior a los otros tres ya publicados, es un libro Askildsen, y tiene un nivel que no es nada fácil alcanzar. También he echado de menos "La vida en el campo" de Giovanni Verga (Periférica/2008), aunque no se trate de un autor actual. Y, en otro sentido, me ha llamado la atención que no aparezca mencionado Calcedo Juanes, su libro "Cenizas" (Pre-textos/2008), quizá porque ¿esté amortizado para muchos, después de un redespegue? "Agua y otros cuentos"(Nórdica/2008), y vuelvo a mis preferencias, también me pareció buen libro, a tramos.
De los que aparecen en la lista quiero decir que tengo el de Lara Moreno por leer, en la estantería. Esto va en el sentido de que hay libros que casi me parecen para valorar en el 2009, es un poco como lo de los niños en el cole, que unos meses se pueden notar mucho.

Saludos Sergi.

Sergi Bellver dijo...

Trataré de ser breve (risas), que no son horas...

Sólo un detalle antes de contestaros: esta tarde, poco antes de las seis, me he pasado por la librería La Central del MNCARS (no sé para qué les hago publicidad, si nunca piden los libros de la editorial para la que trabajo...) y me he comprado El boxeador polaco, de Eduardo Halfon. Para que veáis lo útil que puede ser una historia como esta. Gracias, Paul, gracias Edmundo. Y gracias, Eduardo, por ser tan majete con tu breve mensaje por el Facebook.

*

Mon trés cher (aussi) David, me ha dado placer tachar la palabra "votar" en mi entrada y remarcar la de "intervenir". Con lo que estamos de acuerdo, Tú, yo y como casi siempre, con Monsieur Charbon. Eso sí, sin votos ni rotos ni descosidos, pero ¿a ti qué libro te la ha puesto dura este año, hombre de rojo? No se me calle usted e invite a café, con nubecita de leche, dos azucarillos, moreno, el azúcar, digo, quite, aire.

Abrazos y gracias por ser como eres.

*

Salve, Miguel Ángel M. y muchísimas gracias por dedicarle unos minutos a esta tertulia. De Mil cretinos preparo una no-reseña/devolución/deriva que seguirá a la del libro de Jon Bilbao en mi bitácora (¿le he dicho alguna vez, Dr. Antón Muñoz, que es usted el puto amo? Cómo añoraba esas entrevistas... yo de mayor quiero que me lean así). Verás, como han comentado otros, que el libro de Monzó es dispar, pero que la primera parte vale por muchos, muchos libros de cuentos aseaditos de por ahí. El libro de Esquivias lo caté con poco tiento y menos tiempo antes de que apareciera siquiera mencionado para el Setenil, y me pareció correcto, sin darme el puñetazo que espero en mi estómago literario cuando voy a la caza y captura de cuentos... Creo que tendré que darle una segunda y reposada oportunidad. Gracias por el dato de F. Fuertes, que desconocía por completo. El de Andrés Ibañez lo conocía, porque sigo lo que hace el listísimo Enrique Redel con su Impedimenta, pero no lo he leído, confieso.

El futuro pinta bien, desde luego.

A ver si usted y yo intervenimos pronto en él. Lo hacemos presente a presente desde aquí, pero me refiero a libros, libros, que ya hay ganas de volver a leer/ver a Miguel Ángel Muñoz en acción.

Sergi Bellver dijo...

Querido Pepe, esta semana he tenido dos momentos "Connecting people" con sendos camaradas. Uno, con José Antonio Ruiz, cuando me comentó una idea para un libro que a mí mismo se me había aparecido en sueños (despierto), y el otro, ahora mismo, cuando me hablas de algo que le propuse hace muy poquito a un editor, sin demasiado resultado. No sé qué problemas de derechos plantearía una edición de ese tipo, ni, sobre todo, qué rentabilidad le verían algunos editores (han de pensar en ello, forma parte de su trabajo) y si se pondrían de acuerdo para ceder donde hubiera que ceder, pero a mí me parece una estupenda idea, como muchas de las que se ponen práctica en los EEUU en torno al cuento. Las cosas como son.

Un abrazo grande, Pepe.

pd: habrás leído "pocos", pero los lees bien, a juzgar por tu trabajo en tu bitácora, amigo.

*

Bienvenid@ y gracias por la visita, Puzzle, aunque se te ha olvidado dar razones para esa elección. y es que esto ya hace rato que ha dejado de ser, no ya una votación, ni siquiera una encuesta, sino un debate, una tertulia. Gracias de todos modos.

*

Amigo Manuel A., antes de nada, que sepas que tenía el libro de Calcedo en la punta de la lengua, cuando confeccioné la lista, porque dudaba de si el premio era del 2007 (lo identificaba con ese año), los relatos de varias fechas, etcétera. Acabo de comprobarlo en la Agencia del ISBN y es de abril de 2008, de modo que va de cabeza a la lista. Gracias por estar al quite y hacerme buscar de nuevo.

Me encanta que aportes tus lecturas, porque a pesar de salirse de la premisa inicial de esta historia, no dejan de ser pistas para anotar por los lectores. Los de Askildsen son grandes libros, y Nórdica es una editorial que me gusta muchísimo, pero hablábamos en teoría de libros de cuentos en castellano, de autores españoles o latinoamericanos y editados en España en 2008. En fin, por ceñirnos a algo, a algo "nuestro", de paso.

Un abrazo grande.

*

A todos: ¿Alguien sabe si alguno de esos libros de autores latinoamericanos que está publicando la editorial Veintisiete Letras es de relatos, o todo novelas?

Sergi Bellver dijo...

Abro corchetes:

[

Un inciso que tal vez parece no venir a cuento, pero viene, les aseguro que viene: cualquier día de estos desenmascararé a un indeseable que (no sé cómo, porque no tiene ni talento, ni honestidad, ni nobleza) goza de cierto "respeto" entre algunos escritores, editores y lectores (a los que sabe arrimarse y lamer el trasero cuando conviene, no lo duden) y que, básicamente, viene hinchándome las narices de un tiempo a esta parte. Uno es razonable, uno porfía en ser tolerante, pero todo tiene un límite y ni siquiera los amigos comunes pueden llegar a impedir un día que deje con el culo al aire al respetable "señor" en cuestión.

]

Cierro corchetes.

Continúen...

Manuel Abacá dijo...

Bueno, Sergi. Veo que no ha colado. Perdón por mi despiste. No he leído las bases con detenimiento. Se trata, además de 2008, de españoles y sudamericanos. No era mi intención hablar de mis lecturas -aunque me parecía la única forma de poder aportar algo- solo de los cuentos que me habían gustado y alguno que había echado de menos. Pero, ya desde el rincón y con las orejas de burro, voy a decir otro que he leído en el 2008 y, además de saltarme todas las reglas, además, olvidado nombrar. Junot Díaz "Los boys" (Mondadori/1996). Tampoco quería hablar de los que había leído y no me habían gustado.
Perdón de nuevo. Un saludo del último de la fila.

Esther dijo...

Buenos días a todos

Para mí, que sólo he leído una pequeña parte de los libros de la lista, la escritura exquisita de "Sólo de lo perdido" de Carlos Castán con su poso de tristeza que hay en sus historias, tanto de este como de sus dos anteriores libros, es mi favorito.
Y otro que no está en la lista "Formas del relámpago" de Jordi Macarulla, Ed. Baile del Sol, cuentos que atrapan desde el principio y que hablan de la parte oscura de lo cotidiano.
Pues ahí están mis dos votos.

Larga vida al cuento.

Puzzle dijo...

Tienes razón Sergi, no justifiqué mis opiniones. Lo intentaré ahora y añadiré algún autor (que no libro) más. También olvidé decir que gran parte de los libros que citas los leí y me gustaron mucho, así que hubiese incluído con agrado cualquiera de los relatos (de cualquiera de sus libros publicados) de Juan Carlos Márquez, Gonzalo Calcedo y Oscar Sipán. Son tres grandes, pero como tenía (quería) que mojarme, así lo hice.

Como bien dice Miguel Angel Zapata, me gustan los libros de Patricia Esteban Erlés porque Poe sigue vivo en ella, pero voy más allá, para mí, Patricia es la Silvia Ocampo de este lado, porque es poseedora de una crueldad literaria hermosa y aplastante, porque sus relatos tienen miradas e imágenes asombrosas, poco frecuentes por estos lares, porque sus historias te agarran desde la primera línea y no te sueltan (algo, para mí, fundamental en un relato: debe agarrarte desde la primera línea) y porque es una lectora sabia y una artesana de la escritura. Lo mejor de sus relatos es la sensación de orfandad que te queda cuando terminas de leerlos: siempre quieres más, algo que contenga esa misma belleza.

Ese mismo motivo, la honestidad literaria y personal, es el que aplico a cualquiera de los libros de Castán y al de Oscar Esquivias. Castán te deja atravesada la tristeza en la garganta y te hace desear vivir al menos una vez en la vida, cualquiera de esas historias agrias pero bellas. Leer un cuento de Castán es el equivalente a que te metan la mano entre las costillas y te remuevan por dentro las tripas. También dejan ese poso que todo buen cuento me gusta que dejen.

Y de Esquivias, La marca de Creta me parece un libro maravilloso, dotado de una limpieza y una claridad técnica estupendas. Pero además, te da la sensación de estar leyendo a un escritor humilde y nada vanidoso (sé que esas cosas no deberían contar a la hora de juzgar un libro, pero siento cierta aversión por la vanidad, en general, y la de los escritores en particular), algo que tienen en común los 3 autores que he nombrado. A Esquivias no lo conozco, pero Castán y Esteban Erlés encima son buenas personas. Un valor añadido en estos tiempos que corren.


Besos de Fogueo de Montero Glez es un libro oscuro pero hermoso. No querría compararlo con Bukowski ni con nadie, pero me gusta su suciedad y que escriba con las tripas, porque Montero Glez resulta ser un autor real, de los de verdad, vomita todo eso que lleva dentro y que uno intuye o sabe que tiene que ver más con la verdad que con la ficción.

Y por último, acabo de terminar de leer "La soledad de los ventríluocos" de Candeira y me parece un libro brillante, si consideramos la juventud del autor, la calidad de sus textos y las maneras que apunta.

Un saludo

manuespada dijo...

Aunque me gustan mucho las listas (me permiten enterarme de cosas que desconozco, como en este caso muchos libros de cuentos), no me entusiasman los ránkigs, porque si voto a los libros que me he leído, significa que son mejores que los que no me he leído, y eso sería, básicamente, inexacto e injusto, así que diré cuáles me han gustado de los que me he leído de la lista.

- En primer lugar mi admirado Quim Monzó, que nunca pierde la forma. "Mil cretinos" tiene algunos relatos desgarradores sin perder ese punto de humor negro. Mis momentos preferidos: cuando se comienza a travestir el padre de un personaje en un geriátrico y cuando otro personaje, tras arrancar todas las cosas de su casa, termina por arrancarse las uñas (bestial).

- Sicilia, Invierno. Porque simplemente es el libro de relatos que me gustaría escribir a mí. Exactos como un reloj, con una pizca de filosofía y misterio, y por supuesto, entretenidos.

- Manderley en venta me gustó mucho, me parece muy difícil conseguir esa atmósfera tan especial que logra Patricia, tan opresiva, con un toque entre gótica y victoriana, y por supuesto, me gustan las historias que cuenta, no sólo el envoltorio.

- En cuanto a Márquez, creo que está mejor escrito Norteamérica Profunda y tiene mayor unidad en el tono narrativo, pero me divertí más con la originalidad de algunos relatos de Oficios. Al fin y al cabo, los relatos de un libro no tienen por qué tener una unidad (aunque él lo intenta con los títulos).

- Propuesta imposible, de Javier Sáez de Ibarra, me gustó por su originalidad, y aunque no conocía nada de este autor, me pareció que hacía algunnas propuestas innovadoras, y cuando se trata de innovar hay que ser valiente, porque noto cierto conservadurismo en general a la hora de arriesgar, y qué mejor laboratorio que el mundo del relato para jugar con las formas y los contenidos-

He leído alguno más de la lista, pero me planto. Un saludo Sergi, veo que mueves más gente que el artículo de Babelia.

Gorocca dijo...

Nosotros,todos nosotros me pareció un ejercicio de escritura contundente, lesiva según el contenido de la historia, que calaba.
Oficios y Norteamérica profunda especialmente el segundo,me pareció una radiografía perfecta de esa sociedad americana que tanto cuesta entender.
Con respecto a Zapata, que debía ser del año anterior pero que de golpe me ha venido a la cabeza, su primer relato que abre el libro con la visa ausente, te puedo decir que la mesa y soledad de su escritor aún me están doliendo, qué buena señal!
Saludos!

Puzzle dijo...

Perdón por el error, donde dije Silvia, lógicamente quería decir Silvina.

Lapsus de teclado...

Juan Carlos Márquez dijo...

Dos opiniones divergentes, una relacionada con un comentario de puzzle y otra con uno de Manu:

Puzzle: Yo estoy de acuerdo en que el libro de Matías es brillante, pero opino que lo sería aunque Matías tuviera la edad de Matusalen y llevara escritos muchos libros.

Manu: Yo no creo que Norteamérica esté mejor escritor que Oficios, sino que es un libro más clásico, o menos contemporáneo, como prefieras, quizá más de acuerdo "estéticamente" con tu gusto personal.

Que no pare el debate.

Sergi Bellver dijo...

Antes de seguir con la tertulia (impagable vuestra participación, muchas gracias a todos por hacer y decir tanto, además de hablar, y gracias también a Marta María, Palimp y Juan Carlos por su invitación a este foro del cuento), una pista:

En el número de febrero (el 108, como el sagrado tibetano) de la Revista Mercurio vienen dos interesantes reseñas sobre El pez volador de Hipólito G. Navarro y ese descubrimiento inmediato que para mí ha sido El boxeador polaco de Eduardo Halfon. Lo he leído en la versión en papel de la revista (p.24 y 27, respectivamente), pero os paso el enlace de la versión digital, para que investiguéis.

Todo esto me lleva a plantear una cuestión, pero como tengo otras dos pendientes, contesto vuestros comentarios y la dejo para luego.

Abrazos a todos.

Sergi Bellver dijo...

Manuel, no pasa nada, al contrario, te aseguro que los lectores (alguno ya me lo ha hecho saber vía correo-e y pronto publicaré copias de sus mensajes) agradecen todas esas pistas. Si abrimos el campo a todo el cuento, en todos los idiomas y de todas las épocas, no daríamos abasto. Por eso he querido ceñirme a lo editado en España en 2008, obra "nueva", no traducciones de lenguas extranjeras, no antologías, etcétera. Pero no son reglas ni bases, sólo un marco para centrar un poco la tertulia y, por decirlo así, tomarle el pulso al cuento en España, desde un punto de vista literario, sin más, cifras de ventas y visibilidad aparte. Si quieres hablar de lo que te ha decepcionado, desde luego aquí eres libre, no te cortes.

Un abrazo fuerte.

pd: aunque ya verías mi guiño del otro día en los comentarios, te debo correo-e, y largo, por cierto.

*

Bienvenida, Esther, tu comentario entra sin problema porque apuesto una pierna entera y la otra hasta la rodilla a que eres "mi Esther, nuestra Esther". Castán, desde luego, tiene un sello personal. Cuando escribí mi primer cuento con la dignidad suficiente como para poder recibir ese nombre, pensé que me había quedado "muy Castán" y le insuflé un soplo de alegría, muy leve. La melancolía es peligrosa, si no se sabe manejar en un texto como sí sabe hacerlo el maño Castán.

Anoto (muchas gracias) el libro de Macarulla, de quien tampoco tenía noticia. Repito, lo mejor de esta entrada se debe en gran parte a vosotros: pistas, pistas, pistas...

Un beso.

Sergi Bellver dijo...

Muchas gracias, Puzzle, así da gusto. Ya has incluido esos libros, o esos autores, al mencionarlos. Es verdad lo que dices de Manderley en venta, Patricia tiene un punto cruel, ácido y deliciosamente obsceno en su mirada que hace de sus cuentos algo difeente. Algo muy alejado, desde luego, de eso que llamamos "literatura femenina". Es escritura y son cuentos, sin más. Y eso es tan grato de ver...

Las "angustias" de Castán y Chéjov tienen una diferencia (a mis ojos): el ruso te presentaba una situación, a veces irritante, lúgubre, triste, y uno deseaba compadecerse de sus personajes, uno se levantaba de la silla proponiéndose firmemente "no ser como ellos", vivir de veras. Lo de Castán se le parece, aunque a veces esa tristeza a la que regresa siempre se te queda pegada, en vez de hacer de revulsivo.

Deberíamos separar siempre autor y obra (por eso puedo gozar como un verraco de las novelas del nazi Céline, por ejemplo), pero es verdad que si uno, además, admira al autor por su humildad y capacidad de trabajo (como a mí me pasa con Fraile, Hipólito, Víctor, Ferrando y muchos otros), la experiencia gana un grado. De Esquivias creo que voy a terminar por releer su libro, las pistas me están haciendo recapacitar sobre mi apresurado acercamiento.

Ahora bien, también conoce uno a cabestros que, para colmo, escriben como el "orto", pero ya no sabe qué hacer con ellos y les deja retozar en su vanidad.

Por último, no he vuelto a leer a Montero Glez. porque me decepcionó mucho hace tiempo, pero debería reconsiderarlo (siempre doy otra oportunidad).

Y, como bien dice el compañero, los cuentos de Matías Candeira (aunque nos metamos en el 2009 ya) son buenos cuentos y punto. Su edad sólo augura mucho futuro, pero no desmerece ni reviste lo presente: Candeira lleva mucho tiempo escribiendo (más que yo, por ejemplo, que sólo llevo cuatro o cinco años, y apenas los dos últimos de mis 37 en serio), muchos cientos de folios en carpetas, y mucho leído, sobre todo. Una lectura torpe diría que "se parece a" o "bebe a la sombra de", pero si algo tiene La soledad de los ventrílocuos es, sobre todo, una voz original (por fin).

Ser joven no es delito ni mérito, a ver si se enteran las editoriales, por un lado, y los escritorzuelos con acné, por otro:

a) se puede y debe publicar a alguien, aunque tenga 25 años, si el texto es bueno.

b) no te van a publicar por ser joven y guapo, ni por decir "puta, polla, caca, moco, culo, pedo, pis" aunque lo digas con mucha rabia y una posturita ideal. Sin curro ni criterio no hay texto que valga un cuerno.

Saludos y gracias, Puzzle.

Sergi Bellver dijo...

Para eso sirve todo esto, Manuespada, para enterarse de cosas, sobre todo. De modo que, insisto, charlemos, sin más.

Del libro de Monzó ya haré una "reseña" (primero vendrá la del de Jon Bilbao) más adelante en esta bitácora. Me lo he leído dos veces, además (la primera en el catalán original), y la sensación se repite y la repito: hay en ese libro cuentos de mantenimiento, acumulativos, anécdotas... pero también cuentos prodigiosos como "El señor Beneseit", por ejemplo, al que te refieres y que todavía me la siguen poniendo dura. Quim Monzó es el puto amo, y no hay más.

El oficio de Ferrando es indiscutible y toda una referencia para mí en muchos aspectos a la hora de enfrentarme, sobre todo, a al estructura de los relatos que compongo (bueno, él los diseña y ejecuta, yo los emborrono...). También hubo "reseña" aquí para Sicilia, invierno, como ya sabes.

Del libro de Patricia Esteban Erlés acabo de decirle a Puzzle lo esencial, y me temo que también abriré mi insigne bocaza, pronto, en una no-reseña. Todo un descubrimiento, esta maña.

También hablé aquí de Oficios, poniéndole pocos peros y viéndole muchos méritos. Lo bueno de Márquez, como dije, es su capacidad para mutar (que no para ser "mutante", ya nos entendemos, cruelmente hablando), para ensayar voces, para no conformarse ni repetirse. El cuento de el bracero o el del faquir son de matrícula, y "La sombra de las acacias" o el de los salvajes en Norteamérica profunda son excelentes.

Qué bueno que señales tú también el libro de Sáez de Ibarra, porque me parece de lo mejorcito de 2008 (también habra no-reseña aquí, dadme tiempo), y, sobre todo, de lo que más cosas buenas augura para el cuento en el futuro. Se nota que, además de saber escribirlos, Javier Sáez de Ibarra es un agudísimo lector de cuentos.

Algún día, Manu, a lo mejor les dejo a los de Babelia que publiquen algo aquí, en mi página. no sé, me lo pensaré... Juas.

Abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Cómo me ha gustado lo de "lesiva", Gorocca, cuando estás sembrada, ah, estás sembrada. Tiene que ver con lo que dije en mi deriva, aquí, lo de partirse el labio con ese libro de Víctor García Antón, lo de no salir indemne.

Homenaje, radiografía o Ruta 66 particular para encontrar un hilo por los desiertos de la escritura, Norteamérica profunda es un libro que, entre otras cosas, merecería un rescate y una reedición, para empezar.

Ya nos vamos al 2006, octubre, para ser exactos, pero una de las cosas de las que más orgulloso me siento con esta bitácora, es de haber contagiado unos cuantos libros a lectores que, tal vez, de otro modo, nunca hubieran tenido noticia de esos cuentos. La vida ausente es un libro iluminador, y "La vida ausente" (el cuento), junto con "Belvedere" o "Mientras dicen adiós", tres jodidas obras maestras. Y punto.

Besos.

*

Ya me lo olía, Puzzle.

*

Juan Carlos, como tengo que darte la razón otra vez y esto ya empieza a parecerse a ese pornográfico "intercambio de flujos" que comentabas en Relataduras, hablaremos de otra cosa: pronóstico en San Mamés: Athletic 1-0 Sevilla. Ea.

Aparte, ya en serio, ahora recojo esas tres cuestiones que dejé antes colgadas, para animar el debate y compartir con estos "500 amigos" lo que solemos hablar entre tres o cuatro cuando nos reunimos. Voy en 3... 2... 1..

Juan Carlos Márquez dijo...

Dónde hay que firmar, Bellverdere.

Sergi Bellver dijo...

Bien, después de eliminar el comentario de un cretino tiñoso (siempre lo mismo, ¿verdad, majete?), de esos que nunca hacen nada por nadie, y mucho menos por la literatura, y sólo se quejan de los demás sin pies ni cabeza (anónimamente, cómo no) y viendo fantasmas donde sólo hay horas de curro gratis dedicadas a aportar algo a los demás, vayamos a las tres cuestiones que venía cavilando, ya desde ayer, para enriquecer el debate.

1. Como muestra de que muchos cuentistas están haciendo cosas interesantes y que no se comunican entre ellos, no por sectarismo, sino por puro desconocimiento, las pistas que estamos recogiendo aquí. Hace falta leerse más, comunicarse más, hacer encuentros, conferencias, otras tertulias. Porque es verdad que hay sectas, y camarillas, y patanes que ejercen de gurús del cuento o de lo que haga falta, y miran por encima del hombro a los demás (después de llamarles "chusma" o darles una palmadita paternal, sin mirarse antes al espejo), pero creo sinceramente que, como en poesía o crítica, por ejemplo, nos dejamos llevar demasiado por lo personal e investigamos poco. Hace falta que en un sentido y en otro los creadores, editores y críticos se comuniquen más y abandonen sus torres de marfil, o sus conciliábulos de tabernilla.

2. Lo ha comentado Ignacio Padilla, lo dicen otros cuentistas y teóricos, hay opiniones para todos los gustos, pero ¿qué entendemos exactamente por "unidad" en un libro de cuentos? ¿Temática, conceptual, argumental, estilística... que vayan todos cosidos por el lomo... ?

3. Al hilo (hablando de coser) de lo que conversan Miguel Ángel Muñoz y Jon Bilbao en la última entrevista publicada en El sídrome Chéjov, ¿la extensión de un cuento, entre la página-página y media al estilo Mrozek (qué descubrimiento, José Luis, Antonio, es buenísimo) o las cuarenta o sesenta de una casi nouvelle, importa mucho? Pero sobre todo, ¿importa la extensión del mismo libro? A mí más de 120 ó 140 páginas me parece un cierto exceso, aunque luego se puede sostener con la calidad del texto, pero en fin, ¿qué os parece?

Juan Carlos Márquez dijo...

Rapidito, no sea que Beñat se me vuelva a subir al puf, de ahí al armario y, una vez allí, abrace la tele como un oso o me saque la tierra de una maceta:

1. Sí, estoy de acuerdo. El cuento precisa de otros elementos promocionales y de otros foros de debate además de los blogs, el monográfico quinquenal de Babelia y las presentaciones de libros al uso.

2. Yo creo que la propia autoría garantiza cierta unidad, pero no creo que sea necesaria, ni que mejore o empeore de por sí los libros.

3. Si los relatos son cortos (1-10 páginas), 140 páginas como mucho; si son largos (15-60 páginas), el límite estaría sobre las 250. Esta apreciación es por completo de lector.

hombredebarro dijo...

Evidentemente no soy el más apropiado para hablar de los defectos o virtudes del libro, pero en el año 2008 también se publicó Mucha suerte (Narrador.es), del que puedo considerarme responsable. En cuanto a la lista inicial, tenía referencias de muchos de ellos, de otros tantos he leído algún relato de esos de muestra en la red, pero sólo dos he leído enteros, el de Monzó y el de Lillo, El fumador y otros cuentos. Al hilo de lo que dice alguien más arriba, creo que Pepe Cervera, se podía hacer una antología, pero yo precisaría que fuese digital, de lectura online. Supongo que no sería tan difícil, si todos los escritores ponen un relato a disposición de un complilador. Creo que eso crearía cierto clima interesante. Un saludo. Y a ver.

Hiperbreves S.A. dijo...

Un saludo, lamento profundamente no poderme unir a la fiesta de las votaciones porque no he leído el suficiente número de libros reseñados como para establecer una comparación fiable. Lamentablemente, la gente que vive en la ultraperiferia, como yo, tiene bastantes dificultades para acceder a la inmensa mayoría de los libros reseñados, que por estos lares canarios sólo llegan bajo pedido. ¡Quién tuviera tres rosas amarillas cerca de casa!

De todas maneras, leeré con atención todos los comentarios. Me copio la lista y las recomendaciones. Así, cuando vuelva a la capital del reino le haré pupa a la Visa en el nombre del cuento.

Sergi, hablabas de dedicarle algún monográfico a los microrrelatos, ¿por qué no te animas con una lista de lo mejor de todos los tiempos en ese género chico?

Jesús Ortega dijo...

Hola, Sergi, encantado de saludarte y de participar. Y enhorabuena: mira la que has liado... mira toda la líbido reprimida que nos has hecho derramar...

Y gracias por tus palabras sobre mi libro, lástima que saliera en 2007. (Espero que muy pronto haya más)

Repasando las intervenciones veo que se repiten algunos nombres. Yo los repetiré también: Jon Bilbao, Juan Carlos Márquez, Quim Monzó, Patricia Esteban Erlés, Cristina García Morales, Víctor García Antón, Marcelo Lillo.

(La verdad es que los mejores libros para mí han sido los cuentos completos de Mercè Rodoreda y Cristina Fernández Cubas, pero me temo que no valen en esta lista...)

De muchos de los que has incluido no puedo decir nada, Sergi, porque lamentablemente no los he leído todavía. Ah, y se te ha olvidado incluir "Todos los cuentos, el cuento", de Pepa Merlo, publicado en 2008 por la Diputación de Cádiz.

A ver. Juan Carlos Márquez, sus dos libros, claro. Aprendo mucho de él: qué tío más listo, por dios (pero que no se lo crea, que es malo). Luego están las atmósferas intensísimas, llenas de sutilezas y hallazgos, de Jon Bilbao y Patricia Esteban Erlés. Y Quim Monzó (ni de lejos su mejor libro, pero qué importa, quien tuvo retuvo...). "La merienda..." de Cristina García Morales: un libro fresco, atrevido, shandy, de una autora jovencísima que va a dar mucho que hablar (su cuento sobre el fascista follador, memorable; y alguna vez habrá que hablar de la labor impagable de la editorial Cuadernos del Vigía en favor del cuento). Víctor García Antón, porque su libro es personalísimo, porque la verdad de sus mentiras es más verdadera que otras...). Y Marcelo Lillo, "El fumador y otros relatos": un libro maravilloso, lleno de fulguraciones y tristezas. Uno de esos libros que uno descubre como un tesoro secreto.

(y abrazos)

Delia dijo...

Hola Sergi. Yo creo que éste ha sido un estupendo año para el relato. Se han publicado libros maravillosos.
Para mí, Como una historia de terror de Jon Bilbao es uno de los mejores. Demuestra que no por ser más largo el cuento es menos intenso. Me gusta su extrañamiento, sus descripciones, su manera de narrarnos las historias y de enseñarnos a los personajes.
Juan Carlos Márquez es un puñetero crack, tanto si se pone surrealista, como si se pone clásico. Tanto si sus personajes tienen un coño capaz de conceder deseos como si se traen a una geisha como souvenir de uno de sus viajes. Parece tener las cosas muy claras, las historias muy perfiladas. Estoy de acuerdo con lo que dice de él Marta María López, que es quien me lo descubrió a él (bueno, y a todos los que voy a nombrar aquí, porque yo leía exclusivamente novela hasta hace un par de años).
Nosotros, todos nosotros es increible. Victor García Antón me gusta muchísimo, leo y releo sus cuentos, por placer y por el puro aprendizaje que supone descubrirles "el mecanismo".
De Sicilia, invierno digo lo mismo que de García Antón y añado algo más: las historias de Ferrando son interesantísimas, hace de lo totalmente imposible algo verosímil.
Puedo nombrar otros libros que me han encantado, como La marca de Creta, que me quito el sombrero ante tanta honestidad y tan buen hacer, tanta falta de pretensiones y un resultado tan alto.
En definitiva, Sergi, que si tuviera que elegir un libro de relatos publicado en 2008, éste sería Oficios, de Márquez, pero que ha habido muchos que me han gustado, aunque ese es el que más me ha gustado con diferencia.

Un saludo,
Delia Olmos

Delia dijo...

Acabo de leer toooodos los comentarios de esta entrada y vuelvo a opinar :)
Tengo cierta tendencia a que me gusten más los cuentos cortos que los largos, digamos, por aproximar, que considero que unos seis folios como mucho está bien. Pero es puro prejuicio, lo sé. Después de leer los cuentos de Norteamérica profunda y los de Como una historia de terror, cambié mi opinión. Pero cambié mi opinión porque están fenomenalmente bien escritos. Aun así, prefiero los cuentos más breves, por norma general.
Con respecto a la unidad de los libros de relatos, a mí me da lo mismo. Sólo le veo la ventaja del título, que es más fácil de seleccionar si los cuentos tienen cosas en común, pero nada más.
Por otro lado, y aunque ya pertenezca a 2009, reviento si no digo que viva la madre que parió a Matías Candeira. A mí la edad me importa poco, hasta el nombre del autor me importa poco, me da igual quién lo escriba. Lo que me importa, Sergi, es lo que decías tú en un comentario, que el cuento me dé una bofetada con ganas cuando lo leo. Los cuentos de Candeira son alucinantes, ahora mismo tengo en mente esa pobre nevera cayendo al mar, con la puerta que se abre y las flores al viento y los escarabajos esos volando, o el bombardeo de flores en otro de los cuentos... Qué tío.

Juan Casamayor dijo...

Queridos amigos.

Interesantísimo todo lo dicho y apuntado. Sergi, da gusto ver la participación y el espacio que estás creando. ¡Enhorabuena!

Por mi parte, destaco dos escritores que me han gustado muchísimo: Patricia Esteban Erlés, con "Manderley en venta" (Tropo Editores, 2008) y "Abierto para fantoches" (Diputación Provincial de Zaragoza, 2008) y Juan Carlos Márquez "Nortemérica profunda" 8Excmo. Ayuntamiento de Montijo, 2008) y "Oficios" (Editorial Castalia, 2008).

Como editor de Páginas de Espuma, estoy muy contento con los libros de Javier Sáez de Ibarra, "Propuesta imposible" (tan alabado por Hipólito G. Navarro), y el de Ignacio Padilla, "Los androides y las quimeras" (gracias María rosa amarilla). No puedo dejar de citar un gran libro, "Las puertas de lo posible", de José María Merino, que en un balance anual, fue elegido como uno de los mejores diez títulos de la narrativa del 2008.

Un fuerte abrazo,

Juan Casamayor

Puzzle dijo...

Un matiz:

Acepto la discrepancia de Juan Carlos Marquez y la de Sergi. Cuando dije que el libro de Matías era brillante, formulé mal la frase, porque no era eso lo que quería decir, y al leerla de nuevo, efectivamente, parece que digo que es un libro brillante si tenemos en cuenta la edad del autor.

No era eso lo que quería decir, tenía que haberme quedado en lo de brillante y punto. Así que estoy de acuerdo con quienes habéis opinado al respecto.

Manuel Abacá dijo...

Hola, Sergi:
Me paso de vez en cuando para seguir el debate. Ahora, también como Jesús Ortega, para hablar bien de los cuentos de Mercé Rodoreda. Y de la escritora. Leí, dentro del libro, "Veintidós cuentos" y "Parecía de seda y otras narraciones". Como no lo he acabado, no lo apunté en mi lista y se me olvidó. Se ve que estoy pasando una etapa de pocos cuentos y poca tranquilidad para votar como dios manda.

Un saludo.

El Viajero Solitario dijo...

Interesantísimo el coloquio que has iniciado, Sergi. Como lector apasionado y emborronador de papeles aficionado, destaco tres libros, por su calidad y originalidad:

-Manderley en venta, de Patricia Esteben Erlés. Por resucitar a Poe y sentarlo frente al ordenador a escribir en el messenger. Celebro la aparición de esta aragonesa y su peculiar mirada, capaz de construir atmósferas inquietantes en cualquier situación.

-Oficios, de Juan Carlos Márquez. Por el desenfado en la escritura, por la ironía y el surrealismo, también por la ternura. Da gusto toparse con un libro como este, que hace un uso del humor tan exquisito. De este autor tengo pendiente su Norteamérica profunda, error que pienso subsanar en este 2009.

-Nosotros, todos nosotros, de Víctor García Antón. Si alguna vez escribiera un libro, quisiera que se pareciera a este. Admiro la aparente sencillez de su escritura, que hace de la lectura de este libro una delicia; tras esta aparente sencillez adivino, sin embargo, largas horas de trabajo. Casi todos los cuentos esconden además una segunda lectura, otra historia tras la historia que nos cuenta, o eso al menos me ha parecido. Un libro para leer una y otra vez, inagotable.

Hay un libro que incluiría sin dudarlo en este repaso: Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas (y lo incluiría a pesar de que sólo llevo leídos los dos primeros libros del volumen, Mi hermana Elba y Los altillos de Brumal). Entiendo que, aunque esté editado en 2008, al ser una compilación de libros publicados con anterioridad no se considera novedad.

En cuanto a las nuevas cuestiones que planteas, no puedo opinar más que desde la óptica de lector:

1) Desconozco el mundo editorial, por lo que pido el comodín de la llamada para responder a este punto.

2) Como lector, nunca le pido a un libro de cuentos unidad, ya sea temática, conceptual, argumental… es más, me gusta que cada cuento sea diferente del otro, que me sorprenda; algo como lo que planteaba Miguel Ángel Muñoz en su prólogo de El síndrome Chéjov: que parezca incluso que cada cuento haya sido escrito por un autor diferente. Me da a mí que esa unidad es una pretensión de los editores, para que el libro resulte más fácil de clasificar y ubicar en las estanterías. Dicho esto, entiendo que haya escritores que busquen hacer libros de cuentos con un hilo común, como El llano en llamas de Rulfo o Ajuar funerario de Iwasaki -por citar algunos-, pero lo entiendo como una decisión del escritor, no como una obligación.

3) Pienso en la extensión de los libros y en los tres que he resaltado: a duras penas alcanzan las 120 páginas; todos me dejaron un regusto agridulce al acabarlos, la sensación de quedarme con ganas de más. No sé, igual si fueran más largos podrían llegar a producir cierto hartazgo. Digo esto porque cuando me enfrento a las obras completas de algún autor nunca leo más de dos libros seguidos, intercalo la lectura de otros autores para evitar que acabe “cansándome” (se trata de algo particular, en absoluto generalizable). Sí, me gusta esa sensación de querer más que me dejan los libros de 100-120 páginas (los buenos libros, se entiende).

Por lo demás, me satisface ver en la lista que has elaborado muchos libros que no he leído, augura un año de buenas lecturas pendientes (lástima que no haya tiempo para todas). Visto lo visto, diría que el 2008 ha sido un buen año en lo referente al cuento español. Espero que continúe con la racha.

Un abrazo.

Fernando Valls dijo...

Me temo que, a estas alturas, está ya todo el pescado vendido, pero como a mí sí me gusta comparar y llamar la atención sobre los libros que más me han gustado, aunque no conozco algunos de los que citáis, destacaría los de Eduardo Lago, Carlos Castán, el irregular de Juan José Millás, pero con piezas expléndidas, el de Adolfo García Ortega, La ruta de Waterloo, que nadie parece haber leído (¿por qué?), y los de Juan Carlos Márquez (los dos), Ernesto Calabuig, Ignacio Ferrando, Lara Moreno, Sonia Hernández, Antonio Báez, Javier Sáez de Ibarra, Lola López Mondéjar, Patricia Esteban Erlés (los dos), Víctor García Antón, y Manuel Moyano. De ser todo esto cierto, el año no parece que haya sido malo.
Y mi pregunta es: ¿cuáles han sido reseñados en el diario El País, que tan preocupado aparece, de pronto, por el cuento? Me interesaría mucho conocer la respuesta. En el espacio que le han dedicado a Maruja Torres y Rai Loriga, cabrían las reseñas -sin que estén jibarizadas- de casi todos estos libros.

Sergi Bellver dijo...

Otro inciso, antes de seguir y contestaros (si me deja la red, que va fatal):

Después de investigar un poco más, y hasta de preguntarle a una de las editoras de Veintisiete Letras por su catálogo (me ha dicho que de momento no, pero que en unos meses publicarán un libro de cuentos que tienen en cartera), he incluido un título de una editorial que no habíamos mencionado hasta hoy: El sapo es un príncipe. Y vicecersa, de José Ovejero (Funambulista, 2008). Conocía a ese autor por su libro de viajes (el otro género que me toca de lleno) China para hipocondríacos (Ediciones B, 1998), un título interesante, por cierto.

En definitiva, me encantaría que, ya que estáis haciendo esta tertulia entre todos, la entrada quedara también para todo el mundo como un recordatorio de lo que se ha escrito y editado en cuento en España en 2008 (antologías aparte: soberbias las de G. Navarro, Fernández Cubas, etc. ), como un punto de partida para lo que haremos entre todos en 2009 y, sobre todo, como un cúmulo de pistas para que todos nosotros (empezando por quienes escribimos y editamos, que tampoco llegamos a todo), que somos lectores antes que nada, hagamos nuevos descubrimientos.

Gracias, señoras, señores. Sólo falta que inventen un gadget para poner cafés o cañas en una bitácora... y hala, que nos den las tantas.

Sergi Bellver dijo...

Sean o no promocionales para obras concretas, autores o editoriales Juan Carlos, se podrían plantear actividades paralelas, no sólo pensando en eso, sino en la visibilidad del cuento, en su estudio y disfrute. Conferencias como aquella pomposa de La Sorbona (otro evento curioso de 2008), pero con ponentes que conocieran de veras la realidad del cuento y vinieran, además, de escuelas y estéticas distintas, sin camarillas, que es lo que al final enriquece el punto de vista general.

La traída y llevada unidad en los libros de cuentos, para mí, viene dada si el autor ha creado ese libro de manera deliberada y sin tirar de cajón. Aunque explore en diferentes voces y estrategias, el simple hecho de estar trabajando en un proyecto le dará una pátina o una raíz que quedarán, de algún modo, en la lectura. Incluso si en cada cuento da un salto mortal y explora. Donde la "unidad" me parece un tanto absurda es en los libros de cuentos planteados como novelas por fracciones, por ejemplo, que es lo que piden algunos editores con miopía literaria (los mismos que suelen demandar, además, libracos de buen lomo y miran con mala cara esos libritos afilados de cuentos al estilo de La vida ausente).

Sergi Bellver dijo...

Exploraré en estas turbias aguas (turbias porque estoy ya beodo de tanta página), estimado Hombre de barro, a ver qué tal pinta Mucha suerte. Realizar una antología virtual no es nada complicado, aparte del tema de derechos en obra publicada, por supuesto, pero creo que el verdadero reto sería plantearla para el circuito tradicional, con una posible versión digital, no lo sé. Pero, en todo caso, no renunciar ya de entrada a la visibilidad y dejar el proyecto sólo para la red, donde muchos podrían disfrutarla, pero seguiría (hay que ser realistas) siendo invisible para la mayoría de lectores y libreros.

Veremos qué sale de todo esto.
Saludos.

*

Hay que leer muchos libros para establecer comparaciones concluyentes, Hiperbreves, pero para señalar uno que te haya atrapado sólo hace falta haber leído ese. No te coloques a ti mismo en el margen, centrándote en lo virtual o incidiendo (con razón, eso sí) en la escasa distribución que puedan tener muchas editoriales del cuento en Canarias, pero no te quedes en esa postura, porque, por ejemplo, tienes Tres rosas amarillas más que cerca de casa. Tienes esa librería o algunas otras (o en ciertos casos, las propias editoriales), si realizas un pedido a distancia. Lo que no te puede ofrecer un librero en la periferia es el libro para "catarlo" en las góndolas y estanterías de su local, en tu ciudad, pero para eso están las bitácoras como esta, o como las de muchos otros amigos: a partir de reseñas e iniciativas así, puedes tomar nota de muchos títulos y hacerte con ellos. En realidad, buena parte de los lectores de cuentos acaban actuando así.

En cuanto a los microrrelatos y esa lista de the best of all times del asunto... creo que de momento declino la idea (buena). Ya estoy metido en mil cosas y no quiero morir tan joven... De todos modos, para que nadie diga que no le hago caso a los relatos mínimos (me gusta ese guiño), ahí está el Diomedea.

Sergi Bellver dijo...

Saludos, Jesús. Tenía muy buenas referencias (y desde varios flancos) de El clavo en la pared, pero para acabar de decidirme vino el rey coronado del cuento (literalmente), Hipólito, a decirme que le había gustado mucho (estarás contento).

Sí, me temo que, cuando me pongo, la lío bien (y las que os esperan este año...), pero de eso se trata, de no quedarse apoltronado en el discurso llorón y ombliguista y en hacer cosas, sobre todo en HACER cosas y mover energías en los demás.

Como van a salir varias veces nombres como el de Cristina Fernández Cubas, aclaro que no fue capricho mío no incluir antologías en la lista inicial (que ya no importa demasiado, pues el pulso al cuento de 2008 se lo estamos tomando en esta tertulia). El motivo es claro: fijarse en las novedades, en las nuevas voces o en los nuevos (a veces) discursos de las más veteranas. Ese tipo de libros son los que requieren de más audacia por parte de los editores. Las antologías, con valores seguros como los de esas dos autoras que nombras, son necesarias y las disfruto como un enano, pero mi motivación principal es poner sobre la mesa lo que se está moviendo en la creación literaria en castellano hoy, pero con la vista puesta en pasado mañana.

Gracias por el dato (otro más), ahora mismo busco ese título de Pepa Merlo. Veo que coincidimos en muchos hallazgos y que llevas mucha razón con Monzó (mi reseña irá por esos derroteros). Y sí, Cuadernos del Vigía está realizando una labor a tener en cuenta, desde la periferia, pero sin que los que estamos en la periferia de la periferia (¿aceptamos pulpo?) la pasemos por alto.

Un abrazo grande y bienvenido.

Arilena dijo...

Pensaba sólo dejarme caer por aquí para escuchar y aprender porque realmente he leído muy poco para opinar sobre la lista de libros.
Entre los que he leído me quedo con los de Juan Carlos. Quizás Oficios me gusta más porque tiene algo de juego tonto y divertido pero Norteamérica está tan bien escrito que no sabría decidir.
Mil cretinos es una delicia, claro. Qué se le puede decir a Monzó a estas alturas.
Sicilia, invierno es pura pulcritud. Son relatos perfectos, redondos, hechos bajo una lupa precisa.
Pero Nosotros, todos nosotros tiene ese pedacito de verdad que nadie sabía que existía.

Dicho esto me vuelvo a mi rinconcito a escucharles hablar para seguir aprendiendo.

Sergi Bellver dijo...

Creo que, en el aspecto creativo, estamos todos de acuerdo en eso, Delia: 2008 ha sido más que fértil para el cuento. Que sepas que me ha producido un placer especial reparar en eso de "yo leía exclusivamente novela hasta hace un par de años". Una de las cosas más gratificantes que me han pasado en estos últimos años ha sido tener la noción de haber contagiado el gusto por el cuento a muchas personas, amigos, lectores, alumnos, etcétera. Somos (entre todos, autores, lectores atentísimos como Marta María, y mcuhos más) como termitas obstinadas que, poco a poco, van excavando galerías en este mundillo literario, para que caigan los leños vetustos de la costumbre, para que la buena literatura encuentre respiraderos. Es lo más grato de todo esto, créeme: compartir y fomentar lo que creemos de veras que vale la pena.

Esta entrada va a tener que leerla el editor de Castalia, porque luego Juan Carlos va a pedirle cuentas detalladas de la liquidación de Oficios, visto lo visto...

Todos tenemos, más que prejuicios, manías y afinidades, y a mí también se me hace un tanto cuesta arriba un cuento a partir de las quince páginas, a no ser que esté muy, muy bien escrito. Y es que es difícil mantener el tipo en un relato de largo aliento. No hay reglas, no hay recetas y cada autor busca su propia ortodoxia, pero creo que uno de los méritos del cuento es la falta de relleno, la exactitud, la vibración... y mantener eso en treinta o cincuenta páginas es un reto del que pocos escritores pueden salir airosos. Ah, por cierto, lo está diciendo un ávido lector de novela (y novelista en ciernes, espero), con lo que no hay sectarismo que valga. Es tan sólo que creo que cada "género" tiene su propio lenguaje.

Ah, Matías, sí, creo que va a ser un gran año para sus ventrílocuos. Le ha costado parirlos, o se lo han puesto difícil, mejor dicho, pero creo que la espera ha valido la pena, visto el buen trabajo y la apuesta de Tropo.

Un abrazo y bienvenida, Delia.

Sergi Bellver dijo...

Muchas gracias por tu intervención, querido Juan, que le da otro valor a todo esto, ya que tú eres parte implicada en el asunto, por tu labor editorial. Las demás partes implicadas, también cruciales, como los lectores, sobre todo, son los responsables de esta tertulia, yo sólo encendí la mecha. También me parece importante que participen los autores, aunque me hago cargo de que a muchos les puede dar cierto pudor, por motivos varios (como haber publicado libro en 2008), y no los veremos por estos lares. Otro tanto para los críticos y los medios, aunque para eso está Fernando, siempre guerrero, agudo y atento a las posibilidades de la red como foro alternativo.

Un buen remate del pasado año, y síntoma de hasta qué punto el cuento ha gozado de muy buena salud desde el punto de vista creativo, será el inminente Premio Ribera de Duero, que no en vano cerraba convocatoria justo el pasado 31 de diciembre. No sólo se han publicado muy buenos libros de cuentos en 2008, también se han escrito, y estoy seguro de que nos vamos a enterar de ello en breve.

Ya sabes, Juan (porque aquí big mouth man no se lo ha ahorrado), que salvo alguna objeción (igual has tomado nota y has visto que nadie está hablando de ciertos títulos mainstream, no sólo de tu editorial, también de otras, lo que tendrá más que ver con el desinterés que con el prejuicio, quiero pensar), he encontrado varios títulos en Páginas de Espuma que cierran el año con nota muy alta: Propuesta imposible, El androide y las quimeras y La fe ciega, un libro que ha llegado cuando ya recogíamos los vasos de esta fiesta, pero que está resultando un muy grato descubrimiento para mí.

El gran Merino, nunca falla, en ningún balance.

Un abrazo enorme y ojalá que entre todos, lectores, críticos, autores y editores (¡y libreros, sobre todo si son como Tres rosas!) hagamos de 2009 otra buena añada para la cosecha del cuento.

Sergi Bellver dijo...

Puzzle, no pasa nada. A veces la edad suele tener más importancia de la que debiera para quienes sólo tendrían que fijarse en el texto. Algunos críticos y editores también caen en eso. ¿Por qué no apostar por un texto si es bueno, aunque el autor no pase de los 25? ¿Por qué apostar por él, si no es bueno, sólo porque el autor tiene 25 y queremos lanzar "una joven promesa" a toda costa? ¿Por qué mirar de reojo a veces a quien empieza a escribir a los 40, sin currículum literario detrás? En fin, el texto, señores, el texto es lo único que debiera prevalecer en todas estas consideraciones.

Saludos de nuevo.

*

Manuel, no podemos decir que Mercé Rodoreda sea precisamente "una voz nueva", pero desde luego agradezco que mencionéis a todas esas autoras, para que los lectores tomen nota. Que ya hace rato que va de eso la cosa, de tomar nota, y no de votar (¿para qué?). Aprovecho tu saludo y nombro a otra autora, cuentos aparte, que debiera ser lectura de cabecera para muchos: Ana María Matute, Ana María Matute, Ana María Matute... lean sus cuentos, sus novelas, todo. Es una de las grandes de verdad en toda la literatura hispanoamericana.

Abrazos.

Cable Hogue dijo...

"Un punto de partida para lo que haremos entre todos en 2009", al hilo de esta frase tuya, Sergi, creo que no sólo habría que recomendar para descubrir nuevos libros y autores (esos "descubrimientos"), sino que, además habría que pensar el cuento. Cierto que este no es lugar (¿o sí?) para esa labor, aunque, sinceramente, creo que estos comentarios, en esta tertulia, reside el germen de muchas cosas, de muchas buenas cosas.

Hay una cita de un pensador francés, Lyotard, que me gusta mucho y que tal vez, sólo tal vez, pueda servir como punto de partida, dice así: “La importancia de un texto no es su significación, lo que quiere decir, sino lo que hace y hace hacer. Lo que hace: la carga de influencias que detenta y comunica; lo que hace hacer: las metamorfosis de esta energía potencial en otras cosas, en otros textos; y también pinturas, fotografías, secuencias de film, acciones políticas, decisiones, inspiraciones eróticas, rechazos a la obediencia, iniciativas económicas.”

Por ello considero capital hacerse la pregunta siguiente (más allá de la "unidad", de la "extensión", del estilo): ¿Qué hace hacer el cuento? ¿Qué resortes abre? O, de otro modo: ¿Qué queremos, tanto como lectores y escritores, que el cuento haga hacer? ¿Qué inspira, o debería inspirar, un cuento?

La pregunta es de carácter existencial porque creo que la dimensión del cuento tiene que ser existencial (dicho en otras palabras, el cuento tiene que ser vida): es muy importante, a mi modo de ver, que este orden queda establecido porque queremos que los cuentos que cambian una vida sean visibles, no que el cuento, pagando cualquier precio, sea visible.

Un saludo.

Enrique Páez dijo...

Tantos amigos con tantos libros buenos hace que (votar) intervenir sea casi una traición, pero aún así, sin enumerar a los demás que sigo y leo en papel y en blogs, nombro a Sicilia, invierno, de Nacho Ferrando, pero me quedo con todos.

Hiperbreves S.A. dijo...

Sergi, tomo nota de tus acertados tirones de orejas y me pondré manos a la obra. "Orina culpa", que es la forma educada de decir "mea culpa"

Marita Corrales dijo...

solo para indicaros un título imprescindible para las votaciones del próximo año (y para aconsejaros que cejeis en este proposito agrimensor, tan vano, tan vanidoso): Materia prima de Francesc Serés en Caballo de Troya le da mil vueltas a todas estos títulos del 2008 y lo mejor es que no se trata de un libro de cuentos, no voten más, la miopía es operable pero es.

Carlos F. dijo...

Buenas. Me uno tarde al debate, cuando parece que ya todo el bacalao está vendido. De todas formas, dejo aquí mi aportación. Lógicamente, no me he leído todos los libros. Me he leído cuatro. Me tengo que leer dos. Y hay otros dos que no los encuentra ni Blas. Preocupantemente, me da la sensación que la mayoría de los que aquí decimos algo nos hemos leído casi los mismos libros. Algo así decía más arriba Paul Viejo con esos libros que comentaba y que no estaban en la lista. En fin, esto da para otro debate. Voy al grano, aunque poco voy a aportar.

-Oficios: Me ha gustado. Y me parece un libro mucho más serio de lo que se ha venido diciendo. Esto quiere decir que su humor funciona como tiene que funcionar. Me ha llamado la atención, en particular, el cuento de Laureano Zanza. Es Kafka y...algo más. También el de la nevada de cadáveres. Estilo clarito y eficaz. No me gustaron tanto los cuentos en que los personajes aparecen en situaciones "incómodas" (el del Rajiv, por ejemplo). Están bien hechos, pero me parece que sobreabundan personajes haciendo el pino en nuestra "cuentística", o como se diga, actual. Para gustos. Sus cuentos no tienen precio como textos en la clase de ELE. Confieso que los he fotocopiado. Por cierto, esa Norteamérica es tan profunda que no hay dios que la encuentre. Por lo menos, los que vivimos en el extrarradio.

Lo mismo para Nosotros, todos nosotros. No hay forma de que te llegue a casita.

-Solo de lo perdido: Muy bueno. Los cuentos que más me gustan son los que no tienen ni principio ni nudo ni desenlace. Ni falta que hace. Están tan bien hechos que es la misma escritura que hace de argumento. Cojonudo "Hasta siempre".

-Pétalos. Cuando lo leí me dejó frío. Qué se yo porque el libro tenía algo. Curiosamente, Bezoar (o como se escriba) fue el cuento que menos me gustó en su momento. Digo curiosamente porque es el único del que me acuerdo. Y eso algo querrá decir, digo yo.

-Mil cretinos. Tenéis a Quim Monzó en un pedestal y hacéis bien. Uno que no se anda con hostias estilísticas porque no le hace falta. Porque con lo que tiene que contar va sobrao. Me tuvo un par de días rayado el de la vieja que quiere borrar todas las huellas del marido. Y el del travelo de la tercera edad. Eso sí, ya baja un poquito de nivel en algunos de los cuentos más cortos.

-Sicilia, Invierno. Me quito el sombrero. He dicho antes que no me gustan los cuentos clásicos. Lo que pasa es que cuando te encuentras con algo tan bien hecho... No le falla nada al jodío. Qué envidia. El de los peces con corbata, (Dragados, creo que se titulaba) que, desde mi punto de vista, es el que más pasa de clasicismos, fue el que más me gustó.

Tengo sobre la mesa La Marca de Creta que, después de haber leído Inquietud en el Paraíso (para que digan que la Guerra Civil sólo sirve para hacer subliteratura) estoy convencido de que no me va defraudar para nada. Y el resto se andará.

Y en Internet me han molado el "Ada Neuman" de Patricia Esteban (y también el micro del vudú) y lo que hay de Candeira.

De lo que me he leído este año, ¿qué es lo que más me ha molado en absoluto? Ya sé que no viene "a cuento" pero lo digo porque uno tiene derecho a decir lo que quiere cuando tiene la alcachofa en la mano. Os dejo cuentos y libros.

-"Signos y símbolos". De Nabokov. Un cuento perfecto en su brevedad. Después de eso, ya está todo dicho sobre la paranoia. Este me tuvo dos semanas preocupadísimo cada vez que llamaban por teléfono y había alguien cabreado en casa. Está en sus Cuentos Completos.

-Los cuentos de "Una giornata", el último libro de Pirandello. No sé cuántos están traducidos en la antología que publicó El Acantilado. Mola y mucho. Otro que de viejo se da cuenta de que lo que mola no es ser ocurrente sino levantar una escritura que tenga capacidades hipnóticas. Otro que se pasa por el forro el argumento. Eso sí, se lo empezó a pasar de viejo, sin la sombra chalada de su mujer. ¿Para cuándo un cuento sobre Pirandello, las minas de azufre en Sicilia y la locura de su mujer? A ver si se anima alguno.

-El Wallace y su "Iglesia no construida por manos". Está en "Entrevistas breves con hombres repulsivos". Emocionante, el "Catedral" de Carver, con todo lo que tiene, es una cagarruta comparado con esta reflexión sobre el arte, la religión y la locura.

Y Di Benedetto.
Y Señores y sirvientes de Pierre Michon. El muy cabrón quiere transformar la escritura en pintura y lo consigue. Genial el cuento sobre los pintores primitivos.

Un saludo,

Carlos

Sergi Bellver dijo...

Querido Viajero, aprovecho tu huella para reflexionar sobre algo: me hubiera encantado que participaran muchas más personas de las no habituales en la "blogosfera", para ver si mencionaban otros títulos, pero sobre todo para saber cómo argumentaban sus afinidades lectoras y las compartían. Incluso he invitado directamente a unas cuantas de ellas (escritores, críticos y editores, sobre todo) a intervenir, pero creo que algunos de ellos no terminan de valorar la red como alternativa, o les da pereza, o pudor, o no les apetece, o no les gusta este espacio, sin más. Digo esto porque lo cierto es que muchos de nosotros estamos nombrando un grupo concreto de libros, repitiendo varios títulos, y no quisiera que alguien pudiera interpretar eso como una "camarilla" en acción; nada más lejos de la realidad. Pero si cuando se le da la oportunidad de intervenir a los no habituales la declinan, son ellos quienes están parcelando el asunto y marcando distancias, no nosotros.

Aún no me he pronunciado en esta tertulia de manera concreta en cuanto a mis favoritos del año, en parte porque ya lo vengo haciendo en esa serie de no-reseñas, El cuento de 2008, que de momento va por la tercera y a la que llegarán unas cuantas más en las próximas semanas. Pero tal vez lo haga aquí, en los comentarios, para publicarlo todo en el mismo sitio, y por si un lector del futuro llega hasta aquí en labores arqueológicas para ver qué se hizo y se dijo del cuento en 2008. Desde luego, si Manderley en venta, Oficios y Nosotros, todos nosotros se están repitiendo en muchos de vuestros comentarios, como en el tuyo, Viajero, no ha de ser en absoluto casualidad... Tampoco lo es tu mención a Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas, por lo que ya he dicho antes que es uno de los libros a disfrutar con babero, sea o no sea novedad.

Más que observar en cada cuento la escritura de un autor que pudiera pasar por diferente, me gusta reconocer una misma fuerza, una motivación y una manera de trabajar distintiva pero volcada en diferentes propuestas, con diferentes matices y recursos. Dicho de otro modo, hay una delgada frontera entre un autor que no encuentra su voz y su estilo al desperdigar intenciones en diez o doce relatos del todo heterogéneos, y un autor que, seguro de sí mismo, modula su voz a la búsqueda de algo distinto en cada cuento. Creo que me estoy explicando fatal... pero bueno, en definitiva no deja de ser, como dices, prejuicio, afinidad o manía de cada uno. Como manía debe de ser también saborear de la misma manera un libro de cuentos, la buena gastronomía o el sexo (hablo por mí): prefiero siempre quedarme saciado pero con un puntito intacto de ganas, que harto y aburrido. Prefiero saborear a ingerir.

Esperemos que el festín del cuento siga dejándonos buen sabor de boca en 2009.

Un abrazo, señor solitario.

Juan Carlos Márquez dijo...

Carlos: puedes pedir "Norteamérica profunda" y "Nosotros, todos nosotros" a la librería tres rosas amarillas. El porte es barato (2,5 euros en total creo) y, de paso, puedes pedir algún libro más hasta completar los dos kilos de peso.

Marita Corrales: bah, nada. Me estoy reformando.

Sergi Bellver dijo...

Siguen viniendo gabarras al puerto, Fernando, aquí hay pescado para rato. Danke Schön por intervenir. Como le digo más arriba a Juan Casamayor, además de lectores y autores, el hecho de que editores y críticos también digan la suya amplía el campo de visión del asunto, porque así no nos dejamos a ninguna de las partes implicadas. Además, como siempre, te mojas, lo que también agradezco.

El libro de Eduardo Lago no lo he catado, y lo anoto. A Millás he de reconocer que lo tengo en una especie de limbo, y no lo he sacado de ahí desde hace tiempo. A veces pienso que si Millás no fuera quien es, podría atreverse un editor a hacerle una buena criba de cuentos, y quedaría una cosa más delgadita y potente (porque cuando está fino, está fino el hombre), con menos morralla (ya que hablamos de pescado). En fin, que es imposible haberse leído todos los libros de esa lista (que ya no es para votar nada, sino para hacer inventario cada vez más completo de lo que se ha publicado en cuento en España en 2008), aunque yo ahora mismo estoy metido en la lectura del decimoctavo título...

En cuanto al libro que comentas, La ruta de Waterloo, te cuento mi experiencia personal: además de la falta de tiempo, soy un tipo que tira a pobretón, por lo que no puedo comprarme todos los libros que quisiera. Un día tuve en la mano dos libros de Menoscuarto, el de Adolfo García Ortega y Mundo S.A., de Pablo del Barco, y me decidí por el segundo. Por cierto, un título del que nos hemos olvidado todos (es de 2008),los demás para recordármelo y yo al confeccionar la lista, pero es que no tengo muy claro si esos textos son cuentos. De todos modos, ahora mismo actualizo la entrada y lo añado. En fin, a ver si las editoriales se animan a partir de ahora y me mandan libros para que los siga reseñando, y así mi bolsillo no tendrá la culpa de no dar abasto.

Creo que ya estamos todos de acuerdo en que el año pasado fue más que fértil para la escritura de cuentos. Respecto a la apuesta de editoriales y, sobre todo, a la visibilidad en medios ya es otro asunto, y recogiendo lo que dices, Fernando, es verdad que el espacio que se le dedica en prensa a las grandes divas daría para investigar y sacar a la luz la obra de muchos escritores (no sólo cuentistas) que de veras tienen una mínima preocupación por la búsqueda artística en literatura. Pero tras el famoso especial de Babelia, al sábado siguiente vino una breve reseña (sí, algo "jibarizada", pero es que antes la tónica imperante era la invisibilidad) de Carne, de Eider Rodríguez, y en el de ayer (luego busco los enlaces para que los lea quien lo desee) volvían a mencionar en un artículo el supuesto renacer del cuento, a nombrar a la santa librería Tres rosas amarillas (Amén) y a hacer una reseñita de otro libro de cuentos. En El Cultural de EL MUNDO también cae de vez en cuando algo sobre el cuento, como la semana pasada, en que comentaban el afortunado (en muchos sentidos) libro de cuentos de Jon Bilbao. En fin, me imagino que poco a poco algunos periodistas (por lo general desubicados) empiezan a estar al tanto de otras vías de información, empezando por nuestras bitácoras, la tuya, la de Miguel Ángel Muñoz y otras tantas. A pesar de que ahora lo parezca, no quiero ser demasiado optimista, sino realista, pero aunque sea gota a gota, parece (de momento, parece, ya veremos) que muy poquito a poco las cosas empiezan a tomar cauce (cauce de regato, pero ya será río, ya). Debido al trabajo de muchos, desde luego, que venimos peleando desde hace años.

Auf Wiedersehen, Herr Valls.

pd: disfruté primero en papel de tu crónica berlinesa en la revista Mercurio y luego de las fotos del mercado en tu bitácora. Algún día volveré a Berlín y nos tomaremos una cerveza a la salud de Joseph Roth en aquella Tiele.

Sergi Bellver dijo...

Me alegra que hayas hecho algo más que escuchar y aprender, Arilena (sabia), porque aquí todos aprendemos algo de todos y porque tu opinión es tan valiosa como la del que más. Mira, y si me apuras, hasta yo mismo podría aprender a sintetizar, de tu comentario, porque lo de "ese pedacito de verdad que nadie sabía que existía" me parece un resumen estupendo de las muchas cosas que puede provocar la lectura de Nosotros, todos nosotros.

Un abrazo fuerte, dos besos y haga usted el favor de seguir escribiendo, que ya le tocará el turno, ya...

See you soon, dear Mrs. White

*

Ah, los amigos y los escritores... Como ya dije hace poco tiempo, Enrique, si te apetece hacer reseñas de libros, es incómodo tener amigos que escriban mal, porque si callas, se molestan; si dices la verdad, los pierdes; y si les das coba, te sientes un idiota. Pero lo que es una verdadera putada es tener amigos que escriban bien, porque si lo comentas, otros te acusan de cómplice de no sé qué, al autor le entra un rubor extraño y desaparece, y para los necios todo queda diluido por lo personal, obviando lo literario. Pero también me parecería traicionar a la literatura y a los lectores ahorrarme esas reseñas (bueno, en mi caso, derivas, devoluciones, etc.), por lo que al final me la juego y trato de ser honesto: me quito los ropajes de amigo (y hasta los de editor, en algún caso concreto), y digo lo que pienso del texto, de lo que me provoca el T-E-X-T-O (no es tan difícil, señores, a corto plazo es arriesgado, pero a largo plazo te da credibilidad; no entre los necios, claro).

En fin, pedazo de libro el de Ferrando, desde luego. Y libro de gran tonelaje el que me ha chivado un pterodáctilo ("pajarito" no pega en este caso) que has dejado en Madrid... Ya me contarás cómo va todo, y mucha suerte, Enrique.

Gracias por ser tan _______ (rellenar espacio).

Sergi Bellver dijo...

Pedazo de comentario, Cable Hogue. Cuando inventen el gadget ese para poner cervezas en una bitácora, apúntate un par, que invito.

Es muy interesante lo que dices, aunque para no saturar (y por lo tanto debilitar) el potencial de una entrada, es mejor ceñirse a una motivación concreta cada vez. Ahora tocaba la puesta en común de vuestra recepción del cuento en 2008, mañana u otro día, y bajo otras premisas, todas esas reflexiones en torno al cuento que sugieres. Sí, aquí está la semilla para muchas otras cosas que vendrán, porque aquí estáis vosotros, los que escribís, estudiáis, editáis y sobre todo leéis cuentos. Un diálogo como este, y espacios como este, alcanzan su verdadera dimensión cuando hay intercambio, flujo de opiniones, en dos palabras: movimiento, evolución. Eso es algo que en los medios tradicionales no sucede, ya que allí, casi siempre (hay excepciones, a Chéjov gracias) el discurso está viciado por dos motivos: es unidireccional y se filtra por el tamiz del Mercado.

Gracias a la cita de Lyotard que aportas, no puedo evitar pensar en textos de Barthes o Zapata [*], o en el posicionamiento de autores como García Antón, donde hacer cobra un significado mucho más hondo que decir, tener o estar. Si algo distingue al cuento de los demás discursos narrativos es su potencial para subvertir, cuestionar y revocar toda esa inercia plomiza de las cosas que en literatura empuja el arte a las orillas de la corriente principal. Me interesa, como a ti, y como a muchos de nosotros, el cuento como criatura viva que acciona nuestros resortes en tanto seres hacedores, que redefine y sustituye esos mecanismos ya romos por otros nuevos, más verdaderos, llegado el caso. No me atrae tanto la idea de cuento como entretenimiento en píldoras, algo muy digno para pasar el rato, dicho sea de paso, pero que no viene a mover nada al final, y por esa misma razón no puedo recibir de la misma manera un libro de cuentos conformado y feliz con la realidad que otro que la cuestione y con ello nos zarandee: que no produzca algo consumible, sino movimiento y evolución.

En fin, Cable Hogue, todas estas cuestiones me interesan mucho, y espero seguir explorándolas en múltiples formas: en este espacio, en los vuestros, y en todas las iniciativas que se nos puedan ocurrir. Ahí está mi eterno proyecto de revista dedicada al cuento (no sólo a su visibilidad y disfrute, también a su estudio), que seguirá durmiendo el sueño de los justos hasta que la financiación permita su alumbramiento. Y ahí lanzo de nuevo mi propuesta de conferencias, encuentros (es fundamental poner en contacto a autores y críticos que ahora permanecen aislados entre sí) y talleres, propuesta que, con la ayuda y la implicación de otras personas, espero que se vaya concretando en actividades reales a lo largo de 2009.

Un abrazo y gracias por tu valioso punto de vista.

[* luego publico un enlace en los comentarios que te interesará, hablando de Zapata]

Sergi Bellver dijo...

Obviaré referencias personales, saludos, protocolos varios y demás, y paso a publicar varios extractos de algunos mensajes recibidos en mi correo-e. Empezamos con jueves y viernes:

*

"[...] me sorprende que en una ciudad como esta, donde hay tantas editoriales, sea tan complicado encontrar muchos de estos libros que veo recomendados a menudo en los blogs. Sigo desde hace tiempo el tuyo y otros, y cuando busqué el libro de Ignacio Ferrando no me supuso demasiado trabajo encontrarlo (a la segunda tuve suerte), pero con los de Juan Carlos Márquez o Víctor Antón tuve una paciencia infinita. Al final los conseguí y valió la pena esperar, porque algunos de sus cuentos me han gustado mucho, pero no me explico cómo funcionan así las cosas y supongo que no todos los clientes tienen la misma paciencia que yo para buscar un libro después de la primera negativa del librero. A ver si alguna vez tenemos también algo como Tres rosas amarillas en Barcelona, porque en cuentos no se ve demasiada cosa y al final te encuentras con los mismos libros de siempre en todas las librerías, y eso que no acostumbro a ir por las grandes cadenas, tipo FNAC, precisamente."

María Jesús, Barcelona (5/2/09)

*

"[...] me han gustado El fumador y otros relatos, de Marcelo Lillo, que me ha parecido muy original, muy personal, Sólo de lo perdido, de Carlos Castán, a quien sigo desde hace tiempo y por supuesto el de Quim Monzó, aunque prefiero los de sus inicios, sobre todo El porqué de las cosas.

[...] estaría bien que se incluyera a cuentistas de otras lenguas, vascos, gallegos y catalanes, que no siempre acaban traducidos al castellano. Aquí tampoco llegan [...] muchos cuentistas de los que mencionas en la lista, así que veo todavía cierta incomunicación entre unos y otros, lo que aumenta la sensación de mafias locales, ¿no te parece?

[...] te leí hace un tiempo que igual venías a Barcelona a vivir, sigues con esa idea o qué?"

Anna, Barcelona (6/2/09)

*

"A pesar de un cierto auge de la literatura hispana en los Estados Unidos, logicamente, desde aqui no me resulta nada facil hacerme con ninguno de esos libros y casi todo lo que veo son novelas y bestsellers, o ediciones de los clasicos o de los grandes del boom hispanoamericano de los 60 y 70, que es ademas de lo poco que se traduce al ingles. Pero para conseguir libros nuevos de editoriales nuevas, espanolas, mexicanas o argentinas, tengo que realizar pedidos que me terminan saliendo demasiado caros. De momento me conformo con tomar nota de títulos y autores para mi proxima visita a Espana, de la que me temo regresare con la maleta llena.

[...] seria bueno que a nivel gubernamental, desde el Instituto Cervantes, por ejemplo, o por lo menos desde las editoriales, con algun convenio o alguna coedicion, se hiciera algo para promover esos libros en paises donde tendrian su publico, como aqui. Somos muchos espanoles los que residimos fuera, en mi caso de manera temporal, pero como imaginaras, hay tambien aqui millones de inmigrantes de Mexico, Rep. Dominicana, Cuba o Colombia (y tambien ciudadanos de Puerto Rico, obvio) en muchos casos de segunda generacion [...] que estan perdiendo sus raices en lo anglosajon, tomandolo como propio [...] pero tambien muchos otros, con formacion e interes por la literatura y ganas de cuidar su cultura materna y compaginarla con la de este pais.

[...] Si todo sigue asi, creo que al final el e-book tendra que imponerse, al menos para que lectores como yo no nos quedemos con las ganas de seguirle la pista a las novedades en espanol"

Miguel, Tacoma, Washington, EEUU (6/2/09)

Sergi Bellver dijo...

Seguimos con algunos fragmentos sacados del correo-e, desde el sábado:

*

"Me aficioné desde hace unos pocos años a leer cuentos, a partir de "El Aleph" y "Ficciones" de Borges y de otros autores habituales, supongo [...] y ahora sigo atento a lo que veo que se mueve en el cuento en internet y en unas pocas editoriales.

[...] algunas páginas como la tuya y varias revistas en internet me sirven de guía, ya que encuentro muchas sugerencias que me interesan. Sin ir más lejos, gracias a tus recomendaciones he conocido a escritores de los que nunca había oído hablar en la prensa, y he conocido también la librería Tres rosas amarillas.

[...] Este año he comprado cuatro de los libros que has recomendado en algún momento, y todos me han parecido interesantes, si bien me quedo con uno, "Sicilia, invierno", que me ha parecido muy bien escrito y de un autor muy sólido, o por lo menos un libro más redondo que los otros, que también me han gustado, pero en los que había cuentos que no terminaba de entender, aunque eso igual es cosa mía, que a lo mejor soy más "clásico" en mis gustos, como me pasa con el cine o la música."

José, Madrid (7/2/09)

*

"[...] los últimos libros de cuentos que he leído desde el verano pasado y hasta hoy, y que más me han gustado han sido "Gritar" de Ricardo Menéndez Salmón, que por su trayectoria me parece uno de los mejores escritores de nuestra generación, y "Como una historia de terror", de Jon Bilbao, que consigue que vea como en una foto todo lo que cuenta. Además, aunque ya sé que no pinta nada, me gusta que los dos sean paisanos míos. "El hombre que inventó Manhattan", de Ray Loriga también me gustó mucho. Me prestaron "La marca de Creta", de Óscar Esquivias, y no está nada mal, y también me dejaron "Propuesta imposible", de Javier Sáez de Ibarra, que me gustó mucho porque me pareció muy original e inteligente.

Por cierto, no veo ningún libro en esa lista de Lengua de trapo, que publicó "Gritar", ¿no han publicado nada más de cuento en 2008?"

Silvia, Avilés, Asturias (7/2/09)

*

"[...] me parece muy positivo que personas como vosotros dediquéis tanto tiempo y esfuerzo a escribir un blog, a hacer reseñas y comentarios sobre literatura [...] lo que me demuestra que somos muchos los que estamos interesados en otros libros y en otros autores, y que a veces la crítica oficial no está al tanto de lo que se está moviendo al margen de los grandes medios y las grandes editoriales. En televisión nunca falta el reportaje de turno sobre el Planeta, el Nadal o el último libro de Ruíz Zafón, Gala o Maruja Torres, pero estoy seguro de que la literatura se va a renovar [...] en otros lugares y con otros puntos de vista, como se puede ver por vuestros blogs."

Emilio, Haro, La Rioja (7/2/09)

Sergi Bellver dijo...

Y termino con un correo-e del domingo:

*

"[...] no tenía conocimiento de la mayoría de esos libros, pero te diré brevemente la impresión general de los que sí he podido leer, que han sido estos:

Cenizas, de Gonzalo Calcedo (Pretextos): como todo lo que he leído de Calcedo, y aunque a veces se repita un poco, es siempre muy pulido y correcto. Irreprochable.

Como una historia de terror, de Jon Bilbao (Salto de página): lo mismo, un trabajo bien hecho, todas las historias bien tramadas, muy buena la del hambre en el lago, pero algunos relatos se me hicieron un poco largos.

La marca de Creta, de Oscar Esquivias (Ed. del viento): me hice con él tras ganar el Setenil y me pareció un libro muy decente, muy pensado, pero me quedé con ganas de algo más en sus historias.

Sicilia, invierno, de Ignacio Ferrando (JdeJ): me ha pasado lo mismo que con los libros de Jon Bilbao, Gonzalo Calcedo y Oscar Esquivias, y me he encontrado con un escritor de mucho oficio, pero además en este caso el argumento de cada relato me ha parecido más original. De lo mejor del año.

El perfume del cardamomo, de Andrés Ibáñez (Impedimenta): cuentos de corte clásico pero entretenidos, una rareza.

Cuatro veces fuego, de Lara Moreno (Tropo): no me gustó demasiado, pero no digo que esté mal escrito, sólo que no es mi estilo.

Manderley en venta, de Patricia Esteban Erlés (Tropo): me gustó mucho la voz que va cambiando de un cuento a otro y al mismo tiempo la presencia de una atmósfera común a casi todos los cuentos.

Propuesta imposible, de Javier Sáez Ibarra (Páginas de espuma): me gusta mucho este escritor, desde que leí El lector, el primero, y creo que con este segundo libro se ha superado.

Mil cretinos, de Quim Monzó (Anagrama): no sé si es el peor de sus libros, como me dijo un amigo, pero siempre tenía pendiente leer a este autor, y este libro es el primero que he leído de él y, con todas las expectativas que tenía, me ha defraudado un poco, no me llega.

Sólo de lo perdido, de Carlos Castán (Destino): como Calcedo, se repite mucho en sus temas y en su tono, siempre melancólico y triste, y para comprobar eso no hay más que fijarse en los títulos de sus libros, Frío de vivir, Museo de la soledad, etc. Sin embargo, escribe tan bien que consigue que no deje de leerle, a pesar de todo."

Ale, ¿...? (8/2/09)

Sergi Bellver dijo...

Salvo para algunas cosas muy concretas (como darles las GRACIAS, entre otras), que ya contesté en algún caso vía correo-e, ya avisé a estas personas de que, para compartir con todos vosotros lo fundamental, daría algunas respuestas en la bitácora, y ahí van:

*

María Jesús, ando un poco desconectado de cómo están las cosas en Barcelona, pero tienes razón, resulta preocupante que ciertas editoriales no tengan más presencia allí. La mayoría de las que están apostando por el cuento están en Madrid y Andalucía, pero también en Valencia, Zaragoza, Galicia o Palencia. De todos modos, creo que la culpa de eso la tienen los distribuidores y los libreros, que no hacen bien su trabajo (un librero ha de cuidar su clientela, y no hablo de la FNAC, obviamente, donde te despachan como ganado), o que marginan todo lo que no sea "comercial". Si un día hay franquicias de Tres rosas amarillas, me apunto a llevar la de BCN...

*

Anna, hilvano una cosa con la otra y empiezo por el final: a día de hoy tengo dos trabajos que me gustan, como editor y profesor. Esto último podría seguir haciéndolo en Barcelona, pero mientras no tenga una oferta de trabajo interesante, en una editorial a poder ser, no voy a moverme de aquí. Me gustaría, después de catorce años, regresar a mi ciudad, pero de momento no puedo hacerlo a las bravas.

Por todos esos años que llevo en Madrid, te repito lo que acabo de decirle a María Jesús: ando desconectado de lo que se hace en Barcelona, aparte de algunas escuelas como el Ateneu, algunas revistas como Quimera, y algunas editoriales independientes (gigantes aparte) como Melusina. Por eso mismo no puedo responderte sobre el tema de las traducciones (¿y por qué nadie traduce del castellano al catalán, gallego o euskera?), aunque mi sensación es parecida y la repito muchas veces: hay mucha gente haciendo cosas interesantes en muchos lugares, pero son autores que no ven más allá de lo más cercano y que no intercambian información y opiniones entre ellos. A veces es algo intencionado (llamas a la puerta, propones un encuentro y te la cierran), y a veces es circunstancial. Pero vamos, de ahí a que a algunos nos llamen "el lobby del cuento", como dijo Vila-Matas...

*

Miguel, como ya te dije en privado, tu mensaje/comentario sugiere muchas cuestiones, pero trataré de resumirlas:

No conozco a fondo la realidad de los hispanoamericanos (incluyo a los españoles, si te parece) en los EEUU, pero está claro que el castellano es ya la segunda lengua del país. Ahora bien, imagino que, como en todas partes, el porcentaje de la población interesada en la literatura será menor. Aun así, seguro que esa minoría supone mucha gente... No soy muy partidario de la intervención pública para lo artístico, porque al final eso se convierte en una guerra de guerrillas e influencias en busca de subvenciones (algo muy español), y tampoco sé si las editoriales pequeñas y medianas tienen los medios para ganar presencia allí (no digamos ya las mexicanas y argentinas). De todos modos, creo que es una cuestión de visión y ganas: seguro que hay fórmulas para entrar en bibliotecas y universidades, y desde ahí (como preceptores) a los medios y las librerías. En fin, es un tema que me interesa mucho, y que me recuerda también a la situación en otro país importante, e inmenso, en el que nuestro idioma también está ganando popularidad: Brasil.

Ya veremos cómo avanza lo del libro electrónico (resulta curioso echarle un ojo a esta encuesta, por cierto, donde tiene gracia comprobar que se sigue apostando por el libro, precisamente desde una bitácora), pero para personas en tu situación me parece una muy buena alternativa para no perder comba de lo que se hace lejos de tu residencia. Si cuando vengas a España paras en Madrid, ten cuidado cuando vayas a Tres rosas amarillas (no te la puedes perder): igual tienes que comprarte una maleta nueva...

Sergi Bellver dijo...

Seguimos contestando a los correos y terminamos:

*

José, supongo que poco a poco el trabajo acaba teniendo sus frutos, y todas las bitácoras que, desde hace ya bastante tiempo, estamos haciendo cosas, hemos tejido una pequeña red en la que los lectores pueden encontrar opiniones que siempre (salvo raras excepciones) son honestas y desinteresadas (sobre todo porque nadie nos da un duro por las horas que dedicamos a nuestro espacio). Me alegra mucho saber que he podido poner mi granito de arena para que conozcas a nuevos escritores.

Además del de Nacho Ferrando, me imagino los otros tres títulos a los que te refieres (porque tampoco he recomendado tantos, de momento). En fin, sería perverso gustar a todo el mundo, pero te aseguro que si recomiendo un libro, redondo o cuadrado, es que hay, como mínimo, mucho trabajo detrás. Y te lo dice alguien que tiene un pie en Google y otro en la novela del s. XIX, uno en Youtube y otro en el cine negro de los 50, uno en las raves y otro en Vivaldi...

*

Silvia, creo que el libro de Loriga es del 2007 (no estoy seguro, tendría que mirarlo), año en el que (ese sí, fijo) se publicó Gritar. Coincido contigo en la apreciación que haces de Ricardo Menéndez Salmón, paisanajes aparte, porque es un tipo serio, currante, honesto y dotado para la narrativa, sobre todo para la novela. Ahora bien, después le he perdido un poco la pista a la editorial Lengua de Trapo, de la que he visto por ahí muchas novelas, y algunas por lo visto muy buenas (eso me han dicho de la de Cristina Cerrada, por ejemplo), pero en cuento no he encontrado nada reciente en su catálogo (indagué en su web). Me refiero a autores españoles o latinoamericanos, porque traducciones sí he visto.

*

Emilio, de nuevo, gracias por tu mensaje. Si lo traigo a este espacio es para ver si esos medios, o esa crítica oficial, o esa televisión, o esas editoriales se van enterando ya de una buena vez de que "somos muchos los que estamos interesados en otros libros y en otros autores" y muchos los que creemos que "la literatura se va a renovar [...] en otros lugares y con otros puntos de vista". O no. No estoy seguro. Pero lo que es incuestionable es que tal y como están las cosas ahora, la literatura no respira en esos medios, ni por boca de muchos de esos críticos aposentados, ni en la mayoría de esas enormes editoriales, ni desde luego en la tele...

No generalizo, sólo constato. No generalizo porque de repente te encuentras una reseña inteligente de un libro de cuentos en un suplemento, o a un buen crítico que no confunde criterio con gusto, o un programa en una televisión autonómica con el que no sonrojarse, o un gran libro en una editorial fuerte... en fin, a veces sucede, pero de momento siguen siendo excepciones.

*

Vaya, Ale, no está mal, nada mal. Ya me gustaría que abundaran los lectores de cuentos como tú: once títulos en un año y, sobre todo, esa manera tan directa y sincera de valorarlos. No estoy completamente de acuerdo con todo lo que dices, como es natural: yo sí considero a Quim Monzó uno de los maestros absolutos, no ya del cuento en España, sino del cuento contemporáneo en cualquier lengua culta, por mucho que Mil cretinos no sea su mejor título. Si me aceptas un consejo, hazte con Ochenta y seis cuentos, que ahora lo tienes en la colección Compactos de Anagrama, por once euros, creo. Échale un vistazo a sus libros anteriores, contenidos en esa antología, y luego me cuentas si has reconsiderado o no tu postura. Tanto si cambias de opinión como si no, que todo es respetable, apuesto a que no te arrepentirás de esa pequeña inversión.

Sergi Bellver dijo...

Los dos sabemos que "Marita Corrales", además de un lamentable apodo con aires de ranchera, no es tu verdadera identidad, por lo que tu comentario entraría en la categoría de sospechosos. Además, para decir lo que has dicho no hacía falta ponerse borde (ni ingenioso ni ácido, no, aunque te lo creas: borde, a secas), luego el pseudo-anonimato es lo previsible. Me encanta la discrepancia porque construye, pero eso es otra cosa. Ahora bien, si he publicado tu comentario es porque me han hablado bien de ese autor, Francesc Serés (¿"serás, Marita"?) y no me apetece hacerle un feo, aunque tú se lo hayas hecho a todos los demás.

El estilo y el saber estar no son operables.

Sergi Bellver dijo...

Y dale con el pescado vendido, que no, Carlos F., que aquí hay tanto bacalao para cortar como el que vosotros pongáis en la mesa.

Reincido en lo que le he dicho a Viajero solitario: si parece que nos hemos leído más o menos los mismos libros puede ser, tal vez, porque otras personas, para nada sospechosas de ser habituales en este espacio, han declinado participar. Luego, son ellos los que fabrican barreras, no un servidor, al invitarles.

Además de a Zamza/Samsa te puedes encontrar a otros personajes, de Niro y John Cazale en Norteamérica profunda y a Cosimo Piovasco di Rondò duplicado en Nosotros, todos nosotros, entre otros, si sigues el consejo que te acaban de dar o pulsas en los enlaces de los títulos de la lista, en la entrada. Vale la pena que añadas un par de libros más (el de Matías Candeira en papel, ya tardas, bello, bello, y algunos clásicos, que hay para elegir), los que más te atraigan, y el importe-del-porte-no-será-importante, palabra.

Cojonudas, testiculares y de escroto fino también algunas de tus lecturas de esos libros, como las de Mil cretinos, Sicilia, invierno, Sólo de lo perdido y esos clasicarros de prescripción médica para todo buen lector de cuentos, que es lo que de entrada me has parecido.

Bienvenido y regresa cuando quieras.

Fernando Valls dijo...

Dejemos a la pobre Marita, pero estoy seguro, Sergi, que no es Serés. Es más, sin conocerlo, pero habiéndolo leído, creo que se avergonzaría de tener valedoras tan zafias.

Sergi Bellver dijo...

Tienes razón, Fernando, no puede ser (ya me lo imaginaba), sobre todo si uno lee esto:

"Sé on vaig", cuento para el original en catalán que Caballo de Troya ha traducido como La materia prima (De la página web de Francesc Serés)

Mira, otro dato interesante que saco de toda esta tertulia: sus libros en catalán en Quaderns Crema (los que publican a Monzó allí, para quien no lo sepa), presas para mi próxima batida en Barcelona (he de ir un día de estos a presentar poemario de Luis Luna con Corredor Matheos, nada menos).

Voy con lo que te/os comentaba del Babelia del último sábado (07/02/2009); algunos artículos y reseñas que tienen que ver con el cuento, de refilón o de lleno, según el caso:

Malos tiempos para Borges, por José Manuel Fajardo.

Visión estelar de la Guerra Civil, por Ana Rodríguez Fischer

Invitación de una noctámbula, por Raquel Garzón

(Me habían dicho que aparecía una reseña de un libro de cuentos, pero no la encuentro en la versión digital).

*

Aparte, damas y caballeros, una andanada de cañonazos bajo el agua del señor Ángel Zapata (Zapata siempre se parece a un galeón que se hunde, o a un islote que emerge) en la página Masacre en los jardines, que viene al caso en este debate. Leánla, pero no la capeen, es imposible:

"El cuento que puede ser"

Sergi Bellver dijo...

Más sobre Francesc Serés y La materia prima en el cuaderno de lecturas de Manuel Abacá: Por las montañas de Holanda

Arturo Meneses dijo...

Recuerdo que antes de Babelia, 'Letras Libres' publicó un homenaje al cuento, en agosto de 2008:

PUROS CUENTOS

Aquí hay cuentos de escritores mexicanos y latinoamericanos y también españoles. Más cosmopolita.

Manuel Abacá dijo...

Hola, Sergi:
Lo primero, agradecerte el detalle de hacer referencia al blog. Imprevisible esto de la red. No hay forma de controlarla. Es un poco como lo de la abeja Maya y Doña Tecla. Aunque se salvaba al final, nos tenía con el corazón en un puño.
Un saludo.

Miguel A.Zapata dijo...

Sergi, ya que acabas de descubrir a Mrozek, no te pierdas las ficciones cortas (¡demoniosss, otra taxonomía pa lo mismo: juntar letras bonicas!) de "El árbol". Y en la misma línea de maestría mínima, los "Cuentos de un minuto" de István Orkény. No viene a cuento en este post. O quizá todo viene a idem. Abrazos.

hombredebarro dijo...

Gracias, Sergi, por hacerte eco de mi libro de cuentos Mucha suerte. No aspiro a escribir el mejor libro de ningún año en concreto, pero aspiro a contar historias. Y el número de páginas durante el que esas historias se desarrollen no me preocupa si no como el sostén de un método más de expresión. Mi publicación es absolutamente periférica y mi trabajo no encuentra otros medios publicitarios que los que yo me procuro. Insisto en la idea de una antología de textos de los publicados en el 2008, entre otras cosas porque a los propios autores nos ayudaría a conocernos (a leernos). Y en cuanto a los grandes medios de comunicación, está claro que hay que darles el trabajo hecho. Que la iniciativa parta de le red y llege a otro tipo de formatos como el libro no es una locura y sirve como resumen de un año, con el que se puede atacar la pared tras la que se parapetan muchos críticos y editores. La cosecha del 2008 no servirá de mucho si luego esos escritores (no me refiero a los que tienen una carrera dilatada) no tienen más ventanas y mejores para seguir dando pasos. No hemos tocado techo,estamos todavía sumergidos. Yo por lo menos. Un saludo a todos.

Miguel Barrero dijo...

Me avergüenza reconocer que he leído poquísimos de los libros incluidos en la lista. Me he dado cuenta de que últimamente (y pese a que no me asisten prejuicios de ningún tipo) he leído poquísimos libros de cuentos (estoy volviendo ahora a Poe aprovechando la reedición de Páginas de Espuma, pero supongo que eso no cuenta). Así pues, no estoy en condiciones de poder "votar" nada, pero sí de decir cuánto me gustó "El fumador y otros relatos" por su facilidad para sacar carbón de la galería mediocre y gris de la rutina. Para la encuesta del año que viene prometo ponerme al día...

Hiperbreves S.A. dijo...

Un saludo, tengo que comunicarles que por su inestimable culpa acabo de mandar a pedir a Tres Rosas Amarillas los siguientes cuatro libros: NORTEAMÉRICA PROFUNDA; NOSOTROS, TODOS NOSOTROS; MANDERLEY EN VENTA, y AVISOS DE DERROTA.

Por cierto, ¿alguien me puede decir dónde se puede comprar Oficios, de Juan Carlos Márquez?

(Acepto ejemplar dedicado contrareembolso... jejeje)

Muchas gracias por haberme enseñado tantos caminos nuevos.

Miguel A. Zapata dijo...

Pues se lo digo yo, Hiperbreves: en la misma Tres Rosas Amarillas, que lo tiene (o lo puede tener) todo en género breve, los libros de nosotros, todos nosotros (y otros muchos también, qué narices)...

carlos maiques dijo...

Lo mejor de la lista es lo larga que es. Queda tanto por leer...A partir de ahí puedo hablar del Perfume del cardamomo, Ladrón de mapas o Norteamérica profunda. Cada uno por sus motivos me han interesado mucho, desde su planteamiento a cómo resuelven las situaciones los relatos. Soy un relector de cuentos, más bien, así que, en cierto modo, algunos de mis libros de este año son Runaway de Alice Munro y Cruzando el paraíso de Sam Shepard.

Es una gozada ir descubriendo más historias a medida que un lee las recomendaciones y sugerencias en los comentarios. Gracias a todos.

Marita corrales dijo...

Bien Sergi, lamento haberme pasado de acidez, no creo haber llegado a la bordez y zafiedad denunciada pero en fin... Sí es mi culpa no haber leído el aviso de la no aceptación de seudónimos. Y una cierta vehemencia en la expresión de la molestia que me causa este afán recopilatorio, mensurable de los libros como artrópodos en alfileres. Un afán muy común, que esconde una lucha desesperante de egos en una escalada algo dramática y que a veces tiende al ridículo en la vindicación de un amiguismo a mi modo de ver muy malsano. A este juego de vanidades no es ajena la vanidad del que lo propone. Pero quizás sea mi problema, mi molestia. Por lo menos ha servido para incrustar la prosa madura de Serés en una selección muy lineal, de libros de cuentos poco novedosos, agostados en su mayoría (encuentro un par de excepciones) al viento del patrón convencional. Te ruego al menos que incluyas "La fuerza de la gravedad" de Serés, Alpha Decay, 2008 en tu listado. en efecto yo no soy Marita Corrales y este es un blog de referencia para los amantes del cuento.

Sergi Bellver dijo...

Van tres fragmentos de mensajes recibidos en la bandeja de entrada de mi correo-e. El primero es de uno de los autores de la lista, de quien omitiré el nombre. Espero que no le moleste que copie esas frases, pero vienen muy a cuento, sobre todo al hilvanarlas con los otros dos comentarios (parece que se han puesto de acuerdo), donde cualquiera podrá observar una pauta que se repite y que me interesa:

*

[…] te quiero dar las gracias de modo particular por hacer lo que estás haciendo en tu balance del relato en el 2008. Y por haberme incluido en la lista.
Para un autor de la periferia absoluta es muy importante cada pasito en el camino hacia la visibilidad […]

(10/2/09)

*

[…] Le pese a quien le pese y digan lo que digan algun@s gracias a tu blog mucha gente, entre la que me incluyo, hemos conocido otros autores y estamos al día de lo que ocurre en el mundo literario en general y del cuento en particular.
Desgraciadamente no he podido leer todos los títulos de la lista pero lo haré (a fe mía que lo haré).

Comento los que he leído:

Todos los de Patricia Esteban, para mí ha sido mi descubrimiento (gracias a los blogs literarios) del 2008. Me gusta su estilo tan espontáneo en apariencia pero fruto de un trabajo concienzudo y su voz rica en matices y muy personal.

Norteamérica Profunda y Oficios de Juan Carlos Marquéz. Mi favorito es Oficios por la mezcla de humor negro , surrealista y ternura; sobre todo el de la geisha y el fakir, tiene ese fondo de ternura que aflora al final de relato y su puntillo de crítica social en cierto modo.
Norteamérica Profunda es otro estilo pero también con la impronta de Juan Carlos y esa frescura y aparente sencillez(que en mi humilde opinión no es nada fácil conseguir).

Mil cretinos de Quin Monzó: bueno bien pero me sigo quedando con 86 cuentos que me noqueó en su momento y me sigue fascinando.
Los demás quedan por leer.

Me atrevo a recomendar a un autor que he descubierto buceando en la red y que creo sinceramente que dará que hablar(no le conozco de nada, que conste ;))

Patxi Irurzun, un navarro que […] ha escrito literatura de viajes, y que ganó el premio de Pais-Aguilar con su muy particular visión de un viaje a París. […] Ha escrito y publicado libros de cuentos […] Conozco dos de sus cuentos y me sorprendieron y gustaron a partes iguales: "El Fiambre" y "El pan Nuestro de cada día". Tiene también esa combinación de humor negro, surrealismo, ternura e ironía.

Gracias a vosotros en el 2008 y 2009 (por supuesto) he conocido a un montón de autores nuevos(a otros ya les seguía la pista desde el 2005 (Matías Candeira) y he podido leer libros de cuentos que no se encuentran fácilmente siguiendo los circuitos tradicionales.

Rosana, Madrid (11/2/09)

*

[…] creo que ciertos escritores, editores y críticos podrían tomar buena nota de este tipo de iniciativas y debates, salir de su limbo particular, y descubrir de una vez que en internet, en los blogs y en otro tipo de editoriales se está haciendo un trabajo muy serio, muy honesto y con mucho criterio. Recuerdo ahora algunos artículos, de escritores tan famosos como Javier Marías, que demostraron un completo desconocimiento de esta realidad alternativa. Y cada vez menos minoritaria, por lo que se ve.

[…] me tengo por buen lector (me refiero al hábito, a leerme un libro por semana) y puedo garantizar que en este último año he disfrutado de muchas buenas lecturas, y para mí han sido canales de información de idéntico valor, ciertos medios, ciertos críticos, ciertos blogs y ciertos libreros. Además de algún amigo.

En cuanto a la lista, debo reconocer que por ahora no soy un asiduo del cuento, por lo que únicamente puedo opinar sobre tres libros: Sólo de lo perdido, de Castán, muy bello en su tristeza o muy triste en su belleza, tanto da; Mil cretinos, de Monzó, que tiene dos cuentos muy buenos y otros algo monótonos, como para cubrir el expediente; y Los objetos nos llaman, de Juan José Millás, a quien a pesar de todo siempre le agradezco el ingenio y me hace pasar un buen rato.

Luis, Segovia (11/02/09)

Sergi Bellver dijo...

Arturo, bienvenido y muchas gracias por el dato, que enriquece un poco más toda nuestra experiencia del cuento en este balance del año pasado. Lo leeré con atención, sobre todo para hacer como lo que venimos a hacer aquí la mayoría: anotar pistas.

Saludos.

*

No es un favor, Manuel, lo malo de lo inasible o incontrolable es que de repente se te escapan detalles, o se te cuela un troll en la fiesta, pero lo bueno es que la red de información nunca se abarca, ni se termina.

Yo era fan de las moscas y de Willy: ellas porque me recordaban a los Blues Brothers, él porque yo, de pequeño era de natural comilón (aunque en el fondo siempre he sido Flip).

Abrazos.

*

Anoto la pista (forestal), querido Miguel Ángel Z., que viene a cuento absolutamente: cada vez que entra un lector a esta entrada de la bitácora seguro que apunta un título en su agenda, y se va a la librería, y ese contagio es lo mejor que podemos dejar como rastro digital... István Orkény, no lo había oído en mi vida, tomo nota, tomo nota... el otro día la tomé, en otro sitio, de Isaak Babel y los Cuentos de Odessa. Ay, tovarich, esto es un no parar, estamos enfermos.

Me voy a caminar unas cuantas vershtas a ver si me da el frío o me encuentro a algún mujik, por el amor de Chéjov.

Sergi Bellver dijo...

De nada, Hombre de barro. Para eso está la entrada y la tertulia, para poner en común, hacer inventario, contrastar, DAR A CONOCER vuestro trabajo. Algún necio disfrazado de mariachi/drag queen cree que hacemos otra cosa, pero no.

A contar historias. Aspirar a hacer lo mejor de lo que uno sea capaz como escritor, sin competir con nada ni nadie más que sí mismo. Ese es el compromiso del escritor humilde y serio. Y ese es el que a mí me interesa también cuando escribo.

En cuanto a la antología, o una revista del cuento, o una editorial o... en fin, con cuatro duros haría filigranas, pero hasta entonces hay que porfiar y esperar que algún editor crea en nuestras ideas. De todos modos, ya nos estamos leyendo, ¿no? Sólo hay que fijarse en todo esto.

Un texto es un buen texto, esté en la red o en papel (y abunda la morralla en uno y otro soporte). Sigo pensando que, al final, y sin prisas, el talento y el trabajo encuentran siempre su camino.

Abrazos.

*

Bienvenido, Miguel, si se hiciera algo parecido con la novela o la poesía, tendría que avergonzarme yo entonces, porque uno nunca llega a todo lo que desea leer, una vez le ha mordido la bicha y el veneno es de por vida. Ya sabes, esto ya hace muchos días que no es ni votación ni encuesta, sólo tertulia y traspaso de pistas, como a la salida de un concierto o poco antes de que el tren llegue a la estación, cambiando direcciones con los nuevos amigos viajeros.

Saludos.

Sergi Bellver dijo...

Qué bueno que te líes la manta a la cabeza y descubras a otros cuentistas, Hiperbreves, te garantizo que no te arrepentirás de la lectura. Para Oficios, hazle caso a Miguel Ángel Z., que allí lo tienen fijo.

Saludos para todos (nosotros).

*

Larga porque pretende que esté todo el mundo, sin camarillas, Carlos M., todo escritor que haya hecho algo en cuentos y a quien le hayan publicado en España en 2008. Convendría explicárselo al tipo del sombrero mexicano y las uñas pintadas. Releer es muy importante, yo suelo hacerlo cuando quiero volver a ciertos paisajes y temperaturas, por estar escribiendo y faltarme, o porque me sirve para valorar las cosas después de haberlas dejado en reposo. Shepard es maravilloso, como dije, pronto caerá una reseña (o como podamos llamar a lo que hago) de El gran sueño del paraíso en otra página, ya avisaré.

Gocemos, hermanos. Amén.

Abrazos.

*

Señor "Marita", he sopesado durante unos minutos si aprobar o rechazar su comentario. A la derecha del fiel estaban su mala intención, su cobarde anonimato y la manera en que, lejos de defender, para algunos puede llegar a lesionar la imagen del autor que tan atentamente menciona. En el plato de la izquierda he pensado que ignorando o censurando su nueva metedura de pata le hacía un favor, por lo que finalmente he decidido dejarla a la vista de todo el mundo, a ver si se sonroja usted al menos un poco, cosa que dudo.

Simplemente, creo que no ha leído nada ni del debate ni de la entrada, o no ha entendido nada, o algo mucho peor: venía ya predispuesto a faltar al personal.

Eso sí, no insista, porque este es el último comentario que le publico. Tranquilo, lo hago para cuidar su noble ego, y para que no dé saltos de alegría cada vez que ve cómo ha intentado hundir el dedo en el ojo.

Leeremos a Serés porque nos interesa y porque no necesita a gente como usted, a quien, desde ahora, no leeremos más por estos lares, no mientras no haya alguien detrás, más valiente, con remite y credenciales.

M dijo...

Sergi, querido, ¿por qué dejas que se te cuelen tontas de alberca y establo en la fiesta de la primavera?

"Yo, que me doctorado en gaitas y Corín Teclados, tengo un candidato cojonudo, maravilloso (me pagó la operación de rasurado de espalda) que añadir a esa lista tuya que no vale nada. Aunque no me he leído casi ninguno ni tengo mucho para demostrar que sentando cátedra no me caigo de culo, la jarra de leche desnatada y el forúnculo de mi pómulo me han dicho que tengo razón, que en una lista más que probadamente seria y justa, son todos malísimos e iguales. Déjame iluminarte, a ti y a esos pobretones adalides de la corriente del tópico. "

A los trolls, Sergi, correa. La muchachada podría entrar al trapo con maneras menos valleinclanianas, pero efectivamente, se estropearía el debate. En serio, qué pereza de ita-ita-ita.

Sergi Bellver dijo...

"Marita", hala majo, deja de atusarte el bigote panchovilla y haz algo útil: corre a Alpha Decay y que den de alta el ISBN del libro de Serés en la Agencia Española del ISBN, que no figura: 978-84-936540-0-9

*

M., si en el fondo es divertidísimo ver cómo los botarates hacen el ganso... y se van satisfechos a su camita creyendo haber salvado una vez más a la Humanidad de las garras de las tinieblas. ¡Oh, la luz!

Gus Nielsen dijo...

Sergi: mil gracias por recomendar mi libro La fe ciega. Te mando un gran abrazo, muy bueno tu blog.

Juan Carlos Márquez dijo...

Poco novedosos, patrón convencional. Bla, bla, bla.
Marita:
Su no argumentación se cae por su propio peso. El que algo sea novedoso y no se ajuste al patrón convencional no lo convierte en sublime y valioso por definición. Es muy posible que su mamá le preparara ayer unos frijoles para comer, algo nada novedoso, cocina convencional. Pero quizá hoy su mamá recoja un poco de caca de perro y se la ponga en un plato, algo sumamente novedoso y poco convencional, salvo para las moscas. ¿Se lo va a comer, señorita, sólo porque es novedoso y no convencional?

Morajela: El único criterio válido para evaluar un libro es su calidad, sin más, la novedad (casi siempre falsa) y la falta de convencionalidad (casi siempre impostada) son no valores para memos.

Arilena dijo...

Hola, sólo quería dejar un artículo del Público de hoy a cuento de la encuesta que habla sobre el libro electrónico.

La verdad es que a mí me parece muy cierta esa frase respecto a los peligros del e-book:
"Es muy posible que pronto aparezca otra tecnología que acabe con una base de datos. Ya hemos perdido el 80% de las películas mudas. Nada conserva mejor el texto que la tinta sobre el papel".

Artículo en las páginas 36 y 37

Sergi Bellver dijo...

Hombre, Gustavo, qué bueno verte por aquí. Gracias por la visita. Más que recomendar, casi lo cito y poco más, pero cuando me quite de encima el trabajo acumulado de 2008 con las reseñas (o derivas/devoluciones, que es lo que hago), hablaré de La fe ciega dedicándole el espacio adecuado.

Un abrazo y recuerdos al espectro de Cortázar (¿habrá soplado velas hoy?, ¿hay "cumplemuertes" en el Más Allá?).

pd: se nota que eres arquitecto, tu bitácora tiene un diseño que me gusta.

*

Qué guerrero estás, Juan Carlos, deja al señor "Marita", ¿no ves que le falta la medicación? Tienes que estar más Guerrero (Julen), bregarte en el centro del campo, pase aquí, cambio de juego, control, control...

Me quedo con "El único criterio válido para evaluar un libro es su calidad, sin más".

Te juro que si un día el Crítico Bacteria (por ejemplo) escribe una novela cojonuda, lo digo, sin ambages, y me centro en la calidad (aunque eso sería ciencia-ficción, no la novela, sino que los facoceros de repente aprendieran lo que son la coherencia, el talento y la humildad).

*

Querida Arilena, qué razón tiene, cómo se parece mi postura a la suya y cuánto le agradezco el dato, al que vendrán pronto a sumarse unos cuantos... Ah, no es santa de mi devoción, pero en la revista Qué comprar, quiero decir, en el último Qué leer también venía un pequeño ramillete de entrevistas sobre el tema a editores, libreros y autores.

Have a great weekend, Mrs. White

Miguel A. Zapata dijo...

Me apetecía hacer el número 100 de estos comentarios (si hay alguno de Marita que se cuela antes, déjalo, y se lleva una medallica el muchacho). Unas palabras, cornetín en mano, en la plaza del pueblo (-Se hace sabééé, de parte del señó alcardeee, que...):

"...es difícil halagar a un sabio, pero mucho más hacer hablar a un borrico"

Buen fin de semana (con o sin amor, que tampoco es pa tanto).

Marsu dijo...

Querido Sergi, acabo de darme cuenta de que he leído muy poco este año. Y de que llevo demasiado tiempo fuera del blogeromundo. He devorado de un tirón los cien (creo) comentarios, y estoy agotada, y tengo la cabeza hecha un lío. Pero yo tengo también mi candidato al podio, ese libro que más me ha llegado y que no me harto de recomendar: Nortamérica profunda. Está demasiado bien escrito, no le sobra una coma ni le falta un punto. Un crack, vamos.

Por cierto, enhorabuena. Menuda capacidad de convocatoria.

Un beso, María

Enrique Ortiz dijo...

Querido Sergi; mil gracias por seguir ahí, tan activo y vital,qué gusto leerte. Esto es lo mío (y te agradezco haber anotado más de cinco títulos que caerán enseguida):

- Mil cretinos, de Monzó.
- Cenizas, de Calcedo.
- Sólo de lo perdido, de Castán.

Un fuerte abrazo, amigo.

Carlos F. dijo...

He visto que algunos ya estáis recomendando guiris. Tomo buena nota de la recomendación de M.A. Zapata y coincido con Sergi en que Mrozek es otra lectura de esas de "prescripción médica". Humor del bueno. De ese en que te da vergüenza descojonarte de cosas tan serias. En algún lado leí que Hipólito Navarro lo consideraba un maestro.

Me aventuro a dejar otra recomendación: Unica Zürn. Curiosamente sólo he visto comentarios sobre ella en un blog de poetas. A lo mejor es que no navego lo suficiente. Si te pones a googlear puedes encontrar esta cosita:

http://putasasesinas.blogspot.com/2006/03/unica-zrn.html

Acojona, ¿no? Es lo que se dice un cuento perfecto. Los que no están en Internet también son así, creedme.

No soy dado al amarillismo y me gusta más la obra de un escritor que su vida. Sin embargo, en este caso la vida del personaje también se las trae.

Saludos. Me alegro de haber encontrado un sitio con tan buen rollo.

Carlos F.

Fernando Valls dijo...

Más de de 100 comentarios en un entrada sobre el cuento... Me recuerda aquello que nos decían en el colegio: el 10 pa Dios; el 9 para ti, Sergi; por el 8 nos pelearemos los demás, Marita, aparte, que le ponemos cero patatero y la nombramos tonta contemporánea, como hacían aquellos cachondos de la Tertulia del Alabardero.

Xuan dijo...

De toda la lista, reconozco que sólo he leído Oficios, Norteamérica Profunda, Sicilia Invierno y Mil Cretinos.

Como ya he recibido los libros del Diomedea (muchas gracias Sergi una vez más), tengo en la lista de pendientes Nosotros, todos nosotros.

De momento y hasta que pueda leer más me quedo con Sicilia, Invierno de Ignacio Ferrando.

Sergi Bellver dijo...

Miguel Ángel Z., te ha quedado la cosa centenaria, por la huella y el refrán, como de agüelico al sol con sombrero de esparto.

*

Cuánto tiempo, Marsu y Enrique O., queridos. Convocar, he convocado a muchos otros escritores, pero han preferido no participar. Supongo que hablar de tu trabajo y del de compañeros da pudor. El caso es que han intervenido muchos lectores, sobre todo (lo que somos todos, en cualquier caso, juntemos letras o no), y han tomado nota, como vosotros. Y con eso me vale.

Abrazos y besos, amigos.

pd: Marsu, ¿¿los cien?? Qué portento...

Sergi Bellver dijo...

Guiris y extraterrestres, lo que haga falta, Carlos F., al final lo de la lista fue un anzuelo, una excusa para sentarnos a charlar del cuento. De hecho, ni siquiera he hecho recuento de nada. De Hipólito a Mrozek y río porque me toca. Pero además en el eslavo hay cierta burla política que me encanta.

Gracias por el dato, no había oído hablar de esa escritora, Zürn, y ya estoy sobre la pista. Gracias a vosotros por hacer de esta charla algo tan útil.

Ayuda al buen rollo esa actitud, y también (a mi pesar, pues no me gusta tener que hacerlo) el hecho de filtrar anónimos de algún que otro "sorbemocos".

Ah, yo suelo separar cuando leo vida, conciencia política y obra (es mi opción, despejar lo literario en la ecuación), pero mentiría si dijera que no atiendo a las biografías...

Abrazos, y de nuevo, bienvenido.

Sergi Bellver dijo...

Teniendo en cuenta que casi la mitad son míos, Fernando, en respuesta a los vuestros y como buen anfitrión, lo dejaremos en un 10 pa Chéjov, el 9 para vosotros, por echar un cable, y el 8 para un servidor, por liaros a todos.

Me han dicho los locos de tu nave que dejas Berlín y el Spree... Bueno, pues cambiaremos la cerveza por algún café de Barcelona, aunque el Besós o el Llobregat no sean lo mismo...

*

De nada, Xuan, recordando tu relato mínimo, ganador del pasado Diomedea, me huelo que las grietas y derivas de los cuentos de García Antón te van a gustar. Ya me dirás.

Un abrazote.

*

A TODOS:

Nuestra espontánea taberna seguirá abierta, cualquier comentario en relación con el cuento que no tenga cabida en alguna de las entradas que están por venir (se avecinan varias no-reseñas, etcétera), cualquier sugerencia, pregunta o título que recomendar, ya sabéis, esta es vuestra casa.

GRACIAS a todos.

Alex dijo...

Sergi, regreso en otro momento y te comento mis impresiones sobre algunos de esos libros, varios de los cuales he leído gracias a tu blog, pero ahora sólo quería dejarte un saludo y decirte que me ha emocionado el vídeo de Morente cantándole a Madrid aquella de Sabina. Viniendo de un catalán es todavía más emocionante. Un abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Muchas gracias, Alex.

Soy catalán, sí, aunque llevo casi catorce años viviendo en Madrid (mi amante), y volveré algún día a vivir en Barcelona (mi mujer y mi madre), y antes pasaré (espero) un par de añitos en el extranjero (otras amantes), si todo sale bien. En fin, que salvo la pirata (por marinero), no tengo bandera única. "Míos" son E. Morente, J. M. Serrat o J. Cash. Todos me conmueven y me construyen.

Abrazos y espero tus opiniones.

*

A todos, de nuevo:

Que no se pierda nadie el programa que El público lee de Canal Sur le ha dedicado a Hipólito G. Navarro. Podéis seguir el enlace que ha colgado en su página nuestro amigo Miguel Ángel Muñoz, de El síndrome Chéjov.

Ojalá cunda el ejemplo en otras televisiones y podamos disfrutar alguna vez de algo de más enjundia que Página2, por ejemplo...

Herman dijo...

A mi pesar, reconozco que sólo he leído dos libros de la lista: Mil cretinos, de Monzó, y Sólo de lo perdido, de Castán. Ambos me agradaron mucho. Como se ha dicho en numerosos foros, el libro de Monzó es algo irregular, mejor en su primera parte que en la segunda. En cuanto a Castán, a quien no conocía, diré que su prosa me ha deslumbrado, y que su tristeza resulta peligrosamente adictiva.
Siento no poder añadir mucho más, salvo que anoto los libros de la lista y procuraré leer buena parte de ellos sin dilación.
Enhorabuena, Sergi, por haber generado un debate tan vivo en torno al cuento. Se aprende mucho aquí. Un abrazo.

M dijo...

AVISO DE INTERVENCIÓN LARGA. EVACÚEN A LA POBLACIÓN "DE POSIBLES" Y A LOS FUTBOLISTAS.

Prefiero alejarme de ese abtruso terreno que implica elegir a dedo, inclinando el mentón, lo "mejor", no sin antes dar las gracias a la gente que ha metido "La soledad de los ventrílocuos" como recomendación; sé que son tardíos y ya deben ser considerados como tiro de apertura para la partida de ajedrez que tendrá 2009. Quiero pensar que son como esa fruta misteriosa que algunas veces las madres adquieren para alegrar las tardes pastosas, con cigarras azules, que promete el verano. Gracias a todos. Ahora se ha de pasar a lo importante.

Para mí que ha sido un estupendo año, y eso implica necesariamente un crecimiento en cuanto a la presencia del relato en ese "mercado" por el que tanto lloran y anhelan pertenecer algunos. Más que mercado (donde cuesta habitar, por pagar peajes, por no existir desde los suplementos (apenas) una cantera crítica a la altura; esto va por muchos periodistas y algunos críticos que no han pasado de leer a Poe), para mí que el cuento es ya una ética expansiva y, como el mar, empieza a romper contra algunas prácticas editoriales muy desagradables, se empeña cada vez mejor en no ser salvado por la "pena" de lo minoritario y sí por ser parte activa de "lo que hay que decir" (no en todos los casos, por otro lado); una literatura perfectamente consciente de su papel cambiante (o mutante, entendido en términos completamente abiertos) y sus terrenos en el cutre-panorama. Creo que harán falta todavía unos cuantos años para abrir ciertas puertas estancas y crear una conciencia de género dentro de un público más proclive a los faldones y la dote novelesca. Mi concepción del género, sobre el que cada vez reflexiono más, es punto aparte y sería demasiado largo glosarla. Ni yo mismo sé si podría sistematizar estos pensamientos.

Personalmente, me gusta la idea de un lector entregado y un cuento futuro, una interacción de ambas partes sostenida por común implicación. Sin embargo, estoy un poco quemado con esa premisa de exigencia, excelsitud, especialización o el sunsucorda que se le pide al tipo de a pie para acercarse al género. Temo que lo que se haya creado finalmente e inoculado de forma involuntaria es una concepción un poco elitista de nuestra labor; algo que, esencialmente, va en contra de la lectura, la diversión y el deseo de cualquier lector mínimamente consciente (ni siquiera preparado, término que empiezo a detestar). Creo que ciertas partes del discurso actual van en contra de la propia expansión del relato (clásico, contemporáneo o posmoderno) y su inserción en igualdad de condiciones. Ya es hora de cambiar. Sí, está bien aspirar a 2000-3000 lectores potenciales, pero sí se hace fuerza común para derrocar ese compartimento cerrado, es posible que la realidad cambie con nosotros, a raíz de esa energía. Esto tiene también su parte activa en las propuestas de más abajo. Flaco favor le hacemos al relato cuando decimos que, mientras que la novela es un género para lectores, el cuento es un género para escritores, que son los que (mentira o no) parece que los leen. Eso es plañir, señores, y no crear discurso, no incidir en la realidad de ninguna manera. No tiene, no debería, no es necesario ni cierto que sea así si se sabe tirar la caña al lector de otro modo (que está por descubrir).

Por lo demás, siento que la lista de apuestas es más que probadamente suficiente, variada e, incluso sin haber leído todos, con un nivel técnico y estético muy bueno. Dudo que se pueda pedir mucho más: una novia con pechos venusianos, un descapotable con bulldog en la parte trasera, una cartera de valores… ah, no, que esto no iba aquí.

Es magnífico saber que hay pilares nuevos en este edificio (y aún faltan más por llegar, seguro). Los existentes indican un estado de cosas cambiante, una prometedora potencia de ser (como diría Deleuze): No cuento a Páginas de espuma, que lleva diez años dando el callo, ni a Menoscuarto, de trayectoria sostenida. Creo innecesario poner sobre la mesa la ética y labor de ambas. Por mi lado, me toca la "patata" que Tropo haya apostado por el relato y se haya sumado a la escasa lista de editoriales que trabajan bien el género, junto con Salto de Página y su primera apuesta por los cuentos de Bilbao, que me parecieron muy interesantes. A eso se suman Cuadernos del Vigía, Gens, Traspiés, en menor medida Baile de Sol, que tira más por la poesía, Berenice (aunque hace tiempo que no sigo su trayectoria). Contaría con dificultad a Lengua de Trapo y otras (Tusquets, Anagrama, etc) pero salvo honrosas excepciones, en los últimos tiempos su labor es bastante errática y sin una apuesta clara por encontrar valores nuevos (publicados o no) como para dilucidar que hay una apuesta consciente y emocional por el género.

Está para nuestro goce, aunque incompleto y mejorable, el monográfico del Babelia. Pero, ¿es un punto de inflexión? Difícil saberlo. Más que por su incidencia "real" (más o menos visibilidad del género y una preocupación seria sobre él en otras esferas) ha propiciado este enorme debate que ya pasa de la centena de comentarios, y va en aumento.

Entre las iniciativas que, me parece, todavía están por surgir, se me ocurren las más perentorias, y por lo demás, lo sé, difíciles. Queda el testigo, para quien desee cogerlo:

-Una revista seria y con un aparato crítico a la altura (colaboraciones pagadas, relatos inéditos o editados, monográficos, estudios críticos, artículos, independencia editorial).

-Una antología a nivel nacional.
No sé si ya es hora de hacer un intento serio de radiografiar, como ya hizo Pequeñas Resistencias hace una tira de años, a la hornada de nuevos narradores que cultivan el relato en España, esa generación que ya se ha sumado a la inmediatamente anterior: Zapata, Tizón, Cubas, Iwasaki, Busutil, Poli Navarro… en fin, bien conocidos por todos. Y no, conviene aclarar que con "Mutantes" no aceptamos barco, por ser, a mi juicio, palmariamente parcial y muy poco objetiva en la elección de los narradores. Que conste que yo no le niego a nadie el derecho a ser antologado, y en esa antología había algunos buenos relatos o "fragmentos" (menos posmodernos y pangeicos y sí más "clásicos" de lo que algunos querían pensar); ahora bien, hacer prevalecer las afinidades personales a la calidad, en ocasiones como aquella, cantaba ópera. Alguien me dirá que esa no era una antología específicamente centrada en el nuevo relato o el relato por venir, pero entonces no entiendo por qué tenía un prólogo de Juan Francisco Ferré al uso (que a mí, a título personal, me pareció una de las arengas más desafortunadas y fuera de brújula que he tenido ocasión de leer sobre el relato)

Por lo demás, esta antología podría tener las mismas premisas seguidas por Andrés Neuman en P. R: poética personal del autor (el que sea y cuyo texto lo merezca, insisto) y una trayectoria en la que al menos haya un libro de cuentos publicado. Si aquella antología tuvo un enorme éxito, cuando aún la crítica alternativa de los blogs y el público era más reducido, ¿qué puede pasar ahora? Echad cábalas.

-Una red de lecturas en condiciones, sistematizada, quizás con ayudas, subvenciones o cualquier currusco de pan que pueda conseguirse por ahí.

Los poetas ya la tienen. Imaginad un buen cuento leído, seguido de otro buen cuento leído, seguido de otro… No me estoy refiriendo a Cuentacuentos (pido que ningún narrador oral se sienta ofendido), sino a lectura en cuanto a búsqueda, a la creación de un espacio donde el relato tenga un papel y sea capaz de concienciar (con placer, con buena selección) a los asistentes. Por descontado que muchos Cuentacuentos tienen esas aspiraciones, pero la militancia va por otro lado. Cuentos seleccionados de autores que propicien las sinergias, la conexión con el público.Una apuesta así, bien organizada (auspiciada, por ejemplo, por tres o cuatro editoriales en colaboración) daría unos resultados magníficos.

Ahora me callo, que soy un plasta. Ahí queda dicho.

Cable Hogue dijo...

Estoy de acuerdo en prácticamente todo lo que dice M, salvo, tal vez, en la importancia que da a la publicación de esa especie de "antología" definitiva.

¿Por qué una antología? ¿No significa, de algún modo, plegarse a las reglas mercantiles? ¿Quitarle la dignidad al libro de cuentos como tal, frente a la novela: admitir, al fin y al cabo, la mayor "enjundia" de ésta? Supongo que un antología de tales características será importante en tanto en cuanto se desee dar mayor visibilidad al cuento dentro del aparato sistémico del mercado, pero yo sigo pensando que no sirve cualquier manera de entrar en ese mercado, y que esa visibilidad no debería darse a costa de limar las aristas, las derivas y las fallas del cuento contemporáneo.

Sergi Bellver dijo...

Pronto, en cuanto me libere de cierta sobredosis de trabajo, contesto a vuestros comentarios, empezando por el de Matías, que tiene mucha miga... y siguiendo con Herman y Cable Hogue.

Pero de momento copio algunos extractos de mi bandeja de entrada.
Del correo-e:

*

"[...] me quedo con los libros de Quim Monzó, Ignacio Padilla, Marcelo Lillo, Jon Bilbao, Javier Sáez de Ibarra, Ignacio Ferrando y Juan Carlos Márquez (el de Oficios, que es el que he podido leer). Pero me quedo sobre todo con esta fuente inmensa de datos e ideas, ya que no hace mucho que he descubierto el género del cuento y estoy disfrutando mucho de todas estas lecturas.

[...] se agradecen espacios como este, que contagian entusiasmo y ponen en conocimiento de los lectores tantos libros [...] o librerías como la que mencionas (en Barcelona hay algunas que están muy bien, aunque ninguna especializada en cuentos, que yo sepa).

[...] no he leído nada de Hipólito Navarro y me gustó mucho la entrevista que enlazabas el otro día. ¿Qué me recomiendas para empezar con su obra? Aquí en la tele catalana he visto alguna vez un programa muy bueno, que se llama L'hora del lector, creo, aunque sólo hablan de novedades en catalán [...]"

Nuria, Barcelona (18/II/09)

*

"[...] para mi desgracia y mi fortuna, dentro del ámbito de tu propuesta (cuento, español y publicado en 2008) sólo he leído el libro de Víctor García Antón. Digo para mi desgracia porque estoy convencida de que hay muchos entre los que propones que vale la pena leer. Pero también puedo decir que he tenido la suerte de leer Nosotros, todos nosotros, y que me ha gustado mucho, verdaderamente lo he disfrutado y lo recomiendo. Su porción de ternura, incertidumbre y sorpresa vale la pena. Sobre todo destaco el cuento que da título al libro, así como "Un Tigre de Bengala", aunque creo que todos ellos son cuentos muy buenos.

[...] he estado echando un vistazo a las recomendaciones de los demás y me han entrado muchas ganas de leer más entre los que forman la lista, y eso es siempre de agradecer (que te provoquen las ganas de hacer cualquier cosa -de las buenas- más, más y más) [...]"

Pilar, Madrid (19/II/09)

Arturo dijo...

Un libro que no se ha mencionado: "El deseo de ser alguien en la vida", de Fernando Cañero (Universidad Complutense de Madrid). Aún no lo he leído, está esperando a la cola, pero al menos creo que debe tener también su sitio en la lista.

Y me temo que mis libros de relatos favoritos del 2008, dado que los que he leído hasta ahora me han resultado un poco decepcionantes, los iré leyendo en el 2009, 2010, 2011...

Un saludo.

Arturo

Sergi Bellver dijo...

Herman, Cable Hogue, Matías, Nuria y Pilar tendrán su cumplida respuesta (el trabajo por un lado, y la coordinación del jurado y el fallo del Diomedea, hoy, por otro, me dejan sin tiempo), además, creo que el largo y lúcido comentario de M reabre ciertas vías en este debate que merece la pena recoger en breve.

Ahora, sólo una sucinta respuesta para Arturo (una pena que tu perfil de Blogger no sea visible): he añadido el título de Fernando Cañero y otro, de Isabel Cañelles, que ganó un premio similar (el Alcalá de narrativa) y sobre todo, que contó con una edición parecida, minoritaria. Gracias por el dato, y es que yo solo no puedo tener noticia de TODO lo publicado en cuento en 2008 (que por cierto, Arturo, no ha estado tan mal, al menos anoto ahí cinco o seis títulos que merecen mucho la pena).

Saludos y gracias de nuevo.

Arturo dijo...

Sergi, no es que mi perfil de blogger no sea visible, es que no tengo blog.

Y seguro que entre los libros que aparecen en la lista habrá varios que valgan la pena de verdad, no lo dudo y espero que vayan cayendo en mis manos poco a poco; es sólo que los que yo ya he leído me han decepcionado -quizás porque las expectativas eran muy altas.

Un saludo.

Sergi Bellver dijo...

Herman, si te ha gustado Sólo de lo perdido, y te va esa cuerda melancólico-bella, vete corriendo a buscar Frío de vivir, que hasta la fecha es lo mejor que he leído de Castán. Respecto a Monzó, es verdad que tiene cuentos de cajón en Mil cretinos, que estropean el conjunto, pero también es verdad que en la primera parte del libro Monzó demuestra estar en plena forma. Otra cosa es que quiera o pueda estar a pleno rendimiento todo el tiempo.

Me alegra que saques partido de tu visita y, sobre todo, pistas hacia otros libros.

Abrazos

Sergi Bellver dijo...

Volvemos al correo electrónico y de paso contesto (seguidamente) a los anteriores:

*

"[...] tanto los suplementos literarios como las revistas dedicadas al tema podrían publicar relatos de autores conocidos, traducciones de cuentos de otros países [...] y no sólo quedarse en la crítica y las reseñas de libros, que muchas veces le dejan al lector con la miel en los labios, cuando no asustado, después de leer [...] lo que no deja de ser una estrategia publicitaria.

[...] supongo que los que tenéis un blog podrías hacer algo parecido, y alternar reseñas y comentarios con la publicación de alguno de vuestros cuentos [...] así de paso los cazatalentos de algunas editoriales tendrían más sitios donde buscar [...] pero sobre todo los lectores tendríamos otras alternativas."

Javier, Málaga (22/II/09)

Sergi Bellver dijo...

Como decíamos ayer...

Querido Matías, voy a tratar de ser conciso y directo, para que pueda contestar en lo fundamental.

Además de las que tú mismo planteabas, tu intervención me despertó varias interrogantes distintas, y hoy, casi un mes después, puede parecer fuera de plazo contestar y continuar con el debate, pero nada más lejos, porque ya con la distancia y el reposo algunas opiniones se han reafirmado y cierta euforia con la que terminamos el año pasado ha encontrado su asiento y su mesura.

A fogonazos:

En los suplementos, desde el famoso número de Babelia han hablado del relato con cuentagotas, alguna mención a las antologías de Hipólito G. Navarro y Fernández Cubas, alguna otra novedad de Páginas de Espuma, Lengua de Trapo o 451 editores, y poco más. Paul Viejo comentaba una de Salto de Página en Público el otro día. En fin, no tengo el inventario completo, pero tampoco es cuestión de lloriquear, y creo que este es un trabajo de largo recorrido (hace falta que unos cuantos críticos nuevos maduren para, tal vez, aprovechar una nueva cantera que ni la del Athletic), como bien señalas.

El lector de cuentos, y vengo conversando sobre ello con otros editores y autores en las últimas semanas, no sólo es más fiel, sino también más curioso y menos pasivo (de algún modo, esta naturaleza va ligada con el "género", con perdón). Que reparen en ello esos editores asegurará una vida fértil al cuento, si son lo suficientemente listos como para cuidar de esos lectores, y de los autores que apuestan por un trabajo serio. Hay que sublimar tendencias y modas, incluídas las del falso margen: leer a G. Navarro o a Cheever será siempre más minoritario que comprar (e incluso leer) a Zafón o a Murakami, y eso no es ni bueno ni malo, sino la inercia natural de las cosas, una suerte de selección darwiniana de lo literario pero a la inversa. Los más adaptados al Mercado lo dominan, los mejor cualificados para lo literario prevalecen a largo plazo, y esto ha funcionado siempre de un modo parecido. No nos engañemos, yo soy el primero que defiende la posibilidad de hacer pedagogía literaria e inculcar un criterio a los lectores más desorientados, pero la mejor literatura casi siempre es minoritaria. No es por postura ni elitismo, es que el acercamiento de las masas a las letras es más superficial que el verdadero interés de una minoría por el conocimiento y el hecho artístico. No es lo mismo consumir/producir que buscar/proponer/descubrir. Estos días se habla precisamente de cosas como esa en el Diario de lecturas de Vicente Luis Mora, por cierto.

Propuestas y devoluciones:

- Sobre la revista, sí, sí, sí, sí, sí y sí. Hay que valorar el trabajo de los autores, tener rigor en el planteamiento de la revista, exterminar el amiguismo secular del mundillo... en fin, los habituales de esta bitácora saben que ESE es uno de mis proyectos más febrilmente anhelados... y que verá la luz en cuanto los fondos lo permitan y sólo entonces: revistas de otro tipo, y algunas muy buenas en lo suyo, ya las hay en lo virtual. No vale con "lo que se pueda ahora", porque es abortar de entrada todo lo que puede dar de sí una idea como esa si se hace como Chéjov manda.

- Antologías, se hacen muchas, se avecinan unas cuantas, se demora alguna que otra. Las hay con muy buen criterio y que sentarán referencia, a veces tocando el género dentro del género, y las hay que sólo persiguen lo que termino de decir: pasear a la cuadrilla de banderilleros y subalternos, de mano de un antólogo más preocupado por figurar que por aportar. Y editores más ocupados en la nómina que en los textos. En fin, creo que hay un par de proyectos ahora mismo en el horno, de un par de editoriales, pero de nuevo sí, sí y sí: pero una antología seria y rigurosa de textos con una poética cuentística de veras alternativa, de autores que sí se están implicando y exponiendo a todas todas con el cuento. Los experimentos con gaseosa o kryptonita, por favor.

- La subvención es un arma de doble filo: propicia la holgazanería y el estancamiento o promueve voces que de otro modo permanecerían en el limbo. Ese es un tema a estudiar. Bibliotecas, centros culturales... sí, red de lecturas, y sin embargo aquí en España todavía observamos con recelo algo tan común entre los anglosajones o los alemanes como leer un cuento o dos en las presentaciones. ¿Por qué? A los lectores interesados de antemano les puede enriquecer la experiencia (aunque hay escritores que leen fatal, no se puede tener todo), y lo mejor es que los lectores indecisos pueden dejarse seducir o huir a tiempo de un libro de cuentos. En fin, es domingo, es tarde y estoy algo espeso, pero creo que si hay estupendos ciclos de lecturas poéticas, el cuento se presta a la misma idea, como mínimo.

Seguiremos informando.

Sergi Bellver dijo...

La utilidad de ciertas antologías, Cable Hogue, cuando no persiguen la promoción personal o de los amiguetes (por parte del antólogo) o el mero negocio (por parte del editor deslumbrado por las firmas y que traga con cualquier texto de saldo), es sobre todo artística, dicho así, sin complejos. Una buena antología "fija y da esplendor" a un momento concreto, un movimiento, una vanguardia o una tendencia, siendo más humildes. O constata la hetereogeneidad literaria de un tiempo, que tampoco está mal.

Lo que más ayuda al cuento es que muchos cuentistas lo trabajen con rigor y al mismo tiempo con una voz propia, y que eso se traduzca en buenos libros de relatos. Y a veces, sólo a veces, una buena antología ayuda a poner las cosas en su sitio tanto a los autores como a los lectores, sobre todo si está recopilada por personas que de veras conozcan a fondo el cuento.

Pequeñas resistencias, por citar una, hizo en su día mucho bien al cuento en español. Podría ponerte ejemplos en sentido contrario, pero no quiero ser malo.

Sergi Bellver dijo...

Para los lectores que enviaron correo electrónico, y de manera rápida, ya que algo pude contestarles en su día en privado:

Nuria, por lo que veo has leído siete de los libros de la cosecha del 2008, lo que es estupendo (a mi parecer) como baremo de que los lectores se están acercando al género. El otro día te dije que no conocía ninguna, pero me acabo de enterar de que en Barcelona hay una librería-café que se está especializando en libros de relatos. Déjame que busque el dato y te lo confirmo.

De Hipólito G. Navarro (no le quites la G., que sería como el pan sin tomate en nuestra tierra, mujer), si no has leído nada, te recomiendo sin duda la reciente antología de Páginas de Espuma, El pez volador. Si no te convence (lo dudo muchísimo), es un dispendio aceptable, y si te atrapa, puedes saltar de ahí al resto de su bibliografía. Pero vamos, en ese libro está lo mejorcito de sus cuentos. Y encima con estudio y entrevista a cargo de Javier Sáez de Ibarra.

Ah, últimamente veo algunos programas catalanes de literatura en el Youtube... al menos son eso, de literatura, porque el que tenemos a nivel estatal es de libros, que no es lo mismo... yo ya me entiendo.

Sergi Bellver dijo...

Pilar, te aseguro que por lo menos cinco de esos títulos valen la pena, y no sólo eso, creo que cuando pase el tiempo recordarás uno o dos cuentos de cada libro, y eso es lo mejor que se puede decir casi siempre de un libro de relatos, créeme. Eso sí, el de Victor, hablando en plata, creo que ha sido (al menos para mí y otros cuantos), el mejor del año... así que al menos acertaste con ese.

Ah, lo mejor de esta tertulia es¡, por suerte, lo que yo deseaba: que mucha gente, incluyendo varios escritores que callaron, ha anotado unos cuantos títulos con los que darle la vara a su librero.

*

Estimado Javier, igual que lo de la lectura pública de relatos, su publicación en medios impresos es también una sana costumbre en el mundo editorial anglosajón, sobre todo en los EEUU. Sólo tienes que recordar lo beneficioso que fue eso para tantos y tantos escritores norteamericanos, que podían hacer algo tan sencillo y digno como ganarse la vida con su trabajo...

Eso sí, como ya me han plagiado algunas veces (increíble, y textos infumables de mis inicios, además), no soy muy amigo de colgar obra narrativa en la bitácora. Si revisas las entradas hacia atrás, unas cuantas del 2008 y muchas de 2007 y 2006 son textos, no reseñas ni comentarios. Aunque tienen más de borrador y de escritura automática que de otra cosa. Pero los cuentos-cuentos (los que llevan muchísimas horas de reflexión y correcciones) los dejo para el papel, al menos por el momento. No digo que sea la mejor ni la peor postura, pero es la que me nace ahora mismo.

Bienvenido.