Bitácora de Sergi Bellver: julio 2008

4/7/08

Hacer vs Hablar.

Mejor será no hablar tanto, ni preocuparse de lo que unos y otros dicen por ahí y detallar lo que las personas hacen, lo que comparten con los demás y lo único que de veras puede serle útil al otro.

Esta misma tarde, y los que leen habitualmente esta bitácora ya lo habrán visto hace tiempo en la Agenda, el cuentista Juan Carlos Márquez presenta no uno, sino dos libros de cuentos —que para eso es de Bilbao— en ese maravilloso lugar del cuento que ya es la librería madrileña Tres Rosas Amarillas. Además, en su bitácora, el autor sortea tres ejemplares de su libro Norteamérica profunda entre los atentos lectores del título ganador del Tiflos, Oficios. Que el encuentro tenga lugar hoy, Día de la Independencia para los yankees, no es casualidad.

Hablando de yanquis, y por si se le ha pasado a alguien, en la Encuesta del mes os pregunto por vuestro cuentista norteamericano favorito. Propongo unos cuantos nombres —no están todos, obvio, pero sí son todos los que están—, y no se trata de establecer jerarquías, sino simplemente de conocer vuestras preferencias, por mera curiosidad.

Curiosidad, inconformismo y amor por el cuento es lo que hace falta para saber leer y apreciar el nuevo libro de cuentos de Víctor García Antón. En las últimas semanas y desde que aparecieron esos diez cuentos —con su prólogo de Medardo Fraile, para que la criatura vaya bien apadrinada—, ya tenemos algunas reseñas y hasta una entrevista en esta trinchera insobornable del cuento que es la "blogosfera": David González Torres nos comunica su encendida impresión de Nosotros, todos nosotros en su bitácora, El hueco del viernes. Nuestro querido Miguel Ángel Muñoz le hace una entrevista al autor en el imprescindible y alternativo —alternativo a los medios oficiales— El Síndrome Chéjov. Por otra parte, Emilia Lanzas hace una breve reseña en el número de junio de Espacio Luke. Mi reseña vendrá en breve, quería esperar a que fueran otras partes "no implicadas" las que hablaran primero. Estoy plenamente convencido de que poco a poco ese libro va a ir goteando y colmando todas y cada una de las grietas del Mercado, hasta mojar a los buenos lectores que saben esperar al otro lado de las cosas.

Más gente que hace literatura y no cacarea tanto, y además lo hace bien, y por amor al arte, en todos los sentidos. Tenemos nuevos números de tres revistas virtuales. Iván Humanes demuestra que su iniciativa se merecía un segundo número —y yo feliz por ello—, y desde mayo podemos leer —y admirar unas estupendas ilustraciones— el número dos de la revista Dado roto. Otra revista literaria virtual, ya de largo recorrido, como es El coloquio de los perros, publica su número 21. Y la magnífica empresa —entiéndase en su acepción de "aventura"— de Magda Días Morales y Carlos Manzano, la revista Narrativas, ya tiene nuevo número, el que hace 10, disponible para su descarga. En esta ocasión han elegido la narrativa erótica como nexo temático en su selección de textos, entre los que podemos encontrar los de autores ya muy conocidos, como Lorenzo Silva, y otros amigos de la red de redes —incluso del Diomedea—, como Ana Muñoz de la Torre —la cordobesa no está por casualidad, no en vano publicó su libro Ella y la orgía perpetua, aunque la frase aluda a Vargas Llosa y Flaubert, y no a lo otro—, Pepe Cervera, Javier Puche, Carlos Arnal, Wilco Johnson, Javier Avilés y Carlos González Zambrano.

Por encima de todo, gente que hace posible una isla entre el mercantilismo y el consumo desaforado, un espacio donde puedes dejar fuera la alienación constante y sentirte otra vez un ser humano entre iguales. Visitad el Espacio Polivalente Autogestionado Patio Maravillas. Es mucho más que una intervención, más que un acto rebelde y okupa, es sobre todo un espacio de libertad y creatividad colectiva del que tal vez en breve vuelva a hablaros con mayor detalle.

Y claro, uno también hará unas cuantas cosas este verano, entre ellas...

Quedan diez días para que comience el curso intensivo virtual de Literatura de viajes, que como muchos ya sabréis, voy a impartir desde el 14 de julio (y hasta el 11 de agosto, aproximadamente) en la Escuela de Escritores. El formato del curso utiliza listas de correo y foros web de acceso restringido. Cada lunes habrá una entrega del temario y se hará la propuesta de trabajo de la semana. Los alumnos tendrán cinco días para escribir sus textos y deberán entregarlos cada viernes. Los jueves enviaré los comentarios a vuestros ejercicios, y una vez a la semana, en el día y en el horario que le venga mejor al grupo, convocaré una charla virtual con un tema de fondo. Cada semana, también, os sugeriré unas lecturas y comentaremos un libro en concreto que tenga relación con el tema en el que estemos trabajando.
Para cada uno de los temas tomaremos como referencia un espacio geográfico a modo de hilo conductor y, a través de una serie de estímulos, nos pondremos en situación y buscaremos la actitud propicia para escribir nuestros viajes. El temario será consistente, muy trabajado y con un criterio definido, pero la dinámica de las propuestas resultará muy participativa y amena. Se trata de trabajar, aprender y divertirse al tiempo que nos familiarizamos con la literatura de viajes y asimilamos una serie de nociones y conceptos que nos ayudarán a escribir mejor, pero sobre todo a mirar mejor a nuestro alrededor, para hacer del viaje una experiencia literaria y de la escritura el mejor de los viajes.
Podéis encontrar información más detallada y las condiciones concretas en el enlace, arriba, y también en la imagen de la maleta. A continuación os detallo el esquema básico del curso.

Entregas semanales del temario y ambientación argumental:

I. Billete de ida (América)
La charla virtual explorará vuestra motivación para el viaje y compartiremos nuestras experiencias.

II. En el camino (Asia y Oceanía)
Hablaremos de la percepción sensorial del entorno, su interpretación y el proceso creativo.

III. La mirada del viajero (Europa)
Aprenderemos a educar la mirada, para contar espacios, personajes y experiencias de un modo original y genuino.

IV. Los mapas del género (África)
Descubriremos y reflexionaremos sobre las tres etapas del viaje literario.




Permanece también abierta la matrícula para otros cursos de este verano. Algunos ya han comenzado, pero probad a ver si conseguís plaza. En Internet (de repente se reúnen alumnos de todo el mundo en un mismo "aula virtual", lo que es estupendo) encontraréis los trimestrales de Redacción y estilo, Escritura Creativa y Periodismo, así como un montón de intensivos. Algunos de ellos se estrenan en el programa de la Escuela: Mínimos de comedia para cine, Escribir con los clásicos y Escritura y magia. Otros ya se vienen impartiendo desde hace tiempo y hay para todos los gustos: El gozo de escribir, Pensar tu novela, Literatura erótica, Invitación a la poesía, Escribir para teatro, Microliteratura, etcétera. Podéis pinchar en el logotipo de la Escuela para una información más detallada sobre los cursos. También se desarrollarán este verano cursos presenciales en Madrid: El gozo de escribir, Literatura erótica, Escritura para niños, Lectura en voz alta, Iniciación a la mitología o Redacción y estilo. Para quien se quede en la ciudad todo el verano y quiera sacarle partido, literariamente, tiene a su disposición un curso presencial trimestral de Escritura Creativa, que nos repartiremos tres docentes, y que comienza la semana que viene, el martes 8 de julio, pero para el quizá tengáis un poco más de tiempo de inscribiros e incorporaros.
Repito, palabra por palabra, lo que ya dije en una ocasión, cuando hace meses os sugería otros cursos anteriores: puede que alguno esté pensando si esta clase de cursos hacen realmente a un escritor. Creo que un verdadero escritor nace, porque la mirada —lo que le define y distingue— viene de serie, pero sólo con el trabajo, la constancia y una serie de herramientas y criterios que pueden adquirirse desde la experiencia de otros, el escritor podrá hacer que esa mirada intransferible pueda realmente llegar a comunicarse al lector de una manera efectiva. Digamos que la vocación no puede comprarse, pero el oficio y la dedicación sí deben ejercitarse, y el primer paso ineludible es el aprendizaje. Después, cada uno sabrá volar según sus alas, pero sabiendo lo que en realidad es capaz de hacer con ellas.