Bitácora de Sergi Bellver: Abusos textuales.

7/8/08

Abusos textuales.

Esta entrada no le aportará nada a nadie más que a mí mismo: es egoísta e interesada (¡Corred, insensatos!). Por lo tanto me declaro culpable de cometer abusos textuales con vosotros. Y no me refiero ahora a mis conocidas perversiones, como la calibraquiofilia (esto mejor lo explico otro día) o la grafofilia, con esas derivas neotestamentarias de quince folios —me estoy quitando, en serio—, sino a hacer un uso excesivo de vuestra atención, si es que eso es posible en agosto, y a hacerlo además en mi provecho. Lo lógico, ya puestos, sería dejar pasar unos días tras la entrada de ayer, para que pueda tener cierta recepción, pero eso no importa, ahí está el impulso, ahí están Bukowski, Johnny Cash y mis asuntos internos —hay dos líneas de investigación...—, la sed de siempre. ¿Acaso importa el eco?

El caso es que hoy quiero aprovecharme de vosotros. Veréis, sé que entre los lectores de esta bitácora hay mucha gente que escribe, unos cuantos que editan y una mayoría de buenos lectores. Entre todos ellos los hay con formación académica de letras, pero también hay médicos, ingenieros, biólogos, aparejadores, etcétera. He dicho en más de una ocasión que me parece un privilegio poder alternar y complementar el punto de vista técnico o científico y el literario, porque eso da una mayor amplitud de miras, y se trata de que un buen libro no se parezca tanto a otro libro, como a la vida. Creo que en general lo literario tiende a la endogamia y a menudo se enquista en una serie de prejuicios y boutades que le abocan al peor de los síndromes: el aburrimiento del lector y la vacuidad intelectual por saturación.

Pero la cruda verdad es que soy un negado para las ciencias. Esto es así, del mismo modo que adoro la música pero no tengo facultades —por mucho que una amiga violinista diga que eso no puedo saberlo si no lo he intentado en serio y que, de hacerlo, me pegaría el violonchelo—. La música sería mi vocación o mi talento escogido —por encima de las letras, incluso, porque me parece el arte más completo— si pudiera venderle mi alma al diablo a cambio de un don. Cuando era niño creí que tenía el del dibujo, pero eso ya pasó. También si me dieran a elegir entre un trasplante de cerebro, clonado de Carl Sagan o William Faulkner, dudaría mucho si traicionar o no a las letras —si fuera el de Mozart o Beethoven no me lo pensaría dos veces—. Recuerdo haber disfrutado enormemente, hace muchos años, de la Historia del tiempo de Stephen Hawking, por ejemplo, pero el caso es que mi interés por la ciencia y sobre todo mi capacidad de asimilación se queda en la divulgación científica, algunas lecturas, digamos, para neófitos, y poco más. En este sentido, he de anotar en mi agenda odiar a Brian May, el guitarrista de Queen, a quien no le basta el talento musical, sino que ahora se descuelga con una tesis sobre astrofísica. En fin, en el fondo soy un paleto. Un autodidacta que por motivos familiares y desmanes de adolescencia dejó de estudiar demasiado pronto por el cauce oficial. Algún peaje hubo que pagar por volar tan pronto del nido en un país en el que la gente suele quedarse con los papás hasta los treinta y tantos, casi siempre por culpa del demencial mercado inmobiliario, pero también a veces por pura comodidad.

Dejé de estudiar a los 16 años por rebeldía, presión, estupidez, qué sé yo, por muchas cosas, pero en realidad es uno de los dos únicos borrones de los que me arrepiento en mi historial —el otro es demasiado íntimo y no ha lugar ahora—. Lo único que enmendaría si pudiera repetir el camino desde cero. Todos los demás errores están bien como están, pues de ellos saqué lecciones muy valiosas. Luego, con los años, he devorado bibliotecas y sobre todo he permanecido atento a muchas cosas, por lo que soy un autodidacta algo peculiar. El caso es que siento que tengo demasiadas lagunas en algunos puntos, que no se salvan con la lectura y la práctica, y sobre todo padezco la etiqueta social que necesita de la certificación previa del conocimiento para dar crédito a una obra o una idea, sin fijarse tanto en el trabajo realizado o la mirada del autor. No quiero volver a estudiar porque me lo pidan los demás para un trabajo, aunque también es un aliciente. Sé de sobras que hay licenciados por ahí que sólo pretendieron aprobar la carrera y son una especie de autómatas sin curiosidad que ni aman su trabajo ni demuestran sus supuestos conocimientos. Y sé que donde más se aprende es trabajando. He aprendido más como editor en estos 16 meses de dedicación intensiva que con cualquier master, y entre la pelea diaria con mis manuscritos o la necesidad práctica de preparar las clases de escritura, estoy puliendo más mis letras de lo que podría lograr con dos años de teoría. Teoría que también asimilo y seguiré asimilando con decenas de lecturas paralelas. Pero el caso es que percibo demasiadas lagunas. Todos las tenemos, eso es cierto; conozco a más de un escritor con carrera —académica y literaria— que de repente te confiesa no haber leído nunca a Proust o a Malraux, y es que no basta una vida para leer y aprehender todo lo bueno que se ha escrito (no digamos ya para leerse encima lo mediocre y comentarlo). Pero a mí no me soluciona nada saber que otros mejores que yo también tienen lagunas: yo quiero drenar las mías y seguir creciendo a diario.

Así pues, se me plantea en este momento qué camino a seguir. Continuaré en el mundo editorial y en la docencia de la escritura creativa y la literatura de viajes, más que por lo que yo pueda aportar a los demás, o por lo mucho que pueda seguir aprendiendo con ello, porque lo disfruto de veras. En cuanto reúna los fondos necesarios me liaré la manta a la cabeza con nuevos proyectos editoriales, empezando por la revista. Y seguiré escribiendo, eso es innegociable. Pero quiero volver a estudiar. No como ahora, libro tras libro en un juego de seguir la pista, donde un autor te lleva a otro o una idea te descubre nuevas bibliografías. Eso puedo seguir haciéndolo siempre. Me refiero a una formación académica reconocida. Por una parte —la menos importante—, para que algunos necios dejen de hacer cábalas sobre lo que sé o dejo de saber cuando me presento con una propuesta, sin haberse tomado la molestia de valorarla. En un mundo ideal, se nos juzgaría por nuestro trabajo y nuestro talento, no por un papel que no siempre demuestra ni la capacidad para lo uno ni la dimensión de lo otro. Pero estudiar, sobre todo, para drenar esas lagunas de las que hablo.

Una vez estable en el trabajo, para hacer frente a los costes y sobre todo para organizar mi tiempo, debería realizar primero el curso de acceso a la universidad para mayores de 25 años, ya con la universidad y la carrera elegidas. Y ese es el tema, y el objeto de mi abuso textual de hoy: me atraen demasiadas cosas, las estudiaría todas porque todas son caras del mismo diamante, pero he de decidirme por una, al menos para empezar, y no lo tengo nada claro. Estoy teniendo una conversación parecida a esta con algunos de mis amigos, pero acudo hoy a vosotros, porque en unos casos sois amigos que estáis lejos, y porque de cualquier modo todos tenéis vuestra propia experiencia que en este momento puede ayudar a orientarme.

No me importa tanto la posible salida laboral de esas carreras como la verdadera utilidad para mi vocación. Prefiero formarme de una manera más completa y asentar una base más sólida para lo que ya sé que me llena, que no derivar hacia otros matices que, sí, me aseguren tal vez un mejor sueldo —en algún caso—, pero me desvíen demasiado de mi camino. Otra cosa es la aplicación práctica de algunos aspectos de esas carreras para ganarse la vida de manera paralela a la escritura y la edición, por supuesto. En fin, no os enredo más (quien siga leyendo a estas alturas o es un buen amigo o un insensato, o está demasiado aburrido). Entendiendo que mi vocación es la escritura, la creación, que la edición literaria y la docencia me apasionan, pero que también me atrae muchísimo la traducción de autores extranjeros —de lenguas a ser posible no tan comunes como el inglés o el francés, autores alemanes, italianos o escandinavos, incluso rusos, por ejemplo—, el pensamiento filosófico o, sobre todo, la literatura comparada, pero también quizá una carrera distintiva y que pueda darme una dimensión diferente de las cosas, la cuestión es, por vuestra propia experiencia... ¿tenéis algún consejo, alguna guía, algún aviso para navegantes que evite un naufragio seguro de mis expectativas, alguna sorpresa que me abra una nueva perspectiva?

Para el primer año de la diplomatura o licenciatura —según el caso—, por mis circunstancias laborales y personales lo mejor sería el acceso a una universidad a distancia, por lo que las alternativas a priori serían la UNED y la UOC (Universitat Oberta de Catalunya), aunque tal vez alguno de vosotros sepa de otras posibilidades. Más adelante podría cambiar de universidad, de carrera (las ofertadas a distancia no abarcan todo el espectro, obviamente) o incluso cursar la última parte de esa carrera en el extranjero. Teniendo en cuenta que cada alumno puede "diseñar" su propio plan de estudios con las optativas, según los créditos, y con asignaturas a veces ofertadas por otras facultades, las opciones, a priori, serían estas:

UNED

Antropología social y cultural (esta me resulta muy atractiva, y hay asignaturas optativas que pueden hacerse en la Facultad de Filosofía o la de Filología de la UNED, relativas al lenguaje, etcétera).

Filosofía (plan nuevo, 2003).

Filología Hispánica
(al menos en el plan de la UNED no encuentro las Románicas).

Filología Inglesa
(la alemana, francesa o italiana están como troncales en ella, pero no como carrera específica, tal vez más adelante pueda convalidar en otras universidades).

UOC

Humanitats
(grado adaptado al EEES —Espacio Europeo de Enseñanza Superior—, genérica, enfocada a la gestión cultural, etcétera).

Humanitats
(Licenciatura).

Filología catalana
.

39 comentarios:

Esther dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

En primer lugar, disculpa Esther, el derecho no es un ladrillo, te ayuda mucho, aprendes a confiar en tí, a defender lo que te corresponde en cualquier momento y lugar, te enseña a caminar con seguridad ( y aquí ya hablo de autoestima, de no dejar que te atropellen y hacerlo con el peso de la ley en una mano, si, en una mano, la otra puedes dejarla libre, para que no resulte excesiva la carga. A esto hay que añadir que basándonos en la ley podemos aprender mucho sobre el comportamiento de la sociedad, y aquí ya hablo de historia olvidada, de formas de comportarse y relacionarse en sociedades teóricamente menos evolucionadas). Yo estudié ciencias puras, posteriormente hice economía (clases presenciales, una experiencia inolvidable, te ayuda a entender un mundo que parece gris desde la orilla y que puede llegar a serlo dependiendo de la postura que escojas), en la actualidad empecé con derecho (U.N.E.D.),por ese motivo opino, parece que hay un abismo desde las ciencias a las letras, pero compensa. No seré yo quién te anime a dar el salto en la otra dirección (de letras a ciencias), pero creo que es interesante pensarlo.
Te creo persona formada en asuntos de letras (no necesito un papel que lo diga), en ocasiones vine aquí a compartir y en otras vengo a aprender, por muchos papeles que avalen mi formación, hay cosas que un autodidacta ve antes, al no marcar un especialista el camino te pierdes y tienes una panorámica más amplia (y en tu caso me atrevería a afirmar que más profunda, no todo el que tiene un papel oficial puede presumir de saber ejercer su oficio/profesión)
Me da la impresión de que no te arrepentirás, en caso de que te animes con las ciencias.

Besos

Anónimo dijo...

...y dice patria móvil, será, pero parece Barcelona

Besos

Anónimo dijo...

...es que viajas de la mano de Goytisolo, claro, así también vuelo yo, la maleta no me pesa.

Besos

Anónimo dijo...

Es muy bueno para ti todas las inquietudes que tienes y aquí transmites, pero por eso mismo no es necesario que te diga lo que tod@s los que entramos aquí ya sabemos y es obvio: que tienes un gran talento y eso no te lo enseñan en la facultad.Pero es bueno querer satisfacer las necesidades propias aunque lagunas con o sin carrera, seguirás teniendo.Estate preparado para el fracaso en caso de que ocurra y no tires la toalla a la primera de cambio, nadie dijo que fuera fácil.Si es lo que te va a hacer feliz o a proporcionar un mejor trabajo adelante,porque por lo demás no tienes que preocuparte, hace un tiempo yo también hice la pregunta:dónde está tu obra?sin embargo el tono de mi pregunta era muy diferente a la que leí en el Tanto, yo lo pregunté precisamente porque quería leer más cosas de ti, de tu escritura, después de leer toda la bitácora decidí no perderte la pista.Y sí, tod@s a estas alturas sabemos de sobra que eres autodidacta, impide eso algo?la historia de un gran número de autodidactas de reconocido prestigio en diversas disciplinas contesta mi pregunta.Y para colofón te diré que eres muy valiente y aguerrido y eso merece lo que sigue:era una sorpresa pero te lo adelanto aunque la entrada cuando ocurra la haré igualmente:el 1 y el 2 de septiembre estaré rebuscando autores en tres rosas amarillas, sin ti esto no habría ocurrido te lo aseguro.Un beso, yo de escoger, aunque te aviso que dejé colgada una de ciencias en segundo, escogería filosofía por puro y simple placer, un beso y nunca vuelvas a cuestionarte!

Anónimo dijo...

Hola Bellver:
Grata sorpresa.... Buenos textos, bien, me gusta, volveré....
Compartimos apellido, mira tú...
Suerte, pasé por algo similar a lo que describes. Tienes altas probabilidades de que te decepcione la enseñanza reglada. Pero mucho ánimo. Por si te sirve; no obstante, lo anterior, no he dejado de estudiar ni un sólo año. Un abrazo de una Bellver para un Bellver. ;-)

el nombre... dijo...

No sé si te sirve mi opinión, pero la primera que pusiste en el listado, es, creo, la más interesante desde todo punto de vista, esencialmente en lo que decís que te gusta: Antropología social y cultural..
He estudiado un poco de eso en mi licenciatura en Psicología, y es una materia super.
Te da, además, la posibilidad de investigar mucho sobre la lengua, el lenguaje, y sus derivaciones hacia otras disciplinas.
Acuerdo con algunos comnets en cuanto a que puede decepcionarte la instrucción "pautada", pero reordena nuestra cultura hacia algunos temas, y nos resulta el trampolín para seguir estudiando.
Me recibí hace más de 10 años, y he seguido y sigo estudiando todos los días de mi vida...

Suerte.

el nombre... dijo...

Y la segunda que apunto es tu misma segunda: filosofía. Una de mis debilidades, y la posibilidad de comprender los movimientos históricos, culturales, sociales, etc.
Me encanta la pasión con la que escribís, y, se nota, vivís.
Me siento reflejada porque tengo ese pathos, pasión, afectación por el hecho de nunca teminar de conocer...

Anónimo dijo...

Una pregunta, ¿has considerado estudiar Traducción e interpretación?

Al menos está como otra de tus apetencias en un párrafo anterior.

Creo que en parte sí te decepcionará el estudio ortodoxo de algunas carreras, como te dicen otros comentaristas, pero en todo caso creo que tienes la perspectiva adecuada si lo que quieres es solucionar ese doble objetivo práctico: una formación reconocida por la sociedad, que no se entretiene en valorar el talento si no viene con la etiqueta adecuada (qué razón tienes con eso), y sobre todo lo de cubrir esas lagunas que dices tener.

De todos modos, el conocimiento verdadero no te lo va a dar una carrera, sino tu curiosidad y tus ganas de aprender. Hay mucha gente que estudia por estudiar, pero a tu edad (según veo en lo de Responsable) y en tus circunstancias, si tomas esa decisión es que vas a volcarte y por lo tanto aprovechar al máximo tu experiencia.

Eso sí, ves poco a poco, matricúlate de pocas asignaturas cada año, si has de trabajar aparte, y creo que todo te irá bien. No estoy muy puesto en la demanda real de ciertas carreras, pero creo que ya hay muchos, demasiados filólogos, y aunque tengas lagunas, desde luego el uso del lenguaje no es para ti nada extraño, como salta a la vista. La filosofía es tal vez demasiado difusa. La traducción sí podría abrirte además otras perspectivas profesionales, como en la Unión Europea, por ejemplo. Pero coincido con la compañera de antes: creo que Antropología, si además la enfocas a la lingüística, es una carrera mucho más original, completa en cuanto a conocimientos y sin demasiada competencia.

Por decirlo de otro modo: escritores y editores filólogos hay muchos, pero antropólogos que escriban y editen literatura, muy poquitos.

Suerte, de todo modos, hagas lo que hagas.

Ah, por cierto, te aseguro que si me tocara la lotería, te facilitaba esos fondos para la editorial o la revista, porque estoy convencido de que harías un estupendo trabajo. Desde luego, intenso y original. Y es que hoy en día el mercado parece eso, mercado, escaparate y poco más.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Será Carlos Maiques el anterior?le echo de menos la verdad, se estará quitando de todo?un beso para él también.

Anónimo dijo...

A mí también me dió el arrebato de sucumbir ante las siglas académicas. Quitándole el ambientillo universitario, la biblioteca, los descuentos universitarios y algún que otro profesor que te ninguneará (porque en clase son tantos que te vuelves ninguno). Te queda tan sólo someterte a trabajos en grupo, o individuales, a cuestiones cuestionables que resultan no serlo tanto porque "Yo lo digo" que de esa escuela hay mucho todavía etc, en fin...
Yo estoy por la autoformación. Me matricularía para tener acceso a las clases y luego iría de oyente a todo lo que me interesara, eso sí, olvídate del título y las notas que con este método, cerapio, fijo. Y puestos a acceder, mejor hazlo cuando seas viejuno del todo, tienes aún más facilidades y encima no te ponen motes (o por lo menos no te enteras de que te los han puesto). :)

Suerte con el campo abierto.
Pd: ¿esto no será para rellenar espacio por tiempo?
Tengo amigos que después de una ex se apuntaron a clases de todo tipo, dsde natación hasta masajes de pies...
No es mala cosa, tampoco, como terapia.

UN Abrazo

carlos maiques dijo...

Insensato no corre sobre el filo del tanto.

En cuanto tenga algunos momentos seguidos como vagones te respondo. ahora mismo imposible decir cosas juiciosas "el calor; el calor..."

Que yo sepa, es la primera vez que escribo en esta entrada, pero who knows...

Las elecciones van a depender de la utilidad, y de la curiosidad. Filologia es interesante para viajar, por ejemplo, antropologia (sin acentos en el teclado)tambien; que duda cabe. Lo dicho Sergi, con mas tiempo y sombra me organizo mejor la insensatez de una recomendacion.

Un saludo y hasta pronto.

Anónimo dijo...

Hola, Sergi,

En mi opinión, puede ser que tener una carrera no abra muchas puertas, pero por lo menos no cierra otras a cal y canto. Me parece muy acertada tu decisión, además, ya tienes un trabajo, así que te vas a evitar el camino que hemos tenido que hacer otros hasta conseguirlo. Yo soy química, hice el doctorado en neurociencias, dediqué nueve años a la investigación básica y para incorporarme al mercado laboral, ya que no podía seguir siendo becaria vitalicia, tuve que hacer un máster. Es verdad que a pesar de tanto esfuerzo, ahora tengo un trabajo de mierda que solo me aporta un sueldo al mes. Pero si miro a los amigos que no han estudiado y son mil veces más cultos e inteligentes que yo, ellos lo han tenido y lo tienen mucho peor. Además, que me quiten lo feliz que fui durante esa época en la que dedicaba 14 horas diarias a mi tesis, quemándome las pestañas con el microscopio.

No te puedo recomendar ninguna de las carreras que te gustan porque no tengo ni idea, pero lo único que sí me gustaría es animarte a que hagas una, te va a ayudar mucho en tu futuro laboral. Yo estoy ahora estudiando en la UNED y me parece una opción muy buena, hay de todo, profesores buenísimos y muy malos, vamos como la vida misma… Mucho ánimo, verás que te va a ir genial.
Besos
Raquel (la que te da la plasta con los cursos de edición)

gorocca dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Raquel, en todo caso es algo muy positivo, una mirada hacia el futuro y sobretodo apostar por ti mismo.Mi querido lagarto espinudo ya te añoraba (pero me estoy quitando, bueno, lo intento de veras)como veo que los calores del verano te tienen muy atormentado permíteme la deferencia de convidarte a Goroka's Club donde colgué un tema de Anouar Brahem(la primera foto del youtube:A.B.Trio)especialmente para ti,bien en realidad el tema que buscaba:La Chambre, no lo encontré pero lo más parecido es el trio de Anouar Brahem claro!un saludo ;)

gorocca dijo...

Ah, me olvidaba, mejor con auiculares Carlos Maiques!

Marsu dijo...

Bueno.
Con la premisa que has enunciado ("no me importa tanto la posible salida laboral de esas carreras como la verdadera utilidad para mi vocación"), sin dudarlo, voto por la primera de tus opciones. Pero voto así por simple intuición, por lo que te tengo leído, y por pura añoranza; ojalá hubiera elegido yo pensando en algo atractivo para "saber", para aprender, para conocer, y no pensando en asegurar mi futuro. Hoy mismo, mirando actividades para rellenar huecos de las vacaciones, le recomendaba a mi hija mayor una visita al museo antropológico, básicamente por su "interés".

Cómo único consejo, y éste sí basado en la experiencia, te diría que te armaras de paciencia. No todos los docentes los son por vocación, y no todos aman lo que hacen. Mucha gente va a cumplir con el expediente, y sistemáticamente defrauda a sus alumnos. Paciencia, buena letra, poco a poco, sin dejar de mirar al objetivo, pero sin obsesionarte.

Mucha suerte.

carlos maiques dijo...

Hola Sergi (si salen repetidos, borra, borra):
Sobre estudios a contrapelo nada puedo decir. No obstante, no olvido que dos personas muy allegadas no han acabado sus estudios y son de las mejores colocadas que conozco, laboral y emocionalmente. Una trabaja de informático y es profesor de yoga. Es una verdadera lástima que todavía estemos en una situación en la que alguien necesite un título -o más bien, sea muy muy conveniente para según qué trabajos, cuando lo lógico sería la revisión de un trayecto laboral realizado con seriedad, eso es otro asunto, por supuesto-

Como ya ha comentado Marsu, muchas veces los docentes no lo son por vocación, lo que chocará con unos estudios en parte emprendidos con ella. El tiempo, la compatibilidad, también pueden ser obstáculos; lo mejor es estudiar algo con lo que uno se sienta vinculado emocionalmente.

Ahora mismo, como cuentas, descartas astrofísica por razones obvias, pero arqueología, antropología o psicología o filosofía son caudales bien anchos y profundos, y con diferentes escuelas a las que agarrarse, llegado el momento.Filología hispánica serviría, al menos a una amiga le sucedió, (no sé si hay límite de edad, colas de espera, etc)para trabajar como lectora de español en dos países durante una buena temporada en cada uno de ellos. Entiendo al mismo tiempo que cualquier rama de lenguas da un conocimiento diferente desde otro punto de vista, y que, al igual que otras ramas universitarias, proporcionan otro filtro, otro punto de vista sobre el que actualizar tus reflexiones.

Como todo esto lo sabes de sobra -con o sin abusos textuales-, si estuviera en una situación semejante optaría por estudiar hacia una parcela del gusto que no tocarías demasiado pero te haya atraído desde hace tiempo: pueden ser estudios medievales a través de la antropología, jardinería paleolítica, alquimia renacentista, etc.(es muy probable también que exista una rama de formación profesional o una diplomatura que sea de gran interés pero no tenga esa utilidad académica que puede también persigas)Quién sabe.

De lo que estoy seguro es del esfuerzo que no vas a ahorrarte, y que le encontrarás el punto a lo que elijas. Ya nos contarás, cuando quieras. Ah, y no has abusado nada, pero gracias. Un saludo y hasta otra.

gorocca dijo...

Ah, Sergi,eso de que esta entrada no aportará nada a nadie más que a ti mismo ná de ná, a mi esta declaración tuya de intenciones presentes y/o futuras me deja entrever dos cualidades de ti: valentía y sinceridad, sin contar que nos has proporcionado un perfil de ti bastante diáfano, ;)

Herman dijo...

Siempre es delicado dar consejos o formular advertencias. Pero me atrevería a decirte que no esperes gran cosa de la enseñanza universitaria. Me refiero a la que impera actualmente en nuestro país, donde por cada profesor bueno hay cincuenta profesores nefastos. Durante mi carrera (yo estudié Filología Hispánica en la Universidad de Málaga), tuve la fortuna de coincidir con dos profesores excelentes, llamados Cristóbal Cuevas y Chantal Maillard. Pero a cambio hube de aguantar la negligencia de unos veinte profesores en verdad mediocres. Terminé pese a todo la licenciatura, pues mi sed de conocimiento siempre ha sido grande. No en vano, me trasladé seguidamente a Madrid con el propósito, entre otros, de ampliar mi formación. En primera instancia, probé con la Universidad Complutense y la carrera de Literatura Comparada, pero pronto advertí que el panorama docente no era muy distinto al de Málaga. De manera que, tras asistir como oyente a diversas clases impartidas por soporíferos sujetos, rehusé a formalizar mi matrícula. En general, los profesores universitarios suelen ser mortecinos burócratas que dispensan información vagamente irrelevante, pero casi nunca resultan ser lo que deberían, es decir, apasionados amantes del conocimiento y su transmisión. Existen, como digo, honrosas excepciones. Y estoy seguro de que cada facultad cuenta con dos o tres profesores admirables, auténticos magos de la docencia, formidables inoculadores del saber. Pero no tiene uno edad para perder demasiado el tiempo buscándolos entre la hojarasca. Por tales razones, opté finalmente por matricularme en la UNED, concretamente en Filosofía, materia que siempre me ha interesado mucho. Las ventajas de estudiar a distancia son obvias. Quizá la flexibilidad y la autonomía sean las más relevantes. El inconveniente, como alguien ha dicho por aquí arriba, es que este sistema de aprendizaje exige un acopio mayor de disciplina que el sistema tradicional. Pero la formación que proporciona es bastante sólida a mi juicio.
Siguiendo las anteriores premisas (acaso exageradas), y con ánimo de ser algo más concreto en mi afán por brindarte alguna ayuda, aunque sea ínfima, me aventuro a proponerte una interesante opción: que estudies el primer ciclo de Filosofía (hasta tercer curso) y en cuarto te pases a la carrera de Antropología Cultural. Así combinas dos saberes muy abarcadores y realmente útiles en tu desempeño literario. En cualquier caso, para acceder a la carrera de Antropología (que es de segundo ciclo), debes cursar previamente, si no me equivoco, el primer ciclo de otra licenciatura cualquiera. Acabarías siendo, por tanto, licenciado en Antropología y diplomado en Filosofía (o en Filología, o en lo que consideres oportuno elegir). Sin duda, una hermosa titulación.
Con la melancólica certeza de haberte desorientado considerablemente, te mando un abrazo.

Anónimo dijo...

Me dieron mal rollo los tipos del you tube, son de raza aria?

mi despertar dijo...

Me ha gustado tu texto tu estilo...vuelvo pronto
Abrazos desde el costado de Eva

David Condés dijo...

Querido Sergi, la de vueltas que le he dado a esta entrada tuya. Eres un valiente. Me das miedo. Y sin embargo, te entiendo, por ciertas experiencias propias que no cuento porque no se trata de mí, sino de ti. Has descrito los síntomas que te empujan a comenzar una carrera. Las razones probablemente serán otras más profundas, varios escalones más abajo en el subconsciente. Pero igual vale. Es cierto lo que alguien ha comentado ya, que la formación reglada puede resultar decepcionante. Pero hay una cosa que considero realmente excepcional en cursar una carrera universitaria, algo que marca la diferencia entre hacerlo solo o de la mano de otros. Esto es, que a cada asignatura en que uno se matricula, hay uno o varios cabroncetes titulares que le dedican un esfuerzo nada despreciable en pulirla, en ensalzarla, y con ella competir en la gran lucha de egos que se da entre los profesores y catedráticos universitarios. Esto, que en sí a uno le puede importar un pedo, puede ser un tesoro para quien, como creo que es tu caso, tiene verdadera sed. Perdona que me extienda, pero tengo que mostrarlo de un modo más concreto y más gráfico. Muchos “compañeros” de carrera se licenciaron sin haber leído un solo libro. Ni uno. De verdad. Lo hicieron a base de apuntes. Mi opinión al respecto es que hicieron el memo. Consiguieron su título y eso, sí, qué bien “Mira mamá, que soy licenciado”. Menuda cosa ¿no? Hay profesores de mierda, vale, admitámoslo ya. Hay muchos. Pero si sumamos los que son buenos, los que han creado (o mandado crear) un programa decente para su asignatura, los que son malos profesores pero grandes pozos de sabiduría (aunque parezca sabiduría formal, vetusta, no importa), etc. el resultado es que no hay otro lugar donde uno pueda entregarse mejor al conocimiento que en la universidad. A la universidad hay que ir como si uno fuera un puñetero vampiro, dispuesto a sangrar a todo el que parezca saber. Tienes cuatro o cinco años (o cursos, mejor dicho) para empacharte de la sangre de lo que otros saben. Luego ya te toca a ti hacer la digestión por tu cuenta, claro. Por eso, mi recomendación es que estudies en la UNED. Así tendrás a tu disposición un fondo bibliográfico que no tienen en otras universidades privadas, por ejemplo, el acceso (hay que ser pesado con ellos, es verdad, pues son bastante vagos y comodones la mayoría y su tendencia es a despacharte rapidito. Cosa que, además, es lo que pretende el grueso de “estudiantes”) a los tipos que más saben de sus respectivos nichos. Te estoy hablando de lo bueno, claro, hay muchas otras cosas que criticar y muchos puntos sobre los que incidir para llegar a alcanzar lo que muchos entenderíamos como una buena formación asistida y no dirigida, pero esa es otra guerra. No creo que a ti te vayan a adiestrar a estas alturas ¿no crees?
Ya para terminar, en cuanto a la carrera, yo elegiría, sin duda, filosofía. Con todos mis respetos hacia las otras opciones, que serían mías también de estar en tus zapatos, aquí está la esencia de todo el saber, aquí te puedes morir de sobredosis orgásmica, aquí la droga es más pura que en otros lares. Estoy dispuesto a defender esta postura ante cualquiera, siempre y cuando haya cañas de por medio.
Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Coincido en algo con David y otras personas: eres valiente por mostrarte tal y como eres, con tus carencias, y asumirlas, en vez de aparentar. Y coincido con David en otra cosa, aunque no sé si él la ha dicho con ese mismo sentido: a mí también me das miedo. Es decir, si no acabaste el bachillerato (lo que deduzco por esos "16 años") y ya estás donde estás como autodidacta, dando cursos, en una editorial, etc. ¿Dónde llegarás si te haces antropólogo, por decir una? Te veo dando conferencias o publicando ensayos.

De todos modos, si me lo permites, yo me quedo con el Bellver creador, así que piénsalo muy bien todo, no vaya a ser que entre tanto trabajo y estudio, no te quede tiempo para lo más importante: escribir tus cuentos y tus novelas. Que no pueda más tu necesidad que tu voluntad.

Un beso.

David Condés dijo...

A eso me refiero con que me da miedo, amigo Anónimo. Alguien va a tener que pararle los pies a este tipo, a Sergi: tiene demasisiada fuerza. No va a dejar nada para los demás. ¡Nos va a hacer esforzarnos! Hya que boicotearle ¿no?
:)

Xuan dijo...

A mí, siempre me ha atraído estudiar Antropología Social y Cultural. Como además ya soy Licenciado en Derecho, me bastaría con estudiar el segundo ciclo.

Pero me da mucha pereza matricularme, cuando miro hacia atrás y recuerdo la desilusión que para mí fue la Universidad, en la que me crucé, salvo algunas excepciones, con profesores burócratas o catedráticos excentricos que sólo se miraban el ombligo.

Por comodidad prefiero buscar buenos libros de antropología y leerlos.

Arilena dijo...

Aunque ya se ha dicho quiero dejar mi punto de vista como estudiante universitaria.
Está claro que ahora mismo la educación universitaria no es una maravilla, que está llena de hijos de papá que quieren tener el título y punto. Para poder decirlo y para ponerlo en el curriculum. También está llena de profesores acomodados que no tienen ningún interés por enseñar o que no saben transmitir.
Pero como dice David, la universidad es también un pozo del que se puede sacar y aprender todo lo que se quiera, sólo hay que tener un poco de interés y por eso ya merece la pena. Eso vale y supera a todo lo malo. Nunca será lo mismo leer un libro a que alguien te transmita lo que dice ese libro.

Con respecto a las carreras, yo soy de ciencias así que poco puedo opinar. Antropología social suena interesante, pero leyendo el plan de estudios es de 2º ciclo ¿no? Tendrías que empezar por cualquiera de las otras y luego pasarte, lo que a la vez te da más opciones porque puedes empezar Filosofía (pongamos por ejemplo) y cuando llegues a 3º cambiar y empezar Antropología, seguir con Filosofía o mezclar ambas como doble titulación (esto último no sé si será posible, con otras (biología y bioquímica) sí que sé que se puedo así que supongo que también se podrá).

pd.-Sí que te pega el violoncello, sí. Yo lo dejo así de pasada: nunca es tarde para aprender a tocar un instrumento...

pd2.-Abrazos

hechi dijo...

Sinceramente, que estudies por gusto me parece genial, elijas la carrera que elijas te aportará de una forma especial que muchos que pasan por la uni ni se enteran, pues eligieron una carrera práctica pero que no les hacía vibrar. Por lo demás, no lo necesitas sólo hay que leerte para ver tu cultura, tus puertas mentales y de alma abiertas, ahora eres docente pero estoy segura que sigues aprendiendo de la vida, para mi ninguna carrera puede aportarte eso, conozco auténticos incultos con carrera y contigo suman tres las personas que considero genios sin tenerla. Nadie mejor que tú sabe cual elegir pero dado que ya tienes trabajo y además, el que tú quieres, que sea un disfrute.
Yo estudié magisterio musical porque mi sueño de ser directora de orquesta estaba lejos de mis posibilidades( soy de piano, pero el chelo sí que atrae sí, no descarto comenzar con más instrumentos), el resto de especialidades y carreras(3) en las que me he metido, todas giraban al rededor de la educación, para seguir prosperando(jeje), pero ha llegado un momento que la literatura y mi "mágica" forma de ver el mundo han sembrado prioridad así que como tú, vuelvo a los estudios y esta vez van a ser por puro alimento intelectual y emocional. Un besazo chavalote vales un montón.

A identidade do indiscernível dijo...

Hola, amigo!

Meu espanhol vai mal, pois faz muito tempo que não o manejo. Há muito não venho ao blog e encontro esta sua entrada, quando entro aqui para procurar o enlace de uma rádio que você tinha disponibilizado há tempos atrás e que eu estava procurando. Não conheço as universidades que apresenta, mas sugiro que escolha o curso mais abragente possível. A primeira opção parece-me a mais acertada, dado o seu perfil. O que posso lhe dizer é que conheço bem a vida acadêmica e que ela é muito restritiva em alguns casos. Contudo,se você souber se utilizar e aproveitar dela, te fará bem.

Grande abraço!

PS: não achei o enlace da rádio, foi uma em que você apresentou uns poemas.

marian dijo...

Sergi, saludos desde Alemania, (la casa tiene internet y me he asomado a cotillear). Voto por Filosofía, pero por gusto personal, no porque tenga ninguna información. Me alegra saber de tus planes por las razones que das, por el gusto de aprender, sólo por eso, porque a veces el título solo sirve de adorno, de medallita, de carta de presentación, y más en el caso de un escritor, que es lo que tú eres. Por lo demás, conozco a un montón de palurdos que son titulados universitarios, y a otros tantos -como tú- que nos dan cien vueltas a muchos titulados. Pero si tienes tiempo y posibilidades, desde luego es una opción excelente. Así que mucho ánimo y adelante.

Anónimo dijo...

Ya te inscribistes en el curso preuniversitario para terminar el bachillerato? cuesta mucho? primero gateas y despues caminas :)

Directorio de enlaces dijo...

Si estas interesado en intercambiar enlaces ingresa en:

http://d-moz.com

Informacion para subir y promosionar webs en buscadores
Intercambios de enlaces de texto y links en forma reciproca para aumentar el numero de visitas

http://tus-links.netfirms.com

Ahiah dijo...

Aunque no tenga nada que ver te interesará saber que un indeseable te a plagiado un texto de 2006.


Te dejo el enlace del plagiador. Y la pagina donde se trata el tema, donde conseguimos que quitara el de mi amiga.



http://jpintermares.spaces.live.com/blog/cns!F744DFBFF800BFE8!508.entry


http://prosofagos.21.forumer.com/viewtopic.php?t=1045

marina dijo...

mai és tard...!

primero una ,después la otra... ya lo irás viendo y saboreando.
Eso sí: lo del cello me ha hecho mucha ilusión, y yo no lo descartaría...!

ens veiem d'ací poc...! :-)
(t'he enviat un mail (des del gmail)...ho dic per allò del spam)

B. Miosi dijo...

Bellver, sea lo que sea que decidas estudiar, hazlo. Lo importante es que lo hagas bien. Con todo tu empeño, con todos tus sentidos, con todo tu interés. Es así como se logran las metas, como los caballos que corren hacia ella sin mirar a los lados.
Blanca Miosi

Sergi Bellver dijo...

Debería estar muy, muy cabreado por el hecho de que un inadapatado social haya plagiado uno de mis viejos textos de 2004 (literariamente pobre, pero importante en lo personal; aparte, hay más personas afectadas por el plagio) y encima se dedique a vender "libros" vía autoedición. Debería hacer una entrada demoledora contra este tipo (hay fotos, datos, enlaces, rastreos vía IP que hacen maravillas...) y tal vez contra ciertas empresas que se presentan como "editoriales alternativas" y más bien parecen un burdo negocio de imprenta. Debería estar planeando un recurso legal y activar toda la maquinaria (campaña de desprestigio, entre otras cosas) para que a esta gente se le cayera el pelo por utilizar en su provecho la creatividad ajena: crujir al reptil plagiador en cuestión por dolo, alevosía, y sin que sirviera de atenuante un probable desequilibrio mental. Y cuanto menos amonestar a la empresa que comercializa el asunto por irresponsabilidad o dejadez. Cientos de conocidos en este mundillo, miles de alumnos en los talleres, visitantes y compañeros de la red, en fin, muchos "clientes potenciales" que quedarían sobre aviso...

Debería, pero, al menos de momento, no tengo ganas y prefiero dedicar mis energías a seguir creando, trabajando y preparando proyectos.

Sólo un consejo para todos: tened cuidado con lo que publicáis en la red. Por algo dejo mis relatos y manuscritos "serios" y trabajados para el papel. Y si queréis ser responsables y exigentes con vosotros mismos, prescindid de la autoedición: es un onanismo condenado a la mediocridad. Sin el criterio de otros, salvo excepciones, un texto no adquiere su verdadero valor.

Debería enseñar los dientes y darle una lección a unos cuantos... pero la verdad es que si miro el otro lado de la balanza, visto lo visto en los comentarios de esta entrada, de un modo extraño, estoy "contento": ciertos reptiles ensucian más, pero tengo la gran suerte de disfrutar de una corriente de energías positivas, con todos vosotros echando una mano, incluso cuando "abuso textualmente" (el susodicho reptil sí que ha abusado de un texto ajeno... y viendo su cara uno diría que podría ser el fenotipo modelo de otra clase de desviados e inadaptados sociales).

Sergi Bellver dijo...

Entro en "modo telegráfico" para contestaros:

GRACIAS inmensas a todos (a los que comentaron y a los que escribieron en privado) por vuestra ayuda. Me decía una persona el otro día que para estas cosas no debería pedir consejo a nadie, que son muy personales, y está claro que la decisión es mía y no variará mucho pida o no terceras opiniones, pero el caso es que todas vuestras aportaciones me han resultado de gran ayuda. Para confirmar sospechas, para alimentar ciertas intuiciones, etcétera. La experiencia de otros SIEMPRE es útil cuando emprendemos un camino, aunque la definitoria sea la nuestra.

Me queda ahora una tarea de planificación, que tiene que ver con mi(s) trabajo(s), mi disponibilidad, pero sobre todo con mi "poder adquisitivo", cuanto menos a día de hoy, bastante precario. Una vez solvente estas cuestiones, tengo tres cosas claras:

Estudiar en la UNED; realizar los estudios de segundo ciclo en Antropología Social y Cultural (matizando la licenciatura con asignaturas enfocadas a la lingüística, teoría del lenguaje, etc.); y en algún momento estudiar Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, bien después de la licenciatura o de manera cruzada.

Sólo me queda decidirme por los estudios de primer ciclo, la diplomatura (decisión que afecta al curso de acceso para mayores de 25 años): estoy aún entre Filosofía, Filología y Humanidades.

Martikka dijo...

Hola Sergi, leyendo tu post me he visto muy identificada, pues también llevo años pensado en cubrir esa "laguna", pero el trabajo y la vida diaria siempre lo impiden por una u otra razón. Además, el poco tiempo disponible lo dedico a escribir. Y es con eso con lo que me siento más realizada. ¿Tener un título? Tal vez sí, pero ¿cómo encontrar ese tiempo si debo quitarselo a la escritura?
Un saludo y felicidades por tu blog.

Ana dijo...

Sergi, sí tuve interés por seguir leyendo,a pesar de que entré a tu blog o bitácora porque me gustó lo que escribiste sobre las bibliotecas en otro blog, y luego me gustó que a pesar de las diferencias de edades, hayamos visto tantas mismas películas, y, aunque quizás no están en un orden de prefencia, me dio placer ver a Dersu Uzala y a Blade Runner entre las primeras.
Lo poco que alcancé a ver del blog me interesa, así que volveré. Pero por ahora...celebro que hayas pensado en volver a estudiar.
Yo hice una carrera al terminar la secundaria, pero me gustaba otra (vivo en Argentina, me olvidé de avisar). Una amiga me convenció de que me animara a volver a la Universidad ya de grande. Lo hice, y, aunque por mudarme de Buenos Aires no pude terminar la carrera, fue una experiencia buenísima!!! Si eres algo mayor, ya sabes qué te gusta, sabes mejor lo que es pertinente, lo que es esencial, el interés te lleva a concentrarte mejor. Yo disfruté mucho más de la carrera que estudié de grande que de la que había hecho antes, de más joven. Sí hice lo que alguien te recomienda por ahí... En vez de tres materias por cuatrimestre hacía dos, porque si no los tiempos no me daban, y quería realmente aprender, no pasar una materia así porque sí.
Y me alegra que prefieras seguir en lo que te gusta, o apasiona, en vez de dejarte tentar por lo que el mercado pide. Como no vivo allí, no puedo darte ningún dato sobre carreras. Pero sinceramente, me alegra lo que leí sobre tu decisión,
y deseo que aciertes con lo que elijas. Te gustará, ya verás.
Volveré a leer otras cosas, uno de estos días.
Saludos

beatus_ille dijo...

hola!!!

tienes razón, parece que el cv pesa más de lo que debería, pero eso depende de la persona, y por consiguente de la persona que entrevista, de lo mieope que sea o no a aptitudes extraescolares pasadas.

lo que me rodea ahora mismo es algo así como que si no tienes el máster de edición de santillana no has hecho nada, fíjate tú!!

en fin

a mi me encantó hacer filología hispánica, la haría varias veces más y cada vez con profes y universidades diferentes, y siempre disfrutaría, seguro

bss!