Bitácora de Sergi Bellver: Mi "puto rollo".

14/4/08

Mi "puto rollo".



Ciertamente, hay horas sombrías —y hasta puede incluso que lugares malditos— en que la pasión disimula su cauce, como esos ríos que en algunos trechos discurren de manera subterránea. Lo mismo ocurre con el amor, pues las intermitencias del corazón no ahogan su curso, y basta el mínimo incidente para que rebrote de su capa de roca, o volvamos a hallarlo bajo la forma de una cascada casi imperceptible, pero pujante ya, y deseosa de hacer que reverdezca el valle. Tal como afirma Breton:

«Esos momentos negros en que el amor cierra de pronto las alas y se precipita al fondo del abismo —de donde en seguida volverá a alzarse en línea recta—, creo que deben de ser mirados de frente y sin temor, en la misma medida en que el hombre, mediante una conducta adecuada, puede aspirar a reducirlos en el marco de su vida» (Amour, p. 148).

Y en el mismo sentido se ha atrevido a decir:

«El amor verdadero no está sujeto a ninguna alteración apreciable en el transcurso del tiempo» (id., p. 75).

Quien no tiene en cuenta las intermitencias del corazón es sin duda un ingenuo, pero quien les concede un valor absoluto ¿no es víctima a su vez de otra clase de ingenuidad? Se queda, diríamos, con la capa de roca y no es capaz de detectar el viaje subterráneo de las aguas… O tal vez haya que pensar que nunca ha amado verdaderamente. Pues la plenitud del verdadero amor no nace más que de la plenitud del don recíproco. Y sin esta donación total, resulta imposible recibir el don del otro.
Sólo por esta vía se alcanza en el amor lo que Breton ha llamado «el delirio de la presencia absoluta» (Amour, p. 108).

***

La mujer es la reina del azar objetivo, no sólo en esa hora en que parece proyectar ante ella la luz del amor —en el instante de las coincidencias asombrosas y las más perturbadores emociones—, sino también cuando ella misma se convierte en el alto instrumento de la gran reminiscencia; cuando la magia de su presencia hace brillar para el hombre un rayo del tiempo de las maravillas perdidas. Tal como afirma Breton dirigiéndose a su mujer:

«Antes de conocerte… pero estas palabras no tienen sentido; tú sabes que al verte por primera vez te reconocí sin la menor vacilación» (Arcane, p. 35).

Platónica, sin duda, es esta noción de la reminiscencia; y no menos platónica es la idea que evoca bajo la apariencia de un espectro de luz el andrógino original:

«El campo alegórico que afirma que todo ser humano ha sido arrojado a la vida en busca de un ser del otro sexo, y de uno solo, que esté aparejado a él bajo todos los aspectos; y esto hasta el punto de que el uno sin el otro aparezca como el producto de una escisión, de la dislocación de un único bloque de luz» (id., p. 41).

Es, pues, en el ser humano mismo donde hemos de localizar ese sol perdido; y es su identidad fulgurante, su encarnadura de luz, lo que se aspira a reencontrar en el amor:

«El amor recíproco es el único que condiciona la imantación total, sobre la cual nada tiene soberanía, lo que hace que la carne sea sol…» (id., p. 43).

Por eso no habrá de extrañarnos que Breton predique la idea de «salvación terrestre por la mujer» (id., p. 70), ni que le asigne al arte la tarea de preparar «sistemáticamente» el «advenimiento» de la mujer «a todo el imperio sensible» (id., p. 94); sólo así, en efecto, se dibuja un horizonte en el que algún día se podrá afirmar:

«La gran maldición ha sido levantada; el amor humano concentra en sí toda la potencia de regeneración del mundo» (id., p. 78).

Fragmentos (p. 288, 289, 292 y 293) del ensayo
André Breton y los datos fundamentales del surrealismo,
de Michel Carrouges. Traducción de Ángel Zapata.
Gens ediciones.
Colección Letra sobre Letra n.º 1.
Primera edición: abril de 2008.
ISBN: 978-84-935618-5-7

Referencias en el texto a las obras de André Breton:
Arcane 17 (Sagittaire),
L'Amour fou (Gallimard).

9 comentarios:

Juan Carlos Márquez dijo...

¿Habemus fecha?

Sergi Bellver dijo...

El libro ya está en la editorial y en la distribuidora, Juan Carlos (dejo ISBN para impacientes, si quieren pedirlo). En cuanto a presentación, todavía no "habemus".

Anoche charlé unos minutos con el editor de Caballo de Troya, Constantino Bértolo (estuvo bien aprender de la óptica distinta de alguien tan baqueteado en la profesión) y le enseñé el libro. Además de respetar mucho a Zapata y decir que tenía muy buena pinta el ensayo, me hizo sentir un irreductible galo en su aldea: Ah, pero además de publicar a autores españoles nuevos os atrevéis con el ensayo y la poesía...

Juan Carlos Márquez dijo...

Sergi, guárdame uno para dármelo el Día D y que me lo firme el maestro, porque seguro que en esta traducción, como ocurre en todas la buenas traducciones, hay algo de autoría. Dile a Bértolo que ensayo, poesía y hasta competiciones de bertsolaris si se cuadra...

Recaredo Veredas dijo...

Hola Sergi. Enhorabuena por la publicación de tan provocador e interesante libro.

Arilena dijo...

Habrá que ir pidiendolo para que lo compren en la biblioteca, que el presupuesto no sé yo si me dará. Aunque me conozco, lo leeré y luego... acabaré comprándolo. Me pasa siempre.

Anónimo dijo...

Pasé a leerte,interesante publicación, cuando pueda echo un vistazo,un besiño!Goroka

marina dijo...

Interesante el concepto que tiene Breton del amor...no conocía esta faceta suya.
Y en relación al título que le has puesto al post, yo te diría que " i ara! no és cap rotllo...!"
Ay, los de Gens...sacan cada caramelo...es que no doy al abasto, Sergi...! :-)
Una abraçada gegantina.

Francisco Ortiz dijo...

¿Cómo no admirar a quien se expresa con tanta pasión? ¿Cómo no admirar al autor de Nadja? Buen futuro para ese libro.

Sergi Bellver dijo...

De bertsolaris me hacen más, Juan Carlos, que de bestsellerracos ya hay demasiadas... Descuida, me lo apunto.

A ver si nos vemos mañana en lo de la Escuela, Long Silver. Ya me he hecho una crucecita en la agenda para lo del Tiflos.

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Hombre, Recaredo, Francisco, vuestra visita siempre aporta a esta bitácora un plus de respeto. Gracias por pasaros. La provocación y la pasión, cuando no son "posturita", sino veraces, van de la mano.

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Marina, Goroka, Arilena, os recomiendo, además de este ensayo —como dice Juan Carlos, aquí hay autoría en la traducción, suena como un violín y además corre a cargo de uno de los mayores especialistas y apasionados del surrealismo en España—, otro título fantástico, que seguro que podréis encontrar en alguna biblioteca y que tiene ya un tiempo:

Breton según Breton, de Sarane Alexandrian.

Revelador, y casi una revelación para quien suscribe. El surrealismo mal entendido es lo que le suena a juego absurdo a algunos, hasta que aprendes y apreHendes ciertas cosas y te das cuenta de que va mucho más allá.