Bitácora de Sergi Bellver: Fallo del II Premio de Relato mínimo Diomedea.

18/1/08

Fallo del II Premio de Relato mínimo Diomedea.

Me gustaría ahorraros un preámbulo tan largo como el de la pasada edición, porque más o menos todos ya conocéis bien este proyecto en favor del cuento y de la escritura creativa. Pero no puedo dejar de comentar algunas cosas, como que estoy satisfecho por el desarrollo del certamen, porque debido a lo peculiar de las pasadas fechas esperaba un ligero descenso en la participación. Mantener un número similar de relatos y, sobre todo, el nivel de los textos, me parece una gran noticia. En esta ocasión me han ayudado diez personas como miembros del jurado, a quienes agradezco desde aquí su tiempo y su rigor. El funcionamiento es sencillo: según mi criterio y parecer —que asumo como el único paso del procedimiento en el que puedan caber «errores», aunque las votaciones finales en estas dos ediciones me han demostrado que he tenido buen ojo—, voy haciendo todas las cribas necesarias durante las cuatro semanas —más o menos— que dura la convocatoria, según lleguen textos buenos o no tanto, dejando doce relatos para el último día. Después de un arduo trabajo de selección final para confeccionar esa lista —por ejemplo, si llega un relato soberbio a cinco minutos del cierre, se lee, se valora, y sustituye al «menos bueno» de los doce provisionales—, y si me hace falta, me echan una mano con esa última criba. La noche del mismo día de cierre le propongo seis relatos al jurado, sus miembros los leen durante la semana, siempre de manera anónima, y votan según su criterio, por correo-e o en persona, como en una tertulia literaria a la que tengo el privilegio de asistir todos los miércoles. Seis puntos para su favorito, cinco para el segundo, etcétera. Suma final y resultados, sin más. Ahí no caben sospechas ni argucias. Once —mi voto cuenta como el de los demás— escritores, profesores, editores, críticos y, todos, lectores consumados, valoran y opinan —y a veces argumentan, como en los comentarios de la tertulia, que no tienen desperdicio— sobre esos seis relatos. Sinceramente, si alguna vez envío un texto mío a cualquier concurso, me gustaría saber que se lo toman tan en serio, sin «mangoneos» y, a la vez, con ese amor al cuento.
De nuevo esta vez, los candidatos no podían pasar de doce, pero quiero al menos señalar a algunos autores, porque creo que han enviado textos interesantes. Autores como Amparo, Carlos A., Carlos, Claudia, Francisco, Gabriel, Isabel, Javier, Juan o Lourdes, de los que espero tenacidad y entusiasmo para volver a intentarlo, como de todos los demás participantes. Deseo también que la mención especial para esos otros nueve relatos les anime a seguir escribiendo. Gracias a todos por vuestra colaboración y enseguida os dejo con los relatos galardonados, que creo sinceramente que lo merecen. Había otros cuentos muy interesantes, pero que a veces comenzaban muy bien y perdían en el desenlace, o que tenían otras faltas o fallas, o alguna frase que estropeaba el conjunto. El relato, y más aún el breve brevísimo, ha de estar ajustado y pulido al máximo, no permite deslices. Pero prefiero no editar vuestros textos, más allá de las correcciones obligadas. Si algún día los mínimos del Diomedea llegaran al papel, entonces sí propondría un trabajo de revisión a algunos autores para que el resultado final fuese el mejor de los posibles. Los finalistas de esta edición, por ejemplo, serían dos relatos mínimos perfectos si uno hubiera mantenido lo sugestivo y eliminado cierta explicación, innecesaria para el lector avezado, y si el otro hubiera logrado un punto más de visibilidad y de limpieza en su desarrollo. Sin embargo, creo que sus autores han escrito dos buenos cuentos. El relato ganador —el premio es al texto, pero la banda en femenino es por la cuentista—, puede que tampoco sea perfecto en lo formal, pero me parece magnífico —a mí y a la mayor parte del jurado—, porque su autora logra —y no es la primera vez— un efecto impactante en el lector con ese eco de lo no dicho, uno de los secretos de la buena literatura.
A todos los cuentistas, os espero en la tercera convocatoria, ya en curso. Larga vida al cuento y margen mínimo para la autocomplacencia. Sólo el trabajo puede forjar algo útil con el talento.



Fallo del II Premio de Relato mínimo Diomedea:


En esta segunda edición se han registrado 57 relatos a concurso, enviados desde 5 países: España (45), Argentina (6), Perú (3), México (2) y Chile (1). Se recibieron además otros 5 relatos, que no pudieron validarse por incumplir en algún punto las bases del certamen.

El jurado otorgó 55 puntos al relato ganador, 46 al primer finalista y 40 al segundo.


Mención especial a los relatos:


Adán & Alma América, de José Antonio Contreras (Lima), por la prosa.

De noches templadas [...], de Raúl Ariza (Benicàssim, Castellón), por la historia.

El ascensor, de Pedro Marchán (Reus, Tarragona), por el primer piso.
Bitácora: La Estigia

En la isla, de Eric Leroux (Boulogne, Argentina), por la sobriedad.
Bitácora: Tigrecillos

Paisaje, de Pedro Peinado Galisteo (Madrid), por la imagen.
Bitácora no disponible

Prospecto Prozac, de Jordi Roldán (Palma de Mallorca), por la receta.

Saltos de trampolín, de Arturo Enríquez García (Vigo), por la concisión.
Bitácora no disponible

Terror, de Wilco Johnson —pseudónimo— (Barcelona), por la idea.
Bitácora: _-_

The Minimettes, de Ignacio Oscoz (Madrid), por el motivo.


Finalista del II Premio de Relato mínimo Diomedea
Finalista del II Premio de Relato mínimo Diomedea:

Título: Lobos
Autor: David González Torres
(Santa Cruz de Tenerife, 1970).
Escritor, periodista y fundador de Aviondepapel.com, revista de curiosidad literaria. Algunos de sus relatos han resultado finalistas en certámenes como La Felguera, Todos Somos Diferentes-Fundación Derechos Civiles, Arte Joven La Latina o Certamen Jóvenes Creadores-Ayto. de Madrid. Reside desde 1998 en Madrid, donde sigue trabajando en el que será su primer libro de cuentos, Todas las mujeres, menos Marta.
Bitácora: El hueco del viernes

Obtiene un ejemplar del libro de relatos Mujer con perro sobre fondo blanco, de Alfonso Fernández Burgos (Gens, 2006), por gentileza de la editorial.

LOBOS



CUANDO MARKUS ME LO CONTÓ, le creí; quizás porque escondía en las bocamangas sus manos velludas, quizás por la tristeza en sus ojos, al tercer vaso de güisqui.
—Fíjese, tanto tiempo solos y, sin más, a ella y a mí —su amado hermano de aullidos—, nos sacaron del bosque.
Le acerqué otro güisqui.
—Recuerdo también una camioneta, mordazas, la ciudad, una habitación. Sí, recibíamos palos o carne caliente; agua o latigazos. Que abrirían nuestras jaulas, dijeron, si no les mordíamos. Ni gruñimos una noche. Cumplieron de madrugada. Nos lavaron, nos vistieron, calzaron y peinaron. Ya nos habían adiestrado para caminar erguidos. Imagine lo demás.
Imaginé, en silencio.
—También nos olvidaron los periódicos. Entonces, nos enseñaron a pronunciar palabras tan estúpidas como techo, sofá, calefacción, vacaciones. «Todo esto es vuestro: disfrutad». Luego, nos abandonaron en aquella casa. Y ocurrió. Supongo que apenas despertábamos olisqueándonos, lamiéndonos las caras por los rincones. Ni siquiera escapábamos por la ventana para aullar a la luna.
Mientras Markus lloraba, dejó de hablar.
—¿Y ella? —pregunté.
Encorvado, arañando con educada melancolía la barra del bar, susurró:
—Mire, sólo espero que, en el bosque, no me añore, como para arrepentirse tanto como yo lo hago, noche a noche.
Lobos es propiedad de © David González Torres 2007.


Finalista del II Premio de Relato mínimo Diomedea
Finalista del II Premio de Relato mínimo Diomedea:

Título: La llave de vidrio
Autor: Pablo M. Romero
(Montevideo, 1975).
Ingeniero y escritor. Perito en letras, de momento sólo disponibles en su bitácora, en la que firma con el pseudónimo Balcius. También ha colaborado con ilustraciones en alguna revista literaria. Suele escribir en los aviones, por si la altura le deja más cerca del estilo de Kafka, Onetti o Gógol, a quienes admira. Reside desde hace cuatro años en Tui, Pontevedra.
Bitácora: Caída libre

Obtiene un ejemplar del libro de relatos Mujer con perro sobre fondo blanco, de Alfonso Fernández Burgos (Gens, 2006), por gentileza de la editorial.

LA LLAVE DE VIDRIO



CADA OBJETO ocupa una de sus ubicaciones posibles. Una regla obvia, pero que una sola excepción transformará en necesaria.
Supongamos a Zbigniew, posible albañil polaco. Es creíble verle cortando una hogaza de pan. Su hijo mayor pone la mesa, su esposa corta verdura para la sopa.
Es justo entonces. El cuchillo tropieza con algo sólido y produce un ruido inesperado, una desagradable resistencia a ser cortado, un escalofrío. Zbigniew escudriña con dos dedos la miga del pan, su hijo se asoma con curiosidad mientras comentan el descubrimiento: un llavero de plata, dos llaves y las iniciales J. N.
«¿Has visto, Magda?» Su mujer no se gira ni responde. Finge interés en sus verduras mientras su hijo aventura hipótesis y él lo mira pensativo.
Veinticuatro horas más tarde se agota el misterio. Zbigniew está tan cansado que ya ni siente tristeza. Un plan previsto, una señal colocada por el panadero. Magda y Janus se fugaron esa misma mañana.
Sin pensar en nada, como un autómata, pela una naranja en espiral. Al separar los gajos, encuentra un anillo de oro.
La llave de vidrio es propiedad de © Pablo M. Romero 2007.


Ganadora del II Premio de Relato mínimo Diomedea
Ganadora del II Premio de Relato mínimo Diomedea:

Título: Mamá
Autora: Ana Pino
(Madrid, 1988).
Cuentista. Compatibiliza su afición por la escritura con sus estudios de 2º de Biología en la UAM y de oboe y guitarra en el Conservatorio de El Escorial. Uno de sus relatos ganó el XIX Certamen Literario del I.E.S María Moliner, y ha resultado finalista en varias ocasiones del concurso Relatos en cadena, organizado por Cadena Ser y Escuela de Escritores. Ha publicado cuentos en antologías como Al fondo hay sitio, Debajo de la escalera y Archipiélago de instantes (Ayto. Tres Cantos) y La radio es un cuento, (Minor Network).
Bitácoras: No se pisa la hierba y El cazador de moscas

Obtiene un lote con los libros de relatos Mujer con perro sobre fondo blanco, de Alfonso Fernández Burgos (Gens, 2006); la antología Parábola de los talentos (Gens, 2007); ambos por gentileza de la editorial, y Amor del bueno, de Víctor García Antón (Caja España 2005) —que obtuvo el Premio Caja España de Libros de Relatos 2004—, por gentileza del autor.

MAMÁ



—MAMÁ —DIGO.
La he atado a la silla, con los ojos vendados, allí en medio de la habitación de los cachivaches. La vacié antes, sí, la habitación. Sólo dejé en la pared aquellos estúpidos platos de porcelana que mamá compraba rotos en el Rastro y que luego unía con miel caliente.
La he atado a la silla, iba diciendo, y me he traído las ratas. Las tengo en los bolsillos. Siete, siete exactas y bullen.
—Mamá —digo.
Gira la cabeza hacia mi voz. Ahora es cuando podría tratar de decir algo, de convencerme ¿de qué? No sé, sólo de convencerme.
Huele las ratas y se estremece.
—Mamá —digo.
Se estremece.
Bajo una rata al suelo. Dejo que corretee. Las esquinas están vacías y vuelve pronto al centro, a la silla, entre las patas, entre sus pies.
—Mamá —digo—. Mamá.
Mamá es propiedad de © Ana Pino 2007.



Todas las obras están bajo una Licencia de Creative Commons.


III Premio de Relato mínimo Diomedea
Consulta las bases

29 comentarios:

sebastianDell dijo...

Vaya. Aunque estaba menos que contento con mi relato, la selección ganadora tampoco esta vez se ajusta a mis gustos. Pero es sólo mi opinión, y si el tiempo y la inspiración acompañan, nos veremos en la siguiente convocatoria :^)

cgamez dijo...

Felicidades otra vez por la iniciativa y el desenlace. El relato ganador es escalofriantemente bueno (una autora tan joven!!). Nos seguiremos intentándolo.

Sólo un comentario. En mi Explorer no se visualizan bien las letras mayúsculas con que inicias los relatos. Aparecen cortadas. No se si será un problema de configuración porque en Mozilla se ven perfectamente.

Salud.

Sergi Bellver dijo...

Ni siquiera el jurado fue unánime, Sebastiandell (qué lío de alias y nombres, luego me confundo) pero si, por ejemplo, el relato ganador le parece el mejor de los seis a siete de los miembros (lectores curtidos), y el segundo mejor en otros casos, será por algo, digo yo.

Otra cosa, como admito, es que yo "me equivoque" al seleccionar los candidatos, pero es lo que hay.

De todos modos, a mí tampoco me gustan "libros del año" que la crítica pone por las nubes, de Anagrama, o de quien haga falta. Nunca nos libramos del todo de la subjetividad. Pero lo que importa es esa última frase previa al fallo. Eso, el curro. Lo de ganar o no es sólo vanidad, puñetas, etcétera. Hay que seguir currando.

Un abrazo, y me alegra que conserves la intención de participar.

Sergi Bellver dijo...

Pues sí, Cgamez, muy joven, y que promete mucho, si continúa humilde y trabajadora. Así no estropeará su talento.

Acabo de darme cuenta de lo del Explorer, es un problema suyo, antes no sucedía. De todas maneras, cuando pueda lo arreglo y si hay que quitar las capitulares, pues se quitan.

Gracias por fijarte, y también por no tener intención de abandonar.

Un abrazo.

L´ HABITACIO D´ARLES dijo...

Enhorabuena a todos, escritores , jurado, los tres finalistas me parecen magníficos, y a ti el primero por la iniciativa, one more time.

Todavía estamos en el kilómetro 2 de la marathon, así que me queda tanto por hacer.

El tercero is coming, es decir, cuenta conmigo.
Un abrazo crack y felicidades por este proyecto.

sebastianDell dijo...

Sergi, en cualquier caso, esté de acuerdo o no con los relatos, lo mio es sólo una opinión personal y de verdad me alegro de que sigas con iniciativas como esta.

Considera mis críticas más como pataletas que como otra cosa, que no quiero que parezcan que las hago en serio o son algún tipo de queja.

Wilco dijo...

Cuánta más exigencia mejor, lo mejor exigir la menor exigencia, ustedes me entienden, espero, yo no.

Pero cálmense, caballeros, la carrera es la larga, es de relevos, no hay competencia. Hay , si, "hay" es un verbo, escarxofa. The flame is burning. La queja no es seria, el puñetero lo sabía, me da la impresión.
¿La llama se alimenta de humor? reflexiono. No me hago caso. Me dejo en paz, no veo que estoy escribiendo? Son ganas de molestar.

Mi tercero is coming too. Hasta que el cuerpo aguante.

Merecidos campeones

Un abrazo, Muhammad
wilco

PS: ceci n'est pas un pseudonyme

Arilena dijo...

Por partes:

Mis enhorabuenas a los finalistas y a los de las menciones especiales. Si hay algo que me gusta mucho de este concurso es que los autores suelen tener casi siempre un blog o una página donde escriben con asiduidad y gracias a que salen todos los enlaces he ido descubriendo algunas pequeñas joyas a las que ahora visito todos los días.
Un día de estos (en cuanto me recupere de la fase febreriexamenil) retomaré la búsqueda y me pasaré por las bitácoras que todavía no conozca y las leeré con calma.

Segundo punto: gracias otra vez Sergi, por la iniciativa, por lo que te lo curras, por sacar tiempo y juntar y convencer a un jurado para que se metiera en este berenjenal contigo.

Tercer punto: creo que todavía no me lo he creído, actualizaré de nuevo la página, no vaya a ser un error de mi pantalla.

Cuarto punto: gracias a los que lo habeis leído. Es todo un honor, aunque me siento como observada. Deben ser los efectos secundarios (eso no lo decían las bases)

Quinto punto: este es el comentario más largo que he escrito nunca. Será mejor que lo deje.

Un abrazo

PD: ¡Qué emoción! ¡Me van a proponer ser parte de un jurado!

Balcius dijo...

Hay una cosa que quiero decir por encima de todo: el relato ganador es fabuloso.

Por cierto, ¿os habéis oído alguna vez grabados en un cassette, o saliendo por televisión, o en una grabación de handicam...? Uno no se reconoce, (¿de veras hablo así?, qué cara tan rara pongo). Me suena como si el finalista fuera otro con mi mismo nombre, hasta el cuento suena distinto. La sonrisa de oreja a oreja, sin embargo, sí que es mía. Un abrazo fuerte.

La Palabra provocada dijo...

Sergi gracias por la mención honrosa. Felicitaciones asimismo a los ganadores. Seguiremos intentándolo. Y tú, no desanimes, el trabajo es duro, pero la satisfacción de ver que camina tu sueño, es única. Bendiciones.

El barquero dijo...

Enhorabuena a todos: menciones, finalistas, ganadores y participantes porque gracias a ellos y en especial a Sergi se está fraguando un punto de encuentro donde la literatura es la estrella por excelencia.

En cuanto al relato ganador, es abrumador, sugerente y diabólicamente interesante. Chapeau!

Nos encontramos en la tercera fase.

IHB dijo...

Estimado,

Felicidades de nuevo por el universo diomedea que estás creando con cada premio. Sé de buena tinta que los finalistas eran excelentes y felicito a la ganadora, es maravilloso descubrir quién se esconde detrás de cada relato. Y que sirva el premio para no dejar de escribir.

Abrazos.

Carlos Arnal dijo...

Muchísimas gracias, Sergi, por tus palabras de ánimo, sin las que sería más que difícil seguir adelante (a ver si llego hasta el km. 3). En esto de la literatura lo importante es no sentirse solo.
Muchas felicidades a todos los participantes y especialmente a estos tres estupendos cuentistas que me provocan admiración y envidia al mismo tiempo. A medida que pueda, iré visitando todas sus bitácoras.

Hasta pronto!

El Viajero Solitario dijo...

Gracias por señalerme, Sergi, y gracias también por descubrirnos estos cuentos.

Claudia dijo...

Gracias, Sergi, por la mención y por tu pasión por las letras! Y, por supuesto, gracias a la ganadora. (Me presenté porque ella me dejó ver esta iniciativa). Enhorabuena Arilena, el relato es redondo. Los demás, también.
Saludos.

amparo dijo...

Creí que había colgado un comentario, veo que no. Enhorabuena a los tres.
Gracias por el enlace y por el descubrimiento de bitácoras tan variadas e interesantes.
Un saludo

David González dijo...

Sergi, reitero lo dicho en mi mail. Enhorabuena por la iniciativa y gracias por el veredicto. Y, sobre todo, mis felicitaciones a Ana Pino, qué gran relato... Estremecedor, uf.

Un abrazo.

marina dijo...

Felicidades a todos, que no se detenga nunca el afán de escribir, de participar y de leer. De aprender.
Gracias.

Ahora mismo acabo de ver el vídeo de la manifestación. Me hubiera gustado estar físicamente... Que no se apague la energía de luchar por lo que vale la pena luchar.

Un abrazo...!

Anónimo dijo...

En este blog, bueno, o bitácora, que si no Sergi me regaña, se respira generosidad. Todo el trabajo que te tomas en descubrir a otros y ponerlos en contacto, me parece digno de elogio. Hoy en día todo el mundo mira sólo por su interés, y no es fácil encontrar iniciativas en las que prime otra cosa.

En cuanto a los relatos, me han gustado bastante los finalistas e incluso alguno de los mencionados, que he visto ya colgados en esos enlaces. Pero creo que en esta edición la ganadora saca un par de cabezas de ventaja al resto. Un relato con ese "algo" que distingue lo bueno de lo correcto.

Por cierto, ¿se supone que tú eres el del centro en esa soflama surrealista del vídeo, no? Espero que los huelguistas consigan lo que es justo. Sin buenos libreros las librerías se convierten en simples almacenes de papel cosido.

Un abrazo fuerte y larga vida, como dices, al cuento y al Diomedea.

IF

Ignatius dijo...

Mi más sincera enhorabuena a todos los participantes por la ilusión de participar.

Gracias otra vez al maestro alado de ceremonias. Seguiremos colaborando en dar cancha a lo que importa.

Un abrazo y nos vemos.

Marsu dijo...

Enhorabuena otra vez.

JAB dijo...

Enhorabuena por la iniciativa. Nos ha gustado el cuento ganador. Impresionante el curro en este blog, algún post por ahí abajo tiene mucha miga. Volveremos.

Sergi Bellver dijo...

Por favor, sea breve, decían los de Páginas. Vamos allá:

*

Thanks, one more time, Jordi, ya sabes que me alegra mucho que you keep on runnin' con esa noción en mente del trecho que nos queda.

Abraçada

*

No hay problema, Sebastiandell, aunque hay que asumir lo que uno hace. Si es que la cago al elegir los relatos candidatos, la cago; si es que te quejas, te quejas. No pasa nada mientras se sea franco (con perdón).

Un abrazote, republicano, por supuesto (estamos arrasando en la encuesta).

*

Pues yo no te he entendido la primera, my dear Wilco. La llama se alimenta de humor, de deseo y de constancia. Pero de humor, sobre todo, o queda todo tan trágico que pierde la magia.

Je suis trés hereux, si de veras aguantas lo que te echen. Si lo que cuenta es el juego, la excusa, si quieres, para seguir escribiendo.

Á bientôt, ami

Sergi Bellver dijo...

A mí también me gusta eso, Arilena, que no queda todo bajo las telarañas de lo inédito (como en casi todo concurso), y los lectores pueden contrastar y hasta disentir con el criterio de administrador y jurado.

Lo mejor de todo este rollo es el empujoncito para algunos, para que sigan escribiendo, y lo de anudar nuevos hilos, aquí y allá, y que entre todos vayamos descubriendo páginas interesantes.

De nada, mientras vengan relatos como el tuyo, nos lo pondrán a todos un poquito más fácil. Eso sí, para la próxima te toca a ti votar, ya sabes...

Un fuerte abrazo y enhorabuena, Cuentista.

Sergi Bellver dijo...

Me pasó con "Mamá" lo mismo que con "Conjunto Mandelbrot", Balcius, cuando llegaron, lo supe, me dije, este fijo. Luego el jurado vota según su criterio, pero al 70% de los miembros el relato de Arilena les pareció el mejor, por algo será.

Yo me he oído hasta en la radio, pero luego te acostumbras a identificar a ese tío con el del espejo.

Un abrazo agradecido por tu participación, enhorabuena, y empieza a convencerte: Escribe.

*

Las gracias a tu texto, José Antonio. Son las palabras las que provocan aquí. La autoría es lo de menos, y por eso no hay favores. Espero de veras que sigas participando.

Un abrazo trasatlántico.

*

Enhorabuena por la parte que te toca, Pedro. Ya me gustaría conseguir eso, que sobre estas aguas se reflejara la Literatura por encima de todo. Barqueros y pasajeros somos lo de menos.

Nos encontraremos.

Una abraçada

Sergi Bellver dijo...

Querido Iván, gracias por tu colaboración y me alegra mucho verte en todos esos proyectos, con lo que el agradecimiento es doble, porque, como a mí, imagino que tampoco te sobra el tiempo, aunque sí el entusiasmo. Me da rabia perderme la emoción en algunos casos de descubrir quién es ese autor anónimo de ese relato que acabo de votar, como os pasa al jurado.

Ojalá se cumpla siepre lo de tu última frase, que sirva todo esto para que la gente se siga currando su escritura.

Un abrazo.

*

Otro que da en el clavo, Carlos. Una cosa es la palmadita inútil del amigote o la prima Loli, como dice mi colega de editorial, esa que sólo alimenta el ego. Pero no sentirse solo ni estar predicando en el desierto es fundamental para seguir creyendo en lo que uno hace. Sobre todo si quienes te leen, además de la prima Loli, lo hacen con ese buen ojo que tienen muchos de los lectores que por aquí pasean.

Fins aviat!

*

A ti, por seguir participando, Viajero. Con esa actitud acabarás dando en el clavo.

Un abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Espero que esa pasión sea contagiosa, Claudia. Ya tengo otra cosa que agradecerle a Arilena, su relato y su papel de agente transmisor de este bendito virus.

Un abrazo y a la espera de tus próximos relatos.

*

Gracias por insistir, Amparo y bienvenida. Seguro que encuentras pistas interesantes.

Saludos.

*

Te digo lo que a otros, David, no hay favores, el veredicto es cosa de tu texto y del criterio de un grupo de personas, comprometidas con lo literario. Ahí queda. Me alegra mucho que varios de vosotros destaquéis el relato ganador, sobre todo si lo hacen los finalistas. Mira que hay gente que se ha tomado mal ser "mencionado", cuando hay un montón de relatos que ni eso. El otro día un colega que quedó finalista de los NH me dijo que fue un placer perder contra el relato ganador (creo que fue el año de Carlos Castán). El que sabe ganar tiene estilo, el que sabe perder tiene clase.

Abrazo grande y nos vemos pronto, literal y literariamente.

Sergi Bellver dijo...

Me permito copiarte, querida Marina, porque es lo que quiero consegur: que no se detenga nunca el afán de escribir, de participar y de leer. De aprender.

Una pena que Víctor estuviera de espaldas o que tapáramos a Inés (a Ángel se le ve y se le oye alto y claro), pero ahí estaban los de La llave de los campos, y ahí estaba yo, un particular, pero todos apoyando lo que es justo. A quien no vi fue a uno solo de esos escritores afamados y "progres". No, no había medios, no "valía la pena la foto".

Abraçada forta.

*

Gracias de nuevo, como tantas otras veces, IF, por sacarme los colores. Mientras el esfuerzo no sea en vano, me doy por satisfecho. "Lo bueno de lo correcto", qué acertada manera de decirlo. Tal vez ese "extra" que dices es lo que me hace decir "este fijo" cuando llega un relato con algo más que trabajo.

Muchas gracias por seguir visitando esta bitácora y, sobre todo, por seguir haciéndolo con esa atención.

Larga vida a lectores como tú.

Abrazo enorme.

pd: me temo que sí, el que acaba con la mano empujando a la gente a los caminos soy yo, espero no haberte asustado mucho. Por desgracia, por mucho apoyo que les demos, los libreros auténticos están amenazados por esas grandes superficies del libro como producto. Aún así, no me entra en la cabeza no apoyarles, sea o no una causa perdida, es justa.

Sergi Bellver dijo...

A lo que importa, eso es, Ignatius, al texto y al cuento. Gracias a ti por seguir sumando.

Abrazo y a ver si de una vez ya, que te debo algo...

*

Gracias por volver y por leer, Marsu.

*

Bienvenidos, JAB (me queda la duda de ese plural, no sé si me habla Gollum o un colectivo). Gracias por la visita, por la buena opinión y por la amenaza final, que espero que se cumpla.