Bitácora de Sergi Bellver: Desenvainar.

12/11/08

Desenvainar.

Hoy iba a derramar aquí una especie de libelo contra la hipocresía de algunos actores (editores, autores y críticos) en esta inacabable tragicomedia de lo literario. Pero, con franqueza, no tengo ganas de perder el tiempo: todo va a seguir igual, y ya me he partido otras veces la cara sin que nadie hiciera examen de conciencia, mientras muchos miraban en silencio y asentían en privado, o incluso algún enemigo fisgoneaba a escondidas con su omnipresente hocico de jabalí. Allá cada bufón y mercader con sus piruetas y miserias. Prefiero fijarme en lo positivo, que hay mucho, y callar, o decir la mía de otros modos, sembrando posibilidades, a poder ser, en vez de segando cabezas. Sobre todo porque volverán a crecer, como rabos de lagartija.
Hace más o menos un año de la entrada que sigue (20 de noviembre de 2007), y la publico de nuevo porque en cierto modo experimento estos días sensaciones parecidas que se mezclan: renuncia, hastío, desencanto, y sin embargo, confianza, seguridad y fortaleza. Es extraño. Me alegra comprobar algunas cosas, como que el Diomedea haya regresado y la gente esté respondiendo; que algunos de mis amigos, en estos doce meses, hayan crecido tanto como escritores y publicado libros estupendos (dicen que dos escritores sólo pueden ser amigos a condición de que no se lean nunca mutuamente, pero en mi caso tengo suerte: estos cabrones escriben bien y encima son buena gente); o que mi trabajo por fin, poco a poco, cobre forma, dirección y peso, para que dentro de un año podamos estar ya hablando de un primer libro de relatos (mi convicción es absoluta por el esfuerzo diario y porque la pasión volcada también es absoluta; el talento ya es otra cosa, y uno llega donde llega), aquella antología de primeros del 2009, la novela en ciernes para 2010, etcétera. En fin, creo que 2009 será un gran año para quien os habla, al menos en lo vocacional/profesional. Espero dar otros pasos en firme para crecer también como profesor y editor, y ayudar así a pulir o difundir las letras de otros, algo que, la verdad, he descubierto que me hace razonablemente feliz. Pero también después de un año me preocupan otras cosas o, mejor dicho, me dejan un mal sabor de boca, porque de tan sabidas ya no llegan siquiera a preocupar, sólo escuecen un poco, nada que no pueda solucionar algún placer sencillo o una dimisión provisional de la rutina: dejar un rato las letras y salir a la calle, a oler lo que le hace el otoño a los parques.


Desenvainar.


«Y al escribir estas líneas sé hasta qué punto me expongo a inspirar recelos en quien mayor interés debería tener en tratar con miramientos, y ahora más que nunca. Pero de todos modos las escribo, y con mano firme, inexorable lanzadera que devora la página con la indiferencia de una plaga.»

SAMUEL BECKETT, Molloy


«No existe el otro lado. Sólo conseguirás un arañazo en el espejo.»

DIEDERIK SCHÖNBLICK, El libro de los náufragos



UN BUEN SAMURAI sólo desenvaina su sable si la situación le obliga de veras a emplearlo. Algo más que un código de honor le fuerza a manchar de sangre la hoja, cuando una afrenta mal medida o un falso peligro le conducen al error. El corte sumiso en la propia carne es entonces algo más que un rito, pues en el espíritu de todas las leyes justas está la disciplina ―la útil―, el calibre de todas y cada una de nuestras acciones, y el frágil equilibrio con el que éstas nos sostienen entre el orden y el caos. El buen samurai no sólo obedece una ley, sino que manifiesta su naturaleza, por eso recordará en la próxima ocasión el desdoro de su impulso, y mantendrá su mano ―lacerada en la memoria― firme al cinto, detenida, pero siempre alerta.


*

Debería escupir en la cara de los que me ofrecen la espalda.
Debería decir que hay amigos que destiñen en gris ceniza.
Debería dejar en cueros a aquellos hipócritas.
Pero no tengo ganas de dar un rodeo tan inútil.
Ni de mostrarle a nadie el color de la llama.
Ni me atañe abrirles los ojos a los ciegos.

Estoy muy cansado.

*


TODAVÍA HOY ABUNDA la absurda concepción del libro como una suerte de icono sacramental. Hasta los ascetas, en su retiro del mundanal libro, continúan albergando en la médula de su discurso ―o su negativo de silencio, que conforma la misma imagen, invertida― un hálito de sacralidad en torno al libro, aun cuando pretendan el ayuno y la renuncia. Es el editor fariseo el que primero bendice o sanciona, y toda la curia subalterna va entonando el salmo, mientras el autor fabrica un credo o una filípica apóstata, según sea ungido o excomulgado por ese sanedrín de papel. Aún hoy se convocan concilios, se murmura en las homilías, y se instauran cruzadas fraticidas, y el libro, siempre el libro, pende del blasón del templario, luce en el anillo del obispo, o lo ofrece el cuervo hablador en la eucaristía. Las siete plagas, el mar dividido, los primogénitos, holocaustos, milagrería, procesiones, los dichos de los apóstoles, capirotes ―capirotes por todas partes―, nazarenos e iluminados, la misma pantomima en el extremo de cada una de las siete colas del gato o en la empuñadura del látigo. Tan ufano cada Mesías de su rigor como cada mercader de su pedazo de templo. Todo el mundo trasiega en ese templo del libro, el Mesías no hace otra cosa que venderse mientras juega a desbaratar el mercadillo sacrílego. Incluso hay Verónicas y Magdalenas que en el epígrafe de los libros dejan su aroma de santidad, mientras al abrirse de cubiertas, todavía se corre la tinta de los tipos, y en esa neblina azul que envuelve entonces cada letra flota otra vez el eco de sus verdaderos nombres de ramera.
Imaginería. El cobarde que niega tres veces al libro antes del canto del gran gallo hablador, o hasta el Judas que no tiene ni la decencia de ahorcarse de un olivo cuando ya todo el mundo ha olido en sus hábitos el hedor de la carroña. El centurión que abandona la columna y hunde su lanza en el costado. La Semana Santa del Libro. Los Reyes Magos y sus alforjas de libro, incienso y mirra. Figuritas de Belén, figuritas de leer, hasta un pastorcillo cagando detrás de un matorral, a la orilla de una corriente de papel ―de aluminio―. Religión e Iglesia del Libro. Babilonia, Sodoma y Gomorra, la Banca Vaticana, y cirios a tres euros, un euro la estampita, cincuenta céntimos la candela pequeña, colabore con la construcción del templo, es la voluntad.


*

He de recordar asomarme a ciertos acantilados.
He de saborear de nuevo el vértigo.
He de retomar viejas batallas.
Aunque el miedo me empuje a una oración.
Y el silencio se instale en la boca.
Y caiga en plena tregua.

A veces me doy asco.

*


Y un viajero a campo abierto que avanza a tientas, y ni una maldita luz en el camino. Las campanas enmudecen en la distancia y no hay ni rastro del espíritu. Cualquier iglesia ahora ya no es más que un montón de ruinas bajo tierra. No hay huellas de lo sagrado, no allí.
Sólo en privado, como la fe. Sólo en silencio, como el deseo.
Y el viajero envaina entonces su fervor.
Y quién necesita un templo.
Y al fin calla.
Y escribe.

37 comentarios:

Pepe Cervera dijo...

Sergi, me dejas de una pieza, y he preferido desplazarme aquí para contestar parte del comentario que has dejado en mi blog.
¡¡¡¿Cerveza en la paella?!!! No empecemos a faltarnos, hombre. Mira que yo he hecho unas cuantas y me precio de hacerlas más que buenas, cojonudas (opinión de quienes las disfrutan ¿eh?), y ahí sí me considero un purista. O tendré que probarlo.
Un abrazo.

Ana Muñoz dijo...

Mejor cerveza en la paella que no p.cervera en la paella, no?? :)

sergi, qué le vamos a hacer... en vísperas de alguna fiesta religiosa o pseudo-religiosa me sale la vena combativa. buf.

besitos, me voy a clase.

y q viva henry miller. (diego palmath
está obsexionado con él, sabes?)

Anónimo dijo...

Quién necesita un templo?...
... un templo, las palabras,
en libros o no, son mi templo.

Gracias, por las tuyas,
siempre son un regalo.

Auxi

Simplemente Olimpia. dijo...

Un simil nada despreciable...con la pulcritud de antaño.

Conformista, satisfecho y con-for-mado.


Olimpia.

Fernando Sarría dijo...

Mirar los derrumbados muros de nuestras iglesias, aquellas que nos han sometido el pensamiento y aniquilado nuestra pasión....mejor que haya rendijas de luz..que pueda pasar el deseo y ese aire húmedo que a veces nos destruye...abrazos

Viktor Gómez dijo...

Descubro este blog, leo lentamente, paro. Contengo la palabra. Contigo, desde esta bitácora, no es cuestión de decir lo primero que se viene a la mano, sino lo segundo que habiendo pasado por la frente, descanso en el corazón y se hizo cuerpo entre humores.

Acostumbro a leer poesía a diario, ocasionalmente novela y entre medias buena prosa ensayística, epistolar, otra.

Este blog, su tono y sus temas son tajantes golpes de una katana bien manejada. Eludes ser convencional o gustar por decir lo políticamente correcto o esperado. Tampoco eres polémico para cautivar. Avanzas por el camino de en medio.
Seguiré el 'do' que propones.

Un abrazo,

Viktor

Gabriel dijo...

Yo también estoy cansado y a veces me doy asco. Pero no templos donde cobijarme, ni santos a quién orar.
Solo caminos para andar y una espada atenta.
Saludos desde el sur.

Insanity dijo...

Sergi...Feliz cumpleaños! :)
Parece que desaparezco, cuando menos lo esperas, vengo y te dejo un abrazo, como siempre, pero el de hoy es especial porque es una ocasión especial.
Disculpa, me atrasé algunas horas y llegué un día después, pero cruzar el océano a-brazos no es nada fácil jaja.

Un abrazo al corazón, Sergi.

In
---

"Este blog, su tono y sus temas son tajantes golpes de una katana bien manejada. Eludes ser convencional o gustar por decir lo políticamente correcto o esperado. Tampoco eres polémico para cautivar. Avanzas por el camino de en medio." (Viktor Gómez)

Totalmente de acuerdo.
Insanity

Raquel dijo...

Por lo que leo ha sido tu cumple así que ¡FELICIDADES!

¿Para cuándo el I Premio de poesía Laridae ;-)?

Un beso,
Raquel

MaleNa - La Porteña dijo...

Tus palabras siempre se adelgazan para pasar por debajo de mi puerta y oxigenar la sangre.
Hace rato que enterré los templos todos, hace rato que camino con los peregrinos, descalza.

Te abrazo.

ME

hechi dijo...

Felicidades chavalote
que tengas un día genial yu una vida llenitaaaa de felicidad
besote al corazón

:)

Sergi Bellver dijo...

Tú pruébalo y luego me cuentas, Pepe (que uno tiene ancestros en la zona de Albaida, Xàtiva, etcétera, cuidadín...).

Un abrazo.

Ana, mejor, siempre, una paella CON, sea Pepe o cualquier otro amigo. Y ese Diego ¿viene o no?

¿Sabes? Suelo tener buena memoria para la fisionomía, pero se me está olvidando tu rostro, y eso que sólo han pasado 17 días...

Besos de trópico de cáncer.

Sergi Bellver dijo...

Un abrazote, Auxi. Digamos que esta entrada obedecía a cierto cansancio en torno a lo que no es literatura en el mundo del libro, simplemente. Ya sabes, la lucha de egos, el mercado, todo eso que es inevitable, supongo. Pero uno es consciente de que la buena literatura no deja de serlo por estar en todo ello, de hecho, debe, para dinamitarlo desde dentro, para lo que sea.

En fin, una embestida rebelde, poco más.

Gracias por tu presencia.

Aun contra el "Libro" como cosa impostada, los libros también son mi templo, y ojalá un día tengas uno de quien ya sabes en tus manos, pero sin sacerdocio ni retablos, humilde como un cáliz de madera.

Petons cap a Sant Vicenç.

Sergi Bellver dijo...

¿Conformista y satisfecho, Olimpia? Más bien irritado (hasta conmigo mismo) y expectante, pero cada quién hace su lectura, que no es poco.

Un abrazo y gracias por estar.

*

Destruirse para armar otro modelo con las ruinas, Fernando, apostatar de las liturgias para poder creer en la sencillez de las cosas.

Un abrazo de ventisca.

Sergi Bellver dijo...

Gracias por tu entrada, Viktor, creo que ya conocías el color de esta casa desde lejos, ya sabías de sus paredes e interioridades cuando te asomabas a ella. Hay algo que no te hace un extraño o un nuevo inquilino. Que sepas que ese último párrafo contiene una de las más bellas lecturas y afirmaciones que se han hecho en mucho tiempo de este sitio.

Todo un halago, sin servidumbres.

Gracias de todo corazón y bienvenido. Espero saber mantener la nota, sobre todo de pecho.

Sergi Bellver dijo...

La espada atenta y el caminar descalzo, Gabriel, no se nos vaya a olvidar el tacto de la tierra, de tanto mirar al horizonte.

Abrazo con rumbo meridional.

*

No, querida Insanity, la verdad es que llegaste justo a tiempo. Sí, nací el 25, de noviembre, por suerte, sino imagina qué lata, si me hubiera fastididado todos los años la Navidad...

Con algunas personas no me hace falta el ritmo ni el acto de presencia para que las note cerca. Tú eres una de ellas. Gracias de todos modos por acordarte.

Un fuerte abrazo, también rumbo Sur.

*

Pues aquí no será, Raquel, que yo me veo puesto en otras lides, y a esos asesores que puedo enredar con esta iniciativa son sobre todo cuentistas. Así que no por falta de amor a la poesía, sino precisamente por respeto, por no creer que pudiera "juzgarla" honestamente.

Además, con la de relatos (y buenos, muchos) que están llegando, no hay personal para liarse la manta a la cabeza con otro premio como Laridae (buen término, paténtalo).

Un besote, amiga, y gracias también por la felicitación.

Sergi Bellver dijo...

MaLeNa, las tuyas siempre inundan la sentina y revientan todo el armazón del barco. Siempre me hacen naufragar, pero lo bendigo, que se está mejor en la playa, pecador y descalzo, que en la cubierta de un templo a vela.

Tengo ganas de naufragar en Mar del Plata.

*

Espero que hace cinco días leyeras tu correo-e, Hechicera, ya sabes que aquí esos abrazos y buenos deseos son de ida y vuelta. Gracias por tu magia, me ayudó a mejorar el día de ayer.

Tenemos que ponernos al día, amiga.

zeta dijo...

muchas gracias por pasarte por mi blog, esta en construccion y necesita ayuda.
no dudes de que volvere por aqui, me ha encantado el sitio

Ana Muñoz dijo...

jo, sergi, vuelvo al blog para saber de ti y me entero de queha sido tu cumple... �eso se dice!
Ma�ana, aunque tarde, dejar� algo para ti en mi entrada.

mi ordenador ha estado en huelga, �vaya afrancesado!; me las he apa�ado como he podido con el de mi hermanita. y ayer resucit� as� que genial.

besos tropicales o cancer�genos, t� eliges. :)

Anónimo dijo...

Feliz "cumpleaños +IVA", Sergi (por dos días).

Tendrías que haberle puesto un lacito a tu página, para que no se nos pasara.

Un abrazo enorme, y mis mejores deseos para que ojalá este año vea tus letras publicadas. Por cierto, para "no ser poeta", te defiendes...

IF

Raquel dijo...

Rammstein... con lo que me gustan. ¡Gracias!

Besos

corsaria dijo...

"He de recordar asomarme a ciertos acantilados.
He de saborear de nuevo el vértigo.
He de retomar viejas batallas.
Aunque el miedo me empuje a una oración.
Y el silencio se instale en la boca.
Y caiga en plena tregua."

Viejas batallas, nuevas batallas, la misma batalla, siempre. ;)

Me ha gustado este texto. Feliz cumpleaños aunque sea con varios días de retraso.

Saludos. :)

Sergi Bellver dijo...

Bienvenida y gracias, Zeta. Me alegra que te hayas sentido cómoda.

*

Tropicales y cancerígenos, Ana, si puede ser, que todo lo bueno mata, dicen. Por cierto, no he sido capaz de identificar no sé qué que ibas a colgar entre tus otras manzanas.

*

Gracias, IF, pero ya sabes que no... que no soy poeta, digo. lo el año y las letras, ay, ojalá, sí, pero sobre todo importa que sean buenas, en papel o no, pronto o tarde.

*

¡Cuánto tiempo, Corsaria! Porque aunque no haya enlace, sólo puedes ser la corsaria, me imagino...

Un abrazo

*

Y mis disculpas a todo el mundo por mi falta de tiempo, que no es autismo, o sólo un poco.

Anónimo dijo...

...si todos los que fueron están y puesto que no reconozco mis palabras supongo que mi comentario sería privado lo que implica que por mi parte se perdió, de todas formas si no te dí la bofetada en privado por "no allí", tampoco lo haré en público

+ Besos

Anónimo dijo...

perdón, el primer comentario se evaporó, tampoco era gran cosa, venía a decir algo similar a que un tiempo después, al releer el mismo texto, los sentimientos son muy parecidos...bla, bla, bla...y que no es necesario repetir el comentario.

Besos

Anónimo dijo...

estoy casi segura de que en su día la bofetada fué por el "a veces me doy asco"...y hoy soy yo la que se quiere poco y mal

Marsu dijo...

Bueno, te has sentido así más veces, ¿no? Y ahora al menos te encuentras cerca de conseguir mucho de lo que deseabas. Así que adelante y échale un par, como siempre.
Un abrazo

marina dijo...

Qué rápido pasa el tiempo...
y qué lejos estaba de todo esto por aquél entonces (creo que ni comenté)

per sort el temps passa, i n'aprenem, n'estic convençuda.

Una abraçada!

P.D. Ah! Una coseta. Ara mirant els enllaços i tota la pesca...veig que encara tens l'adreça de l'antic bloc... i ara estic també a blogger. :-) (crec que t'ho vaig dir....ai..ai..cues de pansa! :-P)

Fins aviat!

i_humanes dijo...

Siempre te ví como un auténtico maestro del corte. Certero, fileteando cebollas, árboles, cabezas. O páginas. Abrazos.

Jesús Ortega dijo...

"Sólo en privado, como la fe. Sólo en silencio, como el deseo".

Hola, Sergi.
Felicidades, escritor.

Un saludo cordial
Jesús

©Claudia dijo...

Enhorabuena, Sergi. Sé que ahora los cafés te los tomas en mi antigua Escuela. Paciencia, todo llega. El año pasado yo sabía que a tí algo bueno te iba a pasar. Soy acuario y adivinadora.

Un abrazo.

claudia

Marsu dijo...

Muchas felicidades. Que éste sea un gran año :)

Insanity dijo...

Muy feliz cumpleaños, Sergi :)
Que tengas un día muy bonito. Un abrazo sincero,
In

Anónimo dijo...

FELIZ CUMPLEAÑOS, SERGI!!!


Apuesto a que el año que viene, por estas fechas, estaremos celebrando también la publicación de tu primer libro, por fin...

Abrazos!

miguel ángel zapata dijo...

Pues eso, joven, a seguir descumpliendo, a ver si llegamos a mayores con pañales y todo el día berreando, en guardia ante los gigantes de ahí fuera. Felicidades. Se le echó de menos en lo de Jon Bilbao, le reitero. Abrazos mil.
PD: ¡ah, su libro, joven!: ¿para cuándo?

Larrey dijo...

La puerta falsa de Hernan me trajo por aquí, y lo hago para dejar una invitación a la III edición de concurso de suspiros (relatos breves) del trastero de la imaginación:
http://eltrasterodelaimaginacion.blogspot.com/
Ah, también me llevo las bases de diomedea...

gorocca dijo...

Reconozco que cuando te encorsetas el traje del guerrero es cuando más atractivo me pareces a pesar de tu palidez de niño convaleciente.(Esto último ficción pura claro).
Saludos!