Bitácora de Sergi Bellver: NN.

19/10/07

NN.

La casa que construyo sobre esta página
no es más que la sombra
de la casa que deseo construir sobre esta página.

NN, CURRICULUM VITAE, pág. 75.
Julio Espinosa Guerra


NINGÚN NOMBRE puede abarcar todo lo que media entre el silencio y la palabra. La palabra dicha, a menudo, es sólo una manera burda de tararear una canción más honda, una melodía que se nos escapa, y la palabra escrita pocas veces logra atrapar en su abecedario todos los matices del silencio. Tal vez para aliviar esa alienación del hombre, que no deja de estar hecho de palabras, de signos y de símbolos, y sin embargo no es capaz de construir la versión más fiel de sí mismo con esos materiales, tal vez por eso naciera la poesía. Quizá para compensar el vértigo que el ser humano siente ante el espejo, al perder el rastro de su naturaleza, difuminado en el azogue de un lenguaje gastado, desubicado en los callejones de un babélico mundo-ciudad.
Decía el gran ruso que las emociones más fuertes, la dicha más grande y el dolor más devastador, sólo alcanzaba a expresarlos el ser humano con el silencio. La persona que tratamos de levantar con el barro que somos, no es más que la sombra de ese deseo… y aún así, volvemos a levantarnos y a hundir nuestras manos en la misma arcilla, alfareros eternos, inagotables, insensatos.

*

NUNCA NADIE podrá acusarme de pretencioso porque desde el primer día ya dejé claro que no soy crítico literario, por lo que esto no es una reseña ni nada que se le parezca. Sólo la constatación –vaga, insuficiente– de una emoción. Entre todos esos nombres que no alcanzan para definir un estado de ánimo, el único que ahora mismo me parece menos traidor que los demás es «satisfacción». Satisfacción por haber participado en este proyecto en su tramo final, en todos esos detalles que convierten el acto solitario del poeta en un esfuerzo cómplice, y van desde la finalización del manuscrito al libro en sí, ordenando el espacio y las huellas sobre el papel, apuntalando el andamiaje de la obra. Y todo lo que queda por hacer desde este momento, ya con el ejemplar en mano, cuando la edición deja paso a la difusión. Satisfacción por la audacia de Gens ediciones, que si ya apostaba por el relato y por nuevos autores, en un mundo editorial en el que –y ahora puedo hablar con conocimiento de causa y no desde la perspectiva utópica-rebelde del autor novel– priman la cifra sobre la letra, y el apellido sobre el texto, se ha atrevido a inaugurar una colección de poesía, lo que, en estos tiempos, parece algo casi quijotesco. Muchos escritores adoptan la postura cómoda de la incomodidad existencial, y se ven a sí mismos fuera del sistema. Pero la realidad es que también hay editoriales del afuera, que recorren un sendero complicado, a veces solitario, pero que imprimen su honestidad a cada paso. Satisfacción, incluso, por el sobrio y elegante diseño de dicha colección, a cargo del también poeta Eduardo García.
Y satisfacción sobre todo, por la calidad del poemario de Julio Espinosa Guerra. Tal vez no me compete enjuiciar el valor literario y artístico de sus poemas, ni me siento capaz de ubicarlo en una corriente o bajo la sombra de cierta influencia, ni puedo deshacer el ovillo que otros, más formados e informados –en el mejor de los casos–, sabrán urdir con su labor crítica. Creo que tengo mejor ojo para la prosa que para la poesía, y para tranquilidad del género humano, hace ya mucho tiempo que dejé de perpetrar poemas infames, pero uno todavía sabe, a través de todos esos mecanismos del silencio y el vértigo, cuando se encuentra con algo valioso. NN es un poemario que abre caminos y no se conforma con la senda heredada. Un poemario ácido, honesto y lúcido, el del poeta chileno, que sin duda abre esta nueva colección de poesía con una espléndida andanada, vehemente como un cañonazo pero sin fuegos artificiales, para que Ningún Nombre se olvide, para que Nunca Nadie se olvide.



Título: NN
Autor: Julio Espinosa Guerra
ISBN: 978-84-935618-2-6
Precio: 10 € (IVA incluído).
Edita: Gens
Colección: caja ALTA, número 1.

Disponible a través de:

- Distribuidor:
Carrasco libros.
Tel. 91 5691600/08

- Local:
Gens ediciones
C/ Santa Inés, 4.
28012 - Madrid
Tel. 91 4671102



Julio Espinosa Guerra nació en Santiago de Chile en 1974, y desde el año 2001 reside en España. Poeta y narrador, ha publicado los libros de poesía Cuando la rosa aún no existía, La soledad del encuentro, Las metamorfosis de un animal sin paraíso (Premio de Poesía Villa de Leganés, 2004), Antología. La poesía del siglo XX en Chile y la novela El día que fue ayer. Ha obtenido las becas de la Fundación Pablo Neruda y de creación del Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile. Su obra poética ha sido antologada en Todo es poesía menos la poesía: 22 poetas desde Madrid y Cantares: nuevas voces de la poesía chilena. En la actualidad dicta diversos talleres de creación literaria y poesía para la Escuela de Escritores de Madrid y dirige la revista Heterogénea.
Su nuevo libro de poemas: NN, en el que el poeta lleva a cabo una reflexión sobre los vínculos entre palabra y realidad, ha sido galardonado con el IX Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo por las editoriales valientes. Tengo una pregunta, ¿hay algún modo de conseguir el libro por correo, contra reembolso?

Gracias y enhorabuena por el blog.

Simplemente Olimpia. dijo...

Gracias.

Olimpia.

Marsu dijo...

Muchas gracias por la recomendación. Aunque va a ser problemático conseguir el libro por ahora, según veo. Sin embargo, me huelo que pronto estará el la Casa del Libro, al menos...;)

Joselito dijo...

Genial la cita de Julio Espinosa Guerra.
Entre el albatros de Baudelaire, la voz temblorosa de Gonzalo Rojas y la serenidad de Jacques Brel pasaría aquí la noche.
Buen lugar éste, ¿eh?
Saludos

Gabriel dijo...

"Ningún nombre puede abarcar todo lo que media entre el silencio y la palabra."
Me robo esta frase, compañero.
Excelente blog.
Saludos desde Buenos Aires

Viktor Gómez dijo...

Este poeta chileno afincado en Madrid participa inteligentemente del acto creativo y reflexivo que es la poesía sin esa pesada lacra de la poesía de la experiencia.

Su decir es americano, claramente. Su palabra piruetea no por jugar, sino porque vivir y escribir es una suerte de equilibrio sobre lo inestable, de aventura sobre un halambre, de derrota continua para que otros sobrevivan. No solo eso, claro.

Los versos iniciales de Julio Espinosa muestran una osada y respetuosa posición de poeta en un escaparate ajeno a tales coherencias.

En cualquier caso es para mi modesta lectura un poeta interesante y muy válido, que aporta, que renueva.

Un abrazo

Viktor