Bitácora de Sergi Bellver: Invitación a La orgía.

22/5/07

Invitación a La orgía.

«La única manera de soportar la existencia
es aturdirse en la literatura
como en una orgía perpetua.»

Gustave Flaubert




Así, con esta luminosa cita del maestro, comienza mucho más que el primer libro de Ana Muñoz de la Torre. Así se instaura, podríamos decir, un impulso vital, una vocación cierta que llevan a esta autora cordobesa —ovillada como un suave felino en su Madrid, del que hace una experiencia intransferible— a conducirse por la existencia y por la literatura como si fueran orillas bañadas por el mismo empeño, la misma gracia, las mismas crecidas que anegan lo cotidiano o el alma por igual.

No deben llevar a equívocos el título del libro ni la imagen de la cubierta; tampoco acepta esta obra el corsé del género, pues no danza en la ortodoxia de la novela, ni se ciñe al gesto del relato, ni abunda, aunque le inunde en ciertos momentos, en la poética. Lo fácil sería decir que sus editores (Gens ediciones, los mismos que se atrevieron con Parábola de los talentos, aquella antología de relatos de la que hace tiempo hablamos unos cuantos —un libro que me parece crecer con el tiempo—, los mismos que apuestan por otras voces, por otra manera de hacer, por el afán genuino de hacer literatura) han rescatado el formato de bitácora original y los textos se suceden sin más, como las entradas. Pero hay algo más, una suerte de aroma general, de intención palpitante que desborda lo previsible, como si la autora hubiera logrado urdir un diccionario literario, un ficcionario literal de su propia alteridad, y en él se confundieran —y se fundieran— los términos y significados, la huella y el significante.

En efecto, Ella y La orgía perpetua, nace de una de las páginas —aunque conserve el formato, hace tiempo que trascendió lo que suele entenderse como “blog”— más visitadas por los internautas en castellano, en lo que a iniciativas literarias personales se refiere. Ya viene sonando entre todos, como un rumor creciente, la realidad que las páginas virtuales están inaugurando como alternativa a veces, como complemento las más, en todo caso, como discurso propio, siempre, ante el libro como objeto de cambio del mercado editorial. En diversas bitácoras nos ocupamos de esta posibilidad, de este augurio para las letras, en la que un texto se defienda por sí mismo y no deba agachar la cabeza o dejarse podar por las estrategias comerciales de ciertos editores. La viabilidad es una aspiración legítima para cualquier editorial, máxime para las independientes (imprescindible aún para las alternativas, aunque sobre esta distinción hay firmas y colectivos que ya están preparando una interesante exposición, de la que daré cuenta en estas alas a su tiempo). Pero hay una distinción inequívoca entre el libro como negocio y el texto como artefacto literario, como arte, de facto. Y en este caso, desde su humilde pero audaz empeño, Gens ediciones ha apostado, una vez más, por una autora que cree a ciegas (pero con tino y oficio) en la literatura como experiencia vital, como sublimación de su propia inquietud como ente deseante.

No creo que sea oportuno desgranar aquí aquello que respondería a la primera pregunta del despistado: «¿de qué va el libro?» Podría haberse quedado la cosa en remitir a la nota de prensa de la editorial, a su página web, o, en ese ejercicio que algunos llaman cultura de solapismo, esbozar las tres o cuatro líneas generales que dejarían satisfecho al curioso en tránsito, y desazonado al que, como quien suscribe, ha nadado y acompañado en sus trayectos subterráneos, ha tarareado a Leonard Cohen y le ha susurrado cualquier cosa a la protagonista, desde la intimidad de su lectura. Podría también, y de hecho, puedo, abrir un enlace a La orgía perpetua, la página original. Pero en realidad, lo único que se me antoja cierto y mío, propio del albatros, que no sabe tanto del rigor y el oportunismo como del contagio y el apasionamiento, lo único que me parece honesto ahora, es invitaros a todos a algo más que la presentación de un libro. A esa cita podréis acudir algunos este próximo viernes, y a ella os emplazo (me encantaría veros a más de uno por primera vez y reencontrar viejos abrazos), aunque no deja de ser un acto de sociedad, una amable y entretenida apertura al mundo para este libro, por parte de la autora y sus valientes editores, algo que se recuerda con una sonrisa, pero que se desvanece con el tiempo.

A lo que realmente quiero invitaros es a una orgía, un festín literario del que, a poco que la rutina y los best seller no os hayan atrofiado vuestro material sensible, no saldréis indemnes. A lo que de veras deseo animaros es a la lectura de Ella y La orgía perpetua, y a que disfrutéis del hallazgo.



Para poneros las cosas un poco más fáciles a los que tengáis la intención y la posibilidad de acercaros a la presentación, os copio este plano de situación que ha colgado en su página el equipo de Gens ediciones. También aparece, marcada por el nombre de la editorial, la ubicación de su oficina, en el número cuatro de la calle Santa Inés. Muy cerquita del Nietzsche Art & Drinks, un local elegante, como no podía ser de otra manera en este evento, del que podéis haceros una idea (hay fotos, para los voyeurs) visitando su página.



También podéis ubicaros utilizando los completos e interactivos planos correspondientes a las direcciones de Gens ediciones y de Nietzsche Art & Drinks que podréis encontrar en Páginas Amarillas. Allí obtendréis más información acerca de autobuses o aparcamientos, por ejemplo. De momento no se detalla información sobre aeródromos, lo que podría resultar de interés para posibles incorporaciones a última hora de algún aventurero en cuatrimotor...

51 comentarios:

Juan Carlos Márquez dijo...

Cachis, a ver que digo yo mañana tras este post tan completito. No me sé ningún secreto inconfesable de Ana, salvo lo de...

Marsu dijo...

El polen no me da alergia. Me molesta verlo correr por los pasillos, como si mi casa fuera el desierto de Arizona. Pero lo que sí me da mucha, mucha alergia, es bajar a Madrid. Sólo bajo lo imprescindible, lo obligado. Hace dos semanas no me pude escapar. La carretera, perfecta. De la plaza de Castilla a la embajada americana, cuarenta y cinco minutos. Que le den a Madrid.

Pero conseguiré el libro, eso seguro, a pesar de que Gens no sea la editorial preferida de los libreros de mi pueblo. Tiraré de internet, o echaré mano de una cuñada amable que vive en el centro y se acerca por mí a la Casa del Libro.

Seguro que Ana triunfará. Y lo pasareis genial.

Marsu dijo...

No viene a cuento, pero me da igual ;)

Acabo de leer una entrada de Enrique, en la que copia este fragmento de José María Parreño, y no me resisto a traértelo, ya que redunda en el tema tan hablado de la motivación real y última del verdadero escritor.

"Yo querría que mis libros provocaran un cataclismo en el lector. Que mis palabras fueran grabadas sobre las cunas de los niños y las guardara en la cartera el enamorado, en el bolsillo el aventurero, sin importarles el autor. No fundar un estilo, sino una nación. Y no aparecer en las antologías sino en los atlas, no por haber descubierto metáforas, sino continentes del alma, simas del corazón..."


José María Parreño: "Las guerras civiles" (Anaya & Mario Muchnik. 1995)

José C. dijo...

No sé si es el libro que lo merece (aún no puedo juzgarlo) o tu presentación, siempre personal y particular, y siempre brillante y entregada, pero el caso es que me has contagiado las ganas de descubrirlo, de ver si tienes razón en tu apuesta.

Qué pena, porque me acabo de mudar y ahora vivo bastante cerca, pero desgraciadamente por circunstancias que no vienen al caso, el viernes 25 me es imposible acudir a esa presentación (el local lo conozco y, es verdad, es un sitio perfecto para esas cosas). Hubiera sido un buen momento para conocerte, Sergi. Ya habrá otra ocasión, sin duda.

Te contesto ahora en Escritura replicante, que aquí me parece fuera de lugar y hay algo que quiero comentarte.

Ya nos dirás cómo conseguir el libro, pues en la página de la editorial sólo aparece el distribuidor pero no las librerías.

Un abrazo.

ella y su orgía dijo...

Sergi, no me parece justo que me susurres cosas cuando no existe interactividad.
Dímelas ahora, valiente, a ver si te atreves.

Besos orgiásticos.

PD: Gracias emocionadas.

Anónimo dijo...

¿Y cómo conseguimos el libro los que no podremos pasarnos por la presentación? He preguntado por él esta mañana en la FNAC y no tenían noticia.

Isabel Romana dijo...

Tenía noticia por la propia Ana de la publicación de su libre y de la presentación a la que, desgraciadamente, no puedo asistir. Soy seguidora de su blog y doy ferviente fe de la bondad del trabajo que en él ha realizado. Espero que el libro tenga el éxito que merece y Ana también. Besos.

Juan Carlos Márquez dijo...

A Anónimo:

Puedes comprarlo en la Casa del Libro y, si no lo tienen, lo mejor es que lo encargues. Los del FNAC van un mucho a su bola.

El del cuatrimotor dijo...

Atención, Madrid, llamando, llamando, aquí Capótegui, me libren la plaza del Reina Sofía para un aterrizaje forzoso, que he fundido tres bielas y bajo en picado a un cilindro, derecho contra el bus de la EMT Latina-Villaverde.
Maravilla de "post", Bellver, y mil gracias por la alusión final.
Y gracias, Marsu, por la cita imprescindible de Parreño, que voy a copiar ahora mismo en la pared del dormitorio de alguno de mis hijos (a ver qué cara pone).
Un abrazo y que lo paséis todos muy bien en La Orgía.

José C. dijo...

Gracias a Juan Carlos Márquez por el dato, creo que nos será útil a muchos.

Y gracias Sergi por tu tiempo, del que he abusado un poco en un nuevo comentario, el que ayer no pude dejar, en tu Escritura replicante.

Un abrazo al anfitrión y un saludo con envidia para todos los que mañana podáis disfrutar de la presentación.

MaleNa dijo...

Benditos los que apuestan a la intensidad en la vida.
Bendita Ana por amar la palabra escrita.
Benditos los editores por jugarse a nuevas Orgías.

Pasaré por Nietzsche Art seguramente.

Abrazo compañero del alma.

Marcelo on tour dijo...

Saludos, Sergi.

Me pegó tu manera de presentar, con ese arranque y ese desprecio por lo que leo siempre en las críticas y reseñas, que no es otra cosa que afán de notoriedad. En tu caso te veo más preocupado por defender el libro o a esa escritora que tu propio nombre, más por comunicar tu entusiasmo que por demostrar tus conocimientos. Qué bueno eso que dijiste: "un diccionario literario, un ficcionario literal de su propia alteridad". Sólo espero que el día que te llegue a ti el momento de publicar tu literatura, tus ficciones, también haya un editor corajudo que apueste por ti. Claro que te quedará mucho por aprender, pero tienes la capacidad de contagiar entusiasmo y emociones, y eso, en este mundo gris y calculador de mierda en el que estamos, es casi un modo de resistencia.

Y qué joda, pero no voy a poder pasarme por el Nietzsche (qué buen nombre para un local bohemio), ya que tengo un compromiso a esas horas. A lo mejor después, o el sábado, en fin, ya lo hablamos.

Eso sí, pienso hacerme con el libro, aunque no tenía conocimiento del blog que hablas, pero me fio de tu opinión.

Un abrazo, compadre. A ver si la semana que viene ya le doy uso a tu diseño.

marina dijo...

Que la orgía sea realmente un festín! Os acompañaré en la distancia y.... ya empezaré a perseguir los libreors de aquí para que me lo traigan.
Un abrazo!

Sergi Bellver dijo...

Me he quedado con las ganas, Juan Carlos, ¿y ese secreto inconfesable? Bueno, esta tarde, cuando Ella no mire, me lo cuentas, ho-ho-ho... Y gracias por estar al quite con los datos técnicos. Habría que hacer una intervención reivindicativa en la FNAC, qué gente.

Sergi Bellver dijo...

Impagable Marsu, eres la lectora que en privado imaginan muchas editoriales independientes, que lo sepas. Una lástima que Madrid (o más bien el trasiego y los atascos) te de sarpullidos, porque me hubiera encantado verte y darte un abrazo en el "sarao" de hoy. En la Casa del Libro también puedes encargarlo para que te lo envíen, seguro que ya lo sabes, de todas formas, para cualquier cosa, venga o no a cuento, escríbeme en privado y lo hablamos.

Y muchísimas gracias por el texto que nos has traído (Enrique y yo nos tenemos que poner al día, leñe), me parece algo más que oportuno, me parece necesario. Dan ganas de imprimirlo y, con el cuatrimotor de Capótegui, verter una lluvia de octavillas sobre las aceras de la ciudad. Octavillas y algún pedrusco, a ver si le da a algún escritor-diva en el coco y se da cuenta de lo que es y no es literatura.

Abrazo talla XXL.

Sergi Bellver dijo...

Otro que tal baila, José C., que no sé qué he hecho yo para merecer tanta atención. De las editoriales independientes no lo sé, pero de una bitácora, también eres el perfil del lector ideal: atento (que se lo lee y se lo curra) y sincero. Gracias siempre, por todo. Una lástima también que no te puedas pasar por el Nietzsche, pero, como dices, habrá ocasión para el encuentro, por descontado.

Apuesto por el libro porque vale la pena, tenlo por seguro, y porque, como mínimo, es algo distinto (que no es poco) en el panorama editorial. Juan Carlos ya os ha comentado, pero de todos modos, el libro está calentito, calentito, así que poco a poco se irá colocando en las librerías que corresponda. De todos modos, lo mejor que podéis hacer por él, es preguntar y pedirle, exigirle (que espabile) a vuestro librero que os lo consiga. Cuanta más expectación y demanda, más difusión.

A lo replicante te contesto en otro momento y en otro lugar.

Abrazo agradecido, nunca lo bastante.

Faerie dijo...

sergi!!!!! me acabo de topar con tu blog y voy a añador tu link al mío para poder leerte todos los días...
soy bea urzáiz, por si faerie no te dice nada ;))))))))
bechotes!!!! :D

Sergi Bellver dijo...

Así no vale, Ella, de lector a autora no vale, de escritor a escritora no vale. Los susurros eran de algo más que lector, pero hacia esa Ella de La orgía perpetua, alguien casi tangible en el papel (y que por alguna extraña razón, siendo la misma voz, me tomo con un matiz distinto a la de su bitácora). Es como cuando te metes en la piel de un paseante que pulula por las mismas aceras que la protagonista, que se amontona en los mismos vagones de metro, que casi anota las brazadas en la piscina o niega con la cabeza mientras algún XY le hace sentir vergüenza ajena. En fin, cosas que alguien le diría, si pudiera, desde el patio de butacas o el sofá de su salón, a Tippi Hedren en Los pájaros, mientras los cuervos van posándose por decenas en el mecano metálico a sus espaldas.

Hoy es tu día, el de Ella y el de Ana, y no hay lluvia gris, ni Madrid ceniciento, capaz de evitar el incendio que propagará tu libro a partir de ahora.

Un beso rilkeano, ya sabes.

Sergi Bellver dijo...

Anónimo, te remito a lo que indica Juan Carlos Márquez, y lo que he añadido hace un momento para todos. El libro acaba de salir de imprenta, pero no habrá mejor espaldarazo que vuestra curiosidad para que llegue cuanto antes a más librerías.

Gracias por tu interés, de veras.

Sergi Bellver dijo...

Querida Isabel Romana, aunque sea por el aprecio que nos merece la obra de Ana y la circunstancia tan grata de la presentación en sociedad de su libro, me alegra siempre que te pases por estas alas. Es cierto que hace mucho que no visito a tus mujeres romanas, pero es que entre unas letras y otras, llevo un mes de infarto (contentísimo, por otro lado, dados los motivos -no sé si léiste mi entrada del Día del Libro, y tuviste noticia-).

Aprovecho tu intervención para recomendar dos cosas a todos los visitantes, asiduos o no, del albatros que no conozcan aún las letras de Ana Muñoz de la Torre: podéis visitar la página original de La orgía perpetua, donde podréis apreciar su trabajo, y también leer los primeros pasajes del libro en cuestión, en la propia página de la editorial, Gens ediciones, abriendo las pestañas correspondientes a Ella y La orgía perpetua.

Un beso muy fuerte, Isabel.

Sergi Bellver dijo...

Le vamos a echar de menos, aviador, varón bósforo, barón rojo, pero eso no hace falta que se lo diga, ya se lo han hecho saber sus amigos, los interesados y ya se lo ha repetido bastante el albatros (criatura voladora también, pero bastante más pelma cuando se pone).

Espero, Ignacio que pronto tengamos otra ocasión para la primera charla y las primeras cañas, acompañadas de rabas o calamares, eso depende de los mapas.

Un fuerte abrazo y ten por seguro que hoy estarás presente, de algún modo.

Sergi Bellver dijo...

Querido y pequeño haiku encendido, Amiga y camarada de intensidades, MaLeNa, sabes de sobra que vas a estar esta tarde en el Nietzsche, y no porque hayan acabado esa línea de Metro nueva, ya sabes, esa que reclamamos, Corrientes-Atocha, no, el afán recaudador de votos no llega para tamaña empresa en este ayuntamiento...

Estarás presente porque me habitas con tu limpia presencia.

Un abrazo transoceánico y ojalá pronto puedas tener también La orgía de Ana en tus manos, en Buenos Aires, ya veremos cómo.

Sergi Bellver dijo...

Yunta, Marcelo, qué buena onda que me digas eso (trato, burdamente, de ensayar el chileno, para compensar tu "españolización" lingüística). Hace ya casi un año, cuando iniciaba esta nueva etapa del albatros, más centrada en lo literario que en el mero diario personal, ya dije algunas cosas acerca de lo que serían mis letras e intenciones cuando hablara de las de terceros. Nada de pontificar, nada de academizar, y todo pasión en la adhesión o la repulsa. Parece que lo hayas leído y me hayas copiado, si no las palabras, sí el fondo, porque eso es justamente lo que pretendo. También forma parte de ese inconformismo, de esa afirmación de la postura en el barro, resistiendo la marea negra del jodido chapapote mercantil...

En fin, me alegra muy mucho que confíes de antemano en lo que yo pueda hacer, y, sin duda, después de esforzarme y seguir aprendiendo el oficio y aprehendiendo el arte, ojalá, como dices, encuentre un editor que apueste por mi empeño. Nada me haría más feliz que compartirlo con vosotros.

También lamento tu ausencia en la presentación, pero con tanta gente, con ciertas ocupaciones, y desbordado por las emociones (voy a conocer a algunas personas, a las que admiro, otras a las que además aprecio), igual no daba abasto para todo y acababa por parecer un alelado (más aún, digo). A veces es mejor conocer a alguien de a poco, de uno en uno, y concentrarse mejor en la charla, en el abrazo.

Tiempo habrá.

Y ninguna prisa con lo de tu bitácora, amigo, mejor hacerlo bien que pronto, si hay que elegir.

En cuanto al libro, te remito también a lo que acabo de decirle a todos en mi respuesta a Isabel Romana. Así te haces una idea, más allá de mi subjetiva opinión.

Un abrazo, compadrito.

Sergi Bellver dijo...

¡Y otra más que tal baila, y sobre todo canta y toca, Marina! Otra de las leales y atentas. Eso, eso, tú dale la vara a los libreros del Maresme, que hagan su trabajo, que no debería ser sólo el de cuadrar cuentas a fin de mes (para eso ya tienen La catedral del mar y esas cosas), sino el de propagar y contagiar la cultura, la literatura de raíz. Así habrá otros lectores que puedan contraer ese felicísimo virus, cuando se topen con el libro adecuado en el estante.

Estarás también amiga, en mente, compartiendo ese momento, que, por lo que sabes, y lo que me toca, también disfrutaré como algo personal.

Una abraçada gegantina amb núvols de fons i solo de contrabaix (ocells de pluja i vent de cotó, que no tots el dies feliços han de ser de sol).

Sergi Bellver dijo...

¡¡Qué alegría, Faerie/Bea!!!

Alguna vez ya viste al viejo albatros, aquél diario emotivo-pornográfico-visceral de antaño, pero me provoca un placer inmenso que puedas conocer ahora al nuevo, al no por más "serio" menos intenso. Se supone que a estas horas ya debería hacer una que me he ido de la oficina... como ves, con la motivación adecuada y la ilusión encendida, puedo llegar a ser un workaholic, o como se escriba. Así que en cuanto tenga más tiempo (odio las prisas para esto), le echo un buen vistazo a tu página (qué bien que te animaras).

Siguiendo la costumbre de tu gremio, nos desearemos mútuamente "mucha mierda" para nuestros proyectos.

Un abrazo enoooorme, amiga.

Sergi Bellver dijo...

A todos los lectores anónimos del albatros:

A los que me conocen de antiguo y me siguen de cerca, a los que envían sus buenas vibraciones desde cualquier esquina de la ciudad, desde cualquier punto de la Costa Brava, el Caribe, la Patagonia o cualquier otro rincón del mapa, a los viejos amigos pudorosos, a los completamente desconocidos, a los que me escriben al correo por el rubor de ver sus palabras en público, a los que emplean su tiempo en regalarme una atención y unos gestos que no dejan de maravillarme, a todos, incluídos los que jamás dijeron una palabra, pero están ahí (lo sé porque ciertas visitas, según mi contador, se reiteran con una fidelidad emocionante), a todos y cada uno de vosotros:

GRACIAS POR ESTAR AHÍ.

Cada momento de alegría compartida, cada nuevo empeño del albatros, es también un poco vuestro.

Mirada dijo...

Te estimo, ójala se cumpla el sueño que anhelas. Un abrazo

Lesan Mora dijo...

uuuhhh!!!... Interesante. Lleno de vida.
besos

Sergi Bellver dijo...

Un fuerte abrazo a mirada (ha pasado mucho tiempo...) y lesan mora, y gracias por vuestro regreso. En cuestión de un par de días será el albatros el que regrese por sus fueros, con nuevos textos, con la misma sed de siempre.

pedro de la morena dijo...

Gran trabajo sigue asi volvere para leer tus futuros post.

Un saludo.

motril dijo...

Que bonito!

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Gracias por tus palabras en mi blog.
Esta iniciativa la conocía por otros posts de lectores de ese blog. Me llama la atención que un blog pueda ser llevado al formato libro, es algo que se me había pasado por la cabeza alguna vez, de hecho creo que es un inciativa que habría que continuar, pero no creí que existiera un editor lo suficientemente valiente. Me alegro por Ana.
Un saludo.

vagamundos dijo...

Interesante blog. Bienvenido a Interliteral. Fernando

Anónimo dijo...

De momento la susodicha orgía no está en la Casa del libro, no todavía, al menos, y como soy de natural impaciente, tendré que acercarme a Moyano o la oficina de Gens (como ves, sigo las pistas de otros blogs).

Y a ver cuando publicas algo nuevo, albatros, que se echan de menos TUS letras, siempre intensas.

Un abrazo.

Sandra Becerril dijo...

Me quedaba lejos... y ahora no sé dónde conseguir el libro, porque con una recomendación así, con un "recomendador" así, no se puede salir de aquí con las manos vacías

besos

angeldreams dijo...

Cuando la palabra deje de circular, cuando estemos colmados de sensaciones y creamos no necesitar de ella, estaremos muertos.

Bien por Ana, mejor por ti y el cielo para los editores y todos aquellos que apoyan a los artistas de cualquier ámbito.

Pdta:Sergi, quiero darte un abrazo fuerte por haber llenado mi casa con tu presencia luminosa y cálida.

Un placer conocerte.

Sergi Bellver dijo...

• Gracias a Pedro de la Morena y Motril por ver al albatros con ojos amables.

• Los editores en cuestión, Gregorio, son de veras valientes, aunque no sé si tanto, porque los textos de Ana son una apuesta no tan a tumba abierta, porque tienen la entidad suficiente como para que hayan confiado en ellos y los hayan puesto en papel.
Tengo que agradecerte indirectamente, aparte, el que a través de tu página (que recomiendo) haya encontrado otras interesantes (las pruebas ahí arriba) y hasta algún truquito (que he "personalizado") para el albatros. No veas lo que me costó cambiar la sección enlazada (el autor en vez del inicio de frase)en lo de "Huellas recientes", si te apetece o te interesa, te cuento cómo.

Un abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Gracias por la visita, Fernando-vagamundos. En cuanto tenga el rato que necesito para hacerlo como demanda, le comunicaré a los visitantes del albatros vuestra interesantísima iniciativa en Interliteral, aunque de momento dejo esa pista para curiosos.

Un abrazo y, si todo va bien, nos veremos en Jaén.

Sergi Bellver dijo...

Estimado o estimada anónim@ (¿Tanto cuesta ponerse un pseudónimo cualquiera? Así os distinguiría mejor, más que nada, pero no me quejo, no me quejo):

Puede que tarde unos días de más en estar, pero te aseguro que va a estar en la Casa del Libro, tanto para los que quieran buscarlo allí, como los que deseen encargarlo por internet.

Eso sí, pasearse por Moyano, ahora que la primavera ya casi es primavera (apresurada, con el verano a la vuelta de la esquina), es un verdadero placer. Yo ya pude ver los libros en la caseta de Méndez el otro día, tan bonitos ellos...

Un abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Se me olvidaba, Anónimo, que perdón por no haber cumplido lo del "par de días" (llevo dos semanas que no paro, entre la editorial, y tareas varias), que este fin de semana me pongo las pilas y empezaré la que viene con algún texto genuino del albatros, ya sabes, de esos que a unos aburren, a otros avasallan y a algunos emocionan. Se hace lo que se puede, pero sobre todo, lo que no se puede dejar de hacer. Aquí es cuestión de deseo, más que de oficio, me temo.

Otro abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Esta huella es conjunta porque viene sde una sensación muy parecida en ambos casos:

Dudo mucho, visto lo visto, que alguien como vosotras dos se vaya de ninguna parte con las manos vacías, Sandra y Angeldreams. De vez en cuando me gusta salirme de lo demasiado literario y visitar bitácoras pegadas a la vida, de gente que cuelga pedazos de realidad, ficciones a veces, sí, pero sin falacias, gente de verdad. Y eso noté en vuestros respectivos espacios, unas personas pegadas a lo más sagrado de la vida.

Gracias por la visita a las dos. No espero que lo entendáis pero a veces, esos encuentros fortuitos con la gente limpia y honesta, le elevan a uno del tedio del mundillo literario.

Un abrazo talla XXL para cada una.

pd: En cuanto al libro, a ver si pronto encontramos el modo...

Enrique Ortiz dijo...

Llego tardísimo, pero, eso sí, me ha encantado la entrada, Sergi y el libro lo estoy encargando con la mano izquierda, (con la derecha te escribo). Un abrazo, dos abrazos y tres abrazos, Sergi.

ella y su orgía dijo...

Querido Sergi, gracias por el comentario que nos dedicaste a Ana y a mí en las horas previas a la orgía de Nietzsche (acabo de leerlo). ¿Sabes? Ana me cuenta que si hubiera soñado una presentación no habría sido más hermosa que la que vivió.
Eso sí, cabreo tiene, y mucho, que el libro no hay donde conseguirlo. Ni siquiera en la caseta 8 de la cuesta de Moyano.

Besos orgiásticos.

PD: Gracias a todos los seguidores de Alas de Albatros que me están demostrando tanto cariño, y por el interés que tienen por conseguirme en papel.

Sergi Bellver dijo...

...el mundo es una abrazo donde vivo yooo.

Y a dormir.

Siento el pésimo chiste, pero me lo has puesto a huevo, Enrique.

A ver si de una **** vez urdimos algún plan (llevarte a la caseta de Méndez en la Cuesta de Moyano, a conseguir el libro, o a la oficina de Gens, que pilla a cinco minutos, sería una posibilidad, si falla algo de ese encargo zurdo), y nos vemos.

Sergi Bellver dijo...

Como dirían en mi terruño...

Benvolguda Ella:

Transmítele a Ana mi cariño más insufrible y agotador para los adversarios (es decir, inquebrantable para los amigos), y mi disposición inequívoca a serle útil en todo lo que esté en mi mano. En lo que no abarque, sólo prometo intentarlo.

Dale también un fuerte, largo y sedante abrazo de mi parte, y dile que, como escritor en ciernes, la comprendo, y hasta la defiendo, pero que, por otro lado, no se haga mala sangre con estas cosas de los libros, el mercado, la distribución y las editoriales. Seguro que tú, Ella, que la quieres tanto, sabrás contagiarle el grado justo de distancia.

Aun con todas las piedras del camino, aun con los pies llagados, al final llegaréis las dos a vuestro destino, con la sonrisa descalza.

ella y su orgía dijo...

Gracias por tus amables y tranquilizadoras palabras, Sergi, pero... Bueno, mira, me callo. Vayamos a tenerla (y no me refiero a ti).

Besos orgiásticos.

Nacho dijo...

Hola, Sergi. Quisiera introducir una opinión discordante con la tónica general. Conozco tu blog desde hace un par de semanas, a través de algunos enlaces, y leí lo de esta presentación cuando ya había pasado la fecha. He de decirte que estuve mirando por encima el libro el otro día, en la cuesta de Moyano, y comprobé que la mayoría de los pasajes, al menos los que me entretuve en leer, tienen más o menos el mismo contenido que la página original de La orgía perpetua. Como ya en su día, después de leer tu encendida defensa del libro, estuve revisando durante un buen rato los textos de la página en cuestión, y, la verdad, no es que me llamaran demasiado la atención, literariamente hablando, te tengo que confesar que dejé el libro donde estaba y preferí emplear los 18 euros que costaba, nada barato, por cierto, en otras cosas. Será que no estoy por la labor de buscar tesoros enterrados entre las novedades de hoy en día, que por otro lado me suelen decepcionar bastante, pero es que 18 euros dan para unos cuantos buenos libros de viejo, si uno rebusca un poco. La orgía perpetua está bien como blog, tiene cosas curiosas, pero tampoco hay para tirar cohetes. Está muy bien que una editorial se atreva a publicar un blog, aunque me pregunto por el sentido, si al final los textos están disponibles en internet, ¿para qué pagar por un libro al que se puede acceder gratis? Pero también es cierto que en la red hay algunos blogs, menos “bonitos” pero más serios, que se merecerían una publicación como libro, con bastante más razón. Me da que si La orgía perpetua la hubiera escrito un señor cualquiera, gris y anónimo, y se hubiera centrado en una ficción literaria solvente, y no tanto en esa escritura tan de dietario femenino, a lo mejor no se la hubieran publicado.
Espero no haber molestado a nadie con mi opinión, puesto que no es más que eso, una opinión sobre literatura, nada más, pero creo que alguien tenía que decirlo y espero que se acepte como tal. Me hubiera gustado exponerla en la misma página de La orgía perpetua, pero por lo visto hay que registrarse y, francamente, no creo que hubieran publicado mi punto de vista.
Saludos.

Sergi Bellver dijo...

Hola de nuevo, Nacho.

Me vas a permitir que aquí me ponga un poco más serio, puesto que hablas del trabajo de terceros. En esta bitácora no se va a censurar jamás a nadie (“spam” aparte), salvo que incurra en el insulto gratuito o le falte al respeto a otros sin venir a cuento (a mí se me puede decir casi cualquier cosa, tengo mi ego a buen recaudo). No es el caso, en tu “argumentación” no hay agravios personales, y por eso aparece tal y como has creído conveniente publicarla. Dicho lo cual, paso a rebatir tus palabras con sumo respeto pero toda la contundencia. Lo voy a hacer siguiendo el hilo de tu comentario, pues son varios los asuntos y no quiero dejar pasar ninguno por alto.

Nunca entenderé el extraño mecanismo que lleva a algunas personas a emplear su tiempo en aquello que dicen valorar poco. Que expongas tu opinión, distinta y hasta contraria, no sólo me parece de recibo sino hasta saludable para todos. Lo que no encuentro tan loable es esa retahíla de juicios de valor, como si vinieran desde una posesión de la verdad absoluta (premeditado o no, ese es el tono general de todo tu discurso). Mi defensa de la obra Ella y La orgía perpetua obedecía tanto a la calidad que estimo en sus textos como a la satisfacción por la apuesta de una editorial independiente por otros modos de editar, de hacer libros al margen del oportunismo mercantil, amén de mi obvia implicación en la realidad alternativa de las bitácoras, dada mi trayectoria. Me da la sensación de que imputas un afán totalmente contrario a esa editorial, como si el hecho de que la autora sea una fémina más o menos agraciada o el matiz de sus escritos sea más o menos “personal”, fuera a resultar relevante. No lo es en absoluto. El texto tiene su valor intrínseco, por sí mismo, y todo lo demás es circunstancial. Por eso se ha publicado.

Y si hay otras bitácoras con contenido literario dignas de ser publicadas en formato libro, que no lo dudo (estaría bien que nos señalaras alguna, por desentrañar un poco más tu “criterio”, más que nada), ahí queda el guante para otras editoriales. No es menos cierto que de los setenta mil libros que se publican cada año en España, la mayor parte no es más que bazofia para la industria del ocio. Y no creo, bajo ningún concepto, que Ella y La orgía perpetua pertenezca a esa ralea de despropósitos. Me congratula que emplearas tus dieciocho euros en buena literatura, pero no lo digas como agravio de esta obra, porque no es justo. Parece que te obsesionan las cifras, que hablas más en términos comerciales que literarios, porque hasta en un desliz tuyo adivina uno algo que no debe ser casual. Me explico: deberías haber escrito “diario” y no “dietario”, según el matiz al que te referías (supongo), ya que, según el DRAE:

dietario.
(De dieta2).
1. m. Libro en que se anotan los ingresos y gastos diarios de una casa.
2. m. Libro en que los cronistas de Aragón escribían los sucesos más notables.

Otra cosa que me cuesta comprender es tu perseverancia casi inaudita. Si en su día ya leíste los textos en la página de la autora (que no es exactamente una bitácora) y no fueron de tu agrado, me parece respetable. Es absolutamente lógico que a cada uno le gusten cosas distintas, nada que decir al respecto, pero me parece cuanto menos sospechoso que alguien se moleste después en buscar el libro (no me digas que lo encontraste por azar en Moyano, porque ni yo ni nadie te va a creer), y más aún que le dedique diez o quince minutos a dejar un comentario así en otro espacio. Siento si te molestó la política de La orgía perpetua respecto a los comentarios, pero por desgracia abundan los llamados “trolls” informáticos y otras criaturas indeseables, de las que la autora no tuvo más remedio que protegerse en su momento, debido a ciertas experiencias negativas. Pero eso no me parece motivo suficiente para utilizar mi bitácora como desahogo, que es lo que, con sinceridad, te lo tengo que decir (cómo te gusta ese tono, por lo que veo), parece que hayas hecho en realidad. Ignoro si tenías o no algún tipo de contacto con La orgía perpetua con anterioridad, pero, aun a riesgo de equivocarme, me aventuro a pensar que hay “algo” más detrás de todo esto. Si no es así, no tendré ningún problema en excusarme por el escepticismo, pero déjame que lo sostenga por ahora.

Sin nada más que añadir, te agradezco de nuevo tu tiempo y te emplazo a nuevos debates, siempre y cuando vengamos a la partida con todas las cartas sobre el tapete.

Escéptico dijo...

El poco tiempo que llevo ahondando en este sub-mundo de los blogs me lleva a la conclusión de que se diferencia poco del otro, del real. A ver si logro explicarme: diariamente aparecen en nuestra vida nuevas personas. En un plazo más o menos largo, y tras pasarlas por el filtro de nuestras afinidades o de nuestros intereses las clasificamos en dos grupos: las que no gustan y las que no.

A mí, personalmente, Ella y la orgía perpetua me parece un lugar en el que uno se encuentra cómodo por la franqueza con la que su autora vierte sus palabras, por ese leve cinismo o por su fino sentido del humor.

Evidentemente no gustará a todos, pero con no acercarse, creo que el problema queda resuelto. Como mencionaba Sergi, el empecinamiento de Nacho –a quien aprovecho para saludar- por rondar “la orgía”, por manosear su edición impresa o por hurgar en los lugares en los que se la mencione, destila un tufillo que podría confundirse con rencor; o con la pataleta de un niño a quien le negaron un capricho inconveniente. He de reconocer que no soy un experto en el mundo editorial, (tampoco sé si querría serlo), pero sí es cierto que en el libro que Ana Muñoz de la Torre ha publicado se aprecia tanto su valía de escritora como el coraje con el que ella y su editorial han afrontado este proyecto.

Me llama la atención, de la exposición de Nacho, algo que un lector malicioso podría confundir con incapacidad o falta de coherencia: en un primer momento critica la conveniencia de pasar a papel aquello que está disponible en la red (“Está muy bien que una editorial se atreva a publicar un blog, aunque me pregunto por el sentido, si al final los textos están disponibles en Internet”) para pasar, a continuación, a defender lo contrario (“en la red hay algunos blogs, menos “bonitos” pero más serios, que se merecerían una publicación como libro, con bastante más razón.”) Si la razón última para publicar fuera la seriedad, me temo que de un plumazo ha borrado de nuestras bibliotecas “Lisístrata” de Aristófanes, gran parte de la obra de Herny Fielding, de François Rabelais, de Laurence Sterne o los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer. Repito que sólo un error podría producir semejante atrocidad. O la mente enferma de un liliputiense, buscando una venganza tardía contra el humor de Jonathan Swift.

Sergi Bellver dijo...

Menos mal que tienes perfil, Escéptico, que con lo paranoica que se ha puesto la red de un tiempo a esta parte, alguien iba a pensar, después de haber leído en mi huella anterior "si no es así, no tendré ningún problema en excusarme por el escepticismo, pero déjame que lo sostenga por ahora", iba a pensar fijo que el albatros se desdobla.

Aguda e inteligente intervención la tuya. Aprovecho también para saludarte (te he visto de reojo por algunas bitácoras que suelo visitar), y aunque haya sido por motivos ajenos, te agradezco tu visita y te doy la bienvenida a estas alas.

En cuanto al sujeto en cuestión, creo que ni su catadura moral ni su enanismo intelectual merecen a partir de ahora ni un segundo más de nuestra atención. Gulliver se lo hubiera sacudido con desdén de la solapa, como un puñado de caspa.

Uno ha de medirse también por sus enemigos, que a veces pueden llegar a ser el mejor maestro, dándonos la medida de nuestro valor, pero han de tener un mínimo de categoría. Y no es el caso.

Feliz viernes.

Escéptico dijo...

No es el caso. Ni de lejos.

Feliz viernes.