Bitácora de Sergi Bellver: Lo mejor de todo.

8/4/07

Lo mejor de todo.

"Aunque los libros me lo dieron todo,
y comparecieron en ellos el mundo y lo invisible,
la vida fue siempre más grande que la literatura."

Diederik Schönblick


[*] Baja, que hay postre después del vídeo.

No me dejéis huerfanitas las palabras de la anterior entrada, "memes" aparte, sed buenos, ahora que vais retomando las posiciones de siempre en vuestras rutinas. Hay muchas cosas ahí que son importantes para mí, y no pude evitar volcarlas todas en el mismo arrebato. Voy a tardar un poco en publicar otras entradas, en poner un poco al día esta casa, y estar al tanto de vuestras andanzas, de hecho tenía pensado dejarlo todo como estaba por unos cuantos días. Tengo mucho que hacer, algunas sendas que desbrozar a machete y pluma, otras urgencias prosaicas que solventar y poco tiempo para todo, pero es que este impulso requiere ceñirse a la fecha de hoy.

De entre toda la paja, todo lo prescindible y todos los errores, no sé qué es lo más útil, lo más bello, lo más lúcido o lo más valioso de todo lo que he hecho en casi tres años de Alas de Albatros (falta poco más de un mes para cumplirlos). Pero estoy absolutamente seguro de qué es lo mejor que me ha dado (y me dará) esta aventura, más allá de lo aprehendido y de lo previsto: un puñado de amigos, de los ciertos, de los que permanecen, de los que reconfortan al nómada, hombro con hombro, o aun en la distancia. Hoy quiero homenajearlos a todos (bien saben quiénes son los que cuentan con mi afecto inquebrantable) a través de uno muy querido, y de paso desnudarme un poquito más, supongo, poniéndole mirada y acento al albatros. Y aunque sea con una nueva "versión del director" de una vieja película, me reafirmo en ella, puesto que aún se da la misma espera y la misma corriente fraterna.

Feliz cumpleaños, querido Fénix, allá donde estés. Que sepas que se te extraña y que aún prenden en muchos los rescoldos de tus hogueras.



[*] Postre del menú, a 12 de abril:

Como dije arriba, voy a concentrarme durante un tiempo en esos otros textos, esas ficciones en las que ahora vuelco mi esfuerzo. La dichosa novela me está saliendo respondona, una hija rebelde, a la que quiero incondicionalmente, claro, pero tarda tanto en madurar que ya me está cayendo gorda. Creo que voy a mandarla por un tiempo a un internado para que me deje retozar en paz con mis nuevas amantes: las poéticas del cuento. Así que ahora también desdoblo mi deseo literario en varios relatos, de toda índole: delirantes, cilíndricos, afilados, cenagosos, espartanos (por lo irreductible, aunque se acicalen como persas) y, sobre todo, transidos de algunas influencias que espero, que ansío, que suplico merecer. Tangencialmente, sigo preparando unas cuantas reseñas o, prefiero decirlo así, impresiones, que me han dejado los últimos libros que he leído (cuentos, novelas, ensayos -la poesía se ha despeñado por los acantilados del verso, cualquier día bajaré al rompiente a rescatarla-), y también algunos proyectos o eventos que se han cruzado en mi camino, como el breve pero fructífero encuentro de ayer con Belén Gopegui en La Casa Encendida.
Insisto en esto para tratar de explicarme, y es que a pesar de la vocación literaria de esta bitácora (desde que comenzó su tercera temporada, porque antes no sé lo que era...), creo que me he tomado alguna que otra licencia en varias entradas. Algún que otro desliz, tal vez fuera de lugar, pensaba, pero ahora comprendo el motivo: como le dejo toda la ficción a esos otros textos, todo lo que rebosa de esos vasos comunicantes, cualquier cosa de la vida o la literatura -no es que separe, sólo anoto- que me subleve o me conmueva y no quepa en esos trabajos (me incomodan las novelas-vertedero que justifican cualquier digresión gratuita, cualquier intromisión del autor que no puede evitar relamerse el ego y subirse a la grupa del narrador), acaba llegando aquí, y se derrama en estas alas. Por eso, y sólo por eso, los desmanes y de vez en cuando lo personal. Y por suerte, no todo, porque, en el ámbito privado, últimamente sólo escribo cartas de hastío y desengaño, heridas y ausencias por las que respira aquello en lo que se ha convertido mi deseo vital: una presa a punto de reventar. Y, francamente, aburrir al otro (lo siento por los voyeurs) con cuitas materiales, existenciales y, con mayor dolo, amorosas, es siempre una falta imperdonable. Pero que no canten victoria mis sufridores adversarios, seguiré estando al tanto, al acecho, más pendiente de vuestras páginas, en una palabra: presente. Tal vez sea un buen momento para que echéis la vista atrás, si os apetece, y leáis algunas entradas que tal vez por falta de tiempo, tal vez por mi verborrea incurable, se os hicieron demasiado largas en su día. ¡Recordad mi invitación para añadir algún que otro fogonazo a "Me dicen que dije" y "De otros blogs"! Como testigo de mi merodeo por estos pagos, he dejado ese "post-it" ahí arriba, para iros dejando algún que otro recadito en la nevera.

Un fuerte abrazo para todos, los leales, los ocasionales y los recién llegados. Estas alas seguirán batiendo para todos.

61 comentarios:

Marsu dijo...

¿Sabes una cosa? Por primera vez no sé que decirte, Sergi. Hoy SÍ me has dejado sin palabras.
Me uno a tu felicitación a Guille, donde quiera que esté, y con quien quiera que éste.
Y a tí,como siempre, muchísimas gracias. Y por favor, no te hagas esperar mucho.

Miguel Ángel Muñoz dijo...

Me sumo a la especial felicitación de Bellver productions limited, puro cine independiente.

Olvido dijo...

¡¡¡¡guapoooooo!!!! ;-))

¡que idea tan bonita!
Espero se repita...ya estarás con el guión no?
Un abrazo

Sergi Bellver dijo...

No me lo creo, ya van dos veces que casi me acerco a la brevedad... ¿me estaré curando, doctor?

• Querida Marsu, con ese silencio al borde de los labios (de esos que no se sabe si rebosan del vaso hacia fuera o de la emoción hacia dentro), ya me has hecho el mejor comentario del mundo. Parece que nuestro amigo, por lo que acaba de responderme, ha elegido un sendero solitario, honesto con aquella frase que tú y yo sabemos, y por tanto, entre tú y yo, en la más grata compañía.

"Puro sacerdote del cuento, puro cine independiente", pero bueno, Miguel Ángel, que yo quiero ser impuro ¡y canalla! Gracias por la visita, maestro. Me lo tomaré como que no te ha molestado que me haya quedado más de la cuenta en tu fiesta del cuento, borrachín y hablando por los codos...
Un abrazo.

• Amiga Olvido, en teoría sólo he hecho otros tres o cuatro "cortometrajes" como ese (muy parecidos) para otros tantos amigos, sobre todo para los que están lejos y aún no abracé. Pero mira que esta tarde estaba rondándome la idea de salir con la cámara por Madrid y componer algunas escenas de cine mudo...
Con hojas, llaves, aceras, y alguna musa desprevenida, si se deja.
Besos.

Marsu dijo...

Creo que hay personas que nacen para recibir, y otras que nacen para dar. Apostaría mi mano derecha a que el Fénix es de las segundas...y mi otra mano a que tú tambien, pero eso es otro tema. Siento que él no tenga a quién darse. Pero desde luego, su propia compañía es todo un lujo.

Raquel dijo...

Ahora que empezaba a estar tan a gusto en compañia del albatros, va y echa a volar.

Vuelve pronto.

Un beso,
Raquel

Sergi Bellver dijo...

Tal vez alguien me lapide por la inmodestia, Marsu, pero ya sabes que detesto esa estrategia del que se prodiga para agradar, y a la vez trato de conservar la humildad, la conciencia de que mejores que yo los hay a millares. Pero te diré que conservarías las dos manos. En el caso de nuestro amigo, porque doy fe, y en el de este pajarraco, no porque sea una opción, ni una treta, ni un salvavidas, sino porque, muy a mi pesar, a veces, créeme, no puedo evitarlo. De hecho, uno de los retratos más vívidos que me hizo nunca nadie, fue el de una amiga, que me conoce bien, también en mis miserias y pecados capitales, hasta en mi historial emocionalmente delictivo, quien me dijo: "Estás hecho para amar, lleno de tantas cosas para dar, que no poder vaciarte en esa Ella de la que tanto hablas, te va tiñendo de tristeza".

En fin, trato de volcar todo eso, sea lo que sea, en quien lo merece, de parcela en parcela, de amigo en amigo, y a la vez resultar útil para perfectos desconocidos, que puedan un día leer mis libros sin que yo llegue a saberlo jamás.

Ahí le hemos "dao", amiga Marsu, creo que ese es el quid de la cuestión, dejar algo a nuestro paso por el mundo, con latidos, con gestos, con letras, criando dos hijas, qué importa el modo...

Estrujabrazo.

Sergi Bellver dijo...

No se librará usted de mí tan fácilmente, amable Raquel, sólo dije que tardaría en publicar textos, piruetas, sondas... pero seguiré presente de alguna manera. Sólo es que trato de concentrarme en esas otras letras que algún día quisieran ver la luz en un atril de manos abiertas, desde el papel. Deséeme suerte. Oye, y sin castos tuteos ya, que perdona por no haber contestado aún a los comentarios anteriores, a ese bello poema, ahora mismo lo soluciono.

Un beso.

Marsu dijo...

Jajajaja, si cuando yo me juego las manos, me las juego con el seguro puesto...

Un beso

Raquel dijo...

Hola, Sergi:

Si es para concentrarte en otras letras te daremos permiso para que nos desatiendas un poco, pero solo un poquito. De vez en cuando deja algunas huellas en la arena.
Te deseo una pleamar de buena suerte.

Un beso,
Raquel

Jose dijo...

Un saludo Sergi. Te leo. (Sigo quejándome de ciertos rasgos de estilo). Y te comento que esta página sí se puede ver con mi ordenador de pedales.

8:05 PM

Aylandara dijo...

Los ánimos no me permiten materializar los deseos.
Hace días que quería volver a este lugar que despierta agradables sensaciones.
Hoy, ante este gesto tuyo, me llevo una emoción sentida.
Ya lo decía aquel sabio...la vida no es cuanto nos ocurre, sino cómo sentimos lo que nos ocurre.
Fíjate que me voy derechita a la cama con un instante vivido, mejor dicho, sentido.
E.F.

11:50 PM

Marsu dijo...

Pues fíjese usted, señor escritor. En mi opinión, una novela es una novela, un cuento es un cuento...pero una bitácora es un "nosesabe". Es decir, aquí cabe todo, siempre dependiendo de lo que su dueño quiera regalar. Si me compro una novela y de decepciona, me lamento por los euracos desperdiciados. Si no me gusta un blog, puerta y a otro.
Y tus entradas me gustan, ya sean metafóricas a tope, exaltadas, deprimidas o deprimentes, beligerantes, agradecidas, amables, subidas de tono, mustias...
Me gusta como escribes. Y tengo ganas de tener en mi estantería un libro en el que al mirar el canto lea "Sergi Bellver". Así que me parece muy bien que centres tus esfuerzos en esa producción literaria que puede acabar entre mis libros. Porque, si no, voy a tener que imprimir tu bitácora, encuadernarla y ponerle las letras doradas yo solita.
Es bueno saber que te podremos leer en otros aires.
Besos y suerte.

Sergi Bellver dijo...

No sabes “ná”, Marsu… eso es trampa. Por cierto, haz acopio de café para mi contestación en “De oficio”… tú te lo buscaste.

Gracias por los buenos deseos, Raquel, además de buena suerte, necesitaré energía para dar abasto.

Cuatro besos tipo bomba, de agüelillo, para las dos, uno por mejilla.

Sergi Bellver dijo...

Todavía recuerdo que, por estas mismas fechas del 2004, Jose, andábamos con el taller de cuentos de Víctor y (que lo sepa la gente) gracias a ti supe lo que era un “blog”. Por aquél entonces este fenómeno ya vivía una expansión, pero tal vez no la explosión que ahora mismo desborda la “blogosfera”. Sí, sí, tú tienes parte de culpa de que el albatros echara a volar, no te escondas. Aunque seamos tan distintos (tú tan “sieso”, yo tan… ¿empalagoso?), aunque escribamos y, seguramente, leamos tan distinto, me alegra que me abordaras el otro día por Preciados (digo “abordaras” porque, como casi siempre, no me entero, y podría cruzarme con el fantasma de mi madre por el pasillo de casa y pasar de largo, a mi bola, que camino siempre medio sonámbulo, entre la miopía y la inopia).

En fin, no creo que te cuentes entre mis lectores si alguna vez publico, pero pienso que cada cual ha de ser fiel a su brújula, incluso a sus extravíos, y tirar por la calle de en medio.

Un abrazo.

Sergi Bellver dijo...

Precisamente el otro día pensaba en la larga ausencia de esas iniciales, E.F., que no hace tanto me acostumbraron enseguida a sus amables huellas. Bienvenida de nuevo pues, Aylandara, con esa piel. Me alegra “verte”.

Te tengo que dar las gracias por dos cosas. Visitando tu página me has dado a conocer la de “Pájaros mojados”, bella, intensa, y ya tengo dos enlaces más (con el tuyo) para sugerir a otros que los descubran. Y, por supuesto, te agradezco mucho ese comentario, porque (aparte de que hoy en día, que todo se ha escrito ya, sólo tenga sentido el “cómo”) nada revela mejor el efecto de un impulso que la emoción repetida, como las ondas en la superficie del agua, hasta otras orillas. En fin, ya sabes que me encanta ser útil, aunque sea para irse a dormir de mejor ánimo. No sé qué te lo ensombrece, pero, materializados o no, merece siempre la pena formular deseos. Nos mantiene vivos.

Un beso.

Marsu dijo...

¡Has puesto notitas en el corcho! Está muy bonito.
¿La morena es la novia de Imhotep? No estoy segura, no estoy segura...

Gracias por el enlace, es verdaderamente bueno. Me ha encantado un titular: "Tertulianos en España, ese chollo". Me he acordado del Sr.Pombo, que desde que ganó el Planeta se pasa el día en la tele, charla que te charla ganándose el pan de tertuliano de actualidad. Ya sabes, Sergi: de mayor, tertuliano.

Tengo que mirarlo todo con caaaaalma.

Saludos

P.D. No se te ocurra contestar, que tienes que trabajar para rellenar los huecos de mi estantería.

P0ko dijo...

ay pues bueno, como son las cosas en estos días. Caigo yo en algún lugar y alguien viene a dar en el mío; con tanta suerte que tengo que me tocan personas muy agradables. Sí, ya tengo el síndrome de Chéjov y ahora me he prendado de unas alas de albatros. A donde me llevará todo este viaje?? tss solo a un viajesoooote jajaja, ehem, Saludos desde la conejera de confianza =)

AZUL dijo...

ahhh creo que siempre llego retardada...previa a sus ausencias...pero suficientemente justificables mientras sean por 1 regreso recargado de esa mágia invaluable y esperemos que infinita de sus letras!!!!
Ah y que más grande que me quedo con esos ojazos!!!suficiente para la espera..desespera...

Anónimo dijo...

Te voy a tener que pasar la factura de la farmacia, porque, entre los impulsos, esta bellísima página del libro, ese precioso tablón de corcho, lo que he visto en tu otra versión del Windows Live, y sobre todo, tus palabras, tan lelnas de fuerza y sensibilidad... me has dejado con la boca tan abierta que voy a tener que tomar cualquier potingue para recuperarme...

MaleNa dijo...

Me gusta la gente, que va con el alma ardiendo, que se da a montones, no guardarse nada es el lema.
El video es perfecto, desde la emocion.

Siempre me conmoves, cuando eso sucede, el silencio me habita, en mi renacen otros formas de comunicacion.

Me quede leyendo tu perfil, repasandote.

Tu amiga porteña, otoñal.


Pd. sorry el borrado anterior es mio :)

A identidade do indiscernível dijo...

Tiene días, desde entonces vi su vídeo, que sigo preguntar a mí si no sería mejor encender las luces en los cumpleaños, en vez de apagar velas…
Un placer, si uno puede utilizar la expresión en francés: 'de regardez-vous'!
Abrazo.

José C. dijo...

Saludos, albatros.

Al final prolongué mi ausencia todo lo que pude, y es que cuando te acostumbras a escuchar los pájaros antes del alba, a oler los árboles, y sobre todo los pucheros de la infancia, la verdad, lo que menos le apetece a uno es regresar a la ciudad. Pero aquí estamos.

Veo que sigues como siempre, y a la vez, como nunca, sorprendiendo a cada rato. La verdad es que tu blog es, como mínimo, original. Y literaturas aparte (ya vale de poner los dientes largos con lo que haces y dejas de hacer, a ver si te marcas un detalle y enseñas algo, hombre), creo que hay un tipo estupendo al otro lado de la pantalla. Tu amigo debe estar orgulloso, hoy en día la gente ya no cuida esos detalles.

No va mal que bajes el ritmo, ya que, como dices, hay mucho que leer, así que me pondré al día. Ya sé que te lo prometí, pero me he traído la pereza del pueblo, mil perdones. Miraré un poco más en ese pasado, y pronto te comentaré (¿mejor por correo?) un par de frases de tu cosecha.

Un abrazo.

Marguerite dijo...

Vaya! Acabo de recalar casualmente en este puerto a tiempo para ver como se cierra.
Desde ya lo estoy echando de menos.
Besos

Anónimo dijo...

Sería lo más reunirnos para ese abrazo en Gran Via o Preciados.

¿Cómo podemos hacer para que se haga realidad?

Te llamo.

Philo

Zoe dijo...

Bueno, bueno, bueno, señor Bellver, me ausento un poquito y cuando regreso es para que, como a ese anónimo, me deje usted con la boca abierta. A ver, por dónde empiezo... haya tantas cosas, iremos de arriba abajo, que es lo mejor.

¡Qué punto lo de los post-it! Le da un aire, no sé, como de haberse colado en la habitación de alguien, y echar un vistazo sin revolver demasiado, antes de que vuelva. Y la foto de esa chica, por la nota en rojo ¿es una de esas musas pendientes que dice abajo? Oye, hasta me parece que has grapado las fotos, jajaja, que antes no estaban así, mira que eres meticuloso. Una cosa que no te he preguntado todavía: ¿qué pinta la mosca ahí? Bueno, como sabrás, me encanta aprender truquitos, y sin querer abusar (o sí, jeje), ¿cómo has hecho para que sobresalgan por debajo los papelitos, la tela esa (qué chula) con la letra oriental, etc.? ¿Y para la animación del albatros volando, si lo demás no se mueve? Parece que toda la imagen es un archivo gif, ¿no? Y sin embargo la definición es mejor. Bueno, si no te molesta, ya sabes, me encantaría saber todas esas cosillas.

Oye, no sé cómo te lo montas, pero siempre digo que si soy perezosa, que si esto y lo otro, y acabo escribiéndote unos comentarios enormes, ¡y casi siempre en domingo! Debe ser que estoy escuchando esa maravillosa canción que has colgado en la banda sonora, Patience, de los Guns’n’roses, que me trae tantos recuerdos...

En fin, sigamos, que llega lo mejor. Ya te lo han dicho otras personas, y un poco ya te lo dije la otra vez, pero me sumo, y te comento que si ha de ser para bien, me parece genial que te ausentes un poco y te concentres en tu obra, que trabajes para publicar algo, porque si le pones la misma intensidad que a este blog (a mí tus "licencias o deslices", como dices, me gustan), seguro que consigues emocionarnos con lo que hagas. Si me permites una travesura, te diré que no sé si te estará costando terminar la novela por cuestiones de argumento, o documentación, o lo que sea, porque la verdad es que tienes una labia, jajaja, o sea, que el problema no creo que sea la página en blanco.

Bueno, me temo que esta vez sí que me estoy pasando... voy ahora mismo a leer tu anterior post, para que no se quede huerfanito... y veré si esta semana te mando de una vez un par de frases para ese "me dicen que dije", las que me hayan impresionado más, pero, para terminar, quiero decirte algo, y es que si de veras consigues emocionar así con otras cosas, aparte de con los textos, quiero decir, con ese entrañable mensaje de vídeo a tu amigo (¡todo el mundo pone cosas del Youtube y eso, pero es la primera vez que veo y escucho "en vivo" a un bloguero! Por cierto, ¿qué edad tienes? Me despistas, porque te hacía menos jovencito, aunque cuando hablas pareces mayor), con tu manera de ser, en una palabra, es que lo que haces es verdadero, auténtico, y eso, de alguna manera, igual que en el blog, tendrá que salir reflejado en tus libros. Eso es lo que hecho en falta muchas veces cuando leo lo que se publica hoy en día, que haya una pasión real detrás de las palabras. Así que escribe, escribe, escribe. ¡Que yo también quiero algo tuyo en la estantería, jajaja!

Un beso enorme, sol.

Zoe

Marcelo on tour dijo...

Estimado Sergi Bellver:

Hace unos días que visito sus Alas de albatros, a las que llegué por el comentario que sobre “Chiloé”, un relato suyo, me hizo una muy querida amiga, que por su trabajo reside desde hace tiempo en nuestro lindo archipiélago. Yo no soy chilote, pero sí chileno, y pasé allí una temporada. Si me permite decirlo, me parece que el relato en sí tiene algunas carencias formales, falta algo que ofrezca un sentido completo y lo vehicule para llegar a decir algo concreto, pero aún así me gustaría felicitarle, en nombre de los dos, por las bellas palabras con que retrata la magia de ese lugar. De hecho, mi amiga cree saber en qué lugar concreto de la isla grande ha situado su narración. Yo no me atrevo a tanto, pero me gusta cómo ha captado su atmósfera.

Como digo, hace ya varios días que visito su página, de la que recién terminé una lectura atenta y pausada. He preferido esperar a tener un punto de vista más amplio para darle una opinión, y hacerlo aquí, para que no le pasara desapercibida como un puñado de comentarios sueltos en cada entrada antigua. Debo decirle que después de apreciar unos textos, valorar otros, y objetar algunas cosas, creo que posee usted algo fundamental para todo el que quiere llegar a ser un buen escritor: el firme deseo de serlo.
No cabe duda que el trabajo duro y el aprendizaje le darán más efecto a su prosa, que por otro lado me parece atrevida, en el sentido de que no persigue las modas y lo mismo parece a ratos del siglo XIX que del XXI, y esto, créame, aunque a veces es muy negativo, en este caso es un elogio.

De todos sus artículos, hay algunos que no me han dicho nada en especial, y otros un poco adornados en exceso, tal vez, pero ha habido muchos que me han gustado especialmente, o se me antojan mejores, como “Hosco, o de América”, porque me ha reconfortado que un español pueda ver las cosas desde ese prisma. También me han parecido notables, por algunas imágenes que sugieren, o algunas ideas que recogen, “Ser otro”, “La desnudez recobrada”, “El templo”, algunos fragmentos de “Del nómada estelar” y los más recientes “Temo pero debo” y “Todavía”.

En definitiva, desde mi más humilde pero sincera opinión, creo que tiene usted motivos para seguir aprendiendo, pero también confiando en que puede llegar a ser un buen escritor.

Espero no haberle molestado con mi atrevimiento, y si así lo considera, o para cualquier otra cosa, podemos contactar vía e-mail.

Un saludo de un chileno a la conquista de Europa, o de sí mismo.

Juan Carlos Márquez dijo...

Una peli muy emocionante, Sergi. Espero que no te hagas esperar mucho.

Anónimo dijo...

Hermosa página, y hermoso regalo. Ahora bien, perdona mi curiosidad, pero ¿qué diablos es un cuento cilíndrico?
Un saludo.
Paul

15 abril, 2007 18:39

Sergi Bellver dijo...

Permíteme que desobedezca, amiga Marsu, aunque sea para unos fogonazos inconexos:

La morena que figuraba en esa polaroid podría haber sido la mujer de Akhenatón, como mínimo, una Nefertiti del siglo XXI, aunque más atleta y oscura, más parecida a las primeras efigies en piedra de la consorte del rey hereje que a su célebre busto policromo de Berlín. Esa morena, la musa de las especias, sencillamente, es la chica más bella (según mi prisma de albatros) con la que he hablado nunca. Una estudiante de Bellas Artes que pasea su arte y su belleza por las calles de Barcelona (y yo en este secarral de la meseta…). Una de esas musas distantes, por cierto, que apenas sonríe y agradece desde lejos mis letras, pero buena gente sin duda, que no es poco. Pero de todo esto ya hablaré cuando le llegue el turno.
La polaroid que grapé hoy en mi corcho es otra fuente de inspiración constante, la musa del vendaval, un caso distinto, la que podría haber sido mi compañera si no se hubiera cruzado en mi camino un vikingo con corazón de toro (al menos me alegra que esté con un buen hombre), y aunque a veces el trabajo también la silencie más de lo que mi impaciencia tolera, ella es una de las personas que más quiero en el mundo, una amiga cierta, mi incondicional aliada.

De nada por lo de la pista a Rebelión. Yo me considero aparte de ideologías políticas, nunca militaré en un partido, pero la neutralidad es una falacia, porque demostramos nuestras tendencias a cada decisión, con cada postura. Digamos que si debiera decidirme, me consideraría una persona de izquierdas. Aunque siempre escéptico, siempre conciliador, lejos de cualquier extremo que quiera imponer algo a terceros. No obstante, y de un tiempo a esta parte, me estoy encontrando con varias personas, autores, creadores, que me están dando fructíferas lecciones de humildad, generosidad, integridad y honestidad, y da la ¿casualidad? que casi todos ellos sí tienen una posición militante de izquierdas. Cuanto menos, no conformarse con lo que hay, no celebrar lo dado, ya me parece un acto ético, o hasta po-ético.

En cuanto a lo de los tertulianos, a priori renegaría de todo eso, no se me ocurriría ir a hacer el ridículo o el pedante a ningún sitio, pero luego lo pienso mejor y caigo en que, bien aprovechado, cualquier espacio ofrece la oportunidad de decir algo distinto, de sacar algo del desván a la palestra, de sabotear la hipocresía y el mercado en sus narices. Eso sí, dudo que me dejaran acabar, o volvieran a llamarme, acabaría como Umbral con la Milá, o en el mejor de los casos, como Arrabal con Dragó, si el moderador me da bola.

Y sobre estanterías, palabrita que sigo trabajando, pero ya que has empezado, Marsu, espérate ahora al final de esta ristra de comentarios... que se me ha ocurrido una cosilla...

Un fuerte abrazo, my dearest reader.

Sergi Bellver dijo...

Bienvenida, P0ko, aunque me haya demorado un ídem.
Así suceden las mejores cosas en este asteroide virtual, uno aterriza en la casa de alguien y, como aquél rey solitario de Le petit prince, sin querer, le manda a la de otro, aunque en este caso, el viajero a veces encuentra, de baobab en baobab, de freak en freak, planetas privados en los que apetece quedarse un buen rato, o a los que anudar un hilo de estrellas, para no olvidar el camino de vuelta.
Desde ya, considérate mi camarada, como lo son todos los amantes del maestro Antón Chéjov (¿has visto cómo nos mira, satisfecho y despreocupado a la vez, desde mi tablón de corcho?).

Un beso trasatlántico.

Pd: Igual ando espeso hoy, pero no entendí lo de “conejera de confianza” ¿…?

Sergi Bellver dijo...

Bienvenida, AZUL, aunque debería añadir, “de nuevo”, pues hacía mucho tiempo que no te encontraba entre estas huellas.

Como le dije a mi amiga el otro día: “mas nunca es tarde si vale”, así que no te preocupes por los retrasos. Un defecto de las bitácoras es que siempre demandan actualización, novedad, pero si tampoco le pedimos eso a los libros de nuestra biblioteca, ¿entonces? Por eso sigo enlazando, como congelados, pero no extintos, algunos cuadernos que sus dueños ya abandonaron, pero que siguen ahí, palabra por palabra, para decirnos algo. Así que mejor piensa en todo el tiempo que tendrás para revisar mis entradas anteriores, si quieres, sin la urgencia de ponerte al día.

Gracias por el interés, por la confianza en mi trabajo y, también, por ruborizarme un poco…

Sergi Bellver dijo...

Bienvenido, Anónimo (¿cuántos van ya?), gracias por tu amable punto de vista y gracias, sobre todo, por ese sentido del humor. Eso sí, el horno no está para bollos, así que, no sé, como responsable subsidiario, pásale la factura a Blogger o algo…

Por cierto, si me puedes echar una mano con lo del Space de Windows Live, ¿qué tal lo ves en tu ordenador? Algunos amigos me han dicho que a veces hay problemas. ¿Se descarga bien? ¿Los álbumes de fotos se abren? ¿Se ve todo estrecho o se adapta a tu resolución de pantalla?

En fin gracias de nuevo, también por adelantado por esas dudas.

Sergi Bellver dijo...

Mi querida y añorada, MaLeNa, siempre que puedes pasarte por estas alas, dejas tras de ti un aroma de café, de mármol, de madera y barniz, de vidrieras, de algarabía al final del salón, de pasos desde la barra, de conversación inacabable, inabarcable, de silencio compartido, de manos ocultas tras el jersey de lana, de hojas coloradas pegándose al cristal, ateridas por la lluvia… aunque en Madrid sea primavera. Siempre me traes esa parte de Buenos Aires que llevas cosida a la boca, trenzada en los dedos, esa ciudad que me tiene cuentas pendientes y en la que pienso cobrarme un día todas las ausencias.

Si tengo que aceptar lo que me dices, si tengo que verme con tus ojos, debo concluir que nos parecemos mucho, señorita Ezcurra, aparte de que el destino nos haya arrojado a las dos orillas del habla, del mundo, de la expresión artística, tú con tus pinceles y tus versos, yo con mis prosas y mis impulsos. Debo concluir que a las dos orillas las baña el mismo mar, y que a la deriva, en el centro, hay un Cabo Verde imaginario, como un velero de lava colada, que siempre nos estará esperando.

Sé que en tu camino se han cruzado mil rostros, mil intenciones, gracias a esa generosidad con la que también te has dado, siempre encendida. Sé que te pueblan los afectos, pero que sepas que nunca te perdonaría que no le dieras todo el sentido a la palabra amigo, cuando me presento con ella a tu puerta. No importa qué camino tomes a partir de ahora, pero úsame también cuando te puedan la tristeza o el miedo, celébralo conmigo cuando te embargue la alegría. Yo voy a seguir ahí.

Ya sabes que conozco, aunque parezca inverosímil, el color de tu alma. Por esa luz te aprecio, amiga. En esa otra comunicación, en ese idioma nuestro, no te escribo más, no más palabras que no alcanzan, para que te imagines y sientas lo que te envío.

Sergi Bellver dijo...

Eu não falo portugues, ainda, mais vou falar um dia... A identidade do indiscernível, pra te dizer… obrigado.

Sí, sólo sé unas cuantas palabras, por las veces que viajé al país vecino y quise provocar sonrisas, sin esa actitud cretina del español acomodado. En fin, mi relación con todo lo luso es más que buena, hasta diría que hay algo de saudade en mi forma de ser, y estoy seguro que algún día extenderé ese afecto a tu inmenso Brazil, cuando tenga la fortuna de visitarlo. De momento ya tengo buenos embajadores, como Vinicius de Morais, que por algo era poeta y ex-diplomático, como decía en La Fusa.

Ya visité tus páginas antes, hace muy poco, saltando desde el blog de Enrique, o desde mi contador de visitas, ahora no me acuerdo, pero me alegra que te hayas decidido a saludar, y hayas hecho el esfuerzo con el idioma.

Tienes toda la razón, mejor encender que apagar, y mejor aún dejar que la llama se mantenga todos los días del año, no sé por qué nos quedamos con el simbolismo, apagando, soplando unas velas, deseando, pero lo que importa es conservar la luz de quienes nos importan en nuestro interior.

Um beijo.

Sergi Bellver dijo...

¡Hombre, el desaparecido en combate!

Ya veo que has tenido buenos motivos, José C., fíjate que eso de tener un “pueblo”, unos abuelos, unas raíces en la tierra, en la lentitud de las estaciones, en los rumores de la naturaleza, por muy urbanita que uno sea (me crié en Barcelona y, si uno se abre de mente, eso deja huella, marchamo de cosmopolita –si se cierra sólo queda un nacionalismo provinciano y ramplón-), lo he echado siempre de menos… así que te envidio de veras, como a tantos otros.

Gracias por lo de original y detallista, son dos cumplidos, o así me los tomo, porque también me parecen algo valioso en los demás. Mientras se sepa ser original sin ser excéntrico y detallista sin ser puntilloso. Como la vida no se ha estirado mucho conmigo en otros aspectos, cuando encuentro un amigo, trato siempre de atesorarlo, de cuidar los afectos de esa familia escogida. No tiene mérito, es pura inversión, sólo que renta en lo invisible, lo único que importa, en el amor fraterno.

Ningún problema con lo de las frases, hazlo cuando y como puedas, y, por supuesto, el correo está disponible (en el perfil o ahí a la derecha, en el sobrecito del contacto), para eso, y para lo que quieras.

¿Dientes largos? No sé, igual me sale una castaña, ya veremos. Eso sí, de enseñar los cuentos (supongo que a eso te refieres, porque por mucho que me enrolle cual persiana, no creo que haya webs de tragarse una novela vía “blog”), lo siento, pero nada de nada. Hemingway era capaz de mostrar a sus colegas páginas sueltas de sus novelas aún en curso. A mí no me entra en la cabeza. Llámalo rubor, aunque prefiero pensar en la congruencia. Mejor terminar el trabajo antes de destapar la maqueta. Además, no tengo ningún indicio, ninguna intuición al respecto, pero prefiero, por esta vez, dejar los cuentos para el papel impreso, tal vez me lleve la contraria (no creo en ellos) y los presente a algún concurso (uno a uno o como libro completo de relatos, ya veremos). Incluso, si las cosas se ponen feas con las editoriales, y me cambian las circunstancias en el futuro, soy capaz de publicarlos yo mismo, aunque tarde siglos, pero mira, me ha entrado la perra, quiero verlos en papel… Espero que me entiendas, o al menos que me aceptes la postura. Una cosa es una bitácora (por mucho respeto que os tenga cuando cuelgo un texto) y otra, más compleja, la pretensión de tener una -si se me permite la expresión- obra que defender.

Un abrazo fuerte.

Sergi Bellver dijo...

Bienvenida, Marguerite.

Me alegra que atracaras en esta dársena, ojalá eches anclas, y la verdad, me viene que ni pintada tu huella, porque así aprovecho para aclarar algo a todo el mundo:
Esta bitácora no se cierra, ni puede que lo haga en años, que quede por escrito, sólo traté de decir que, por un tiempo (no sé, unas semanas, como mucho, seguro que no aguantaré tanto sin decir algo) voy a dejar de publicar, de preparar, de trabajar en textos específicos para el albatros.

Pero, como veis, sigo y seguiré presente, tanto aquí como en vuestras páginas (los que la tengáis) y disponible, lento, pero disponible para todos en el correo.

Así que nada hay que echar de menos, Marguerite, te remito a lo que acabo de responderle a Azul, lo único que no habrá por un tiempo en esta bitácora será novedad (aparte de post-it, polaroids, canciones y lecturas). Pero palabras, lo que se dice palabras, tienes a montones si miras hacia atrás…

Un beso desde el muelle.

Sergi Bellver dijo...

¡Te has quedado a gusto, Zoe!
Vaya bombardeo, niña, a ver si puedo contestarte a todo, ardua tarea:

De eso se trata, de que todo el que llegue aquí perciba que hay mucho más que palabras detrás de esta página, que hay otros modos de contar las cosas, y de transmitir emociones. Me gusta esa imagen del que curiosea en la habitación del otro. Esta bitácora no le parece nunca lo bastante “digna” o “rigurosa” a unos cuantos obispos de lo literario-virtual, pero es que a mí me interesa la fe de la gente, no el boato de las iglesias.

En cuanto a la musa, como veo que lees otras huellas, y para no repetirme -y para que me de tiempo, qué narices- te aconsejo leer lo que le he dicho a Marsu. Ahí está más que contestado.

Meticulosa tú, ¡que te has fijado hasta en las grapas! En fin, no me importa en absoluto que vengas de cuando en cuando, con tal de que lo hagas con esa dedicación. La verdad es que las huellas que dejáis en mis alas no son nada comunes, no son los típicos saludos y recaditos, y dan para sentirse, tergiversando a Borges más orgulloso de los que me han leído que de lo que he escrito. La mosca es por dejar un punto gamberro, por no tomarme al albatros absolutamente en serio, y, cuando vuela lejos del corcho, es para hacer un poco el cascarrabias.

Vamos al lío: un poquito sí que abusas, Zoe, pero por ser tú, venga, va… En realidad, la cabecera de esta página, como la de casi todas las bitácoras de Blogger, tiene tres “cajas”, por decirlo así, una para el título, otra para la descripción, y otra que las contiene a las dos, lo que en la plantilla se llama “Header”. Bueno, no es tan sencillo, porque he “descolocado” un poco lo demás, pero digamos que, en realidad, lo que ves no es un collage de imágenes, sino dos, sólo dos. Una, la animación del albatros, que se superpone, y la otra, fija, y en “.jpg” (por eso se ve mejor que un “.gif”), que va debajo, y que voy retocando en casa cuando me conviene, con el “Paint”. Y si “parece” que sobresalen las notas y la polaroid, no es más que porque la parte inferior del archivo es del mismo color que el fondo de la página, en este caso, negro.

Ya veo que también tienes buen gusto para la música… y una edad ya –qué cabroncete soy- porque ese disco de los Guns’n’Roses (de mis primeros vinilos) ya tiene una pila de años. Aprovecho para eludir tu pregunta sobre la mía, que no va a ser a todo que sí, digo yo. Tengo mi punto femenino, qué quieres que te diga, pero en fin, yo creo que ya habrás deducido mi edad, más o menos. Total, ¿importa algo?

Intensidad, honestidad, entrega, son las únicas cosas que creo que perdurarán en todo aquello que haga, y no separo en esto la vida y las letras. Pero además de todo eso, que me alegra que algunos observéis en esta página, creo que a mis proyectos no virtuales hay que añadirle muchísimo trabajo, más ambición, más perspectiva. No sólo el argumento o la documentación requieren artesanía, el principal escollo que estoy encontrando en la novela es que se aleje de la literatura de consumo (esa que te decepciona, seguramente, Zoe), de lo conformista, y conserve, por encima de esa presunta artesanía (u oficio), un halo de arte, en lo que el arte tiene de búsqueda de otra realidad. No quiero que sea una novela “eficiente”, sino efectiva. No una novela de “efectos especiales”, sino, de algún modo, una materia viva, animada, que crezca en manos de quien la lea. En fin, es complejo. Los cuentos son harina de otro costal, otro tema, y te puedo asegurar que no son un entrenamiento previo, ni una actividad menor, te juro que me está costando lo mismo darles la forma y el fondo que deseo, que cualquier capítulo de la novela.

Un estrujabrazo, y que el karma te pague lo bien que te portaste ayer.

Pd: respecto a la “estantería”, como a Marsu, te digo que se me ha ocurrido algo, abajo, al final.

Sergi Bellver dijo...

Quiero que me creas, Marcelo on tour, si te digo que agradezco muchísimo tu comentario, por varios motivos. También que me disculpes el tuteo, pero es que el usted me parece aquí un formalismo (que entenderé como la típica distancia protocolaria, o mejor aún, como modismo latinoamericano no desprovisto de cercanía).

Sobre todo quiero agradecerte el tiempo dedicado a leer mi página, lo que demuestras por tus comentarios. Entrar a debatir si estoy más o menos de acuerdo sería inútil, porque son los textos, y no yo, los que deben defenderse (o condenarse) solos. De todos modos, seamos serios, esto es sólo una bitácora, un campo de pruebas, un lugar en el que comparto muchas cosas que no me caben en la novela o en los cuentos, y un punto de encuentro, sobre todo eso. Por lo que un “juicio” riguroso es algo que casi le queda grande al albatros, pero, como toda cosa publicada (hecha pública), se somete a la opinión del otro, por supuesto. Además, Marcelo, repito que ya has hecho más, mucho más de lo que otros que sé que ignoran mi esfuerzo hicieron en su día antes de despreciarlo: leerse lo que hago, sin prejuicios.
También te agradezco, o mejor dicho, me alegro contigo, de la feliz coincidencia que (ya me explicaras cómo, pues siento curiosidad) hizo que llegaras aquí a través de ese cuento, Chiloé. Además no sólo me parecen bastante acertadas tus apreciaciones, sino que las comparto más de lo que te imaginas. Escribí ese relato –el único decente de aquella época- cuando apenas comenzaba, casi como ejercicio de un taller de cuentos al que asistí. En efecto, como cuento, como artefacto literario, tiene muchos fallos (lo del noruego “canicida” y su frase del final, está pillado por los pelos, como otras tantas cosas), y supongo que algo parecido a lo mío deben sentir los escritores que miran atrás azorados, hacia sus primeros conatos de texto.
Qué bien que a tu amiga y a ti os gustara, al menos, la narración en sí, el “paisaje literario”, porque es de lo único que estoy satisfecho. Con ese relato quería contar (intento fallido, creo) dos cosas: la fealdad que puede esconder la belleza, y la nostalgia de un viaje personal. Estuve en Chile, tres meses, entre noviembre de 1994 y enero de 1995, y, ya me contarás si acertó tu amiga, porque el espacio físico de ese relato (en lo que no aparece nombrado –o sugerido- ya en el itinerario, ya sabes, Temuco, Puerto Montt, Ancud, Castro) acaba en Cucao, una pequeña localidad al oeste de la isla grande. ¿Ubicas ya, como dirían tus compatriotas?

Finalmente te agradezco que hayas captado lo esencial de todo mi empeño, lo que creo que rezuma esta página: un interés nulo por lo pasajero, por las modas y las camarillas literarias, y una pasión inquebrantable por escribir. Me falta aprender, mucho, sin duda, seguiré aprendiendo siempre, sin pudor, y no sé si llegaré a ser “un buen” escritor algún día, pero no se me ocurre intentar ya otra cosa, ni emplear mi vida en algo diferente, pase lo que pase.

No me ha molestado nada de lo que has dicho, al contrario, para mí es un privilegio que alguien se tome el tiempo de leer con atención y opinar con sinceridad. De modo que para lo que quieras, mi correo está a tu disposición. Cualquier cosa la recibiré con el mismo agrado con que me predispongo siempre a casi todo lo que venga de tu hermoso y estrecho país. Cualquier cosa, mientras no venga de uniforme y con el gesto severo bajo unas siniestras gafas de pasta, ya sabes.

Suerte en tu periplo europeo; yo comí del calafate en la Patagonia, así que alguna vez, si el dicho es cierto, habré de volver al cono sur.

Un abrazo.

Pd: ¿acaso se puede tener otro punto de vista que el de Hosco, sea uno español, uzbeco o polinesio, acerca de la Historia de América, sin tomar partido contra los oprimidos?

Sergi Bellver dijo...

Menuda pregunta, Paul, pero estás en tu derecho, eso me pasa por hablar.

A ver, un cuento cilíndrico… pues digamos que cuando dije eso estaba pensando en uno concreto, de los que estoy preparando, que forma una especie de binomio con otro. Y tanto en la forma, como en el fondo, tiene algo de cilíndrico, que no circular, porque no empieza y acaba, sino que circula por un conducto, sin volver sobre sus pasos. Para empezar, hay un montón de campo semántico en el texto, sobre cilindros, tuberías, etc. Luego hay un par de imágenes potentes (o eso creo) que encajan en un cilindro, y lo más importante, la sensación y la organización del relato es como asfixiante, estrecha, hueca, y sobre todo, para los que sepan leer más allá, derrocha un vertido de rabia que no cesa, vamos, que mana por un tubo.

Sospecho que no te habré sido muy útil, pero espero que el cuento, cuando toque, se explique mejor que yo.

Gracias por apreciar algo hermoso aquí, aunque, como has dejado tu comentario en la versión Redux, ¿ya habías visto la original cuando dijiste eso? Nada, palabras de un padre orgulloso, bobadas mías…

Saludos.

Sergi Bellver dijo...

¡Mi querida Philo!
Qué alegría leerte por aquí, y qué rabia que, por circunstancias (las de siempre, hija, las de siempre, pero que arreciaron: el bolsillo vacío), no pueda disfrutar de tu programa de radio y sus nuevas músicas, en directo, desde hace siglos (se lo recomiendo a todo el mundo, por cierto: En el aire). Al menos, de vez en cuando, puedo pasearme por alguno de los monográficos archivados, cuando voy a conectarme a La Casa Encendida.

Definitivamente, ya huele, después de tanto tiempo, tenemos que darnos ese abrazo… i un parell de petons!

Te escribo, te escribo, te escribo…

Sergi Bellver dijo...

Ya sabes, Juan Carlos, que soy un blandurrio y me hace ilusión que te pases por mis alas. Mira, ahora que no nos oye nadie, igual es más probable que, vía Matías, vía directa, con o sin café, como sea, pero entre cuentistas, vaya, sepas tú antes de mis proyectos que los lectores del albatros. Por recabar opiniones profesionales, vaya. Todo se andará.

Un abrazo.

pd: para el regreso del pajarraco guardo varias cosas, entre ellas un comentario al último número de Narrativas, así que "tate" al loro.

Sergi Bellver dijo...

Se me olvidaba, lo de la estantería, por aclamación popular... que como voy a tardar un web, en el mejor de los casos, en tener la oportunidad de que me encuadernen el deseo... que si queréis os mando una foto, una figurilla a escala, o un busto poniendo cara de albatros, para que me pongáis, de momento, de pisapapeles...

Ya lo sé, no tiene gracia, "toy" espesito...

Marsu dijo...

Tienes razón...no tiene gracia.

Yo quiero "leerte encuadernado". El fetichismo lo dejamos para otro momento.

Y de pisapapeles se ponen cosas muy pesadas. Si algún día acabo utilizando un libro tuyo para ese fín, lo lamentaré mucho.

Sergi Bellver dijo...

Tenemos razón, tenía razón, tienes razón, Marsu: como me salga un mamotreto de libro, soy el primero en comérmelo con patatas o usarlo de calzamuebles, para dedicarme desde ese momento al estudio de los coleópteros albinos.

Jo, me hace pupa el capón...

pd: luego caí en algo, perdona mi ignorancia, pero ¿por qué mencionaste a la novia de Imhotep? ¿Tenía parienta el hombre?

Marsu dijo...

Imhotep tenía novía, claro que sí, ¿no has visto la película?. Anck Su Namun; me refería a la actríz que hace ese papel.

¿Sabes que decía mi madre? "Quien bien te quiere, te hará llorar".

P0ko dijo...

vaya que si, y has atinado a la foto: satisfecho y despreocupado, es una de mis fotos favoritas de Chéjov... de hecho, me gusta mucho cuando sale con sus perros. Gracias, es un honor encontrar a un camarada. Y bueno, lo de conejera de confianza es un decir, la conejera, ya sabes, lugar donde viven los conejos... yo vivo en algo así, entonces pues es "la conejera" y luego de confianza, porque está abierta a todos mis amigos y camaradas, y por supuesto, a ti también.

Saludos desde acá.

Anónimo dijo...

No te creas, Sergi, me ha parecido una explicación interesante, aunque es cierto que un buen texto se explica mejor que cualquier comentario del autor, de hecho, casi siempre sobran, si salió redondo (o cilíndrico, según el caso...). Creo que me están entrando ganas de leer ese cuento, así que dale caña.

Con lo de hermosa página me refería a toda esta presentación que te has montado, claro, pero por alguna razón ese día no me dejaba colgar mi huella aquí, por eso la dejé en la otra versión.

Seguiremos a la espera, y tú, a trabajar.

Paul

Paty dijo...

Mi querido Sergi,

Me da tanto gusto que ya pronto cumplas los tres años con esta bitácora (no olvido que es el 11 de mayo) y que, pese a todo, sigas insistiendo en esa vocación tan tuya y tan especial. ¿Qué importan las crisis y las pasiones? A fin de cuentas, siempre regresamos al lugar de origen, a donde somos, a nosotros mismos.

Te dejo un gran abrazo, con todo cariño.

Lesan Mora dijo...

Lo primero fellllllllllllllliciiiiiiiiidades.
Y lo segundo. Interesante blog e interesante diseño para una novataen este mundo.
besos

Anónimo dijo...

Blogger dice que declina cualquier responsabilidad sobre el efecto de tu blog... :-P
Por si te sirve de algo, te comento que cuando visito tu Space desde mi casa no hay ningún problema, las fotos se abren bastante rápido y todo parece funcionar. Pero si abro esa página en alguna otra parte, en casa de mi hermana, por ejemplo, o en la universidad, las letras de los lados como que se apelotonan, y las imágenes no se acaban de descargar nunca. Eso sí, la música (me encanta Satie, por cierto) funciona igual y lo del centro, lo que son los post, o el blog, se lee bien. En el Windows Live cuesta más dejar comentarios, porque me pide que inicie sesión, y no tengo cuenta en hotmail.
Nos vemos por aquí, que al final es la que prefiero, y bueno, que a ver si no tardas mucho en regresar con otras cosas...
De nada!

José C. dijo...

Hola de nuevo, Sergi. Te envío lo de las frases esta misma mañana al correo, que tengo tres o cuatro candidatas. Me apetece responderte a algunas cosas brevemente, para no robarte mucho más tiempo.

Me ha gustado eso que has dicho del nacionalismo y la cerrazón mental, creo que, y más viniendo de un catalán, es toda una muestra de sentido común. Y también lo de cuidar a los amigos que valen la pena. Mantén esos lazos, que la vida se encarga muchas veces de irlos estropeando y enfriando. Ya tengo unos años, unos cuantos más que tú, intuyo, y pienso que una de las mejores cosas que he hecho en mi vida ha sido conservar a un puñadito de buenos amigos, que han estado siempre ahí. La gente dice que los amigos se eligen, pero yo creo que, en realidad, te los encuentras. Lo bueno es reconocer a los mejores y mantenerlos.

Por otro lado, no es que acepte, es que comprendo perfectamente lo que dices de mostrar o no un trabajo. Yo lo decía por si colaba. De todos modos, uno es responsable de todo lo que hace, sea un blog o un libro, y aunque es verdad que no se puede comparar una cosa con otra (lo del blog es algo que se hace por amor al arte, pero del libro, además de arte, se espera mucho más, me imagino), aquí también estás dejando muchas cosas a la vista. Lo digo por si viene alguna Ana Rosa Quintana y tiene un error informático, ya me entiendes. Te deseo mucha suerte para esa obra, ya veo que entusiasmo y dedicación no te faltan.

Un abrazo.
Te mando eso luego.

Marcelo on tour dijo...

Estimado Sergi:

Como ves, he mudado a la segunda persona, no hay problema. Ayer por la tarde te mandé un e-mail, espero que lo hayas recibido y poder intercambiar impresiones. Quedo a la espera de que leas mi mensaje, y si te nace, de una respuesta.

Fue interesante pasar algunos ratos con tu página, de modo que no hay nada que agradecer. En realidad, desde siempre y ahora todavía más por mi trabajo, he adquirido la costumbre de dedicar horas, cualquier cantidad, a la lectura. Me gusta descubrir cosas nuevas y, como dices, lo hago sin prejuicios. No pretendía hacer un juicio de valor riguroso, es cierto que esto es un blog, pero ya que tienes pretensiones literarias, aunque en el blog sean menores, debes sopesar siempre todo lo que escribes.

Es buenísimo encajar las opiniones y las críticas, y saber reconocer las limitaciones o los fallos que puedan tener tus textos. Supongo, por lo que dices, que en el caso de ese relato del que hablábamos, se deben a la inexperiencia. Por cierto, mi amiga pudo verlo en tu anterior blog porque a ella también se lo comentó otra persona, que estaba chequeando informaciones sobre Chiloé en Google. Le dije a mi amiga que estabas pensando en Cucao cuando describiste el lugar, y se alegró mucho, pues ella dedujo que tu historia sucedía muy cerquita, aunque más al norte del Parque Nacional bien lindo que seguro visitaste.

Algunas zonas del sur de mi país han cambiado mucho desde que tú estuviste, demasiado, para mi gusto, y ahora vienen más turistas que antes, puro gringos y alemanes, que aterrizan en nuevos aeropuertos donde antes montaban los huasos, pero espero que si alguna vez regresas allá sientas la misma corriente de vibras positivas. Todavía hay algunos huevones que extrañan nuestro pasado más oscuro, pero creo que, poco a poco, estamos consiguiendo que Chile sea un país modelo. Yo llevo ya un tiempo lejos, tanto, que cuando llamo a mi hermano en Punta Arenas me dice que si ya hablo como un gallego!!

Espero tener noticias tuyas en el e-mail, pues hay algunos asuntos allí que te he comentado y consultado con mayor extensión. Me despido hasta entonces.

Un abrazo.

Enrique Ortiz dijo...

Querido Sergi, llego tardísimo pero me encuentro muy emocionado después de leerte y de verte en este vídeo que me ha gustado tanto. Aprovecharé tu ausencia para hacer ese máster en alas de albatros que tengo pendiente. Un abrazo muy muy fuerte y no tardes.

Zoe dijo...

Mira que llegas a ser tontorrón cuando te pones, eh? Pues no, lo del sujetalibros ese o lo que sea para la estantería no tuvo gracia, así que, hala, otra colleja. Va, hoy (domingo, para variar) no voy a ser tan pesada, así que venga, una ráfaga rapidita:

-Aunque hayas dicho que no tienes prejuicios con las chicas, ¿es que para musa, lo que se dice musa, sólo te vale una morenaza?

-Tienes una idea del amor elevada, y eso es de admirar, pero ¿no crees que tienes el listón, en general, un poco alto? ¿No te da miedo quedarte solo si no acabas de encontrar tu gran musa?

-¿Se puede saber que es eso de sabotaje en macrolibrerías, que acabo de leer en esa hojita cuadriculada? Miedo me das.

-¿Qué prefieres que te regale para tu cumpleaños, por ser siempre un SOL con mis dudillas tecnológicas? ¿Cuándo es tu cumpleaños? Y la más importante ¿Cuántos cumples? ¿Entre veintimuchos y treintaypocos? ¡Jajajaja, es que soy cabezona! ¡Y sí, eres malo! ¡Eso no se dice! Digamos que cuando empezaron los Guns’n’roses yo aún no era mujer, jajaja

-No sé si de consumo o no, pero desde luego hay tres tipos de libros que me molestan: los que me toman por tonta con una historia facilona, los que se las dan de genios con cualquier tocho incomprensible, y los que me dejan, cuando acabo, igual que estaba, sin haberme provocado nada. Y no sé, viendo tu blog, perdooon, tu bitácora, e imaginando un poco cómo eres por las cosas que muestras de ti, por esos saltos mortales que dices en los comentarios que ME ENCANTAN, y por pura y simple intuición, me da que tú no vas a hacer ninguno de esos tres tipos de libros, desde luego, el que menos, el tercero.

Así que déjate de karma, yo quiero que invites a unas cañas, cuando vayamos a la presentación de tu libro.

Un beso, guapetón.

pd: te he contestado todo aquí para no distraer con el anterior post, perdón, entrada, jaja, pero se me pasó algo: ¡¡¡síííííí, ESA canción de Mano Negra!!! Anda que no tengo batallitas de esa época loca para contarles a mis futuros nietos...

raquel dijo...

Querido Sergi:
Creo que te tenemos muy mimado, así que ahí va otro coscorrón por lo del pisapapeles.

Pues sí, Metallica se queda afónica de vez en cuando, gracias por darle el jarabe. Es un placer leerte con ellos de fondo.

Bueno, que tengas un feliz día del libro, la verdad es que hay tantos actos, encuentros, mesa redondas, ovaladas y demás que es bastante difícil elegir.

Besos
Raquel

Sergi Bellver dijo...

Digo yo que ya va siendo hora de cerrar la taberna, que nos liamos, nos liamos, y no paramos. Aunque si queréis, cerramos la persiana y nos arrancamos por bulerías. Sean bienvenidos todos los posibles comentarios posteriores, pero hoy, con la mayor brevedad posible:

• Gracias por la aclaración, P0ko, no sé por qué me dio por pensar a priori en la chistera de un mago sin trucos…
Un beso en trineo, como imaginaría el Maestro.

• Veo que estamos de acuerdo, Paul, el texto es más importante que el autor. Te estoy haciendo caso, trabajando, y espero no defraudar a los que esperan.

• Qué alegría verte de vez en cuando por aquí, Paty vieja amiga de estos mundos virtuales, que me acompaña casi desde el principio. Me resulta imposible dejar de ser fiel a mi deseo, por eso el empeño.
Un estrujabrazo de los míos.

• Bienvenida, Lesan Mora, suerte en tu camino virtual (verás que lo mejor son algunas amistades que se forjan) y gracias por fijarte también en el continente del contenido.
Un beso sáfico.

Sergi Bellver dijo...

• Muchísimas gracias por el detallazo, Anónimo, me temo que debe ser problema de los distintos navegadores, o de la configuración de cada usuario. Por cierto, no necesitas una cuenta Hotmail para registrarte en Passport o Windows Live, puedes dar otra cuenta como dirección. Pero sí es cierto que aquí, salvo la palabra clave anti-spam, es más sencillo dejar comentarios.

• Gracias por lo que ya sabes, José C., me han llegado sugerencias de varias personas y pronto pondré al día la sección.
Hay una palabra en catalán que define muy bien eso que dices, que podría traducirse por “sentido común”, aunque abarca algo más, y es “seny”. Yo creo que, aparte de encontrártelos, y mantenerlos, lo más importante es merecer a los amigos que uno tiene, siendo el mejor amigo que uno pueda, día a día. No recuerdo ahora qué sabio fue aquél que dijo que “hoy en día todo el mundo quiere tener amigos pero nadie se preocupa de serlo”.
De los libros, de los buenos, de los mejores, el arte es lo único que merece la pena esperar, que tiene sentido esperar. Desde luego, es lo único que debe tener en mente el verdadero escritor-artista, cuando está creando. Todo lo demás es terriblemente perecedero.
Un abrazo, compañero.

Sergi Bellver dijo...

• Te acabo de mandar un correo, Marcelo on tour, espero que me disculpes la demora, pero estos días estoy realmente ajetreado y no doy abasto a todo lo que quisiera hacer. En él ya te respondo a todo lo que me sugieres, pero ya que se refiere a las bitácoras, por si le interesa a alguien, te comento aquí que, como también dijo José C., tenéis razón, una bitácora que pretende ser “algo” más que un diario o un cuaderno de notas, requiere cierta responsabilidad, pero de todos modos el trabajo y la dedicación que me toma, que es bastante, no se puede ni comparar con el de la “obra”. Una entrada del albatros puede llevarme a veces una hora, a veces una tarde, pero un simple cuento de mi libro de relatos, por ejemplo, puede llevarme semanas y semanas de trabajo… No sé, pero, sinceramente, no es lo mismo.
Un abrazo, y espero “al tiro” verte de nuevo por aquí.

• Siempre que llegues con el mismo afecto, Enrique, no será tarde nunca. Ten cuidado con la tesina sobre el pajarraco este, no se te vayan a llenar los ojos de salitre. Luego no digas que no te aviso. Y gracias, ya sin bromas, por robarle un poco de tiempo a tus tareas.
Ea, ya me has visto, así me reconocerás cuando quedemos (no vale tomarme el pelo haciéndote el loco detrás de una farola).
Estrujabrazo.

Sergi Bellver dijo...

• Venga, otro capón, estamos que lo regalamos. Zoe, chica, deberías haberte dado por vencida pero mucho me temo que eres del tipo aries, cabezón, y embistiendo. Dejémoslo en treinta y…
Y por riguroso orden de formulación:

- Podría no ser una morenaza, pero tengo algo de yesca ante esa llama oscura. Ardo de inmediato. Es visceral.

- Sí, la tengo, pero me parece una utopía probable. Sí, lo tengo, pero me da igual, soy corredor de fondo, o piloto de altos vuelos, según se mire. Más miedo me da conformarme y despertarme al cabo de un tiempo junto a una extraña.

- Dada mi nueva situación (parte del asunto), no me parece oportuno contártelo, pero lo resumiré diciendo que no hago daño a nadie, y mucho menos a los libros. Sólo desordeno “sin querer” algunos libros cuando curioseo en ciertos lugares, y de repente ese favorito mío, minoritario, acaba encima del tostón de turno en la mesa de novedades… por si algún paseante los encuentra y decide apostar.

- Los cuentos com-ple-tos de Chéjov, si los encuentras (desiste, me valen los de Cortázar o cualquier otro de los Grandes, pero ni se te ocurra de la Grandes, ojo). En otoño. Paso palabra. Sí.

- GRACIAS por esa confianza.

Y en cuanto a las cañas, va a estar difícil, porque entre que acabo mi libro, alguien se aventura a publicarlo, y se presenta, igual para entonces ya ni te acuerdas del albatros.

Un besazo talla XXL.

Sergi Bellver dijo...

Y otro, y otro ¿alguien má se apunta? Jooo, Raquel, que pronto, lo que usaré de pisapapeles será mi chichón...

Feliz Día del Libro para ti, para todos, y aunque suene "raro", para mí...

Un beso metállico.

Dentro de unas horas publicaré una nueva entrada y ya se comprenderá entonces a qué me refiero.

Hoy es un Gran Día para el albatros, queridos amigos.