Bitácora de Sergi Bellver: Deja que me calle.

13/3/07

Deja que me calle.

Pour monsieur Charbon,
qui ne sait pas encore
ce qu'il m'a donné.

"Empleo las palabras que me has enseñado.
Si no significan nada, enséñame otras.
O deja que me calle"

Samuel Beckett

Después de escupir sobre los jueces y su ley, después de profanar la podredumbre de sus templos y entregarlos a la hiedra hambrienta, para que lo vegetal ahogue su discurso de piedra, ahora, de repente, necesito el silencio. Necesito desprenderme de la vaina que envuelve y asfixia mis brotes, descascarillar la pulpa dorada de mi deseo y hundirla en la tierra húmeda, como un hombre de maíz que quiere germinar en otros. En este momento, sólo me apetece honrar a los más sabios, admirar a los más humildes, encajar el abrazo de los honestos y deshacerme entre el fondo y la espuma, como un hombre de arena que bendice la marea.

.........


Mirlitonnades
(1976-1978)

vieil aller
vieux arrêts
aller
absent
absent
arrêter

...

fou qui disiez
plus jamais
vite
redites

...

morte parmi
ses mouches mortes
un souffle coulis
berce l'araignée


Quiebros
(1976-1978)

viejo ir
viejas paradas
ir
ausente
ausente
parar

...

loco que decías
nunca más
rápido
repítelo

...

muerta entre
sus moscas muertas
un soplo de aire
acuna a la araña

Samuel Beckett.
De Quiebros y poemas,
editorial Árdora exprés,
traducción de Loreto Casado.

.........

C'était à l'aurore d'une convalescence, la mienne sans doute, qui sait? brouillard! brouillard! on est si exposé, on est tout ce qu'il y a de plus exposé...
"Médicastres infâmes, me disais-je, vous écrasez en moi l'homme que je désaltère."

Era en la aurora de una convalecencia, la mía, sin duda, ¿quién sabe? ¡niebla! ¡niebla! está uno tan expuesto, se está de lo más expuesto...
"Medicastros infames -me dije-, aplastáis en mí al hombre al que alivio."

Henri Michaux.
Fragmento de Entre centro y ausencia,
de Poemas escogidos, Visor,
traducción de Julia Escobar.

.........

Pocos regalos tan valiosos como propagar la literatura cierta, llama que, en lo que ahora viene, debo agradecer a mi amiga Marina. Las pavesas de este poema de Joan Salvat-Papasseit prenden hogueras en la voz de Ovidi Montllor, o es el aliento del actor el que aviva sus rescoldos, tanto da. Creo que no es necesario entender el catalán para comprender el fulgor de esta poesía y su interpretación encendida, que dedico a mi amigo monsieur Charbon. Dicen que cuesta llegar a la fibra de mis paisanos, no lo sé, en todo caso, mon cher ami, ya sabes que a mí me da apuro usar ciertas palabras, porque cuando lo hago (y ahora lo estoy haciendo) es para que echen raíces y serles fiel de por vida. Tú mismo.
¡Ah! Por cierto, con la misma rotundidad y los mismos plazos, te juro solemnemente que, si es que alguna vez me publican, en la puta vida, j'insiste, jamais! figuraré por ahí entre un cocinero y un forzudo. Hay un dicho popular al otro lado de los Pirineos: Charbonnier est maître chez soi, que yo ahora tergiverso: monsieur Charbon est maître chez moi...

Ovidi Montllor recita a Salvat-Papasseit.

(pulsar y paciencia, luego se repite).



Nocturn per a acordió.

A Josep Aragay

Heus aquí: jo he guardat fusta al moll.
Vosaltres no sabeu
què és

guardar fusta al moll:

però jo he vist la pluja
a barrals
sobre els bots,
i dessota els taulons
arraulir-se el preu fet de l’angoixa;
sota els flandes
i els melis,
sota els cedres sagrats.

Quan els mossos d’esquadra espiaven la nit
i la volta del cel era una foradada
sense llums als vagons:
i he fet un foc d’estelles dins la gola del llop.

Vosaltres no sabeu
què és

guardar fusta al moll:

però totes les mans de tots els trinxeraires
com una farandola
feien un jurament al redós del meu foc.
I era com un miracle
que estirava les mans que eren balbes.
I en la boira es perdia el trepig.

Vosaltres no sabeu
què és

guardar fustes al moll:

ni sabeu l’oració dels fanals dels vaixells
que són de tants colors
com la mar sota el sol:
que no li calen veles.


Joan Salvat-Papasseit
(del llibre Óssa menor, 1925).



Traducción (traición, en este caso) aproximada, la más decente que he logrado perpetrar:

Nocturno para acordeón.
He aquí: yo he guardado madera en el muelle. / Vosotros no sabéis qué es guardar madera en el muelle: / pero yo he visto la lluvia / a barriles / sobre los cueros, / y debajo de los tablones / encogerse el precio cerrado de la angustia; / bajo los flandes / y los melis, / bajo los cedros sagrados. / Cuando los mozos de escuadra espiaban la noche / y el arco del cielo era un agujero / sin luces en los vagones: / y he hecho un fuego de astillas en la garganta del lobo.
Vosotros no sabéis qué es guardar madera en el muelle: / pero todas las manos de todos los granujas / como una farándula / hacían un juramento al abrigo de mi fuego. / Y era como un milagro / que estiraba las manos entumecidas[1]. / Y en la niebla se perdía la pisada[2].
Vosotros no sabéis qué es guardar maderas en el muelle: / ni conocéis la oración de los faroles de los barcos / que son de tantos colores / como la mar bajo el sol: / que no precisa velas.

[1]: También podría hacerse literal, "que eran valvas", lo que da otra imagen (las manos como conchas) al verso.
[2]: En el texto figura trepig, "pisada", pero Montllor parece decir trapeig, que además de "marejada" puede traducirse como "manejo" o "trapicheo", lo que tal vez casa más con el poema (por lo marinero o lo manual). Si alguien puede sacarme de dudas o corregirme, se lo agradecería.

18 comentarios:

Ceci dijo...

mMMM DELICIOSO!!!!! Gracias por dibujarme alitas por un rato!!!!!

Sergi Bellver dijo...

Soy torpe en tierra firme, como pingüino, como buen albatros, pero creo que dibujar alas es (pretende ser) una de mis vocaciones. De nada.

pd: ignoro qué extrañas coincidencias te han traído a este lugar, Ceci, y a esta dedicatoria a un amigo mío. Me descolocas (mira que leer a Bucay...), y veo que tus refugios son, sobre todo, de imágenes e inocencia, pero lo que se me ocurre dibujarte es el contorno de un mordisco en tu bronce, nada decente, vamos.

Sonia dijo...

Hola mi poeta,
Cuanto tiempo...ya ves, siempre regreso a beber tus letras.
Te he echado de menos,
Un beso!

Enrique Ortiz dijo...

Hola, Sergi. Qué maravilla de entrada. Beckett y Michaux, inapelables e imprescindibles. No conocía a Salvat-Papasseit y me ha gustado e interesado. Tengo que buscar algo más. Mandarte, además, un abrazo muy fuerte.

Sergi Bellver dijo...

Y a mí no se me ha secado nunca la fuente para que los demás beban, se refresquen, o alivien su camino, Sonia, porque por suerte, y a pesar de todo, algunas veces en la vida me he encontrado con la inspiración y las personas que la hicieron brotar.

Yo también.

Auxi González dijo...

Quién iba decirme esta mañana, cuando levé anclas, que acabaría viendo planear los albatros sobre mi cabeza... Preciosa playa esta... Me la enlazo a mis marítimas Llanuras Abisales.

José C. dijo...

Debo decir que de Beckett sólo conocía Esperando a Godot (genial), que tampoco es que haya leído, ya que no me gusta leer teatro, sino visto en dos representaciones distintas, pero esos breves poemas me animan a descubrir más de ese autor, y esta vez con libro de por medio, a solas.

De Michaux sí conocía un poco mejor su poética, aunque no es de mis preferidos, y no he leído nada en absoluto de Papasseit, como sospecho que me pasa con muchos poetas catalanes, gallegos, vascos, etc., que escriben en su lengua materna y tal vez no son muy divulgados en castellano.

No sé cómo has relacionado unos autores con otros, supongo que tiene que ver con esa dedicatoria que le haces a tu amigo, un poco en clave, tal vez. Pero debo decir que me ha gustado mucho tu primer párrafo, ese que acabas con el hombre de arena que se alegra, parece, de ser borrado por la marea.

Siempre hay un regusto raro en tus textos, como si se mezclaran la tristeza y las ganas de estar en otra parte, es complicado, pero me gusta leerlos, eso es todo lo que se me ocurre decir.

Un saludo.

Sergi Bellver dijo...

¿Qué tal fue el viaje a Ítaca, Enrique? Bueno, a casa, por lo menos. ¿Tendremos que urdir una presentación-recuperación de Extraño abordaje, o vamos a esperar a mi primer libro -en este momento no estoy en condiciones de asegurar si vendrá antes la jodida novela o el, oh, sorpresa, libro de cuentos que se va gestando en mis entrañas- para materializar ese abrazo?

A veces me siento medio culpable de contagiar autores, porque, se diga lo que se diga, no hay tiempo para descubrirlos a todos.

Sergi Bellver dijo...

Gracias por otear el horizonte, Auxi. De vez en cuando aquella isla a lo lejos se agita, se enturbia, se desgaja del suelo y se abre en un par de alas... y a uno le queda el (surrealista) goce del descubrimiento, del reconocer paisajes propios en esas nubes de tierra y arena.

Confieso que últimamente no levanto la mirada más allá de la proa, enfrascado en la cubierta de mi barco, tanto por hacer, tanto que ordenar, agua podrida, bultos que botar por estribor... y no atiendo al océano como debiera, y me pierdo tantas cosas... (y hasta aquí este párrafo iba también por todo el mundo... que me sabe como ausente) pero le he echado un primer vistazo a tus bitácoras, Auxi, y no, me niego, hay tanto que ver que prefiero regresar sin prisa (no deberías alegrarte de esto, ya me darás la razón cuando venga cargado de letras a tu puerta).

Bienvenida.

Sergi Bellver dijo...

Saludado de nuevo, José C.. Te confesaré que yo tampoco soy muy dado a leer teatro, lo prefiero mil veces en las tablas, para lo que fue creado. Pero Beckett no fue sólo dramaturgo, también, además de poesía, tiene novelas, ensayos... de hecho el otro día le recomendaba una exposición a un amiguete de la blogosfera, sobre el irlandés que adoptó París (¿o fue al revés?) en el Pompidou.

Y además era un tipo que daba una talla inmensa de su personalidad en cada cosa, hasta en las fotografías (qué porte de alma honda y curtida). Siempre merece la pena descubrirlo.

De Michaux no te creas que puedo hablar demasiado, simplemente rasgué un poco de la superficie y me gusta (a mí sí, de momento) lo que voy desenterrando de él.

Salvat-Papasseit, Martí i Pol, y tantos otros, que por estar en la periferia, y sin afán de otra cosa, no llegan a todas las puertas, como me temo que me debe pasar a mí mismo con los autores de otras latitudes "excéntricas", quiero decir, lejos de los foros de siempre. Como le digo a Enrique, hay tanto bello por descubrir y tan poco tiempo... que mejor no malgastarlo en nada en cuanto la intuición nos diga que no valga la pena (incluídas las bitácoras, por supuesto).

La ausencia, la convalecencia, cierto tono, los idiomas, todo son, efectivamente, guiños para el autor del magistral La vida ausente, por si alguien no lo adivinó ya. Una persona aún mejor que el "personaje".

Gracias por el cumplido a mis letras, José C., a veces prefiero que se sientan, antes de que se entiendan, si me dan a elegir.

Un abrazo.

Lady Zurikat dijo...

Ohhhh, Frances! el segundo idioma nose cual es! Apenas si me defiendo con cuatro... hasta ahi llego. magnifica presentacion de un cartografo en la historia de Isabel y encima que retrato! Bueno Antinoo seria lo que seria, pero era buen mozo.

marina dijo...

Sergi, es fantástico que nos contagies autores..! Nada de sentimientos de culpabilidad, d'acord? :-) La lista de artistas pendientes por descubrir o profundizar no debe terminarse nunca...
Una abraçada!

Isabel Romana dijo...

Como siempre, sergi, tu sensibilidad hace aflorar la nuestra. Tus palabras siempre tienen un trasfondo, van mucho más allá de su significado, quizá por ese motivo esos poetas que traes a tu página tienen aquí una música especial y una profundidad mayor. Besos, querido amigo.

Sergi Bellver dijo...

Bienvenida, Lady Zurikat. "Defenderse" con cuatro idiomas no es mala cosa... yo podría sobrevivir a un extravío urbano con cuatro y medio, y ya me parece un prodigio entenderme siquiera con uno, a veces.

Pero que conste que dejé claro en el párrafo que le precede que ese "otro idioma" del poema es el catalán.

El mérito de la presentación del cartógrafo es todo de Isabel, yo apenas le he puesto la voz y el nombre (Igres, obvio palíndromo), y como le dije en su particular "Eneida", cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia...

De nuevo, bienvenida.

Sergi Bellver dijo...

La lista de autores pendientes no debe terminarse, ni alcanza una vida para que se termine, nunca, mi querida Marina, pero a veces siento que ocupamos nuestro tiempo con tantas cosas, que seguirán demasiados pecios en el lecho de la bahía, ahí, callados, inmóviles, poblados de algas y olvido. Y la gente allá arriba, en la playa, distraída con el bullicio y el carrito de los helados. No sé, a veces siento algo parecido a rabia, pero se me pasa cuando me adentro en las olas, y camino mar adentro, hasta que casi cubre... y rozo algún pecio con mis pies descalzos, y lo enturbio de la arena del fondo... y me pasa desapercibido, otra vez. Menuda mierda.

No me hagas caso, estoy condicionado por Erik Satie y divago.

Ja saps que aquest contagi de febres i llums em fa gaudir de debó, amiga.

Petonàs al nas!

Sergi Bellver dijo...

Romana Isabel, trovadora de epopeyas, si algo de mi sensibilidad, de mi impaciencia, de mi sinsentido, de mi sed, sobre todo, conmueve al otro, le zarandea, le cuestiona o hace chasquear su lengua en busca de un vaso de tinta fresca, me doy por satisfecho.

Creo que lo mejor que he hecho nunca en estos tres años de bitácoras ha sido contagiarle a alguien, alguna vez, las ganas de leer a otros, el descubrimiento de los que yo tengo por maestros.

Un abrazo muy fuerte de Igres, quiero decir de... ;-)

Alvy Singer dijo...

Me confieso imparcial: todo lo que sea salvat papasseit me encanta. Y su primera etapa con su poema-tranvia también.

Sergi Bellver dijo...

Que sepas que me da un alegrón siempre que te pasas por aquí, Alvy Singer, y que me devano los sesos intentando abarcar cómo sacas el tiempo, las ganas y la materia gris para haber acumulado en tu juventud un conocimiento tan vasto de las letras. Y lo digo por tu rincón, y por los comentarios que te leo por esos mundos de Chéjov, como en tus votos en el Síndrome, por ejemplo.

Un abrazo hacia Barna.