Bitácora de Sergi Bellver: mayo 2006

27/5/06

Novedades.

Nightnoise: One little nephew.


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Antes de nada, debo pediros disculpas a algunos por tres cosas:

- Aquellos que no tengáis una conexión demasiado rápida habréis notado que mis alas tardan en cargarse en vuestra pantalla, debido, sobre todo, al gran número de elementos gráficos. Podría borrar unos cuantos, hacer los enlaces como todo el mundo, etc., pero entonces no tendría ya sentido haberme mudado a esta nueva casa, porque precisamente lo hice para poder plasmar mi creatividad de cualquier forma posible, y no sólo desde la palabra. Como ya ha hecho alguno de vosotros, hacedme saber si tenéis problemas y trataré de solucionar lo que esté en mi mano. Por de pronto estoy eliminando algunos enlaces de páginas que ya no están disponibles, tratando de hacer sitio. Ese es el motivo, por ejemplo, de que muchos textos en las cajas laterales aparezcan en movimiento en una marquesina, para ahorrar espacio.

- El ritmo de publicación está siendo muy lento, lo sé, pero es porque estoy preparando varias cosas a la vez, como por ejemplo un par de entradas que inaugurarán la sección Maestros, con un poeta que ya forma parte del Parnaso (y una sorpresa para honrar sus versos, y con la que acompañaré cada entrada referente a un poeta) y un escritor prácticamente desconocido para la gran mayoría. También preparo varios textos en prosa. Mayo ha sido para brotar y eclosionar, los frutos vienen a partir de ahora. Poco a poco, como locomotora de vapor, iré ganando el andén hasta alcanzar el ritmo de crucero, a toda máquina.

- Hasta hoy los comentarios aparecen tras ser moderados, y eso puede llevar un tiempo, un par de días como máximo. Estoy publicándolos todos (a la espera de aceptar también a algún crítico mordaz e inmisericorde que quiera darme caña), pero debo deciros que conforme vayamos caminando juntos, iré borrando aquellos comentarios, y también enlaces, que sean meras tarjetas de visita, esto es, del tipo “hola, me gustó tu página, visita la mía, nos leemos, amiguito” y luego nunca más se supo, ya sabéis de lo que hablo. En cuanto a mi correo electrónico (el que aparece arriba) y los comentarios, espero podáis excusarme si a menudo tardo mucho en responder. Además tampoco lo hago nunca en esta misma página, prefiero hacerlo en las vuestras o en privado.

Sólo queda comentar las novedades en Alas de albatros:

Mi ventana es un rincón que cedo aún a la improvisación y el impulso. Irá cambiando según los días o el estado de ánimo. A veces abierta, a veces cerrada, siempre con un breve texto derramado sin cuidado como un vaso y el rumor de aquello a lo que la ventana se asome. Ese sonido puede sumarse a una canción que esté sonando, si queréis, o sugeriros a solas un paisaje interior.

La Gaceta, Semanario irreverente de noticias caducadas, aparecerá con la frecuencia, el cariz y el afán que ese mismo lema reza. Cuando sean varios los números (en breve llega el segundo), habrá un enlace donde poder releerlos todos. Si la letra es demasiado esquiva, me lo decís. Si genera debate, lanzaros al ruedo. Si os aburre, quejaros y quemadla.

Hades & Valhalla no va a ensalzar y condenar siempre a entidades o personajes relacionados con la literatura o la cultura, pero en principio se bregará en ese campo.

Mi vida en concierto cambió de nombre, se redujo un poco, pero ahí está para tratar de haceros este rato más familiar, tal vez, si preferís leer estas alas con vuestra propia canción. Hasta con la mía, si sois de oído resistente... Las canciones irán cambiando de vez en cuando. Por ahora suenan una sola vez si le dais al “play”, y como siempre, hay que detener una antes de darle a la otra, para evitar acoples. Aunque podéis probar a dejar el rumor de Mi ventana. Hoy ese arroyo y la bruma irlandesa, por ejemplo, conjugan muy bien. La música de las entradas será de momento la única que suene de modo continuo. Si queréis escuchar la música original de una entrada anterior, tan sólo tenéis que detener la última y darle al triangulito en la que queráis. Si en todos los archivos sonoros de esta página coloco unos controles reducidos ("play/pause" y "stop"), es para que daros libertad, porque a veces la banda sonora de una bitácora puede desafinar con las letras o el estado de ánimo del visitante. Hoy os pongo una nueva, para dejar descansar a Pau Casals y amenizar este informe logístico. Si alguna vez falla la reproducción de una pieza, puede ser un fallo temporal de la página donde se encuentra alojada.

Leyendo, elemental, querido Watson, aunque de momento me resisto a hacer valoraciones de esos libros, simplemente aparecerán los que duerman junto a mi almohada en ese momento.

De momento lo he colocado en Translation, y “Under construction” (¿no te he dicho que está en construcción, por qué le das entonces, pillastre?), pero tal vez cuando esté acabado aparezca en alguna otra parte. El caso es que será como una bienvenida políglota para navegantes…

¡Ah! Y la cita literaria de la cabecera irá cambiando cada semana…

En fin, sólo me queda agradeceros a la amable minoría que aterrizáis aquí que sigáis con el ánimo y la paciencia de reemprender el vuelo conmigo. Si tenéis cualquier sugerencia, queja o idea, no dudéis en exponerla.

Feliz fin de semana a todos.

20/5/06

"Aware".



Johan Sebastian Bach: Suite para cello nº1 BWV 1007, primer movimiento.
Pau Casals, París, 1936.


Todo lo que de la esencia humana sigue hilado a lo divino, se desborda y aniquila, se desvanece y expande cuando se sumerge en la emoción consciente. Es esa marea inefable la que trata de asir la expresión japonesa "aware". Emoción intensa ante la belleza de las cosas efímeras. Elegía de los sentidos a la impermanencia de lo bello. Oda íntima a la muerte y resurrección de la pureza. No importa si jamás quedó varada tu atención en las islas donde nace el sol, si nunca antes escuchaste hablar de todo esto. Pertenece a la verdad de nosotros mismos del mismo modo que el primer sorbo de agua al recién nacido. Ya éramos agua antes de descubrir la sed.

La geometría del agua en un invierno súbito puede también quebrar nuestro corazón de roca o rajarnos la palma de la mano, y la primera gota de sangre deshacer la virginidad de la nieve con un trazo de vida y caligrafía serena. Participamos de toda esa luz si sabemos honrar un instante sin alabarlo, si podemos descifrar un jirón de eternidad sin coserlo a nuestras alforjas. Si amamos algo sin corromperlo y a alguien sin poseerlo. Si aprendemos a fluir en la inmensidad de la existencia sabiendo que llegarán el ocaso y su orilla, recordando que haremos pie y comenzaremos de nuevo. Sobre todo si tenemos el coraje de no dejarnos guiar sólo por una parte de lo que somos. Los que hacen cartografías cartesianas de la vida se encierran en una celda de ideas y graban esquelas en las cuatro lápidas que acotan su mundo. Los que olvidan el conocimiento burgués y enarbolan la bandera del alma libertaria, acaban tiranizando a la verdadera sabiduría en una comuna forzada de revolucionarios naïf. Si el saber bastara, habríamos nacido papel, donde decir lo que dijeron. Si el sentir colmara, nos habrían maleado como la membrana de un altavoz, para decir lo que nos dicen.

No podemos conducirnos sólo por la mitad de lo que somos. La mente circula por callejeros cuadriculados y avenidas de renombre, y a menudo olvida los pájaros de plazoletas escondidas o ignora la sombra silente de los patios. El corazón se derrama como tormenta sobre el parque sin conocer la historia de los árboles; se acelera en remolinos de viento, desperdiciados por las fachadas, sin reparar en la memoria de las ventanas ni saber la dirección de un perito en velas. No puedes leer sin aprehender tanto como dejas de abarcar. Sólo los brazos del alma pueden albergar alguna vez el universo en un abrazo, pero sin darse cuenta. Por eso no deberíamos preferir el asa a la taza, ni viceversa. La manera de beber de ella y la bebida en sí son cruciales por igual. Porque en la emoción más intensa sobreviene el único momento en que logramos reunir todos los retales, en la emoción consciente, vertical, incontestable y plena, cuando el cuerpo habla, la mente late y el corazón cobra conciencia.

"Aware" nace de una doble exclamación en japonés, cuando el asombro o el estremecimiento rebosan lo concebible. Dicen que no hay una sola letra al azar en las páginas del cosmos, pero no sé si hay intención en que "to be aware" signifique en inglés "ser consciente de". Las modas, las listas, la crítica y la vanguardia, aunque de burdeles distintos, son siempre rameras, y no me interesan las caricias que piden salario; así que no sé por qué lees o por qué escribes tú, pero yo busco eso en los libros (y acaso en la vida): emoción consciente ante la belleza. Ya éramos palabra antes de descubrir el lenguaje.

11/5/06

Bienvenidos.

Comienza en este instante un nuevo viaje. Con la actitud del marino curtido en naufragios, motines y batallas, pero la misma pureza del polizón que por primera vez huele el salitre en cubierta. Estas alas, que por fin aprendieron a volar por sí mismas, se despliegan pulidas por dos años de derrota meridional, hasta hoy acotada por la necesidad de vientos de cola. Pero ahora se tensan como un arco y apuntan su flecha blanquecina directa al horizonte. Llegó la hora de trazar la ruta sobre la piel del océano sin depender de los mapas que otros inventaron ni de la dirección de los alisios. La literatura fue hasta hoy una excusa para eludir la vida, una postura para seducirla, papel mojado, una negrura ficticia en el vértice de esas alas de albatros que cada tormenta conseguía desfigurar con su garra de agua turbia. Pero de estas venas brotan ahora la sangre y la tinta para mezclar verdad y vida, y la literatura no hará a partir de ahora otra cosa más que celebrarlas.

Quien venga de viajes antiguos, reconocerá la misma intensidad pero conocerá nuevas voluntades. Quien descubra en este instante mi vuelo por primera vez encontrará, si lo consigo, una voz nueva y un eco familiar, como la mañana que despiertas en una casa ajena sin sentirte extraño. Sed todos bienvenidos, y si os quedáis, también bendecidos, por la paciencia.



Como presentación de este espacio, y como aclaración para los viejos amigos, cabe señalar algunas cosas. El diseño es completamente personal y genuino, de la plantilla original sólo se conserva el formato, es decir, tres columnas en tableros y la cabecera expandida. Como veréis, el texto se adapta al tamaño de ventana que tengáis seleccionado en vuestro monitor. Esto puede ser útil para quien le resulte más cómodo leer en columnas estrechas, como en los periódicos. Además, jugando con el ancho de la ventana se consigue un curioso efecto en la puerta japonesa de mi dibujo... Los fondos los obtuve del propio Windows. El dibujo (y la foto) de la cabecera, excluyendo la ilustración del monte Fuji (pintura japonesa original del siglo XVII) es de mi autoría, realizado con el programa Paint, con el que también he trazado el pictograma japonés "aware" (no proviene de Internet) que aparece en distintos lugares, como añadido en dorado al fondo de papel de carta de las entradas, en el papiro de la cabecera, en la nota final o como animación en la firma.

Los comentarios son abiertos (con la salvedad del necesario filtro anti-spam) y pretendo respetar la libertad de expresión siempre que el tono sea educado y no atente contra la intimidad de terceras personas, no importa lo crítico, ácido o adverso que resulte, mientras guarde las formas. Me he dado cuenta después de unos días (añado esto el martes, 16) que tal vez tarde un tiempo en aparecer vuestro comentario publicado, tras ser moderado, pero insisto en que respetaré la libertad de expresión siempre que respetéis el buen gusto.

Por secciones:

Dos años a la deriva es un enlace directo a mi anterior cuaderno de bitácora, y En la vieja red del pescador... iré seleccionando alguna entrada de esa etapa que considere que merezca la pena rescatar por cualquier motivo, como nostalgia, coincidencia o relación con el tema del día.

En Agenda compartiré con vosotros aquellos eventos a los que me gustaría asistir y no puedo, o los que sí pude visitar y recomiendo. Poco a poco irá actualizándose también con otras ciudades y siempre (salvo ineludibles y gamberras excepciones) con un cariz cultural o solidario.

Maestros no pretende ser una guía biobibliográfica de esos autores, para eso ya tenéis miles de páginas, buscadores y ratas de biblioteca que saben más que yo. Incluso algún zancarrón desde su púlpito. Apenas pretendo compartir, poco a poco, la emoción producida por un detalle, la comunión repentina tras una frase, la complicidad de un gesto, todas aquellas cosas que me han regalado y enseñado los maestros. Inevitablemente aparecerán citas, fechas, enlaces, pero sin ánimo pedagógico ni regocijo de monosabio, tan sólo para armar un modelo que funcione y pueda daros la medida de mi admiración por un escritor y su obra. Cuando existan en "Alas de Albatros", entradas sobre ese maestro, se resaltará el marco de su imagen y podréis abrir el enlace. En lo sucesivo también aparecerá una sección sobre talentos (de momento como En el desván )que pasaron casi desapercibidos (para la gran mayoría) o nuevos valores en los que merece la pena invertir el tiempo de lectura.

Para simplificar las cosas y daros mayor libertad, en una nueva sección, llamada Mi historia en canciones, (a día 17 de Mayo parece que hay problemas con la página de la que vienen esas canciones, así que hasta nuevo aviso, nos quedamos sin música) aparecerá en negrita la canción del día, que sonará automáticamente y en modo continuo; si queréis cambiarla sólo tenéis que pausarla o detenerla con el cursor y, si os apetece, podéis elegir otra (recordad parar una antes de activar otra, a no ser que queráis experimentar con mezclas extrañas...), o leer en silencio. Las canciones provienen de algunas páginas de códigos en los que no siempre encuentro lo que busco, como algunos artistas concretos (Led Zeppelin, Rachmaninov, o Frank Sinatra, por citar sólo tres), o música española, por ejemplo... pero, aunque incompleta, esa selección sigue hablando de mí.

Musas no requiere demasiadas explicaciones. Simplemente recogerá aquellos textos que me motivaron en su día. En esas miradas hay relaciones de muchos años y de pocos, de algunas semanas o de un día, piel a piel o en la distancia. Hay pasado, una parte de presente y una fianza de futuro en algún caso. Hay personas que importan en mi vida, mujeres a las que quise, quiero y querré de distintas maneras, como el amigo o el aliado, el amante o el compañero. Como todo eso o como ninguna de esas cosas, porque también hay perfectas desconocidas, incluso después de habernos cruzado en el camino, y algún borrón (he dicho con "b", no seáis malos) en el historial. Sólo hay tres cosas comunes a todas esas miradas: que alguna vez hablé con ellas, que alguna vez escribí por ellas, y que de todo lo vivido aprendí algo. No están todas las que son, porque no tengo todas sus miradas en papel, pero todas las que están son parte de mi vida y de mis letras.

Varios; aunque le he dedicado diez días a la creación de este espacio para que llegarais a él con todo a punto y para recibiros como buen anfitrión, no dudéis que con el tiempo iré añadiendo nuevas secciones, todo aquello que la creatividad me demande.

En De mis alas se resume mi nueva actitud a la hora de compartir letras y en esa puerta abierta seréis siempre bien recibidos, aunque no puedo prometer celeridad en la respuesta, ya que no dispongo de todo el tiempo que quisiera para conectarme. La animación no es más que una broma o un guiño, y esa frase del mafioso de Niro al psiquiatra Crystal de "Una terapia peligrosa" va para aquellos de vosotros que sigáis vuestro propio sueño y lo hagáis con estilo.

Translation; es un pecado traicionar un idioma con una traducción automática, pero cada vez más personas de otras lenguas aparecen ante mis creaciones, por azar o por atajos, y al menos así les brindo la oportunidad de tener una vaga (nebulosa, como digo en inglés) idea acerca de mis letras.

Puentes a otros lares aparece así, con todos los enlaces como gráficos (casi todos también son diseño propio, según la sensación sugerida, a veces a partir de algo ya presente en su espacio, a veces desde cero) porque si algo pretendo con todo esto, entre otras cosas, es ser original, crear un ambiente distinto cuando un nuevo caminante llegue a mi puerta (puede que tanto grafismo ralentice un poco el proceso de carga de mi bitácora en vuestra pantalla, pero por darme a los demás en el modo exacto en que deseo hacerlo creo que dos o tres minutos no es mucho). En ellos encontraréis bitácoras, algunas sobre literatura y otras personales, pero también páginas web en general, emisoras de radio en línea, trabajos artísticos, etc. Algunos de esos enlaces pertenecen a direcciones que llevan meses, a veces muchos, inactivas. Pero si están ahí es porque alguna vez captaron mi atención (por el contenido, por el autor, o por ambos) y porque merece la pena huir de la inmediatez de este medio y dedicarle un tiempo a bucear en las palabras que otros dejaron, como rastro que me niego a ver borrado por las olas. Ojalá vaya descubriendo nuevos lugares y añadiéndolos a la lista, tras la correspondiente inspiración para crear su enlace. En Recomendación de la semana iré destacando aquella página que creo que no debéis perderos, y siempre que me sea posible lo haré con una animación como enlace (si una imagen fija destaca entre palabras, una en movimiento lo hace entre las demás).

Si hay más de un contador de visitas en Recursos es por ir comprobando y comparando su funcionamiento y fiabilidad, antes de decantarme por alguno. Y finalmente, como se resume en la licencia de bienes creativos y se deduce del breve texto de cierre, cualquier reproducción, total o parcial, de los contenidos de "Alas de Albatros", requerirá mi autorización previa (por otro lado más que accesible) y deberá ir siempre acompañada, allá donde se produzca, por un enlace a la página original y una mención al autor.

Bienvenidos pues. Como anfitrión no puedo asegurar nada excepto dedicación y entrega, así que, ya que estamos, y con lo que me ha costado adecentar la casa para la fiesta de inauguración, sed también buenos invitados y dejad un comentario, al menos para saber que los antiguos amigos estáis al tanto y los nuevos estáis colgando la chaqueta.