Bitácora de Sergi Bellver

16/9/10

Nueva dirección:

http://sergibellver.blogspot.com


A partir de ahora, nueva dirección. Nueva y única. No me despido porque simplemente me mudo. A una casa más limpia y sencilla, donde hablaré menos pero intentaré siempre decir más cosas. Empiezan las obras de liquidación de esta página, en la que sólo dejaré unos cuantos textos (algunos de ellos enlazados por otros bloggers, varios medios e incluso en algún que otro libro), los fallos del Diomedea y poco más. Para aquellos de vosotros que tengáis esta bitácora enlazada en vuestra página, ahora sería un buen momento de actualizar la dirección. Gracias a todos, por todo y por estos años. Cambiar para mejorar. Seguimos.

29/8/10

Jóvenes narradores en español para Granta

Hace ahora casi un año la revista Granta convocó un certamen para "jóvenes" narradores (nacidos a partir de 1975) en lengua española. Una selección de sus textos1 se publicará simultáneamente en traducción inglesa (Reino Unido y Estados Unidos) y en castellano (España) el próximo mes de octubre. Podían postularse directamente los escritores (con al menos una novela o libro de relatos ya publicado), aunque también podían recomendar su inclusión sus editores y agentes literarios. Cabe decir que desde Granta han consultado además a muchas personas relacionadas con la literatura2, como otros escritores, críticos, periodistas y demás.

En definitiva, se trata de una buena oportunidad para que los lectores de muchos países conozcan los libros de jóvenes narradores hispanoamericanos y quién sabe si para que alguna editorial anglosajona se interese por la traducción de varios de esos textos. Además, por el modo en que está planteada, la convocatoria tiene todos los ingredientes para no dejarse a nadie (por una vez) interesante en el camino, sin investigar su escritura, al menos, salvo en el caso de que al propio escritor no le interese participar y no se postule para la selección. Es probable, sin embargo, que dicha selección, como siempre, esté condicionada por las indicaciones de ciertos prescriptores interesados, además de por las listas habituales de sota, caballo y rey. Confiemos, de todos modos, en la limpieza de todo el asunto y en el buen tino de los organizadores.

Recomiendo, por cierto, la entrada que el escritor Javier Calvo le ha dedicado a este mismo tema en su blog3. Desde mi punto de vista, y siendo honesto (es decir, reconociendo que no abarco el espectro americano de autores jóvenes como debiera, por falta de lecturas, sobre todo de editoriales latinoamericanas, y que lo poco que conozco es lo que llega a mis manos en España -Sergio Galarza, Claudia Apablaza, Patricio Pron...-), me voy a centrar en los nombres de los jóvenes narradores españoles que considero deberían gozar de una oportunidad en toda esta iniciativa. No digo ni que sean los mejores (de alguno sí lo pienso), sólo que espero que no se les cierren las puertas por no ser amigos de o no trabajar en. También he de confesar que la frontera de los 35 años se me antoja literariamente tan endeble como cualquier otra4, porque deja fuera por los pelos a escritores muy, muy interesantes, que se perderán los lectores de Granta en muchos países, pero supongo que debía tomarse alguna decisión al respecto para hablar de "jóvenes" (yo, al menos, hubiera ampliado hasta los 40 años, hasta 1970).

No diré que le deseo suerte a todos los candidatos, porque esto no es (o no debiera ser) una lotería. Deseo, simplemente, que sus textos (y no sus apellidos, agendas ni habilidades sociales) estén donde se merecen: en manos de más lectores si son de calidad, y en las cajas de devoluciones si publicaron por razones extraliterarias.

Autores españoles nacidos a partir de 1975 con al menos un libro de narrativa publicado antes del 30 de abril de 2010 y que me parecen interesantes (no cabrán todos, pero espero que -si se han o les han postulado- les lean con atención en Granta):
  • Guillermo Aguirre
  • Andrés Barba
  • Matías Candeira
  • Robert Juan Cantavella
  • Fernando Cañero
  • Jordi Carrión
  • Aixa de la Cruz
  • Carlos Frühbeck
  • Nuria Labari
  • Paula Lapido
  • Sara Mesa
  • Lara Moreno
  • Elvira Navarro
  • Alberto Olmos
  • Cristof Polo
  • Eider Rodríguez
  • Miguel Serrano Larraz
  • María Zaragoza
(Incluyo a Andrés Barba y a Robert Juan Cantavella, que no me entusiasman, porque sé que saldrán en todas las quinielas. Incluiría a Iván Humanes y a Rebeca Le Rumeur, pero sus libros de narrativa son posteriores a abril de 2010 -Humanes tiene otros anteriores, pero se "licencia" con su novela en Inéditor-).

Notas:
  1. Supongo que el formato elegido será el relato, por razones obvias de espacio, lo que me plantea dudas, ya que un buen novelista o escritor de viajes no tiene por qué dar la talla de la misma manera en el cuento. Creo que tendrían que haber perfilado mejor esta cuestión.
  2. Doy fe, aunque imagino que a estas alturas ya recibieron opiniones, "sugerencias" e indicaciones de todo tipo.
  3. 'El blog de Javier Calvo': "M&M contratacan" (23/8/2010) [http://elblogdejaviercalvo.blogspot.com/2010/08/m-contraatacan.html]
  4. Me pregunto también si no es un narrador más "joven" el escritor que, nacido en 1972, por ejemplo, busca nuevas formas e investiga con el lenguaje literario, que cualquiera de esos autores de treinta años que repiten esquemas decimonónicos, que los hay.

21/8/10

Cuento de agosto

Aclaración previa:

En breve cerraré esta bitácora por cambio de dirección web, y desde la nueva página seguiré escribiendo al ritmo de antaño. Esa es una de las razones por las que tenía deliberadamente abandonado este espacio. Me parece oportuno hoy, sin embargo, copiar aquí una nota que he publicado esta misma mañana en mi perfil Facebook.



Cuento de agosto


Hoy, sábado 21 de agosto, aparece otro especial sobre el cuento en el suplemento Babelia del diario El País. No voy a emplear mis comentarios en enmendar todos los olvidos y errores de algunos de sus artículos. Los hay muy concretos y hasta entrañables, como cuando le cambian el título de su libro a Patricia Esteban Erlés o la hacen coeditora de una antología1, o como cuando el gran José Luis Borau dice que "se cumplen ahora ciento cincuenta años de la muerte de Chéjov". Evidentemente, no me estoy refiriendo a esa clase de errores menores, aunque todo trabajo debiera tender a la excelencia (algunos periodistas insisten en justificarlo todo por la premura; también ha de trabajar rápido un bombero y sin embargo atiende a lo que está haciendo; bueno, vale, de acuerdo, no es lo mismo hablar de libros que apagar incendios, pero el trabajo es siempre el trabajo -también el de los correctores- y el corporativismo siempre un cáncer). Ni siquiera me refiero a la ristra de obviedades estilo Wikipedia del o de la novelista de turno hablando, de repente (como si les hubiera tocado a suertes), sobre Chéjov y el cuento. Ya nos sabemos de memoria las viejas canciones. Es verdad que el discurso quejica del cuento es cansino y, además, ya improcedente. Pero qué quieren que les diga, también hay inercias que se repiten una y otra vez, y eso harta todavía más.

En esta ocasión, y por motivos obvios (encontrarme en la recta final de la elaboración de la antología Chéjov comentado para la editorial Nevsky Prospects, donde colaboran algunas firmas que "algo" saben de qué va esto del cuento, como Eloy Tizón, Hipólito G. Navarro, Jon Bilbao, Ricardo Menéndez Salmón y muchos otros, o sobre la figura y obra de Anton Chéjov, como Paul Viejo -muy pocos como Paul Viejo-; antología de la que en el diario en cuestión tenían noticia y han preferido obviar, a pesar de la nómina de comentaristas), me incomoda especialmente que se haya relegado el "homenaje" al autor ruso en el ciento cincuenta aniversario de su nacimiento (que se cumplió a principios de este año) a un sábado de agosto y de la manera en que se ha hecho. Unos dirán que nunca llueve a gusto de todos, o cualquier otro tópico correoso, que qué se le va a hacer, que todo suma y que no importa, pero cuando unas personas cobran por un trabajo se les ha de pedir, cuanto menos, que sean profesionales. Y si son periodistas, que estén informados. Y si son "culturales", que lean. Insisto. Eso es todo. Al crítico, que lea mucho y lea bien. Al periodista y al articulista, que se informen. Insisto, insisto e insisto. Ni siquiera hablo de la pasión por un tema que sería deseable en cualquier comentarista, para contagiarle al lector una experiencia que fuera más allá de lo previsible. Me conformaría con la eficiencia. Porque después ahí queda lo publicado, y otros dirán que no hay para tanto, que sólo es un suplemento más, que aquí no pasa nada. Y he ahí el problema, que se despachan las cosas de cara al lector cuando, con un poco más de esfuerzo y objetividad, podría hacerse un buen trabajo, uno mejor, el mejor posible (manía española de ir a lo justito). Ese lector, al fin y al cabo, está pagando esa misma publicación, aunque muy probablemente pase de largo, camino a las secciones de política, economía o deportes.

A mí nadie me paga por decir lo que pienso, tal vez porque soy poco amigo de los conciliábulos y no me trabajo tanto la agenda de contactos como las lecturas. Tal vez porque me importa más lo que dicen los libros que de lo que hablan sus autores. Quizá porque prefiero ponerme del lado del lector anónimo que, una vez gastado su dinero en la librería, realiza a solas la prueba del algodón con cada nuevo título. Y cada vez que la cosa mancha, que los textos se deshacen (vaya, pues no, resulta que no era el libro del año, que la voz no era tan nueva ni la prosa tan potente, que lo que decían el editor y el crítico no sucede al final en la lectura), el lector no tiene más opción que la de no repetir autor o editorial, que no es poco. Por eso, en el fondo, al final la incidencia de esta clase de suplementos es mínima, porque donde se la juega un libro es en la privacidad de la lectura. Es verdad que en una primera andanada, los disparos tumban a unos cuantos lectores incautos, que se fían de las opiniones de críticos y periodistas para acudir a su librería. Pero no nos engañemos, en España se lee poco, se lee mal, y el lector informado sigue siendo una rara avis.

En esta ocasión mi primera reacción ha sido de hastío (¿de verdad no hay otra manera de hacer las cosas?). Ganas de poner el dedo en la llaga, de detallar cada despropósito. Pero luego ha venido otro tipo de cansancio, el de la cabeza que recuerda los moratones de embestir el mismo muro demasiadas veces, el de la espalda a menudo apuñalada por viejos colegas de letras cuando mi lengua no ha pasado suficientemente por la parte baja de su espalda. Y he decidido cambiar de estrategia, callar, dejar que cada redacción de cada medio decida qué le endosa a sus lectores y a qué colaboradores elige y paga. He optado por hacer otra cosa, sin demasiados aspavientos y yendo al grano, y recomendar, sin más, la lectura de algunos buenos libros de cuentos aparecidos en los últimos meses que no han sido mencionados en este especial de Babelia (el "ninguneo" a algunas editoriales que publican cuento es, cuanto menos, sangrante2) o que, aún peor, han sido comentados de un modo, cuanto menos, desafortunado. También incluyo algunos de los títulos que sí aparecen en el suplemento, porque doy fe de que valen la pena o sé que lo harán (novedades que se avecinan) y porque no todo puede salir mal y a veces uno, aunque sea dando tumbos, acierta.

Que el lector decida, que se deje guiar por la intuición, que acuda a una librería, escoja alguno de estos títulos y lea la contracubierta, las solapas y algún texto al azar, antes de decidir si pasa por caja. Pero que pueda decidir con un poco más de información. Desde mi modesta tribuna (al margen, periférica y amateur por completo), y desde todas las lecturas que he acumulado en el último año (si hay omisiones, es que anoto los primeros que me vienen a la mente, que el libro no me ha gustado o que no lo he leído -manías mías que jamás me dejarán llegar a nada en la crítica literaria: sólo hablo de los libros que leo, miren ustedes-), aquí van mis recomendaciones para terminar el verano leyendo buen cuento. Que ustedes lo lean y disfruten.

1. Buenos libros de relatos publicados en los últimos meses

  • Bajo el influjo del cometa, de Jon Bilbao (Salto de Página). Uno de los "olvidos" menos perdonables en el artículo de Babelia.
  • Atractores extraños, de Javier Moreno (Inéditor).
  • Aroma de alcanfor, de Naiyer Masud (Atalanta).
  • El libro de las maravillas. Cuentos asombrosos, de Lord Dunsany (Alfabia).
  • Los líquenes del sueño, de Ángel Olgoso (Tropo editores).
  • Cuentos completos, de Rodolfo Walsh (Veintisiete Letras).
  • Cuentos completos, de Fogwill (Alfaguara).
  • Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual, VV. AA. (Menoscuarto, ed. de Gemma Pellicer y Fernando Valls). Despachado de manera poco acertada en Babelia. Ya hablé de esta antología en BCN Week y pronto lo haré con más detalle en la revista Kafka.
  • El libro del voyeur, VV. AA. (Ediciones del Viento, ed. de Pablo Gallo). Ilustrado.
  • Velas al viento, VV. AA. (Cuadernos del Vigía, ed. de Fernando valls). Microrrelatos.

Anteriores, pero que merece la pena rescatar:

  • Las elipsis del cronista, de Pablo Andrés Escapa (Páginas de Espuma). En febrero llegó una reedición necesaria de este gran libro de cuentos.
  • La fe ciega, de Gustavo Nielsen (Páginas de Espuma).
  • Submáquina, de Esther García Llovet (Salto de Pagina). Otro de esos casos incomprensibles de divorcio entre buena literatura y repercusión. Tal vez porque la escritora sólo se ocupa de escribir y prefiere quedar al margen de fotos y bolos, pero la literatura de Esther García Llovet le da sopas con honda a la de otras autoras que pretenden vendernos como "revelación femenina". Sobre todo porque no escribe en femenino, sino literatura, a secas.
  • Cuentos completos, de Vladimir Nabokov (Alfaguara).

2. Libros de relatos que leeré seguro

Que aparecerán en breve o que todavía no he podido leer -no me llega el presupuesto o su editor no me los envía- pero que, por la trayectoria de los autores y otros textos que les he leído, no pienso pasar por alto

  • El otro fuego, de Inés Mendoza (Páginas de Espuma).
  • Cuentos reunidos, de Felisberto Hernández (Eterna Cadencia Editora).
  • Antes del futuro imperfecto, de Medardo Fraile (Páginas de Espuma, en septiembre).
  • Cuentos completos, de Ana María Matute (Destino, este otoño).
  • El chico de las flores, de Óscar Esquivias (Ediciones del Viento, en octubre).
  • Llenad la tierra, de Juan Carlos Márquez (Menoscuarto, este otoño).
  • Antes de las jirafas, de Matías Candeira (Páginas de Espuma, en 2011).
  • El nuevo libro de relatos de Gonzalo Calcedo (Menoscuarto, ¿este otoño?).

Seguiré incorporando títulos a estas listas en cuanto tenga noticia de novedades o pueda leer las que esperan en mi mesa. Si se os ocurren algunos a vosotros, adelante.

Notas:

1. Ana Rodríguez Fischer es la autora del artículo, y no Winston Manrique. Hay un error de atribución en la versión digital del suplemento, aún sin corregir. En cualquier caso, me da que Fischer ni se ha leído algunos de los libros que comenta. Solapa, cuatro notas, y arreando que es gerundio.
2. Mira que lo tenían a huevo, sólo había que seguir las pistas de la nómina de Siglo XXI de Menoscuarto (si se lo hubieran leído, claro, en vez de sólo pasar lista a las chicas) para descubrir a unas cuantas editoriales que también trabajan el cuento.

10/6/10

Facebook (IV): "Ópera sucia"

Lebenbaum, de Gustav Klimt
Sergi Bellver


La Ópera debiera cantarse también sin perlas, ni terciopelo rojo, ni zapatos caros... Cantarse también en los lavabos, en los vestidores, en los vagones vacíos, en los precipicios, en las celdas, en los vertederos, en las cámaras mortuorias, en los prostíbulos, en los arsenales, en los callejones, en la trastienda de las pescaderías -donde la sangre y el hielo se mezlcan-, en bares de mala muerte, en la habitación donde las asistentas de rodaje se la chupan a los actores porno para que puedan seguir trabajando, en los silos de misiles -donde el mundo guarda sus píldoras para el último día-, en los corredores de la muerte, en los hospitales, en las iglesias derruidas -donde lo sagrado está entre cascotes y sin iconos-, en la Zona Cero, en las cuevas del desierto, en el muro de las lamentaciones, en el muro de la vergüenza, ante el amasijo de hierros de cada genocidio dominical, en los colegios de los arrabales -donde los niños no aprenden una mierda si no es en la calle-, en el cuartucho donde dos amantes enajenados se follan como perros, en esta verbena de red social -donde la gente tiene demasiada prisa por llegar a ninguna parte-, en las azoteas de los frenopáticos, en las porterías burguesas donde no dejan entrar al Deseo, en los sótanos donde se planea la Revolución, entre las piernas de ***, en cualquier lugar en el que alguien siga creyendo en la Belleza, en cualquier lugar en el que alguien siga necesitando la Belleza, en cualquier lugar en el que la Belleza no parezca un jodido artículo de moda.


Maria Callas in Tosca (Vissi D'arte)



Maria Callas was past her prime vocally here, but her acting is among the most moving Opera performances ever committed to film and a more wrenching rendition of Vissi D'arte you will not find.

El Lunes a las 21:45 · Sólo amigos · 12 comentarios · Me gusta/Ya no me gusta · Compartir
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Bajo la imagen de perfil:

El pájaro que,
derribado por el viento,
insiste.

El pez que,
en el corazón del desierto,
espera.

El árbol que,
encerrado en la semilla,
se sueña.

El fuego que,
bajo la carne y la ceniza,
te nombra.

Gustav Klimt - "Lebensbaum" ("El árbol de la vida", detalle).

7/6/10

Facebook (III): "[...]".

Kleiner Baum im Spätherbst, de Egon Schiele (1911)
Sergi Bellver


"Sergi Bellver (Barcelona, 25-11-1971 – Barcelona, 5-6-2010)."

No, aún no, pero han faltado dos dedos (literal) para que un autobús escribiera ese segundo paréntesis, hace un rato, a eso de las 15.45, cerca de Plaza Urquinaona. En la primera décima de segundo he reaccionado para girar el cuerpo y frenar la bicicleta. En ... la segunda me he "dicho" (traducido en la sinapsis vertiginosa de lo que no son palabras) "Todavía no, me falta un poco, algunas cosas que hacer, pocas, pero me quedan". En la tercera he pensado en ***, he sentido a ***, he gritado a ***, y en que todavía no me iré sin otro de ESOS abrazos.
Aún no había pasado el segundo entero cuando el autobús ya no estaba, el conductor ni me ha visto, no era un bus urbano, creo, el destello desde luego no ha sido rojo (yo tampoco lo he visto, manejaba la bicicleta cuesta abajo pensando en el próximo punto de la ciudad en la que dejaría mi libro para el Bookcrossing). El minuto siguiente no he movido ni una pestaña.

Al cabo de un rato he pensado que nadie es imprescindible. Que la Muerte no me da Miedo. Pero que todavía no. Que Vivir a Medias es lo que de veras me aterra.

Luego he sonreído y me he estremecido.

A veces hay "otro" en mí (sólo es una capa, otra voz bajo la máscara), a quien "yo", tan valiente o tan incauto, le doy miedo.

He seguido cuesta abajo, hasta la catedral, y bajo una calavera (cuando he conseguido que no pasara nadie) he dejado el último libro, en el suelo. Uno de Thomas Mann (no dejo basura, quiero desprenderme de mi biblioteca, estar desnudo, contar sólo con las huellas en mí, no con el conocimiento muerto en anaqueles; quiero, además, que quien recoja el libro reciba algo bueno, digno).

Luego, helado. Tiramisú. Fiesta sin escándalo, celebración sencilla, alivio silencioso. Si mañana el autobús "acierta", quiero repetir ciertos sabores familiares. Puro placer de regresar a Ítaca, aunque Penélope esté perdiendo el tiempo con la tela. Tampoco me quedaría mucho en casa, iría pronto a buscar a ***, que sabe como yo lo que vale un viaje.
Sí, sabores familiares, pero también descubrir otros. No tanto por puro placer como por necesidad de estímulo y aprendizaje.
Aunque de veras me gustaría repetir el sabor de Su Boca. La Boca de *** (digo la Suya, no ya la Mía, que también lo es) es la única isla esquiva a la que (me) merece la pena regresar.

Morir, sí, algún día. Pero todavía no.
No hay tiempo que perder. Vivir. Bailar. Viajar. Bajar. Subir. Besar. Volar.

"How fortunate the Man with none" - Dead can Dance
Del poema de Bertolt Brecht
(Augsburgo, 10-2-1898 – Berlín, 14-8-1956).

Otro poema de Brecht
(que tiene B, como Berlín y Barcelona, como Bellver, el hombre y un castillo insular):

"Quiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo."


Dead Can Dance - How Fortunate the Man with None



How Fortunate the Man with None - The paradox of virtue. How great we praise it when it suits our need. How soon we condemn it when it does not.

El Sábado a las 16:43 · Sólo amigos · 9 comentarios · Me gusta/Ya no me gusta · Compartir
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Sobre la imagen de perfil:

"Kleiner Baum im Spätherbst" (Egon Schiele, 1911).

Buscaba una grieta para poder exorcizar la que me está partiendo ahora mismo en dos costados ("dos costas, dos", como si fuera una corrida de seis, toros, seis; más carne sacrificada para el drama), en dos polos que se buscan y se repelen, que no se acercan y se añoran, que se envenenan y se alivian... y me encuentro con este pequeño árbol al final del otoño de Egon Schiele. Precisamente de Schiele que tanto miró la tortura y la sordidez del deseo sobre los cuerpos. Y así, con la grieta en las ramas de lo invisible y con los moratones en la carne ausente, se va desnudando mi corteza de árbol. Dicen que empieza el verano. Será pasado mañana, supongo. Aquí aún hace frío. Mucho frío sin la carne ausente.

5/6/10

Facebook (II): "Lithium".

Almendro en flor, Vincent Van Gogh
Sergi Bellver


Pienso en las pinceladas hirientes de Vincent Van Gogh y en una lágrima mía en Amsterdam; en Edvard Munch y su temperatura afilada; en las palabras rojas, verdes y azules de Baudelaire y Poe que tanto me marcaron; en la obra de Faulkner, mítica para mí; en el talento de Hemingway, Twain, Dickens, Virginia Woolf, Kurt Vonnegut, Graham Greeene o Scott Fitzgerald, que envidio; en la poesía de Byron, Keats o Coleridge y su importancia; en lo que me tocó vivir con el buen Herman Hesse; en la música de Beethoven, Schumann o Hendrix, que me habla de mí mismo; en la de Kurt Cobain o Jeff Buckley y en la voz de Nina Simone, que en algún momento me tocó; en el cine de Coppola... hasta en las vidas de Lincoln o Churchill o en las ideas de Isaac Newton...

Pienso también en que el mundo -nosotros con él- no sería el mismo sin ellos, en que el mundo es una puta ingrata -y nosotros con ella-, y en cuánto y CÓMO esos seres amaron y fueron amados, por entre las grietas de sus derrumbes, en cuánto y CÓMO les habitó la luz, COMO a Nadie, cuando pudo tocarlos, cuando pudo salir.

Pienso en las pinceladas hirientes de Vincent Van Gogh y en una lágrima Mía, Ahora, en este Momento, Muy real, que Silba en su camino al Suelo como una bomba.

Pienso en Hiroshima.

Pienso en que a veces uno ha de elegir algo terrible para Salvarse y Salvar al otro.

Pienso en que para conservar las Alas a veces hay que estrellarse.

Y en que los humanos podemos ser más necios, crueles e implacables aún que la bioquímica.

Pero también más fuertes, y construir nuestro propio mundo. Uno distinto.

Por algo así Merecería la pena una buena guerra.

Por algo así, el Amor cobra Sentido.

Pienso en las pinceladas hirientes de Vincent Van Gogh y en una lágrima
Mía, Ahora, en este Momento, Muy real, que Surca y Socava los adoquines de una calle para arrancar la piel Muerta del Mundo y dejar la herida a la vista.

La hermosa herida que se ha de convertir en tierra fértil.

Pienso en un almendro, pero no en el museo y entre tranvías, ni siquiera en el campo en el que fue pintado, sino en la mirada de Vincent, donde ardía y florecía en otra gama de la realidad, como si cada pétalo fuera un hongo atómico y cada rama las venas del Mundo.


Lithium - Evanescence



A song [...] extracted of the new album of Evanescence, The Open Door.

Ayer a las 18:13 · Sólo amigos · Comentar · Me gusta/Ya no me gusta · Compartir
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26/5/10

Facebook (I): "M".


Sergi Bellver


1. Soy muchas personas (muchas "voces que resuenan a través de una máscara") a la vez. Ayer fui la que empuña violenta la guadaña. Hoy soy la que canta la Belleza del mundo. Pronto seré la que incendia la carne dulce y terrible de Perséfone y le hace comer granadas. Siempre, de todos modos, están los acentos del viajero y del explorador de misterios. Odi-S-eo en el Hades.

2. Mi nuevo-antiguo barrio me sienta bien. Hay un horno donde el pan sabe exactamente igual que hace 30 años. El colegio ha cambiado un poco, además de ser mixto. Ya no huele a curas. Espero que el tranvía pase pronto por mi trecho de la Diagonal.

3. No seré un escritor famoso (o me da lo mismo, francamente), no ganaré mucho dinero (no publicando mi literatura y haciendo lo que deseo, desde luego), pero escribiré cosas que toquen la vida de algunas personas. Con eso, y con algunos cambios (como piezas que empujan a otras), me valdrá.

4. Me gusta que una mujer también sea un coro de voces que resuenan a través de una máscara. Incluso cuando le arranco la máscara. Incluso cuando calla y queda el acento de la isla y de la sacerdotisa. Eleusis y sus M-isterios.

5. El cine. En realidad, cuando un creador acierta a domesticar esa fiera babilónica (muy puta; se vende fácilmente al público), el cine puede llegar a ser el Arte total.

6. Yo también prefiero "M".


Fritz Lang prefers 'M'



Fritz Lang talks shop and notably discusses 'M' and Peter Lorre. Interesting insight into Lang's directorial methods. The clip shown at the beginning is from "Le Mépris", by Jean-Luc Godard (1963) with Brigitte Bardot and Michel Piccoli, also starring Fritz Lang as himself.

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Sergi Bellver

Ich habe das Video viermal gesehen. Lang, eine erhabene Inspiration für einen Schöpfer.

J'ai vu la vidéo quatre fois. Lang, une inspiration sublime pour un créateur.

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Sergi Bellver

Pero, tanto en las voces, como en la carne, como en los deseos, como en la creación artística:

1. Aprende (o crece) más quien más arriesga.
2. Aprende (o crece) más quien profundiza en un camino (hasta la obsesión y la fiebre, si es preciso), que quien toca la superficie de muchos. Lo ideal sería profundizar en muchos, pero la expectativa de vida humana ante la naturaleza es paupérrima.
3. Aprende (o crece) más quien sabe reconocer el momento de dejarlo, quien sabe reconocer qué dejar y cómo olvidar parte de lo aprendido.
4. Aprende (o crece) más quien no olvida que siempre habrá una puerta más tras la siguiente. Que no se llega nunca a ningún final y que el camino también crece (o aprende de nosotros).

Hace 18 minutos · Eliminar